← Historia 134703 · de
Historia 134703 — capítulo 1
-Vamos, Sharon. Sabes que puedes hacerlo, tienes una bonita voz.-dijo mi hermana tirándome de las trenzas- ¿Por qué no te creas un canal en youtube?
Me mordí el labio inferior. Sabía que mi voz no era mala, pero tan poco muy espectacular, y me daba vergüenza subir videos a Internet, sobre todo por el hecho de que estaba abierto a todo el mundo y me daba una vergüenza terrible que la gente me escuchara cantar. Aparté esos pensamientos de mi cabeza y le eché la lengua. Emma estaba equivocada.
-Enana, sabes que no quiero. Me da corte y punto.
Ella ladeó la cabeza de un lado a otro, en señal de desaprobación, mientras seguía jugueteando con mi pelo.
-Venga…Ya sabes que pronto cumpliré doce años, me encantaría que cantaras en mi fiesta-dijo ella con mirada de cachorrita.
Negué con la cabeza varias veces antes de responderle:
-No. Ahora ve a escuchar un poco de música de esas boy-bands que te gustan tanto.
Refunfuñó pero se fue hacer lo que le dije, y me dejó en paz durante el resto de la mañana. Me puse a ver la tele, aburrida, pero se podría decir que no ayudó demasiado. El canal que echaban por la caja tonta era la MTV, y estaban con los Top 20, como cada mañana. Normalmente me gustaba verlos, pero en ese momento era lo peor para olvidarme de la música. Aun así, lo dejé ahí porque el mando se había caído del sofá y yo era demasiado vaga y perezosa como para recogerlo. En la pantalla aparecían cinco chicos, que he de admitir, estaban más buenos que el pan, cantando y haciendo tonterías varias. Me dí cuenta de que era el grupo preferido de mi hermana, que los escuchaba día y noche, y a mi acababan por darme un tic nervioso en el ojo.¿Como era..? One Direction. La verdad es que lo mío era más el folk, o la música celta, pero esa tonta canción cursi que hacía que millones de chicas lloraran, chillaran o incluso se desmayaran estaba bien, aunque no me volvía loca.
-¡Sharon!-interrumpió una voz en ese momento.
Era mi madre, que se encontraba de brazos cruzados, mirándome con mala cara. Mi madre tenía el pelo corto castaño, y una piel pálida como la luna, con muchas pecas decorando su rostro. Pero ahora sus labios estaban fruncidos, y sus cejas, encarnadas.
-¡Eres una vaga, Sharon! Ya tienes diecinueve años, pronto irás a la universidad, sal a divertirte, o luego no tendrás tiempo.
Puse los ojos en blanco, extrañada por lo que dijo mi madre, pensé . Era verdad que pronto empezaría la universidad y estudiaría la carrera de periodismo, y que tal vez luego no tendría tiempo de hacer las cosas que me gustan. Ella tenía razón, las clases habían acabado hacía una semana y no iba a desperdiciar mi verano tirada en el sofá. Apagué la tele, le dí un beso a mi madre en la mejilla, dejándola un poco sorprendida, y subí a mi habitación. En el reproductor de mp3 sonaba una canción alegre irlandesa que inundaba la habitación pintada de un azul eléctrico. Siempre había tenido una obsesión con Irlanda que no era posible de explicar con palabras. Yo vivía en una pequeña ciudad del norte de España llamada Santiago de Compostela, en Galicia, junto con mi padre, mi madre y mi hermana. Había nacido allí, en una ciudad de Irlanda llamado Mullingar, y quizás era por eso que amaba tanto ese país tan místico.
Escogí unos sencillos pantalones vaqueros cortos, con cortes que les había hecho yo con la ayuda de una tijera, y una camiseta de manga sisa de los Rolling Stones. Tras esto, me calcé mis adoradas converse rojas gastadas, que combinaban con y cogí unas gafas de sol a juego que guardaba al fondo de un cajón.
-Me voy; vuelvo a la hora de comer- grité alto para que me escucharan, bajando por las escaleras rápidamente,agarrando un bollo que había cerca de la entrada yajustándome las gafas todo a la vez.
