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They don't know about us (Louis Tomlinson) — capítulo 29
Nota de la autora Chicas, por favor. Esta es mi primera novela. Es mi bebé por así decirlo, mi primera creación. No quiero que esta novela sea compartida en otros lugares, como en Facebook. Ya que allí, la gente que la publica, no da crédito a las autoras y me dolería mucho que publiquen esta novela en una página, diciendo que esa novela es suya, cuando en realidad es mía, de Alexa, Alexa Torres. Compréndanme por favor. No me tomen a mal. Pónganse en mi lugar. Gracias.
(Narra Lexie) -¿Y? -gritó Zayn- ¿Ya? Louis y yo volteamos a mirarlo. La felicidad en nuestros rostros le respondió. Los chicos silbaron y se nos acercaron. Me abrazaron fuerte, dándome besos en la mejilla, mientras que a Louis lo abrazaban y le decían felicitaciones. Harry se me acercó y pasó un brazo por mi hombro. Louis lo miró de reojo. ¿Celoso? Yo creo que sí. -Lamento haberte dejado así en la tarde, Lexie- se disculpó Niall -Oh, sí cierto, yo también- exclamó Liam Yo solo les sonreí y los miré fijamente. -Con respecto a eso...¿Por qué lo hicieron?- la pregunta iba en realidad para Louis, ya que sabía que él había planeado todo -Hm...buena pregunta- dijo Louis-Lo hice porque necesitaba decorar todo esto-señaló las lámparas-. Mientras que 3 se quedaban aquí ayudándome, 1 estaba contigo. No quería dejarte sola, así que... -Buena idea- lo apremié yo Todos reímos. Pero luego hubo un momento incómodo, en el que ninguno supo que decir. -Bueno...-empezó a decir Harry- creo que mejor dejamos a los tortolitos solos. Me sonrojé ligeramente. Los chicos asintieron y se despidieron de mi novio y de mí. Mi novio.....se siente bien decirlo. -¿Vamos?-me susurró Louis a mi oído, sacándome de mis pensamientos -Claro-dije repentinamente nerviosa Tomó mi mano. Comenzamos a caminar por el bosque, iluminado por las lámparas. Unas luciérnagas pasaron por nuestro lado. Reí. Nunca había visto luciérnagas. Louis agarró una, la puso entre sus manos y me la mostró. Al momento de asomarme para poder verla, Louis abrió sus manos, tirándome el bicho en la cara. Grité y él rió. Lo miré fingiendo enojo, pero no duró mucho, ya que me contagió su risa. Volvió a tomar mi mano y volvimos al claro. El piano y la silla habían desaparecido, para ahora ser reemplazados por una manta y una canasta. Volteé a mirar a Louis, él solo se encogió de hombros y sonrió. Nos sentamos en la manta, y él sacó lo que había en la canasta. De todas las comidas del mundo, nunca me imaginé que lo que Louis sacaría de la canasta, fuera Pizza. Sacó un par de vasos y jugo de manzana. Reí disimuladamente, no quería ofender a Louis. El gesto no me parecía tonto en lo absoluto, más bien me parecía dulce. Miré a Louis, quien luchaba con la caja de jugo. -Déjame intentar-dije, extendiéndole mi mano-. Me la dio. La abrí en un abrir y cerrar de ojos. -Eres hábil con las manos, Lex. -Por eso quiero ser cirujana- dije sonriente-. Él se quedó pensativo por un segundo, para luego volver a hablar. -Con respecto a eso.....¿Cuando vuelves? Mi corazón de detuvo. No había pensado en ello. Me di cuenta de que tendría que regresar a Alemania en 1 semana. -En una semana- respondí en un susurro Nos quedamos callados por un segundo. Louis que estaba echado en la manta, tocó mi hombro y me extendió un pedazo de pizza. Lo tomé y comencé a masticar. Hablamos un poco sobre lo que había pasado hoy. Yo quería que me contase todo lo que había hecho. Él me contó que toda la mañana habían estado ensayando en el estudio, y que cuando terminaron se dirigieron al bosque para arreglar todo, excepto Niall que me llevó a comer. Nos terminamos la pizza entre risas y bebimos un poco de jugo. Me eché en la manta y él también lo hizo. Estábamos echados el uno junto al otro, mirando al cielo. -¿Qué vamos a hacer, Louis? -pregunté -No lo sé- respondió-.Pero ya lo averiguaremos, amor.
(Narra Louis Tomlinson) -¿Qué vamos a hacer, Louis?- preguntó mi novia Instantáneamente supe a que se refería. Ahora que éramos novios, la situación era diferente. Cuando ella volviese a Alemania en una semana, no nos podríamos ver. El solo pensarlo me dolía. -No lo sé. Pero ya lo averiguaremos, amor- le respondí, tratando que olvide eso y disfrute la velada. Jugueteé con su cabello mientras que ella jugaba con mi mano. -Supongo...que ya que eres mi novia....dormirás en mi habitación, ¿no?-pregunté de repente La respiración de Lexie se tornó algo rápida. Pero su rostro seguía tranquilo. -No tienes que hacerlo, si no quieres.. -No- se apresuró a decir-.Claro que quiero. Le sonreí ampliamente. -Bien. Entrelacé nuestras manos y luego las besé. Ella me miró y se acercó para darme un beso, el cual correspondí. ¡Me sentía tan feliz! Una felicidad que no había sentido en mucho tiempo. Nos quedamos allí por un rato. La cabeza de mi novia descansaba en mi pecho, sintiendo cada latido de mi corazón. -Oh Dios...-exclamó algo asustada -¿Qué sucede?-pregunté -Tu corazón....late muy fuerte -Ah eso... -¿Ah eso? "Eso" no está bien, Louis... -No, no te preocupes. Tú lo provocas. Se quedó callada pensándolo. -¿Yo lo provoco?-levantó una ceja -Sip. Mi corazón late de esa manera cuando estoy contigo. Ella sonrió satisfecha y se paró. La miré confundido. -Vamos, galán. Es tarde. Llévame a casa- me extendió su mano-. Le sonreí. Tomé su mano y me paré. Agarré su cintura, acercándola a mí y ella me abrazó. Juntos caminamos por el bosque camino a mi auto. {...} Luego de media hora de caminata, llegamos a mi auto. Lexie se veía muy cansada, así que le recomendé que se durmiera. Por supuesto, no quiso hacerlo, aunque el sueño la venció. -Pero...-dijo en medio de un bostezo- no quiero dormir. -Duérmete ángel. Mientras estés conmigo nada te pasará. Al decir eso cerró sus ojos y calló en los brazos de Morfeo. Conducí por un buen rato. A decir verdad el bosque quedaba bastante lejos de la ciudad. Al llegar a casa, tomé a Lexie en mis brazos y la llevé a mi habitación. Le quité los zapatos, lo más cuidadosamente posible, para no despertarla y luego la metí en la cama. La observé dormir durante un rato, como la otra noche. Todavía no podía creer que fuera mi novia. Me quité la ropa, quedándome solo en boxers y me metí en la cama junto ella. {...} Algo junto a mí se movía. Supuse que era mi hermosa novia. Sonreí, abracé su cintura acercándola a mí. -Buenos días, El - le susurré al oído -¿El?- exclamó ella Allí es cuando me di cuenta de que no era Eleanor quien se estaba moviendo junto a mí.