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They don't know about us (Louis Tomlinson) — capítulo 50
.(Narra Louis Tomlinson) Al llegar a casa, estacioné el auto rápidamente; quería bajarme e ir a mi cuarto lo antes posible. Salí dando un portazo. Lexie salió tras de mí. -Louis, por favor, ¿podemos hablar de esto? -¿Hablar de qué?-le grité- Si no quieres vivir aquí, está bien. Me da igual. Ella se quedó callada. Me volteé y me encaminé al ascensor. Presioné el número del piso causando así, que las puertas se cerraran. Transcurrieron los segundos. Un timbre sonó y las puertas se abrieron. Harry se encontraba allí parado, con una de sus insoportables sonrisas. -Hola- saludó feliz- ¿Y Lex? ¿Cómo salió todo? -¿Por qué no se lo preguntas tú mismo?- lo empujé Subí las escaleras, me dirigí a mi cuarto y me tiré en la cama. En un acto de ira, tomé una almohada y la tiré contra mi escritorio, desparramando todo. ¿Qué me pasaba? Definitivamente esto había sido demasiado. A Lexie le habían diagnosticado una enfermedad que tendría por el resto de su vida y yo no había hecho nada más que gritarla y abandonarla allí abajo. Mi IPhone comenzó a sonar en el bolsillo de mis jeans. Contesté, mientras me paraba de la cama y me tocaba la frente. -¿Sí?- contesté, sin ver quién era -Louis, baja rápido, tenemos que ir a la clínica.- masculló Harry El aparato se me resbaló de la manos. Corrí escaleras abajo, a toda velocidad. Tomé el ascensor, como hice minutos antes, lo que me causó una nauseabunda sensación de deja vu. -Vamos. Vamos. Vamos- decía yo, como si por arte de magia, el ascensor fuera a bajar más rápido Finalmente las puerta se abrieron. Salí disparado. En mi auto, se encontraba Harry, al volante, apunto de arrancar. -¡Sube ya!- vociferó Obedecí. Miré hacia atrás. Lexie se encontraba en el asiento trasero, echada y totalmente blanca. La cargué y la sostuve en mis brazos. -¿Qué le pasó?- pregunté asustado, con el corazón latiéndome a mil -No lo sé - Harry había salido del estacionamiento de nuestra casa y conducía como un loco-. Vine y ella estaba llorando. La abracé y se desmayó. -El azúcar- susurré-. Le subió el azúcar... -¿Qué?- gritó- ¿Qué qqquieres ddecir? -Le acaban de diagnosticar diabetes. En la clínica tuvimos una pequeña pelea y cuando llegamos aquí, le grité. No sé que me pasó, Harry. Me desconozco totalmente. Llegamos a emergencias. Bajamos del auto, yo con Lexie en los brazos. Pedimos una camilla, la cual se nos proporcionó al instante. Tres segundos después, una doctora se encontraba junto a nosotros. -Dígame, ¿qué tiene? Tragué saliva. No era bueno, para situaciones como esta bajo presión, especialmente si la vida de mi novia corría peligro. -Tiene diabetes, tipo 1. Tuvimos una riña y se desmayó. No sabíamos qué hacer, pensamos que venir aquí, sería... -Está bien, no se preocupe, nos encargaremos. Cogió una aguja de una bandeja y sacó un frasco con alguna sustancia de una caja. Acto seguido, llenó la jeringa con la sustancia. Le levantó el polo a Lexie y le inyectó la aguja. El estómago se me revolvió. -Listo- murmuró la doctora-. Mi novia abrió lentamente los ojos. Miró a su alrededor. Harry y yo suspiramos aliviados. Me acerqué y me arrodillé junto a su camilla. Tomé sus manos. -Mi amor. -¿Dónde estoy?- preguntó con voz ronca -En emergencias. -¿Por...?- no pudo completar la frase, yo la había callado con un beso -Todo está bien, preciosa. Perdóname por haberme comportado como un niño, antes. Me descontrolé. Soy un idiota. Ella me miró, pero no dijo nada. De seguro seguía resentida, y con toda razón. La había tratado como una basura. -Casi me matas Tomlinson. Pese a que te lo advertí, casi me matas. Reí entre dientes y acaricié su mejilla con el dorso de mi mano. -Me preocupaste, Grey. Por un momento pensé lo peor. -No te desharás de mí tan rápido, querido. Volví a reír, rogando que fuese cierto.
------------------------------------------------------Nota de la autora Les dejo esto y me voy a empacar. Me voy de paseo con mi querido salón. Deséenme suerte.