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Nada es lo que parece — capítulo 1

Charlotte Green, una estudiante de Hufflepuff de 6to año de pelo color café oscuro, ojos verdes, que estaba en clase de Historia de la Magia saltó cuando escuchó el sonido que daba fin a aquella eterna clase, pues había caído dormida. Su amigo rió en silencio al igual que ella ante aquella reacción.

-Oh, querida Charlotte, que haremos contigo…-dijo Lucas Windstorm, su mejor amigo, al haber salido del aula con una sonrisa en su cara.

Charlotte le sonrió.

-Oh, no digas nada, Lucas, porque tú tambien estabas a punto de dormir. De todas maneras, ¿Qué tenemos ahora?

-Veamos…-murmuró él buscando su horario en su maleta- Ahora tenemos…oh, no, tenemos Adivinación en la Torre Norte… ¡Eso es al otro lado del castillo!

-Entonces… ¡corre!-le dijo Charlotte, tomándolo del brazo por sorpresa para que la siguiera.

Mientras corrían subiendo las escaleras en el cuarto piso, Charlotte chocó con un chico alto de Gryffindor de cabello castaño, haciendo caer sus libros de Historia de la Magia y Cuidado de Criaturas Mágicas. Charlotte y Lucas se arrodillaron para recogerlos; pero el chico de Gryffindor, cuyo nombre era Alan Collins, siguió caminando tras darles una mirada despectiva a los chicos de Hufflepuff. Charlotte no notó esto último, pero Lucas no perdió ni un detalle. Qué extraño, pensó Lucas, los Gryffindor no se comportan normalmente así. Pero Lucas olvidó este gesto cuando Charlotte, con sus libros bajo su brazo, y él, siguieron su carrera hacia la Torre Norte.

Al entrar al aula, sintieron una gran ola de calor y un aire perfumado.

-Bienvenidos, mis niños, por favor siéntense.-dijo la profesora Trelawney, indicando unos cojines color púrpura en el piso.

Al parecer no habíamos llegado tarde después de todo pensó Charlotte.

Charlotte, en la acogedora y perfumada clase, cayó dormida después de los primeros 10 minutos mientras Lucas reía en silencio para no despertarla.

 Una hora después, la campana sonó otra vez, y los chicos salieron del aula.

-Pues bien, este debe de haber sido tu record, Charlotte, ¡Te dormiste en ambas clases! ¡Bravo!

Charlotte rió, Lucas siempre le reprochaba su falta de rebeldía, e hizo una inclinación de cabeza como agradecimiento. Se dirigieron al Gran Comedor para el almuerzo, y se sentaron junto a sus otros amigos de Hufflepuff: Louise Walker, Nathan Peterson y su novia y mejor amiga, Julie Lovecraft.

-¿Qué tal, chicos?-preguntó Charlotte sentándose y sirviéndose un poco de pasta.

-Pues fue un buen primer día curiosamente- dijo Louise con una sonrisa en su cara mientras se servía puré de papas y un trozo de un filete que se veía delicioso.

-Bueno, quizás el suyo- sugirió Lucas-¿Qué creen que pasa cuando mezclan Historia de la Magia y Adivinación?-Pregunto él paseando su mirada en los rostros de todos sus amigos con una sonrisa en su cara.

-Lo mismo que pasa con una Pócima para Dormir- respondió Charlotte intercambiando miradas de complicidad con Lucas con una pequeña sonrisa traviesa y bajando posteriormente la mirada.

  • Brindo por Charlotte, pues verán hoy a cometido una acción por la cual me siento totalmente enorgullecido y asombrado a la vez- Charlotte reprimió una risa mientras Lucas levantaba su copa con una imitación de fineza y elegancia- Ustedes saben lo inocente y respetuosa en cuanto a las reglas Charlotte Green es, como es la única que resiste la monótona voz del profesor Binns…

-Termina las presentaciones, Lucas- le pidió Charlotte con una sonrisa mientras dirigía su mirada al techo apoyando su mentón en su mano.

-Bueno, -siguió Lucas dirigiéndole una mirada a Charlotte- Si vamos al grano, solo digamos que Charlotte se perdió las dos primeras horas del primer día.

