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Las Reliquias de la Muerte ~Ron&Tu — capítulo 3
Hola quisiera decirles una cosa que se me olvido, en esta historia Andromeda, Bellatrix y Narcisa son Lestrange. Por lo tanto Bellatrix no esta casada (Y mantiene una relacion secreta con Voldy) Y sin mas dilacion os dejo el tercer capitulpo.
Recuerdos del tercer año en Hogwarts de Ema Lestrange.
El tercer curso había llegado con todo, Harry se habían enterado de que Sirius Black había escapado de azkaban y posiblemente lo estaba buscando. Habían conocido al extraño profesor de DCAO Remus Lupin y Hermione se había comprado un enorme gato naranja al cual Ron odiaba con todo su ser, por espantar a su preciada rata. Por suerte su amistad seguía como el primer año, fuerte y aventurera. Ahora mismo te encontrabas discutiendo con tu primo Draco, ya que por su culpa vendrían del ministerio para decapitar al hipogrifo de la clase de Hagrid; que Harry había montado en su clase. Hablando de la clase, recordaste repentinamente que del susto que habías pasado por Harry habías tomado a Ron de la mano sin querer, y este se había ruborizado por la sorpresa y ambos se habían sentido incomodos por el resto de la semana. Lo bueno, es que nadie más que ustedes dos había notado ese acto tuyo.
No puedo creer que lo hallas hecho -te cruzaste de brazos enojada.
¿Por qué mejor no te vas Lestrange? -gruño uno de sus gorilas.
¿Por qué mejor no cierras la boca? -lo imitaste más enojada.
¡Deja a mi amigo en paz! -gruño el otro gorila.
Ah ya veo, -bufaste- ya veo cómo va la cosa, cuando tu amiguita Parkinson no está para defenderte y felicitarte por cada cosa que haces mal ¿están ellos dos no?
Em… -empezó- sabes que yo no quería que lo mataran.
¡Pero lo hiciste! -Gritaste- fuiste con el cuento a tu madre y por poco y echan a Hagrid, ¡no tienes respeto por nadie Draco!
Sabes que yo no soy así -te vio a los ojos- pero estar cerca de Potter… ¡me saca!
Porque es así como tu padre te ha enseñado a ser. -Negaste- pero no está bien primo, ¡no te estas mostrando como en verdad eres!
Mejor vete Lestrange, déjalo tranquilo. -volvió a insistir.
¡Oblígame! -Gritaste- vamos quiero ver que tan siquiera lo intentes. ¡Y tú! -Miraste a tu primo- espero estés arrepentido.
¡Malfoy! -grito Hermione mientras caminaba furiosa hacia ustedes.
¿Qué quieren? -frunció el ceño.
¡Tú eres una cobarde y despreciable cucaracha! -saco su varita y apunto directamente a su cara, mientras Draco temblaba asustado.
¡Hermione no! -grito Harry intentando detenerla.
Hermione déjalo, no vale la pena -gruño Ron.
Bien. -Hermione bajo la varita y dio media vuelta como para irse, pero en ese momento giro quedando frente a Draco nuevamente y lo golpeo con el puño.
¡Ah! -Se quejó este por el golpe- ¡me las pagaras! -se fue corriendo.
Wow. -exclamaste sorprendida.
¿Estuve bien? -pregunto ella temerosa.
¡Excelente! -exclamaron a la vez mientras sonreían Harry y Ron.
Creo que no volverá a molestar -sonreíste.
Ema, vamos a ver a Hagrid ¿vienes? -te invito el ojiverde.
Claro, pero vayan yendo tengo que ir a ver algo y voy ¿vale?
Vale.
El trio se fue hacia el bosque, mientras que Ema se giraba devuelta hacia el catillo. Entro y comenzó a caminar por los pasillos en busca de algo fijo. Cuando lo encontró, estaba solo y… ¿llorando? Ema se sorprendió y comenzó a acercarse lentamente hasta sentarse a su lado.
¿Draco que pasa? -pregunto viéndolo.
Nada… -susurro volteándose para que ella no lo viera llorar.
Ya enserio, ¡dime que te pasa! -Exigió- ¿es por el golpe?
No. -negó.
¿Te dolió? -Insistió- sabes que puedes decírmelo Draco yo no me reiré como tus amigos.
No es eso Em, no lo entenderías.
¿Ah no? -Se ofendió- ¡me ofendes! Sabes que yo siempre te entendido.
P-pero es distinto, nunca te has enamorado de alguien y menos si es imposible.
¿Enamorado? -Se sorprendió- ¿y cómo sabes que no es la indicada?
Porque me odia ya me lo demostró, además mi papa no lo permitiría ella y yo somos muy diferentes. Pero me gusta. -volteo a verte.
¡Draco te has enamorado! -Chillaste abrazándolo- ¡es hermoso!
Lo ser pero… es difícil Em -hizo una mueca- jamás me va a corresponder.
¿Y quién es? -Preguntaste- vamos, ¿no confías en mí?
Prométeme que no le dirás a nadie.
Bien, lo prometo -sonreíste- ¡vamos dime!
H-Hermione… -susurro- me gusta Hermione.
