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Historia 133357 — capítulo 3
En la oficina de McGonagall…
La directora me dejo ahí con ayuda de Hagrid y me quito las sogas que impedían que me moviera -Sr Potter no se mueva de aquí - ni siquiera la mire ya que no tenía cara para hacerlo, sabía que esto era difícil para ella porque le recordaba a mi abuelo por el físico, veía en mi ciertos rasgos de mi padre que era como su propio hijo y por supuesto ella era otra abuela para mí. Estaba preocupado no me habían dejado ir a la enfermería con mi familia así que no sabía como estaban, sentí sangre escurriendo por mi rostro pero no sabía porque.
-Te abriste la ceja - conocía perfectamente esa voz, era el profesor Snape que aunque no lo dijera tenia cierto aprecio por mi aun sobre mi parecido con mi abuelo y todo era gracias a que yo había heredado la magia de mi abuela Lilly para las pociones, desde cuarto año me había seleccionado a un grupo de alumnos que eran los mejores en la materia por supuesto para estudiar con él y aunque no lo decía sabia que se sentía orgulloso de mi cada vez que era el primero en terminar un poción perfecta.
Antes de que pudiera verificar mi herida mis padres aparecieron por la chimenea y en cuanto mi madre volteo su rostro de molesta cambio a preocupación total al igual que el de mi padre que llego con mirada estricta y enseguida ese rostro de pánico temiendo lo peor - ¡Hijo! - mi madre enseguida se acerco a mí y tomo mi rostro entre sus manos para mirar mis heridas, aunque mi ojo izquierdo se nublaba por la sangre y por la inflación que comenzaba tener pude ver sus lagrimas al borde y lo único que pude hacer fue bajar la mirada.
-¿Qué paso? Hijo - a mi padre tampoco lo pude mirar pero notaba como estaba preocupado mientras pude ver de reojo mis manos llenas de sangre y las escondí enseguida en mi bolsillo.
En ese justo momento la profesora McGonagall entro y supe que era el momento para irme a fin ya sabía que iba a pasar conmigo así que me aleje de mi madre y con paso decidido me fui hacia la misma puerta donde aun estaba la directora, en cuanto la abrí ella me detuvo -Sr Potter ¿A dónde cree que va? - la mire mientras ya había tomado el pomo de la puerta y la había abierto -A la enfermería a ver como esta mi familia - comencé a salir -Yo aun no…. - voltee haciendo que guardara silencio sin duda por mi mirada.
-Sé lo que va a pasar - dije sin preocupación alguna, sabia mi destino y aunque cuando comencé a golpear a ese gusano no lo pensé ahora la verdad era que no me importaba, cerré la puerta tras de mí y por un momento me quede de pie recargado en ella -Mi vida se va a complicar mucho - comencé a escuchar la plática dentro y me quede un momento…
-Minerva ¿Qué paso - Ginny se sentó llorando, la imagen de su hijo le dolía y sin duda seguiría en su memoria por el resto de su vida, Harry la abrazo mientras la directora se sentaba lentamente en su silla pareciendo cansada pero en especial triste.
-La verdad es que no sé - Ginny aferraba con fuerza a su esposo.
-Parece que James le hace honor a su nombre - Harry enseguida volteo a mirar a su ex profesor de pociones, no lo odiaba pero aun tenía un poco de rencor por como lo había tratado en sus tiempos de estudiante.
-¿Por qué lo dices? - la voz de Harry era firme ya que quería demostrar que no era el momento de ofender a su padre y mucho menos a su hijo -Severus se refiere a la preocupación de James… como su abuelo primero su familia y luego el mismo - Harry y Ginny no sabían sí sentir orgullo en ese momento mientras desde sus cuadros Dumbledore y Snape les miraban.
-Aparte según recuerdo Black era el único capaz de contestarle a sus profesores… orgulloso e imponiendo - Snape miraba a Harry aun sin buenos ojos pero el comentario no lo había hecho para molestar.
De pronto Ginny soltó a su esposo y se acerco hasta la directora -¿L-La familia? - el miedo por sus otros hijos y por supuesto sobrinos se apodero de ella, Minerva asintió y cuando Ginny soltó otro gemido le sonrió un poco.
