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Todo llega a su tiempo, pero… ¡Maldito tiempo! ¡¿Viene de rodillas o qué?! — capítulo 3
Ha llegado la hora de dar una rueda de prensa, que molesto es, aunque yo podría fácilmente cambiar mi apariencia y largarme de aquí, pero no puedo dejar a Alan solo, eso sería muy malvado, además el vino solo para apoyarme, lo único que espero es que no me saquen de quicio con sus preguntas, doy un largo suspiro y salgo con Alan, tras de nosotros sale mi mamá y Snape, tendrán que esperarnos para ir a Hogwarts
-Srta. Urquart!-oigo que gritan-Iris, Iris!-oigo una chillona voz, por Merlín vaya suerte la mía es Rita Skeeter
-Si, ese es mi nombre no lo gasten-dijo tratando de sonar divertida y así aligerar la atmosfera, Alan me sonríe y apreta mi mano con gentileza, nos sentamos y de inmediato una fortaleza de periodistas se forma a nuestro alrededor y de manera instantánea empiezan las preguntas
-Es usted muy joven para haber amasado este gran imperio en la industria de la música, ¿A qué se debe su éxito?-pregunta un periodista que viste algo extravagante, pero que se ve amigable
Yo le miro y él esboza una sonrisa, yo se la devuelvo y me lanzo a responder
-En la industria todo tiene que ver con las personas, Sr…
-Lovegood-me responde él, en realidad creo que es el único periodista que me ha agradado
-Como digo Sr. Lovegood en esta industria todo tiene que ver con las personas, y soy muy buena con ellas, todo es cuestión de saber como inspirarlas e incentivarlas, sin ellas yo no sería nada, también cabe decir que cuento con un excelente equipo, yo creo firmemente que para tener éxito en cualquier ámbito hay que dominarlo, conocerlo por dentro y por fuera, conocer cada detalle y yo trabajo muy duro para lograrlo, en general debo decir que mi éxito se lo debo a mis fans y mis colaboradores-dijo con una sonrisa
-Quizá solo ha tenido suerte-dice esa arpía de Skeeter que resalta entre la multitud con su ropa de colores chillones
-No creo en la suerte ni en la casualidad, señorita Skeeter. Cuanto más trabajo, más suerte tengo. Realmente se trata de tener en tu equipo a las personas adecuadas y saber dirigir sus esfuerzos junto a los tuyos
-Parece que le gusta controlar todo-comenta ella-además, dinos, ¿no le atribuyes tu éxito a ser la novia de una estrella de rock?-pregunta con malicia
-Bueno, me gusta tener todo en control, y no, no le atribuyo mi éxito a Alan, él tiene sus méritos y yo tengo los míos, cada cual con lo suyo-le contesto seria
Le sostengo la mirada por un momento, como odio a esa mujer, de solo verla me hierve la sangre
-¿Tienen más preguntas?-interrumpe Alan al ver como miro a esa mujer
-¿Ya que ha terminado su gira por Europa, piensa hacer otra pronto?-pregunta alguien
-No, por el momento me quedaré en Inglaterra, creo que me merezco un descanso-contesto
-¿Se quedará en Hogsmeade?-pregunta otro periodista
-La verdad aun no estoy segura de donde me quedaré…
-Pero lo más probable es que se quede conmigo-agrega Alan por mí
-¿Han pensado en comprometerse?-pregunta Skeeter-digo como ya son novios hace varios años
Al oír eso me congelo…compromiso, eso es muy serio, yo jamás he pensado en eso, no me veo con un vestido blanco caminando hacia Alan, es decir lo quiero, pero…simplemente no lo sé
-No hemos pensado en eso aún-responde Alan-el matrimonio en mi opinión es un paso muy serio que tomar, no creo que aún estemos listos, a estas alturas, eso sería como cortarle las alas a un pájaro-dice Alan sabiamente, pero claramente él ha pensado en matrimonio, mientras yo no lo he hecho, ¿significa eso que él toma más en serio esta relación?