¿¡QUE!? -Se sobresaltó- ¿estás hablando enserio?
¡Ema! -se ruborizo.
L-lo ciento es que yo… pensé que… y que tu… bueno… ¡ya sabes!
Si, si lo ser -se quejó- pero siempre me gusto, es solo que papa… ya sabes cómo es el. -suspiro.
Hay primo, estás enamorado de ella -lo volviste a abrazar- siento que no sea correspondido. Pero quizás lo sería si no la trases tan mal.
No es mi intención lo juro, pero de alguna forma u otra tengo que hacerlo. Y no sabes cuánto me odio cada vez que le hablo mal o la trato pésimo.
Primo tranquilo, quizás algún día la solución llegue y puedas aunque sea ser amigo de ella.
Me encantaría, -sonrió- gracias por escucharme.
Sabes que siempre lo are.
Luego de charlar un poco más y de consolarlo te fuiste con el trio. Llegando al lugar notaste que el ministro estaba con Dumbledore y Hagrid, al hipogrifo estaba como adivinando su horrible final y a lo lejos viste a los chicos. Fuiste hacia ellos y juntos vieron el horrible suceso, te escondiste en el pecho de Ron, y Harry abrazo a Hermione. Ambas estaban al borde del llanto, sabían que esto solo era el principio de algo demasiado alocado; para niños de apenas trece años.
Semanas y quizás unos meses después, Ron se encontraba en la enfermería algo herido por lo ocurrido con Lupin, Sirius y colagusano en la casa de los gritos; tú fuiste a verlo esperando encontrarte a tus amigos y que te contaran lo que había ocurrido; allí te los encuentras hablando con Dumbledore, quien tras irse te dedica una amistosa sonrisa. Y tú caminas hacia ellos.
¿Qué pasa chicos? -preguntaste.
Tenemos que irnos -aclaro la castaña.
¿A dónde?
Usaremos mi giratiempo para intentar solucionar las cosas -volvió a hablar.
Ema por favor quédate a cuidar de Ron -te pidió Harry- está muy débil y necesitara ayuda.
Está bien chicos, ¡suerte! -los abrazas.
¡Gracias!
Hermione le puso el enorme collar que colgaba en su cuello a Harry también y comenzó a girarlo; tu solo viste como poco a poco desaparecieron. Al cabo de un rato ron comenzó a despertarse.
¿Ron? -lo llamaste, estabas sentada a su lado.
¿E-Ema? -Pregunto confundido mientras parpadeaba rápidamente- ¿Qué me paso?
¿Recuerdas a tu rata, el sauce boxeador, la casa de los gritos y al profesor Lupin como hombre lobo? -preguntaste.
Ahora lo recuerdo -se tocó la cabeza adolorido- ¿y tú qué haces aquí?
Vine a cuidarte -sonreíste- ¿Cómo te encuentras?
Bien, gracias. ¿Harry y Hermione? -te miro.
Salieron, pero regresaran pronto -comentaste.
¿Puedo preguntarte algo?
Claro Ron.
¿P-porque te quedaste a cuidarme?
Fácil, porque eres mí amigo. Y cuidarse unos a otros es lo que los amigos hacen ¿no? -Le sonreíste animadamente- mira Dumbledore me lo presto.
¡Un ajedrez mágico! -Sonrió- ¿sabes jugar?
Apuesto a que te gano -sonrió divertida.
¡Eso está por verse Lestrange! -se sentó alegremente en su camilla- ¿sabes? -Te miro- antes creía que ser tu amigo era el peor error de todos. -confeso.
¿P-porque? -te sorprendiste.
Porque eres la chica Lestrange, pero ahora… ahora me doy cuenta de lo gran persona que eres en realidad -sonrió sincero- siempre has estado para Harry, Hermione, para mi e incluso hasta para Ginny.
Es porque les eh tomado mucho cariño Ron.
Me siento afortunado de ser tu amigo Ema, y también te tomamos mucho cariño -sonrió- gracias por ser mi amiga.
Gracias por ser sincero conmigo -lo abrazaste.
Una cosa más -se separaron- perdón si alguna vez fui grosero o te hice sentir mal -tomo el tablero de ajedrez- aprendí que no debes juzgar un libro por su portada… ¡Oh nombre! -tu reíste- porque el interior puede ser genial.
Estas perdonado Weasley, ¡pero aun así voy a ganarte!
Oye aunque seas mi amiga de verdad, no te dejare ganar -siguió tu juego.
¿Ni aunque sea una chica?
No, aunque seas chica yo voy a ganarte de todas maneras.
Te divertiste toda la tarde jugando con Ron, estabas tan feliz de las palabras que te había dicho; ahora si su amistad era sincera y verdadera. Cuando los chicos llegaron los encontraron durmiendo tu sobre el pecho de Ron y sentada en la silla junto a su cama; y el con el ajedrez mágico entre sus piernas. Wow, que mágico había sido este año ¿no?, Harry había conocido a su padrino a quien el y Hermione habían liberado de volver a azkaban por algo que no hizo. Comparado con eso el resto del año fue lo más tranquilo posible, comparado con el que se vendría próximamente.