-Tranquila no les paso nada grave de hecho el único grave es… - Minerva suspiro ya que había visto al chico -… Andrew McLaggen - Harry y Ginny enseguida recordaron el nombre -El fue golpeado sin parar por James - a ambos padres se les fue el color de sus rostros a un pálido, James no era alguien problemático en el sentido agresivo no entendían o no podían pensar nada que provocara esta clase de furia en el -Fue trasladado a San Mungo… literalmente le destrozo la cara a golpes - Harry abrió la boca sorprendido mientras Ginny le sostenía con fuerza la mano.
… al escuchar eso no sabía si festejar o no pero no debía perder más tiempo, apenas di unos cuantos pasos más y me fije de nuevo en mis manos ensangrentadas, busque con lentitud mi varita en mi bolsillo y ahí estaba intacta -Agua mentí - un chorro de agua limpia salió a mi mano izquierda y luego repetí el hechizo a la derecha, la verdad no sabía cómo me veía pero por las miradas de algunos compañeros que encontré y los gritos ahogados de algunas chicas supuse como me vería.
Corrí lo más rápido a la enfermería sintiendo ya los golpes en mi cuerpo pero no me importaba, tenía un gran dolor en las costillas y uno en especial pero no recordaba porque así como cuando me había dado un golpe en el ojo y demás dolores que tenia; Al fin llegue a la enfermería y abrí la puerta de golpe por supuesto en cuanto me vieron mis tías y primas soltaron un grito ahogado pero no me importo no deje que ninguno me detuviera para revisarme -Potter necesito revisarte - le sonreí de lado a Madame Pomfrey.
-Poppy después debo ver a mi familia - ella hizo una mueca pero pude ver una leve sonrisa tierna escondida por ahí.
La primera cortina a la que entre estaba Lucios, Narcissa, Astoria y por supuesto Draco Malfoy, una camilla con unos cuantos golpes y cortes en el rostro estaba Scorpius al que me acerque sin importar las miradas de los demás -¿Cómo estás? - el sonrió de lado.
-Bien… dijiste que ibas a ver a tu familia así que ve - lo despeine como lo hacía con Albus.
-Estoy viendo a mi familia ahora mismo - el no supo que decir -Lo siento, culebrita - este sonrió.
-Fue divertido… como siempre un gran cierre de año, gatito - me reí y lo despeine por última vez antes de salir de su pequeña habitación notando como los Malfoy me miraban sorprendidos.
Enseguida entre a la siguiente cortina donde Dominique miraba molesta a Rob que sonrió al verme, sin duda ella ya se lanzaba a golpearme pero al verme su semblante molesto cambio a preocupado -James… - sonreí y me dirigí a mi amigo.
-¿Qué tal? Hermano - este sonrió y me extendió su mano.
-Genial, hermano como siempre innovando al final - ambos nos reímos pero callamos por el dolor que reflejo en nuestros rostros algo que de nuevo nos hizo sonreír -Siempre juntos… - en eso la cortina de al lado se abrió.
-… En cada tontería - Josh se movía lentamente -Jimmy te vez fatal - los 3 nos reímos como la primera vez que habíamos estado ahí juntos por haber intentado explotar un inodoro y que salieran dulces… por supuesto no debo agregar el que fallamos pero bueno… al menos exploto el inodoro.
Salí de ahí a revisar la siguiente cortina y Fred con el ojo inflamado y la nariz rota me sonrió aunque Roxie no mucho -Lo siento - le dije a los 2, la verdad si lo sentía yo no quería meterlos a todos.
-Somos familia - Fred sonrió -Y siempre nos ayudamos… aunque sean estupideces - Roxie me miro feo y amenazo con su mano a golpearme así que enseguida salí de ahí escuchando como Fred reía y luego un golpe seguido de un quejido de su parte.
Abrí de golpe la siguiente cortina mirando aliviado a mi hermano tendido en la cama solo con unos cuantos golpes en el rostro y a su lado sentado Hugo sonriendo como siempre que hacia una travesura -Fue genial, Jimmy - sonreí al ver que el menor de los Weasley estaba perfectamente quitando de lado que tenia la nariz con una bandita y el labio partido por supuesto como todos lleno de lodo.
-¡JAMES SIRIUS POTTER WEASLEY! - conocía ese grito perfectamente y voltee para encontrarme a una pelirroja más pequeña que yo pero igual de intimidante que un dementor, en cuanto me vio sus ojos se aguaron y recargo su frente en mi pecho apretando sus puños contra mi; debo decir que eso me mato sintiendo enseguida como mi corazón se rompía al escuchar el llanto de mi hermanita.
