← They don't know about us (Louis Tomlinson) · de
They don't know about us (Louis Tomlinson) — capítulo 24
Nota de la autora No me responsabilizo por traumas. Solo digo. Bromeo chicas. Disfruten.
(Narra Lexie)
-¡¿Qué?!- exclamamos todos, al escuchar a Liam
-Sí. Dado que Lexie no es novia de ninguno de ustedes, debe dormir en el cuarto de invitados, como es debido.
Louis y Harry bufaron. Niall solo puso cara triste y se fue, acompañado de Zayn.
-Ayuden a Lexie a subir sus maletas al cuarto de invitados y luego váyanse a dormir- bostezó Liam-. Bueno, si eso es todo, buenas noches.- dijo antes de irse.
-Esto es injusto- masculló Harry, haciendo puchero y cruzándose de brazos
-Tranquilo, Harry, Liam tiene razón. Vamos- dije pasando mis brazos por los hombros de Louis y Harry- ayúdenme a subir mis maletas.
Cada uno tomó dos maletas. Nos dirigmos al cuarto de invitados, el cual yo no había visitado. Louis abrió la puerta, y ese par de preciosos hombres dejó las maletas allí.
-Bueno, Daddy Directioner ha hablado, debo irme a dormir.- dijo Harry abrazándome- Que duermas bien, linda. - después de decir esto último, besó mi mejilla.
Le sonreí.
-Buenas noches, Boo Bear.-murmuró, dirijiéndose a Louis
-Bye Harry.
Se abrazaron y Harry se fue, dejándonos a Louis y a mi solos.
-Hm....siento, que no puedas dormir en mi cuarto-susurró bajando la cabeza
-No, está bien. -susurré yo subiéndosela
-Yo....creo que ya debo irme..-murmuró luego de una breve pausa.
-Está bien...¿Entonces te veo mañana?- le sonreí
-Claro que sí, linda. -me devolvió la sonrisa
Me tomó por la cintura y me acercó a él. Subí mis brazos a su cuello, como ya era costumbre para mí, lo abracé y una vez más nos besamos. Pero esta vez fue diferente. Sus labios se movían con extrema rapidez sobre los míos. Yo traté de seguirlo, pero no pude. Jadeé.
Se separó de mí y nos quedamos mirándonos el uno al otro. Nunca había visto los ojos de Louis se esa manera. Sus hermosos ojos azules me observaban con cierto brillo que no podía describir...
Le sonreí tímidamente y él me devolvió la sonrisa, para luego volver a posar sus labios sobre los míos.
De repente abrazó mi cintura e involuntariamente, mis piernas abrazaron la cintura de Louis. Él comenzó a avanzar conmigo cargada hasta la cama.
Me echó suavemente mientras nuestros labios seguían su interminable batalla. Louis se echó lentamente sobre mí, pero sin ponerme todo el peso de su cuerpo. Mis manos depeinaban su cabello y las suyas aún me abrazaban por la cintura.
¿Iba....? ¿Iba a pasar..? ¿Ahora...? ¿Pasaría? ¿En serio? No sabía si estaba lista... es decir...¡NI SIQUIERA SOMOS NOVIOS! Pero la verdad es que no podía parar, por más que lo intentara. Sus labios tenían prisioneros a los míos e intentar safarme de ellos sería una tarea imposible.
De pronto sentí como uno de sus brazos abandonaba mi cintura y se dirigía a mi rostro. Su dedo pulgar acariciaba mi mejilla muy dulcemente.
Su tacto hacía que me estremeciera, y que mi respiración se agitara. Traté de controlarme.
Pero algo sucedió en mí de repente. Mis manos comenzaron a acercarlo más y más a mí, haciendo que no parara de besarme. Louis por su parte, comenzó a alzar mi blusa, muy lentamente....
-Cuando les dije que consiguieran una habitación, no pensé que lo harían- dijo una voz burlona, interrumpiéndonos. Zayn.
Louis bufó enojado. Volteó la cabeza enojadísimo y fulminó a Zayn con la mirada. Yo solo me escondí en el pecho de Louis, más roja que un tomate.
-¿Qué rayos haces aquí, Zayn? -dijo Louis molesto, cubriéndome con su perfecta espalda
-Nada...es solo que la puerta estaba abierta...y quisé pasar a ver si Lexie estaba bien en su nueva habitación. - respondió Zayn totalmente calmado
-¡Largo!-le dijo Louis, tirándole un cojín.
Zayn se fue corriendo, pero no sin antes sacarnos a lengua y guiñarme un ojo a mí. A lo lejos podíamos escucharlo reír.
Louis volteó a verme, yo tapaba mi cara con un cojín de color púrpura.
-¿Lex?-susurró calmado
-¿Hm?-dije yo, aún detrás del cojín
-Ya se fue, amor, ya puedes, bajar el cojín.
Lo bajé lentamente. Él me miraba con una de sus maravillosas sonrisas, que yo tanto amaba.
-Siento que me hayas visto así de molesto.- dijo él haciendo puchero
-No te disculpes- le sonreí-, no es tu culpa después de todo. Mañana- dije sentándome- tendré una larga charla con mi amigo, Zayn.
Rió.
-Sí, justo después que le deje el ojo morado- susurró él.
-No, no le pegues- dije besando su nariz-. Déjamelo a mí.
Volvió a reír.
-Bien, te dejo para que duermas. Y ...lo siento, porque nos...interrumpieron...
-No, no te preocupes.- le sonreí.
-Hasta mañana, entonces...
-Hasta mañana.