Quiero que sea contigo — capítulo 2
El inicio de todo
Meses atrás…
Hermione se encontraba en su habitación empacando sus cosas; en dos días tendría que partir a América, pues iría a estudiar a Harvard en Cambridge, Massachusetts.
A pesar de que era lo que más había anhelado desde que inició el instituto -cuando se enteró que los alumnos más sobresalientes tenían la oportunidad de irse a estudiar la universidad fuera del país- ya no estaba tan segura de querer irse, pues en Londres estaba toda su vida; las personas que más quería, sus padres, sus amigas y amigos, toda su familia y también ÉL. El hombre que le quitaba el sueño por las noches y ocupaba la mayor parte de sus pensamientos durante el día, el hombre que en poco tiempo se ganó su corazón y logró que lo amara con locura.
-o-
El día de su llegada lo tenía grabado a fuego en su memoria, pues ese día la seleccionaron como porrista -demostrando así que se puede ser porrista siendo inteligente, lo cual dejó a más de uno sorprendido y a muchas porristas indignadas pero a la líder más que satisfecha-, sacó diez en el examen del Señor Finigan -que todo el alumnado categorizaba como 'El examen más difícil de todo el instituto y de todos los semestres'-, y ese día le dieron la noticia de que podría irse a estudiar fuera del país cuando terminara el instituto. No cabía en sí de la emoción que sentía; en cuanto terminaron las clases fue directo a su casa pues no podía esperar a darles la noticia a sus padres.
FLASH BACK <<<<<<<<<<<<<<<<
'¡Mamá! ¡Papá!' gritó la castaña en cuanto llegó a su casa.
'¿Qué pasó, cielo?' preguntó su madre cariñosamente en cuanto tuvo a la vista a su hija.
'¡Me voy de intercambio!' gritó llena de emoción sin percatarse que había alguien ajeno a su pequeña familia.
Su madre soltó lágrimas de alegría y corrió a su encuentro para abrazarla.
'Felicidades, cariño; me legro mucho de que lo hayas logrado pues sé cuánto anhelabas esto' dijo su madre al momento de que se limpiaba las lágrimas que se le habían escapado.
'Gracias, mamá; sin su apoyo no lo hubiese logrado' dijo la castaña al tiempo que se soltaba del abrazo y caminaba en dirección a su padre para abrazarlo también.
'Te amamos mucho, Herms, y siempre te vamos a apoyar' le dijo su padre al momento de abrazarla.
'Gracias, papá' repuso su hija y le dio un beso en la mejilla.
'Bueno, hija; hay alguien que quiere saludarte' dijo la madre de la castaña dando media vuelta al tiempo que un rubio -levemente desconocido para la castaña- se levantaba del sofá y se acercaba a la pequeña familia. 'Cielo, ¿te acuerdas de Draco? Tenías diez años cuando él se fue a Irlanda, siempre fueron muy unidos, parecían hermanos'.
'¿Qué hay, Herms?' saludó el rubio con una sonrisa a una perpleja Hermione. En ese instante muchos recuerdos se agolparon en su cabeza.
'¿Dra-Draco?' dijo la ojimiel al borde de las lágrimas.
'El mismo' repuso el rubio muy sonriente y alzó los brazos al momento en que Hermione corrió a abrazarlo. 'Te extrañé muchísimo, pequeña'.
FIN FLASH BACK <<<<<<<<<<<<<<
Ese día, miles de recuerdos olvidados asaltaron su mente. Recuerdos de su corta infancia al lado de un rubio de 16 años ya cumplidos que tuvo que irse por problemas familiares. Recordó que ese día lloró hasta quedarse seca pero su único consuelo fue que él le prometió que volvería y casi ocho años después regresó para cumplirla. Ese día, se pusieron al tanto de todo lo que había ocurrido en sus vidas durante esos ocho largos años que estuvieron separados; y ese día, por fin comprendió el motivo de su ida…
FLASH BACK <<<<<<<<<<<<<<<
'Por fin has regresado' susurró la castaña presa de las lágrimas.
'No llores, linda. Sé que tardé mucho en volver pero lo importante es que ya estoy aquí, te prometí que regresaría y lo he cumplido' dijo Draco limpiando suavemente con sus dedos las lágrimas que corrían libremente por las mejillas de Hermione, pero al ver que esta no dejaba de llorar la atrajo de nuevo hacia él y la abrazó fuertemente, consolándola.
'¿Cu-cuándo regresaste?'
'Regresé hoy pero prometo contestar todas tus preguntas si dejas de llorar' respondió el rubio cariñosamente dándole un beso en la frente. La ojimiel sólo asintió y se despegó sólo un poco de él para poder verlo a los ojos. Draco sonrió y lentamente se soltaron del abrazo, tomó de la mano a Hermione y fueron a sentarse en el sofá. 'Bien, ¿qué es lo que quieres saber primero?'
'¿Por qué te fuiste?'
