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Todo llega a su tiempo, pero… ¡Maldito tiempo! ¡¿Viene de rodillas o qué?! — capítulo 12

Genial, ahora estoy frente a Snape y se podía observar mi lindo sostén, ¿Por qué demonios me tenía que poner un sostén rojo hoy?, ¿Y por qué demonios me estoy echando la culpa a mi misma? Me puse el sostén porque es lindo y yo no planeaba mojarme la blusa y mostrarle todo a Snape, fue culpa de él, debió avisarme que estaba allí, no, pero él y su maldito misterio no lo dejaron, bueno aunque esa parte enigmática es bastante atractiva, ¡estúpidos pensamientos! Se supone que estoy molesta con el idiota, pero ahora resulto halagándolo, estúpida cabeza

-Sabe si saca una foto le va a durar más-dije yo un poco molesta, pero a la vez halagada porque me estaba mirando

Snape no dijo nada, simplemente movió su varita y de nuevo yo estaba seca, y por supuesto que no me devolvió la varita, sospecho, no, casi puedo asegurar que le gusta torturarme, le encanta hacerlo, siempre le ha encantado y eso lo ha demostrado desde que yo era su estudiante

-Niña torpe-me dice él-como si usted fuera la cosa más interesante de esta aula-dice Snape y de nuevo me siento ofendida, me trata de poca cosa-debería de callarse y ponerse a limpiar de nuevo

El tonto me entrega el vaso de agua, del cual me ha tirado la mitad encima, si, porque fue él no yo, y bueno pues yo me lo tomo, corriendo el riesgo de que este envenenado o algo, con Snape nunca se sabe, pero ahora da igual, mi garganta estaba seca por culpa del polvo de la repisa, estaba tan seca que incluso Snape volvió a llenar el vaso, uno de los pocos gestos amables que tiene, porque vaya que son escasos, presenciar un acto de buena fe de Snape, se puede comparar casi con ver un milagro, creerán que exagerado, pero si lo conocen me entenderán y sabrán que no miento, pero por otro lado, si vieran esta repisa se maravillarían o espantarían por completo, eso claro si no les gusta las pociones y las cosas raras como a mí, y eso me hace recordar algo, saben cuando me gradué, fue bastante genial pues mi padrino me dio el regalo más genial que me han regalado alguna vez, aunque a algunos les parece extraño a mi me parece genial, mi padrino, el decir mi tío Dumby, ese viejo chiflado al que quiero tanto, me regalo…¡un cerebro!, si, un cerebro, pero tranquilícense no era de humano, era de hipogrifo según tengo entendido, pero bueno me lo regalo en un frasco y eso no es todo, cuando esta en la oscuridad brilla, es la cosa más genial de este mundo, si ustedes lo vieran, brilla de un color escarlata, la cosa más bella de este mundo, mi padrino me lo regalo porque sabia que a mi me gustaba la medimagia, pero aún más porque él sabía que la medicina muggle siempre me había fascinado y eso de las disecciones era algo supremamente extraordinario para mí, así que supuso que amaría mi regalo y bueno, así fue, y si ustedes le hubieran visto la cara a mamá cuando vio mi presente, se hubieran partido de la risa, ella se puso pálida y por su expresión supe que quiso vomitar, al parecer no le agradaba mi regalo, recuerdo que mi tío Albus sonrió cuando vio eso, pero bueno, ¿en que iba? ¡Ah si! La repisa de Snape, si ustedes vieran esto, esta repleto de especímenes raros por doquier, es hermoso, bueno al menos para mí, tal vez algunos difieran en mi concepto de lo que es bello, esto es absolutamente magnífico, me pregunto de donde sacara todas estas cosas…

-Más le vale tener cuidado con esos-dijo Snape como si me leyera la mente-son especímenes muy raros

-Y son increíbles-dije yo por lo bajo, pero al parecer Snape tiene muy buen oído

-Así que le interesan-dijo él y ahora sentía que su mirada de nuevo estaba puesta en mí y no en los pergaminos

-Son geniales-digo, ¿Genial en serio?, no se me puedo ocurrir decir algo más inteligente ¿verdad?, lo ven, parezco una mocosa, ¿por qué demonios me pasa esto a mí?

-Esa es una descripción vaga de lo que son esos especímenes, esas criaturas son exquisitas, pero claro no todos entienden eso-dijo él

Yo con valentía me doy la vuelta y le doy la cara y como sospeché me esta mirando, y sus ojos son tan negros como los de Hagrid,pero no emitían su mismo calor. Eran fríos y vacíos y te hacían pensar en túneles oscuros, daban miedo si te quedabas mirándolos durante largo tiempo, esa mirada era la que aterrorizaba a casi todos sus estudiantes, esa mirada que si daba la sensación de que si pudiera matar lo haría, ahora creo que si me exagere un poquito, pero no es mi culpa, según mamá la culpa es de mi papá, dice que me parezco mucho a él respecto a esa parte, pero eso me hace recordar que todos le tememos a la oscuridad, incluso en la mitología griega lo explicaban, verán, Hades, el dios del inframundo tenía un yelmo, el yelmo de la oscuridad, este era su símbolo de poder y este le permitía convertirse literalmente en oscuridad y gracias a eso podía derretir las sombras, atravesar las paredes y no podía ser tocado u oído, se dice que podía irradiar un miedo tan intenso que podía volverte loco o incluso detener tu corazón y por eso todas las criaturas racionales le temían a la oscuridad, eso no los hace sentir bien ¿verdad? Pues si les da algún consuelo a mi tampoco