-Lo siento, Lis - esta bufo.
-Sí, claro… todos se divirtieron así que no creo que digas enserio que lo sientes - la rodee con mis brazos y sonreí de lado pensando que en verdad no sentía haberle destrozado el rostro a ese imbécil.
En ese momento todas mis primas aprovecharon y me metieron a la ultima cortina donde ya me esperaba Poppy con todo su equipo -James pensé que ya no te vería hasta el otro año - sonreí de lado.
-Poppy ambos sabemos que me extrañarías demasiado - sonrió junto conmigo y me quite la camisa provocando que tanto ella como Rosie que entraba a verme soltaran un gritillo por el cual enseguida se asomaron mis padres que ya estaban ahí y el resto de mi familia por lo cual enseguida escuche como Lilly lloraba mas y mi mamá con ella.
No entendía porque siempre las mujeres exageraban tanto y Rosie no dijo nada mientras Poppy me revisaba pero al verla de reojo pude ver unas gruesas lágrimas resbalar lentamente por sus mejillas -James estas muy mal - sonreí sentándome lentamente.
-Yo tambien te quiero Poppy - ella se rio e hizo a mis padres y demás familiares pasar.
-Muy bien, James tiene 3 costillas lastimadas y una rota al parecer por el golpe de un bate de golpeador - todos guardaron silencio.
-Ey hasta la marca te quedo - Hugo se río señalando la marca
-Wow esta… - me calle al ver a mis padres.
Poppy comenzó a ponerme una especie de pomada que olía algo feo - La profesora McGonagall me negó el uso de magia con ellos… dijo "Si quieren pelearse como barbaros que se curen como barbaros" pero a James le daré esta pomada para acelerar su sanación en las costillas- me miro y le sonreí -Eso no quiere decir que te quitara el dolor y por supuesto debo curarte la ceja… así que todos fuera - todos obedecieron menos Rosie que no dejaba de llorar en silencio mientras Poppy me torturaba curando mi ceja y luego vendando fuertemente mis costillas.
Al terminar me pare con lentitud y me acerque a mi prima que me miro con mucha tristeza y yo solo intente animarla sonriéndole -Tranquila -la abrace fuertemente o mejor dicho lo que podía y ella solo coloco sus manos en mi cadera para no lastimarme.
-James mírate- me reí.
-Sigo igual de guapo aparte no podía terminar el año sin visitar una última vez a Poppy - ella sonrió por un momento pero enseguida comenzó a llorar de nuevo cuando la cortina se abrió totalmente dando paso a la profesora McGonagall.
-Sr Potter lo que ha hecho estuvo muy mal ¿lo sabe? - la mire serio y asentí.
-Lo sé pero debo recalcar que es solo mi culpa, mi familia solo intento detenerme y protegerme - McGonagall clavo su mirada en mi.
-Serán también castigados por apoyar tal barbarie - apreté los puños -Mientras que a usted iba a ser nombrado premio anual pero ahora… dado quiénes son sus padres solo le quitare su premio y por supuesto su capitanía del equipo de Gryffindor - el corazón me dolió al oír eso pero más me dolió la tontería de mis padres, lentamente saque mi monedero mágico que mi padre me había regalado para guardar todos mis tesoros y al abrirlo salió la snitch de mi abuelo la cual alcance a sujetar enseguida pero luego en su interior busque mi placa de capitán y se la entregue a la profesora.
-Yo no quiero favores - todos se quedaron callados al ver mi mirada retadora hacia la directora.
-¿A qué se refiere? Sr Potter - resople y con lentitud me puse de nuevo mi camisa.
-A que no quiero favores ni tratos especiales por mis padres así que exijo que se me trate como a cualquier alumno y me expulsen - mi familia soltó un pequeño gritillo de sorpresa mientras mi padre estaba molesto pero pude ver en sus ojos el orgullo al igual que en mi madre, McGonagall se congelo.
-Yo no puedo… - me encare a ella.
-Claro que puede o simplemente no regresare el siguiente año
- con lentitud comencé a caminar a la salida de la enfermería sin mirar a atrás -Bye Poppy gracias por cuidarme - esta asintió sorprendida pero enseguida reacciono.
-James te veo en 2 días - asentí y salí de ahí.
