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No lo hagas, serpiente... No dejaré que nadie te haga daño, leona... — capítulo 12
Hola, ya estoy aquí otra vez. Gracias por sus comentarios y por leer. Y aquí está el próximo capítulo y espero que os guste.
A Luna casi le dio un ataque al girarse y encontrarse cara a cara con su amigo Harry.
-Harry, vaya susto me has dado.-Dijo Luna cuando se recupero de la impresión.
-Lo siento, Luna. Pensaba que te ibas a caer y te fui a agarrar.-Respondió Harry arrepentido.
-No pasa nada. ¿Qué te pasa Harry te noto triste?-Preguntó Luna mientras se sentaba en el verde prado.
-Ron se ha enterado bueno que Ginny…y yo…Bueno tú ya sabes.-Respondió nervioso el azabache.
-¿Y? No hay nada de malo, ¿no? Tú la amas y ella a ti, y sé que nunca le harías daño intencionadamente y pienso que Ron lo sabe.-Respondió tranquilamente Luna arrancando una flor.
-Si, pero…-Empezó Harry.
-Yo creo que Ron solo necesita tiempo, recuerda que es su hermana pequeña y tiene miedo de que si algo no funciona entre los dos eso hará que vuestra amistad se tuerza. -Dijo Luna arrancando los pétalos de la rosa azul.
-Intente tanto tiempo no fijarme en ella verla con los mismo ojos que veo a Hermione, pero me es imposible.-Respondió el Gryffindor agachando la cabeza.
-Ella te ama desde que te conoció y aún después de haber salido con otros chicos, nunca te ha dejado de querer.-Respondió Luna.-Me tengo que ir Harry, he quedado.-Luna le dio un beso en la mejilla, se levanto y se fue.
Pansy se encontraba dando vueltas por los pasillos cuando sin darse cuenta acabo en el campo de Quidditch dónde los leones estaban practicando. Pansy no sabía dónde meterse y por error se escondió en los vestuarios de Gryffindor. Mientras en el aire, Ron Weasley bajaba lentamente hasta que sus pies acariciaron la hierba y dejo a los demás entrenando. El pelirrojo no tenía ganas de entrenar y se dirigió hacia los vestuarios. Weasley se quitó la parte de arriba del uniforme de Quidditch y entro a los vestuarios. Pansy escucho como alguien se acercaba y se metió en una de las duchas. Ron se empezó a quitar la ropa y se metió en una de las duchas. Con los ojos cerrados encendió el agua y se giro en dirección de la puerta. Pansy en cambio daba lo que fuera porque al pelirrojo no se le ocurriese girarse y abrir los ojos pero no pudo evitar comérselo con la mirada sin importarle que se mojara con el agua. Para mala suerte para Pansy, cuando Ronald acabo de ducharse se olvido de la toalla. Volvió a buscarla y así fue como se encontró con la pelinegra toda mojada remarcando todos sus atributos. Pansy no podía dejar de pensar en la mala suerte que tenía y solo podía mirar la horrorizada mirada del pelirrojo. EL Gryffindor no podía creerlo y al instante cogió la toalla y se tapo. Él escucho como sus compañeros se dirigían al vestuario y se metió otra vez en la ducha con la pelinegra. Pego a la chica contra la pared mientras juntaba todo su cuerpo.
En el director del director. Dumbledore se sentaba mientras veía a sus dos alumnos mirándole directamente y sin saber que decir. Él no era tonto sabia que algo pasaba y no se hizo rogar.
-¿Qué es lo que pasa?-Preguntó Dumbledore sentándose en su silla.
-Pues…-Dijo Hermione que no sabía que decir.
-Señorita Granger creo que sería mejor que nos dejara al señor Malfoy y a mí solos.-Siguió Dumbledore mientras se comía un caramelo de limón.
Aquí se acaba el nuevo capítulo de esta historia. Espero que os haiga gustado y que comentéis. Besos.