-Son criaturas magníficas señor-digo-son especímenes perfectos y muy bien cuidados, son hermosos a decir verdad-no se porque dije eso, pero lo dije y Snape al oírlo enarco una ceja, como si no creyera lo que estaba oyendo-pero claro, no todos pueden ver su belleza-agregue y por un momento pude jurara haber visto una media sonrisa en el rostro de Snape, aunque si estuvo ahí desapareció tan rápido como había aparecido

-Sabe apreciar algunas cosas después de todo-dijo él y ahora su tono no era de regaño ni nada, era como si simplemente estuviera conversando, pero, ¿era eso posible?, ¿estaba conversando con Snape como una persona normal?, o ¿el polvo me había causado alucinaciones?

-Sabe, no soy una tonta como usted cree-digo-sé cosas, no solo sé cantar profesor

-He dicho que es torpe no tonta-dice él y por un momento creo que me halaga-es usted una biblioteca andante-y ahí se muere mi pensamiento, aunque lo de biblioteca no es tanto un insulto

"Aunque es una biblioteca bastante atractiva" piensa Snape

-¿Lo ve?-digo-cada vez que trato de hablar con usted de manera civilizada, siempre logra de alguna manera denigrarme o insultarme de algún modo-digo algo molesta, por fin había creído que tendría una conversación digna con este tipo

-Es una niña Urquart-dice él como aire de superioridad-no creo que pueda mantener una conversación medianamente interesante conmigo-dice

-Me subestima profesor-y a la vez pienso que siempre me ha subestimado

-Tal vez alguna vez compruebe eso, pero ya es tarde, así que lárguese de mi despacho y la espero mañana puntual-dice y de nuevo dirige su mirada a los pergaminos

Yo me acerco a su escritorio y deposito el trapo, ahora bastante sucio, a un lado de él, Snape saca de un cajón mi varita y me la devuelve, mi varita es de cerezo, con núcleo de pluma de fénix y mide 30 cm, rígida, muy buena para duelos según me dijo mamá, esa varita era de mi papá, yo la utilizó con orgullo y como un recordatorio de él, cuando era pequeña mamá quería comprarme una nueva, pero cuando yo tome la varita de papá lo supimos, ella me había elegido, pero bueno volviendo de nuevo a la realidad, Snape ni siquiera me miro, solo puso la varita frente a mí y volvió a lo suyo, yo la tomé y di un buenas noches de manera educada y él no me respondió, cosa que debo decir no me sorprendió, era Snape, ¿Qué más se podía esperar?, ¿Qué me diera un besito de las buenas noches?....si eso quisieras…ya cállate estúpida consciencia, yo tengo un lindo novio que me quiere y bueno yo lo quiero y lo aprecio…

Cuando salí de las mazmorras subí derecho a mi habitación y en el camino me crucé con Filch y su encantadora gata, si encantadora claro, saben a veces me da lástima cuando veo que los gemelos piensan hacerle alguna broma, pero luego recuerdo que es un viejo grosero y amargado y se me pasa, pero bueno cuando iba llegando a mi habitación me encontré con mi mamá

-¿Dónde estabas metida?-me pregunta cuando me ve

-Hola Iris, ¿Cómo estas cariño?, yo muy bien mamá, gracias ¿y tú?-digo yo en broma con una sonrisa

-Que graciosa-dice ella tratando de sonar enojada y seria, pero falla miserablemente

-Sabes que lo soy-le dije sonriendo

-Cariño, solo responde la pregunta-dijo mamá

-Mamá relájate, solo daba una vuelta por el castillo-le dije, aunque ustedes saben donde estaba yo en realidad, pero por supuesto que no le iba a decir: "No mamá, solo estaba donde el estúpido pero sexy Snape cumpliendo un trato que parece más un castigo", ya tengo suficiente con Snape, no quiero regaños de mi mamá, con Snape basta y sobra,

-Pero si conoces el castillo como la palma de tu mano

Pues eso si es bastante serio, pero que más quieren, me pase toda mi infancia aquí prácticamente, mi mamá es profesora por el amor a Merlín, pero bueno al menos tengo una excusa bastante creíble

-Solo busco algo de inspiración mamá-le digo-ella no me va a llegar si me quedo encerrada en mi cuarto, necesito aire fresco para que las ideas lleguen a mi cabeza

-Vives escribiendo letras para canciones, ¿no te cansas de eso?

-Y tu no te cansas de hacer correcciones a la revista "Transformaciones Hoy"?-le dije y ella frunció el ceño

-Es solo una broma mamá, tómatelo con calma-le dije-tal vez este escribiendo algo para ti o haciendo algún arreglo, nuca se sabe…-le digo y una sonrisa se forma en su rostro

-¿Hablas en serio?-pregunto

-Algún día cataré algo que te guste mami, ya verás-digo y no estoy bromeando, lo haré, pero lo haré en una ocasión especial-sé que te gusta la ópera, tal vez cante una para ti

-No me ilusiones jovencita-dice ella

-Ya verás que te cumpliré y cuando lo haga será perfecto-le dije y la abrasé-Feliz noche mamá, te quiero

-También te quiero, descansa-me dice ella y me besa la frente con cariño

Y así me voy hacia mi habitación, cansada, pero bueno, si lo pienso bien, no ha sido tan mal día ¿verdad?