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Historia 135182 — capítulo 15
Volviendo al presente…
Llevaba más tiempo del que me había dado cuenta con ese pensamiento merodeando en los rincones de mi mente. Algunas veces consideraba que se había vuelto obsesión.
Pensaba en ella todo el tiempo, soñaba con sus ojos, sus labios, su olor…
Comenzaba a enloquecer, tenía que sentirla cerca, saber que sería mía.
Vacié el vaso de wishky una vez más de un solo trago.
Me sentía agotado, era jueves por la noche, seguramente todos en el colegio estarían en el Gran Comedor, cenando, también debía estar ella, pero yo prefería continuar encerrado, observando las llamas crepitar con parsimonia en la chimenea.
Observe una vez más la hora en ese pequeño reloj de plata posado sobre una repisa detrás del sofá en el que estaba sentado.
La impaciencia comenzaba a apoderarse de mí, más de una vez pensé en correr hasta su habitación y hacerla mía ahí mismo, pero sería demasiado imprudente...
Llevaba casi tres meses sin saber nada de ella, sin ella saber nada de mí, tenía que verla cuanto antes y sin embargo aquel día ella ni siquiera sabía que yo había vuelto.
Dumbledore me había prohibido verla, al menos hasta que volviera, era por ella, la cuidaba, y yo también, pero cada vez era más difícil aguantar las ganas de correr a verla y tenerla entre mis brazos.
Saque aquel trozo de pergamino amarillento y desgastado del bolsillo de mi túnica.
Fue la primer y última nota que recibí de ella luego de mi partida.
Fue mi fuente de energías, de esperanza, de razones para continuar y sobre todo para volver y sin embargo apenas pude responderle.
Comencé a recordar la manera en que terminamos juntos e, instintivamente observe aquel reloj de plata…
Me gustaba hacerlo, era mi fuente de entrenamiento en mis tardes aburridas.
¿Entretenimiento? Si… Era realmente extraña nuestra historia.
En fin…
Deje escapar un hondo suspiro.
Me preguntaba tantas cosas.
¿Qué estaría haciendo en aquel momento? ¿Aún me extrañaría?
Los nervios habían comenzado a invadir mi cuerpo desde el momento en que me aparecí a las orilla de Hogsmade.
Estaba a tan solo una noche, un par de horas de poder volver a verla, sentir su cuerpo, sus caricias.
Dumbledore me había pedido verme aquella noche apenas llegara, pero me opuse rotundamente. No estaba con ánimos de verle, a decir verdad estaba realmente molesto con él.
Me había obligado a alejarme de la persona que más amaba, a irme sin dar una sola explica y eso, eso sería algo que jamás le perdonaría.
-Vamos Severus, se lo explicaras cuando vuelvas- repuso con su expresión siempre tranquila cuando se lo hice saber.
Estaba desesperado. Al borde de la locura.
-¡Por favor! Solo… Tu habla con ella, tienes que hacerle saber que yo…
Comenzó a negar con la cabeza antes de que yo hubiese terminado.
-Eso te corresponde a ti- fue su respuesta.
Quise lanzarme sobre él y golpearlo hasta desahogar toda mi frustración.
Pero aquello no había sido lo peor.
Lo peor fue aquella tarde, un mes después de haber recibido la nota de Hermione.
-Ni siquiera lo pienses- respondió rotundamente.
Lo observe con expresión fría y una mirada cargada de odio.
-No me mires así- dijo observándome con aquello ojos tan azules -Sabes que es lo mejor para ambos.
-¿Quieres dejar de decir eso?- exclame -¡Tu como puedes saberlo!
Salí del Pub enfurecido, aventando sillas y mesas a mi paso.
Finalmente, había hecho caso a medias a su orden.
Había respondido a la carta, sí. Pero no de la manera que hubiera deseado hacerlo.
"Realmente lo siento"
No podía dar pista de su destinatario tampoco de su remitente. Sería ponerla peligro, pero aquella estúpida contestación, también ponía en peligro la relación de los dos.
