Rosie, no lo hagas... — capítulo 1
El viento golpeaba el rojizo y rizado cabello de la chica, mientras las lágrimas recorrían su pálida cara. Mojo sus labios con la lengua pero no lo hizo como un gesto provocativo, sino para humedecer sus secos labios. Sentada en el barranco la chica empezó a mover sus pies en una danza muy difícil de entender.De un momento a otro la chica empezó a sonreír y de sus labios salió el nombre de Scorpius, su primer amor, aquel chico que le habría dicho que lo que pensaba hacer era una tremenda tontería. Su llanto se hizo más sonoro y tapo su pecosa cara con sus manos en un intento de protegerse del mundo exterior. Su padre lo había arruinado todo; desde que su propio padre había echado al amor de su vida hace dos años ella ya no era la misma. Se levanto como un resorte y volvió a mirar por última vez el paisaje que tantos recuerdos le traía. Allí se habían dado su primer beso, su primera discusión, su primera vez y su adiós. Pensó que ya había llegado la hora, que no podía retrasarlo más. Cerró los ojos y se dejo caer cuando sintió que alguien la cogía por detrás.
-Rosie, no lo hagas- Dijo Scorp con tristeza en la voz.
-Ya no puedo aguantar más Scorp- Dijo Rose con voz temblorosa- No puedo estar ningún minuto más sin ti.
-Princesa…-Scorp enterró su cara en el pelo de Rose mientras le llegaba el aroma tan singular de su Rose.
-No me llames princesa, Scorp. Eso no cambiara nada- Dijo Rose cuando sintió de nuevo las lágrimas recorriendo su cara. - Yo…
-Te amo, Rose Jean Weasley Granger. - Después de decir eso Scorp le planto un suave beso en el cuello. - Nunca deje de hacerlo
-Scorp… Yo también te amo pero mi padre no lo permitirá lo sabes- Suspiró- No nos dejo la primera vez que cambiara esta vez.
-Aún así el suicidio no es la solución, princesa- Scorp la giró y le agarró de la cintura- De solo pensar que tú ya no estarías aquí…Sentí que me moría.
-Scorp, no puedo seguir viviendo así, te necesito.-Coloco los brazos en el cuello de Scorp- Ojala pudieras quedarnos aquí donde nadie nos pudiera decir lo que podemos hacer o no.
-Rosie, cásate conmigo. -Rozo sus labios con los de ella-Si esa es la única manera de que tu padre acepte lo haré, me casaré contigo esta misma noche si tú quieres.
-Scorp- Dijo Rose enternecida- Claro que me casaría contigo pero…
-¿Hay un pero?- Pregunto Scorp sorprendido - Te amo Rose es tan difícil de entender
-Claro que no, yo también te amo. - Se acercó a Scorp y lo abrazo - Pero mi padre…
-Me da igual tu padre- Dijo Scorp enfurecido - Mira lo que nos ha hecho, tú a punto de suicidarte y yo al borde de la locura. Rose intento hablar pero Scorp la interrumpió.- Te amo y me casaré contigo, así tengamos que casarnos a ese extravagante sitio llamado Vegas que nos contó tu madre pero yo no voy a volver a separarme de ti Rose.
-Te amo, Scorp. - Rose se abalanzo a sus labios -Mi príncipe; Te amo, te amo, te amo,…
-Yo también Rose y no pienso dejarte marchar. Cásate conmigo
-No lo hagas nunca, Scorp o no te lo perdonaré jamás y acepto ser la nueva señora Malfoy
Scorp cogió de la mano a Rose y le puso el anillo que tenía guardado desde hacía dos años. A Rose le brillaron los ojos de la emoción y le beso. Los dos se subieron a la escoba para ir a ver a los señores Weasley porque lo que los dos sabían era que tenían una batalla muy difícil por delante,pero que pasase lo que pasase Scorp no abandonaría a Rose y ella haría lo que ella quisiera.Cuando llegaron a casa de los señores Weasley se encontraron con un Ron W. derrotado al haber leído la carta que su hija y sorpresa por verla sana y salva en la puerta de su casa. Ron al saber lo que su hija había estado a punto de hacer por no estar con Scorpius no tuvo más remedio que aceptar la relación pero aunque se llevaba más o menos con el menos de los Malfoy, nunca llego a soportar a Draco Malfoy. Lo que Ron no sabía ni se enteraba era de las miradas cómplices que tenían su mujer y el arrogante Draco Malfoy; y que aquellas miradas no eran solo de amistad o respeto sino de algo más incierto pero eso es otra historia.