'Bueno, es algo complicado pero sé que lo entenderás. No sé si te acuerdes de mis padres pero se divorciaron. Me fui a Irlanda porque mi madre se enteró que mi padre le era infiel desde que yo tenía 10 años, hubo fuertes discusiones y mi padre se fue de la casa. No sé si recuerdes que a veces cuando venía a verte me veía ausente, tal vez no lo hayas notado pues tenías diez años. Pero así estuvo la situación por un par de semanas, veía a mi madre muy mal; por las noches la escuchaba llorar creyendo que yo dormía, pero sus ojeras la delataban. No soporté más la situación; hablé con mamá, le dije que nos fuéramos pero que antes le exigiera a mi padre el divorcio. Me costó trabajo convencerla pero lo logré y en cuanto se divorciaron nos fuimos a Irlanda'.
'Debió ser muy difícil para ti haber hecho eso' dijo la ojimiel.
'Lo fue, sobre todo porque tuve que dejarte' concedió el rubio al tiempo que le tomó las manos, 'pero hubiese sido más difícil si hubiésemos permanecido aquí'.
'Pero, ¿por qué se fueron tan lejos?'
'Porque mi madre tiene familia allá; de hecho sólo regresé yo'.
'Oh, me hubiese encantado tanto verla después de tantos años' soltó la señora Granger sobresaltando a Draco y a Hermione que de inmediato se soltaron de las manos levemente avergonzados pues estaban tan enfrascados en su plática que se olvidaron por completo de los señores Granger. 'Bueno, chicos, la cena ya está lista'.
Cenaron entre risas, contando anécdotas de todas las travesuras de la castaña cuando apenas era una niña de once años. El rubio también contó sus anécdotas de cuánto le había costado acostumbrarse a aquel país, a su gente; conocer su cultura, sus costumbres y sus tradiciones.
-o-
'¿Te quedarás?' le preguntó Hermione a Draco en cuanto terminaron de cenar.
'Para siempre, preciosa; pero ahora será mejor que me vaya a un hotel en lo que consigo un departamento'.
'Oh, querido, puedes pasar aquí la noche si quieres. Esta es tu casa' dijo la señora Granger de modo maternal.
'Gracias Señora Granger, pero no quisiera incomodar' dijo un rubio avergonzadamente.
'En lo absoluto, cariño. Puedes quedarte aquí en lo que consigues otro lugar' dijo y lo abrazó cariñosamente. 'Ahora, Herms, querida, lleva a Draco al cuarto de huéspedes'…
FIN FLASH BACK <<<<<<<<<<
Así culminó el día de su llegada. Pasaron dos meses y Draco consiguió empleo de mesero en un restaurant muy prestigiado, así como también consiguió un pequeño departamento pero los tres Granger ya estaban tan acostumbrados a verlo en casa que no permitieron que se fuera, al menos no tan pronto.
-o-
El último año de la castaña transcurrió con normalidad -al menos los tres primeros meses-. Las prácticas de las porristas comenzaron dos semanas después de que iniciaran las clases; éstas se llevaban a cabo todas las tardes de cinco a ocho de la noche en el campo de futbol del instituto mientras el equipo de futbol americano también entrenaba. Más de una vez la castaña invitó al rubio a sus prácticas pero éste siempre se negaba poniendo de pretexto que tenía que ir al gimnasio, que estaba muy cansado o simplemente no podía. Pero lo que la castaña no sabía era que él siempre iba a verla sin que se enterara -o al menos eso creía él-.
Todos los fines de semana y los días de descanso del rubio, salían a pasear; iban al cine, a comer helado, al parque, a tomar café e incluso el rubio acompañaba a la castaña cuando ella quería ir de compras. Cualquiera que no los conociera diría que eran una auténtica pareja.
Pero un día algo cambió dentro de la castaña cuando el rubio se reencontró con una de sus ex novias.
FLASH BACK <<<<<<<<<<<<<
Era fin de semana y el día estaba excelente, así que Hermione le propuso al rubio salir a tomar un café, éste aceptó y salieron rumbo al café del centro comercial. Estando ahí se les acercó una chica pelirroja muy bonita presentándose como su mesera, pero cuando Draco volteó a verla ambos pusieron cara de sorpresa.
'¿Draco? ¿Draco Malfoy?' preguntó la chica con una enorme sonrisa en su rostro y un toque de sorpresa en su voz.
'¿Ginny?' preguntó a su vez Draco un tanto sorprendido.
'Por Dios, cuánto tiempo' dijo la pelirroja y lo abrazó con mucha efusividad, abrazo que Draco correspondió pero no con tanto entusiasmo.
Frente a esta reacción, Hermione sólo sintió unas ganas enormes de golpear a esa chica por el simple hecho de abrazar con tanta emoción al rubio y que éste le correspondiera. Así que decidió salir del establecimiento y comenzó a caminar sin rumbo fijo, pues de alguna manera aún no entendía cómo es que podía sentir celos si no eran nada. Caminó directo al parque y se sentó en una banca que encontró libre. Se puso a pensar en el por qué de su reacción y llegó a la conclusión de que estaba comenzando a enamorarse. En ese mismo instante Draco llegó corriendo a su lado.