-¿Qué?-exclamó Louise atragantándose con un pedazo de filete. Charlotte rápidamente sacó su varita, le apunto a la garganta de su amiga y murmuró "Anapteo" al tiempo que esta recuperaba su aliento.

-Gracias- le dijo recuperando su aliento.- ¿En qué estábamos? Ah…si, ¿Charlie como pasó…?

-Ja ja oh ya sabes cómo Lucas encuentra la manera de distorsionar las cosas sin distorsionarlas en realidad- le respondió Charlotte enviándole una mirada reprochadora combinada con una pequeña sonrisa a Lucas- No FALTÉ a clases, solo, pues me dormí…

-Ah, te dormis… ¿Te dormiste?- Cuestionó Julie- Pero…Como…Porque…

-Oh por favor, no es la primera vez que alguien duerme en clase…- protestó Charlotte. Pero Charlotte no parecía molesta sobre esto, parecía divertida y halagada.

-Oh, no; pero es la primera vez que TÚ duermes en clase-terminó Nathan con una sonrisa curiosa.

Continuaron a hablar sobre este tema todo el almuerzo y finalmente empezaba la clase que todos tenían en común: Cuidado de Criaturas Mágicas. Era un cálido día en los terrenos de Hogwarts y se dirigían camino abajo mientras los rayos del sol los calentaba. Al llegar a la pequeña cabaña al borde del Bosque Prohibido, Julie murmuró cruzándose de brazos:

-Oh, no tenemos con Slytherin…

Nathan la abrazó por la espalda y le susurró algo. Julie asintió y, aunque siguiera cruzada de brazos y echando miradas asesinas a los de Slytherin, sonrió y conversó con sus amigos como si nada hubiera pasado.

Un chico alto, de pelo castaño y ojos grises de Slytherin se acercó al círculo de amigos y exclamo en un tono burlón hacia Charlotte, poniéndose frente a ella:

-Oh, miren quien llegó… ¡Es la estúpida sangre sucia del basurero de Hufflepuff! -y se echó a reír junto a un par de chicos que tenían cara de idiota.

Lucas y Nathan se pararon frente a Charlotte bloqueando su vista de Robert. Charlotte les lanzó una mirada de No es para tantoy volvió a pararse frente a Robert.

Ella, al contrario, respondió con serenidad y una sonrisa, sabiendo que peleando no ganaría nada:

-Oh, un gusto verte a ti tambien, Robert.

 Sin previo aviso, una voz tranquila pero un poco molesta y, Charlotte reconoció, un poco amenazadora, vino detrás de Robert expresando:

-Robert, déjala tranquila ahora mismo.

Robert, no sin darle otra mirada de desprecio e inferioridad a Charlotte, se alejó, sus amigos de cada uno de sus lados.

El chico que había provocado que Robert se alejara caminaba derecho a ellos con una pequeña sonrisa, su pelo era de color negro azabache, alto, sus ojos de color verde que tenían un poco de… ¿Culpa? Claro, debe de sentirse responsable por la actitud de Robert porque están en la misma casa, pensó Charlotte.

-No escuches a Robert, es un idiota. Permítanme presentarme, me llamo Albus Severus Potter- dijo estrechándole la mano a Charlotte, después a Julie, Nathan, Louise y finalmente as Lucas al tiempo que ellos se presentaban simultáneamente. Todos estaban boquiabiertos al escuchar su apellido. La primera que se  atrevió a preguntar algo fue Louise:

-¿Potter? Eres… ¿hijo de Harry Potter?

Albus parecía cansado aunque acostumbrado a esta pregunta y respondió:

-Sí, si él es mi padre.

Louise rápidamente se arrepintió de su pregunta y trató de remediarlo:

-Lo siento…No pretendía ser indiscreta…

-Oh no te preocupes -la interrumpió Albus- supongo que la curiosidad es imposible.

En ese momento, Hagrid, el guardabosque y profesor de Cuidado de Criaturas salió y dio comienzo a la clase. Albus se quedó con ellos toda la clase, conversando y riendo, mientras ponían en práctica todo lo que Hagrid decía.

Charlotte y sus amigos habían quedado encantados con Albus, quien se les unía todos los días en el almuerzo y en la cena en el gran comedor y quien les presentaba a sus amigos de Slytherin. Albus era uno de ellos ahora.