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Historia 137489 — capítulo 1

Capitulo I

-señorita Bowmer, tiene que aplicarse en sus clases de literatura inglesa, antes de que la envíen a aquella torre- bufo- que animal tan maleducado- una lechuza de pelaje grisáceo acababa de aterrizar frente a la mesilla de jardín en la que tomaban el te llevaba una carta atada a la pata, la cual extendió a la jovencita, con las pequeñas y temblorosas manos cubiertas de los finos guantes la desato, la joven emperatriz, la veía con una ceja levantada y una mueca en la boca -¿que dice?

-Que fui aceptada en el colegio Howarts de magia y hechicería

-Pe, pe, ¿perdón?- sin previo aviso arrebato la carta de las manos y murmuraba 'no puede ser, ella también' y salió en dirección al castillo, dejando a la desconcertada joven con la palabra en la boca, siguiendo con la vista a la delgada mujer de vestido verde y espantoso sombrero de plumas. 15 minutos después de perderla de vista, un mozo se acerco a ella diciendo:

-disculpe señorita Bowmer, la señorita Grimindice que ya es hora de volver a sus estudios

-gracias Arthur- la joven rubia se levanto a sus 11 años, era esbelta, de pelo ondulado y color miel, que parecía soltar destellos, ojos violeta, labios delgados y mejillas rozadas, camino derecha hasta el castillo con un cuaderno en las manos cubierto de tela azul claro y bordados plateados. Ella es Mía Catalina Bowmer Córdoba, princesa de una desconocida isla cercas de Escocia hacia dos días que había cumplido 11 años y en 3 debía ser encerrada en una torre en el corazón de aquella isla, en un prado con viveros y un a cascada, todo lo necesario, para vivir ella sola por 7 años, era una regla, todas las princesas aspirantes al trono de sus reinos debían pasar en una torre de los 11 a los 18 años, o hasta que un apuesto príncipe azul las rescatara… pero a ella no le sucedería así.

En largo comedor iluminado solamente por las luces que entraban por los largos ventanales, se encontraba cenando la familia real, el rey Eduardo, la reina Michel, y la pequeña princesa Mía, acompañada de su emperatrizClariza.

-asistirás al colegio-

-¿porque?

-porque así lo hemos decidido -dijo su padre

-Y la estadía en la torre?

-será cancelada, mañana a primera hora, la señorita Grimin y su hijo, compraran las cosas, el también asistirá a el colegio, y por la tarde repasaras todos los libros-

-señor -la emperatriz interrumpió -ella tiene que ir por su varita

-¿varita? -dijo Mia que no entendía

-claro que no, traiga al proveedor de varitas aquí

-de acuerdo señor

-ahora, Clariza, llévala a dormir-ambas se levantaron y se encaminaron a la habitación.

-¿para que necesito una varita? Y ¿porque su hijo también ira?

-mira Mia, ese colegio llamado Howarts es muy especial y solo ciertos niños pueden asistir, son niños especiales con habilidades mágicas, para eso es la varita, y tus padres pueden decidir que vallas o no, pero si no vas, un día puedes perder el control de tus poderes y eso seria desastroso, mi hijo también tuvo la suerte de ser aceptado fue ase meses como en noviembre, y ahora asistirán juntos al colegio, ahora tienes que dormir ya es tarde -dicho esto se retiro del cuarto de la niña

En agosto una señora llego al castillo por medio de la aparición, tomo los equipajes y a Mía y a Chase. Ydesapareció, aparecieron en una estación del tren.

El par de chicos entraron al primer compartimiento que encontraron, al parecer llegaron temprano pues eran los únicos de primer año, ambos se sentaron mía tomo una novela muggle llamada Romeo y Julieta, mientras Chase que era poco mas alto que Mía, de cabello café un poco largo y ojos verde claro, observaba a la rubia chica leer, empezaron a llegar los alumnos, que le sacaban la vuelta al compartimiento, y algunos les decían que 'deberían salir' o, 'el compartimiento esta apartado', pero ellos no pusieron atención , después se armo un revuelo, los chicos se arremolinaban alrededor de 4 chicos en especial, el primero entro al compartimiento, era pelinegro, de ojos marrones, tenia unos 16 años y se quedo quieto al verlos, se puso serio y con un tono arrogante

-que hacen aquí váyanse, este compartimiento es Potter-Weasley

-no -dijo Mía tajante, en ese momento entro un pelirrojo mayor que el primero, Chase solo lo vio de reojo, pero Mía lo examino, tenia el cabello color zanahoria y un poco largo, unos hermosos ojos azules y una encantadora sonrisa, a esté lo siguió una niña de cabello esponjado, pelirrojo y ojos azul chocolate, y por ultimo otro chico de cabello negro pero de ojos verde esmeralda.

-Hola, soy Albus, Albus Potter- dijo recalcando su apellido, el pelinegro menor

-y yo soy rose Weasley-dijo mas para Chase que para Mía-¿son hermanos?

-no, somos amigos, yo soy Mia Bowmer

-y yo soy Chase Grimin

-hola soy Fred Weasley-dijo el pelirrojo, mientras le giñaba un ojo

-si, si, yo soy james Potter y les ordeno que salgan- Chase se levanto pero Mia se lo impidió y antes que el pudiera hablar con el seño ligeramente fruncido dijo:

-no, no eres nadie para darnos ordenes

-soy un Potter, les debería bastar-en ese momento entro un profesor bajito:

-oh, al fin, princesa Mia, soy el profesor Flitwick - el parecía aliviado, pero los 4 chicos tenían la bocaentreabierta y la miraban con los ojos en blanco -la señorita Grimin quería que le entregara esto - le dio un cesto blanco con algo que ronroneaba y salió del compartimiento

  • eres una princesa!!!!-dijo james la mayoría de los alumnos estaban al pendiente de lo que acababa de decir- princesa, princesa

  • si, ahora si no te importa váyanse y no lo divulguen mas-pero se corrió rápido el rumor de que una princesa entraría a Howarts, pobre de ella.