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Atracción fatal , en la Mansión Malfoy. — capítulo 1
Todos tenemos una historia, la mía es esta: "Soy Hermione Jane Granger, tengo 18 años, mis padres fueron asesinados por un grupo de mortífagos entre los cuales se encuentra Lucius Malfoy, ahora mi nuevo "señor y amo" como forma de pago por "haber hecho dañinazas en los tiempos dorados de Voldermort". Y ahora no solo descubrí que solo soy una maga común y corriente, sino que también tengo el don de saber que es lo que piensan las personas, en cualquier momento y en cualquier lugar, y no es precisamente Oclumancia. -¿Algo más?-pensó mi mente. -Si, soy el nuevo hazme reír de Los Malfoy, y desgraciadamente estoy viajando en un carruaje para cumplir con mis obligaciones de Sirvienta. ¡Qué mierda!
El día estaba horrible, a través de la ventana podía ver como caían las gotas de la intensa lluvia. Cada segundo que pasaba se me hacia más y más eterno. Creo que la ausencia de mis padres y el vacío que tenía se intensificaban aún más. Aún no podía creer todo lo que me estaba pasando. Y pensar que solo faltaban exactamente dos semanas para mi cumpleaños y hacerme la idea de que ni Harry, ni Ginny y principalmente Ron no iban a estar me hacia sentir la peor peste del mundo. -Señorita Granger, ya hemos llegado.- dijo muy amablemente el chofer, y detuvo el carruaje. -Gracias…- contesté y salí del carruaje, tomé mis valijas y observé la mansión Malfoy, estaba allí grande e imponente; había que admitirlo, los Malfoy tenían muy buen gusto. Comencé a caminar pero no había hecho dos pasos que un elfo doméstico me había interrumpido. -Usted debe ser la nueva, ¿no es así señorita Granger?- preguntó la criatura. Giré y lo miré a sus ojos azules, que parecían ya cansados de la misma rutina. -Si… ¿Y tu eres…? -OH si… Disculpe, no me he presentado, yo soy Alky, un elfo doméstico.- sonrió. -Es un gusto Alky.- y le estreché mi mano. Se sonrojo, pero aún así la tomó. -Debe seguirme señorita…- me miró y comenzamos a caminar por el camino. Abrió el portón y entre en el lugar que sería mi condena. Finalmente llegamos, abrió la puerta de Roble, y entré. El hall era increíblemente enorme, estaba repleto de pinturas de personas siendo torturadas, era muy sádico y a la vez horripilante. A lo lejos vi dos figuras que venían caminando. Si, definitivamente era Draco y su padre.-¡Bienvenida Granger!- saludó Lucius, parecía un niño muy contento.- Como ya debes saber estas bajo el mando de mi familia ¿no?- asentí.- Bien, tenemos tres reglas dentro de esta casa, ¿Cuáles son Draco?.- le pregunté y por primera vez lo miré. Sus facciones habían cambiado, y su rostro parecía haber perdido el control, pero sus ojos… Dios, sus ojos. Grises mercurio, delataban cuan triste estaba. ¡Basta ya Hermione! -Obedecerás todo lo que se te pida, usarás el uniforme y tienes prohibido entrar al cuarto piso de la casa.- contestó.-¿Entendido? -Entendido.- contesté y bajé mi cabeza. -Bien.- dijo Lucius.- Ahora Draco te acompañara hasta tu habitación y mañana comenzarás tus tareas. Draco me tomó por el brazo y comenzamos a subir las escaleras. Llegamos a mi habitación, me tomo por el brazo y me empuje prepotentemente. -Granger, estarás bajo mi cargo y harás todo lo que a mi se me de la gana. -¿Y si no lo hago? ¿Qué me harás pequeño hurón? -No me hagas poner de mal humor, pero vamos a lo nuestro.- contestó y la acorraló contra la pared. -¿Q-que hace-es Malfoy? - y comenzó a hablar.- -Verdaderamente eres afortunada de estar en esta mansión Granger.- contestó con una sonrisa de lado. -Es una verdadera desgracia esto Malfoy, y el tenerte cerca apesta.- dijo con todo su orgullo. -Sh sh sh ... Quiero que hagas todo lo que te diga sangre sucia.- dijo con maldad. -¿Qué debo hacer ahora?- preguntó ya cansada de escucharlo. -Mm.… Hazme un masaje, no acepto un no como respuesta. - dijo seductoramente al ver la cara de horror de su criada. -¡Vamos Granger! Se que te encantaría poder hacerme un lindo masaje, te gustaría tenerme a tu merced…-contestó y quedo a escasos centímetros de su boca. -Ahora solo…-hizo una pausa.- Ve a mi baño y prepárame una buena ducha.- dijo mostrando su perfecta sonrisa.- ¡Esta a dos puertas de esta habitación, no intentes nada raro Granger!- le gritó y se recostó sobre la cama de Hermione. La castaña asintió y se dirigió hacia el baño de su "Amo". Encontró fácilmente la puerta, la abrió y se encontró con una figura masculina, completamente desnuda. Damon Malfoy se encontraba allí, con una bata sobre su cintura y todo su pecho al descubierto. -¡OH!¡Lo siento!...- exclamó Hermione horrorizada y a la vez sorprendida de verlo. El muchacho solo sonrió y contestó. -Un gusto Hermione, yo soy Damon Malfoy, el hermano de Draco. ••••••••••••••••••••••••__•
HOLA! ESTA ES MI NUEVA HISTORIA! ESPERO QUE OS GUSTE UN MONTÓN Y A DISFRUTAR! ESPERO VUESTROS COMENTARIOS, MUCHAS GRACIAS POR LEER! UN BESO!