Quise explicarle todo. Todo lo que aquella carta me había hecho sentir, todo lo que significaba para mí, todo lo que sentía por ella.
Quería que lo supiera. Que estuviera completamente segura de ello. Que no volviera a dudarlo por un solo momento.
Pero bueno, al menos mi partida había servido para algo, después de un enfrentamiento había conseguido asesinar a los Carrow, sin embargo sabía que Bellatrix y el resto me buscarían, con lo que Dumbledore decidió que sería mejor que volviera a Hogwarts.
Narradora
Snape no se dio cuenta en que momento, había terminado por dormirse.
Se había quedado hasta tarde, pensando. Conteniendo el impulso de correr hasta la habitación de la castaña y hacer lo que tanto deseaba.
Sentía que explotaría. Que no podría soportar un minuto más sin ella a su lado. Y sin embargo había tenido que sopórtalo todo una noche.
Llego a su aula en las mazmorras más temprano de lo que nunca en su vida de docente lo había hecho.
Estaba realmente nervioso. Como jamás lo había estado.
Los calderos estaban perfectamente ordenados. Los ingredientes acomodados dentro del armario y todo listo para su primera clase.
Jamás había estado tan ansioso por impartir una.
Tan solo esperaba escuchar el retumbar de la campana. Sabía que en cualquier momento aquella puerta se abriría y volvería a verla. Al fin podría hacerlo.
Ella entraría, y de nuevo podría contemplar esos hermosos ojos miel, podría volver a oler su perfume. Podría volver a ser feliz.
El simple hecho de pensarlo, lo hacia sonreír. A su manera.
Tan solo faltaban diez minutos. Diez minutos para poder verla. De nuevo tenerla cerca…
Narradora
(20 minutos antes)
Era un día cálido, y a pesar de eso, aquellos dos cuerpos se encontraban abrazados. Unidos como uno solo.
Solo dos cuerpos enredados en una sábana blanca, y también en un abrazo.
El hombre observaba a la castaña. Fascinado.
Acariciaba su pelo mientras ella dormía tranquilamente.
Era, simplemente el hombre más afortunado por tener a una mujer tan perfecta como ella a su lado.
La castaña comenzó a revolverse entre las sabanas, parecía haber despertado.
-Amor…- susurro el Licántropo a su oído.
-¿Mmm?
-Es hora de despertaron.
Los enormes ojos miel de la chica se abrieron lentamente.
-Hola linda- susurro el hombre, inclinándose a besar los labios de su amada.
-¿Qué tal Remus?
-¿Cómo dormiste?
-Bien y ¿tu?
-Siempre que sea a tu lado será perfecto.
La castaña se pegó más al cuerpo de él, reposando su cabeza sobre su pecho.
-Creo que es hora de levantarse pequeña
El hombre continuaba acariciando el cabello de la chica.
La chica negó como una niña pequeña que quiere continuar durmiendo y se abrazó más a él.
-Hermione… vamos
-Quiero quedarme aquí, contigo- susurro.
-Debes ir a clases linda, nos veremos esta noche.
-No quiero esperar hasta esta noche- repuso colocándose a horcajadas sobre el hombre y comenzado a besar su cuello.
-Vamos amor, no puedes seguir faltando a clase.
-Solo será una aburrida clase de pociones con Slughorn- repuso la castaña volviendo a besar los labios del licántropo.
El licantropo comenzo a recorer el cuerpo de la chica con sus manos y a corresponder aquel beso.
¿Qué más daba?
Solo sería una aburrida clase de pociones con Slughorn
De nuevo soy yo!!! haha
Bien lo prometido es deuda, aqui esta el capitulo aun que bueno... esperaba mas comentarios... ._.
En fin, espero que este capi su lo comenten :DD
Para aclarar dudas.
Es en esta parte donde empieza nuestro fic, no se si lo recuerden. Por eso es volviendo al presente. Todo lo que paso antes era una especie de Flash Back. Apartir de aqui todo es en presente ok :3
Bien espero que les alla gustado
Un beso
Feer:3