'Preciosa, ¿por qué te fuiste sin avisarme?' preguntó el rubio muy preocupado.
'Lo siento, es que me sentí un poco fuera de lugar ahí con ustedes'.
'Lo lamento, linda. Es solo que fue la sorpresa de encontrarme a mi ex después de tantos años'.
La castaña al enterarse de que esa chica era su ex sintió una leve punzada de celos en su interior.
'Oh, no lo sabía. Entonces estuvo bien que me alejara, para que ustedes pudieran platicar bien' respondió la castaña intentando fingir una sonrisa.
'Para nada, fue lo peor que pudiste haber hecho, pero ya no importa. ¿Quieres regresar a casa?' preguntó el rubio, a lo que la castaña solo asintió.
FIN FLASH BACK <<<<<<<<<<<<<<<<<<
Después de esa pequeña revelación dejó que pasaran un par de días pues aún no estaba cien por ciento segura de que es lo que haría.
Pasaron más de tres meses y la castaña comenzó a percatarse de que el rubio ya no la miraba igual que antes. Así que decidió poner en marcha su plan de conquista y seducción. Cuando se quedaban solos en casa la ojimiel procuraba ponerlo nervioso con acciones "inocentes"; comenzó a vestirse más coqueta -pero no vulgar- con pequeños shorts o pantalones y blusas un poco más entalladas, que no revelaban mucho pero tampoco cubrían todo. Comenzó a salir más con sus amigos, y con uno que otro pretendiente -lo cual molestaba en exceso al rubio y a Hermione le producía una satisfacción interna al darse cuenta que su plan iba dando excelentes resultados-.
Siete meses después de la llegada del rubio, éste por fin consiguió un piso no muy lejos de la casa de los Granger, así que cuando les dio la noticia de que por fin se mudaría no pusieron ninguna objeción salvo que le hicieron prometer que iría todos los días a la casa saliendo de trabajar a lo cual el rubio no pudo negarse. Hermione creyó que todos sus progresos en el plan se irían por la borda, pero poco después se dio cuenta que había estado muy equivocada.
Mayo llegó y con él su cumpleaños número dieciocho; salió a festejar con su grupo de amigos -que incluía algunas porristas y algunos jugadores del equipo de futbol- así que Draco "tuvo" que ir para cuidar a la castaña.
-o-
Estaban ya en el mes de Junio y faltaban pocos días para que comenzara el verano y sus padres se fueran a sus convenciones de 'dentistas' de una semana a Australia. Esto le cayó de maravilla a la castaña, pues estaba segura de que sus padres le pedirían a Draco que se quedara con ella mientras ellos estaban de viaje. Y dicho y hecho así sucedió; los señores Granger hablaron con él un día antes de su partida y le explicaron la situación, así que le pidieron que toda esa semana se quedara en casa con Hermione para que no estuviera sola. Al rubio no le quedó de otra más que aceptar, así que ese mismo día fue por algunas de sus cosas a su departamento y se instaló de nuevo en la habitación que había ocupado meses atrás.
Al día siguiente todos se levantaron muy temprano y fueron directo al aeropuerto. La castaña abrazó fuertemente a sus padres y les deseó un buen viaje. En cuanto abordaron el avión los chicos regresaron directo a casa. Draco se encerró en su habitación alegando que necesitaba descansar pues ese día le tocaba trabajar en el turno de la noche. La castaña no dijo nada pero igualmente se encerró en su habitación, tenía que planear muy seriamente sus próximos movimientos.
Pasaron dos días y la castaña no intentó nada, provocando que el rubio se confiara y pensara que lo que había pasado hace unos meses no había sido nada; ¡qué equivocado estaba!
El tercer día, la castaña ya lo tenía todo planeado. Salió de compras al centro comercial muy temprano pero después de que Draco se fuera a su trabajo para que no sospechara nada. Entró a una tienda de lencería de Victoria's Secret y compró un babydoll negro con un poco de encaje que no fuera muy revelador y un conjunto de lencería de color rojo también con algo de encaje. Pagó sus compras con la tarjeta de crédito que sus padres le obsequiaron en su cumpleaños y se fue directo a su casa. Vio un rato la televisión, comió un poco y cuando ya faltaban unos minutos para que el rubio llegara subió corriendo a su habitación. Diez minutos después Draco llegó y subió directo a su habitación haciéndole saber a Hermione que ya estaba en casa. La castaña esperó pacientemente una hora mentalizándose para lo que estaba a punto de suceder…
¡CHICAS!
Lamento la demora pero me cortaron el internet!! D:
No es el capítulo completo pero no quería dejarlas más tiempo sin leer, de verdad lo lamento.
Espero que este capitulo sea de su agrado y se resuelvan algunas de sus dudas -si es que la tuvieron-.
Besos,
Leex_Cullen