Cogí el ascensor, y entonces se me ocurrió una idea. En vez de pulsar 0, bajé hasta el garaje donde tenía guardada mi bicicleta. Aún estaba como nueva, porque me la habían regalado el año pasado, y casi no la había probado, no porque no me gustara montar, sino porque nunca me había acordado, y había quedado allí abandonada. La encontré tapada con una sábana roja, al igual que la bicicleta. Intenté no matarme al empezar a paladear mordisqueando el bollito, y conseguí llegar viva hasta la salida. Afuera hacía una calor espantosa, y el sol brillaba en lo alto mostrando un día estupendo. Dí unas cuantas vueltas por el barrio para luego dirigirme hacia la parte vieja de la ciudad, donde se encontraba la catedral, mi parte favorita. Lo que me sorprendió fue ver por allí una enorme limusina de color negro y ventanas tintadas en una calle casi vacía, a excepción de una persona que estaba sacándole fotos con el móvil. Mierda. A mi se me había olvidado en casa. ¡Me hubiera encantado enseñárselo a Emma!
Me encogí de hombros y seguí mi camino, intentando olvidar la limusina que había visto hacía pocos instantes. Sería algún famoso que vendría a dar algún concierto, pero era raro que no me hubiera enterado, pues normalmente estoy atenta a los cantantes que visitan la ciudad. De todos modos, lo acabé olvidando y paré en un viejo bar que llevaba ahí la tira de años a tomar una granizada de limón. Esta estaba rica, pero alfinal me había aburrido de estar sola. Debería haber llamado a alguna amiga. Pagué al hombre que se encontraba tras la barra, leyendo un periódico y pedaleé de vuelta a casa, deseando coger el móvil para llamar a alguien y quedar. Sería el calor, o quizás la hora, pero es que no había ni un alma paseando por la calle. Cuando llegué a la entrada del garaje, algo me sorprendió y solté un gritito. Allí, a pocos metros de mi, se encontraba aparcada la enorme limusina negra de antes. ¿Pura casualidad? No lo creía. Dejé la bici en el garaje y subí corriendo a casa, con un escalofrío recorriéndome la espalda. Abrí torpemente la puerta con las llaves, y entré en la casa. La verdad es que era lo último que hubiera imaginado ver.
En el sofá de la casa se encontraba sentado ni más ni menos que mi madre y en frente, hablando…¡Cinco adolescentes que no conocía y un hombre vestido con un traje elegante! Y lo peor de todo es que Emma estaba en las rodillas de uno de ellos, un chico morena con rulos y sonrisa deslumbrante.
-Sha, ¡Ya has llegado!-dijo ella llamándome por mi apodo.
Yo seguía con la cara desencajada de la sorpresa. Lo peor de todo era que si los conocía porque…¡Los acababa de ver en la tele!
Mi madre se levantó y me obligó a sentarme en el sofá, junto a ella, y me apretó fuertemente la mano.
-Deja que te cuente..Una pequeña historia-dijo con los ojos puestos en los míos, haciendo que los demás la miraran fijamente.
-Como ya sabes, naciste en Irlanda, en una ciudad llamada Mullingar. No somos tus verdaderos padres. Nosotros buscábamos adoptar una niña, y acudimos a una monja que parecía de fiar, que nos dijo que ella podría conseguirlo.-dijo parándose a tomar aire- Eso si, no sabíamos los métodos por los que conseguían a un niño. Tu eres una niña robada, y en realidad eres hija de Maura y Bob Horan, aunque ellos están divorciados. La monja te separó de tus padres al nacer, y nosotros fuimos los causantes. Ella les mintió y les dijo que habías muerto, pero no es así. Y ahora, quieren reclamar lo que un día fue suyo.
Mi expresión en aquel momento era un cromo.
¡Buenas! Bueno, hoy empiezo un nuevo FIC. No se si me convence la idea de escribir esta historia, pero creo que voy a seguir adelante. De todas formas, si les ha gustado, me encantaría que comentarais si debo seguir con esto o dejarlo. Por cierto, si a alguien le interesa, tambíén pueden pasarse por mi otro Fic: ¡Hermanito! 1º Año en Hogwarts. Les dejo el enlace al primer cap, creo que llevo 13 o 14...http://www.potterfics.com/historias/120094/capitulo-1
Dejemos el spam. ¿El por qué de empezar esta historia? Porque One Direction me tiene loca perdida. Son tan sexys que pensé que aunque cantaran mal me gustarían sus canciones. Pero al contrario, me encanta como cantan..Es un poco pop comercial, pero está bastante bien. ¡Subscribiros, corazoncitos!
PD; Una última cosa, tengo pensado empezar otros fics, quizás de la historia interminable o el señor de los anillos. Besotes