Yo simplemente logro recordar la historia de un pájaro que alguna vez leí:
Érase una vez un Pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más deprisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro. Pero entonces pensó:" ¡Tal vez quisiera conocer algunas montañas distantes!" Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro. Y se sintió sola. Y pensó: "Voy a poner una trampa. La Próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse". El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula. Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: "Eres una persona que lo tiene todo." Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar su jaula. Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes. Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico. Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta. "¿Por qué has venido?", le preguntó a la muerte. "Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo - respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo"
Yo no quiero que eso pasé con Alan y yo, no quiero que el pájaro muera y yo me quede sola, no, así estamos perfectos, el matrimonio sólo lo arruinaría todo
-¿Y tú que piensas Iris?-pregunta alguien sacándome de mi ensoñación
-Como ha dicho Alan, sería como cortarle las alas a un pájaro, si lo privas de volar el pájaro no es nadie, pierde su belleza y a la final termina muriendo y ninguno de los dos quiere eso para esta relación, como estamos ahora, estamos perfectos-digo
-Cambiando de tema, se han oído rumores de que no eres tú la que canta, se dice que es alguien a quien le pagas y tú solo pretendes cantar, ¿qué dices a eso?-pregunta Skeeter con malicia
-Esos son puros chismes de gente malintencionada-dice Alan algo molesto-Iris es una persona extremadamente talentosa y su voz es algo fuera de este mundo, ¿Por qué no les haces una demostración y así lo escuchan ellos mismo Iris?-me dice Alan con una gran sonrisa, adoro cuando me defiende así y de la nada Alan invoca una guitarra y se dispone a tocar para que yo cante, gustosa cantaré, especialmente si él toca
Cuando empiezo a cantar el silencio se hace presente, puedo observar como todos me escuchan y parece que les gusta lo que escuchan, incluso Snape me mira en silencio, y aquí voy de nuevo, otra vez mirando a Snape, ¿por qué demonios lo sigo haciendo? Estoy junto a Alan, debo estar pensando en él, no en Snape, pero simplemente no puedo, al parecer canto, y canto para él, y la manera en la que él me mira, es como si lo supiera, incluso puedo alcanzar a divisar una pequeña sonrisa, ya saben, una sonrisa dulce y fría, justo como la de una pitón antes de comerte, y ahora yo no puedo apartar mi mirada de él, le ruego a Merlín que mi madre o Alan no lo noten, pronto acabo la canción y el silencio se convierte en aplausos y gracias a ellos reacciono y retiro la mirada de aquellos profundos ojos negros de cuyo dueño es Severus Snape…
-Con eso el rumor se disipara-dice Alan-ahora ustedes han sido testigos de la angelical voz de mi hermosa novia
Al siempre alagándome, como ya he dicho es adorable conmigo y no pierde oportunidad para hacerlo notar, él es todo lo contrario a Snape, son polos completamente opuestos, Alan es como yo, es muy parecido a mí y debo admitir, aunque me gustaría que no fuera así, que Alan por eso algunas veces me resulta bastante predecible y aburrido, pero no me malinterpreten, yo lo quiero, pero no puedo negar como me siento a veces, ustedes no podrán negar que algunas vez alguien los ha hecho sentir vivos y tan idiotas a la vez y para mi desgracia o fortuna, aún no estoy segura de eso, Severus Snape me ha hecho sentir eso cuando lo he visto de nuevo, creí que ya lo había superado, pero volver a tenerlo en frente a hecho avivar en mí cosas que ya creía sepultadas…estoy en grandes problemas, ¿ahora qué carajos voy a hacer?
**Nota de la autora:**Para aclarar la historia del pájaro no me la he inventado yo, la he sacado de "Once minutos" de Paulo Coelho, excelente libro, se los recomiendo, y quiero dejarles el link de la canción que Iris canto