Mis padres me detuvieron a pleno pasillo -James ¿fue por quidditch? - no pude evitar sonreír.
-Por favor ¿enserio creen que fue por eso? - ambos negaron, mi madre suavemente me beso la frente.
-¿Nos vas a decir el porqué? - la abrace ya era más alto que ella y de hecho más que mi padre así que recargue mi barbilla en su coronilla.
-No puedo… pero por favor créanme que se merecía cada uno de esos golpes - mi padre me despeino con suavidad.
-Ve a descansar que en 2 semanas sales de la escuela, cumples la mayoría de edad y hay que hablar de tu futuro - sabia que esto iba a pasar pero debía afrontar mis responsabilidades.
-Sí, papá pero… ¿me crees? - este me abrazo.
-Si aunque me gustaría que me explicaras pero supongo que no lo harás ¿cierto? - asentí y él me sonrió -Pero no nos vuelvas a espantar de esa manera - me reí y le di un beso a mi mamá y luego a mi papá para despedirme, enseguida se fueron de nuevo a la enfermería a ver a mis primos y por supuesto a mis tíos.
Durante el camino a la sala común y mi habitación varios me felicitaron y otros de Ravenclaw me miraban feo pero no me importaba, en cuanto toque mi cama sentí como las medicinas me hacían efecto y lentamente me quede dormido hasta pasada la hora de la cena; con mucho trabajo me acomode derecho en la cama y observe que mis compañeros ya estaban en sus camas excepto Rob y Josh pero justo cuando me estaba levantando la puerta se abrió dejando pasar a Rosie -No bajaste a cenar - me sonrió un poco y vi que en sus manos traía una charola llena de comida, mi estomago sonó en cuanto el aroma de comida llego a mi nariz.
-Poppy me drogo… creo que quería abusar de mi cuando estuviera dormido… ya sabes que me ama - mi prima comenzó a reír dejando la charola en la cama y se sentó a la orilla de mi cama mientras yo comenzaba a atacar -¿Sabes donde esta Rob y Josh? - ella sonrió ayudándome a medio recostarme y seguir comiendo.
-Si, la abuela llego y cuando McGonagall le dijo que iban a atenderlos a los muggle pues… ya te imaginas - enseguida comencé a reírme, mi abuela podría ser ya una dulce ancianita pero aun tenía ese carácter peligroso y sobreprotector en especial con sus nietos -De hecho dice Poppy que vayas en cuanto puedas moverte con facilidad para que te de una poción pero que mientras sigas con la que ya tienes - asentí mientras me tragaba una salchicha casi sin masticar.
-Gracias… deberías ir a dormir - al ver su mirada triste, preocupada como venado indefenso mi corazón se apretó y le extendí una salchicha -Debes comer bien - sonreí de lado y ella asintió aunque se notaba que no tenía mucho apetito.
En cuanto termine me recosté y acomode con su ayuda -Ven - le extendí mis brazos y se acostó de lado abrazándome fuerte pero con cuidado de no lastimarme y comenzó a llorar, yo simplemente la deje que llorada todo lo que necesitaba así que cerré las cortinas de mi cama y puse un hechizo muffliato para no despertar a nadie. Después de un rato donde me dejo la camisa mojada y llena de mocos sin duda, al fin se calmo -¿Estás bien? - me miro con sus ojos azules vidriosos.
-No, estoy embarazada… ¿Cómo se lo digo a mis padres?... mi mamá se va a decepcionar y mi papá… - las lagrimas comenzaron a deslizarse de nuevo por su rostro y yo enseguida la volví a abrazar.
-Tranquila Rosie… te lo dije al principio y lo repito ahora… yo te voy a ayudar y apoyar en todo… ¿ok? - le sonreí y ella intento devolverme la sonrisa aunque no podía muy bien.
-¿M-Me lo prometes? - asentí y puse mi mano en mi pecho a un lado de su rostro.
-Yo James Sirius Potter Weasley prometo que no te voy a dejar sola en esto y hare todo lo que pueda hasta lo imposible para ayudarte - hice como si arrancara mi corazón y se lo entregue -Jamás falto a mis promesas - ella me sonrió un poco y de nuevo se acomodo a llorar silenciosamente, con el paso del tiempo nos quedamos dormidos abrazados el uno al otro como si de nuevo fuéramos pequeños y tuviéramos pesadillas, el problema como siempre era… ¿y cómo salir de ellas?