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Historia 138078 — capítulo 4

  1. Rivales.

Jace no separaba la mirada de Jessie, parecía más arrogante, pero físicamente era una copia exacta de Clary, le revolvió el estomago la idea de que Sebastián fantaseara con Clary mientras montaba a esa mujer, esa mundana. Solía causarle  asco la manera en que Sebastián miraba o hablaba de Clary, no parecía la relación normal, como la de Alec e Isabelle, o la suya con ellos. Jace recordó que en una ocasión, cuando Clary vivía con ellos, vio a Sebastián caminar por la habitación de Clary, tomo un trozo de tela de lo que fue su ropa y la olfateo cerrando los ojos, él la deseaba. Sebastián solo le sonrió y su deseo por gritarle se desvaneció. Siempre que ambos estaban juntos o podría pasar algo, Sebastián los interrumpía, siempre celoso recalcando que era suya, "¿intentabas besar a mi hermana?", había dicho una vez.

Jocelyn tampoco apartaba la mirada de Jessie, también detestaba la idea de lo que era su hijo, su primer hijo. "Demuestra una conducta demasiado amoral", había dicho Valentine mientras ella estaba en coma, lo recordaba y consideraba que solo se refería a sus actos, pero aquella idea le hizo estremecerse de asco.

-- El plan de Sebastián es engendrar toda una raza nueva de su unión con Clarissa Morgenstern.-- dijo Thorin continuando con la danza de horror.-- Los Nephilim infernales parecen no ser suficientes, además de que su asesinato a ángeles solo debilita el mundo para dar paso a los demonios de alto rango, busca a uno en especial.-- añadió Thorin. Jace camino hacia él y lo sostuvo de la ropa, el fuego ardía en él.

-- Y la Clave planea solo asesinarla, por que así Sebastián no tendrá nada, ¿no?.-- dijo Jace. Luke, que siempre era calmado tomo vuelo y le planto un puñetazo en el rostro pálido de Thorin.

-- No asesinarán a mi hija.-- dijo Luke asombrando a todos.-- Yo y Jocelyn la hemos cuidado, la hemos educado, ella es fuerte y valiosa para los Cazadores, no pueden hacer eso.-- agregó a punto de dar otro golpe, Jace lo detenía mientras la tensión parecía cortarse con un cuchillo.

-- La Clave solo tiene una opción, si no se accede a asesinarla, y hasta la cónsul Penhallow esta en contra de ello.-- dijo Blackstone, torno la mirada a Maryse.-- Hacerla un arma mortal y que el fuego de Jace sea redirigido a ella. Sebastián no querrá más a Jace cerca, pero a Clary...-- observo a Jessie y todos con él.-- A ella la necesita desesperadamente.-- agregó.

-- Odiaba a Jace. Siempre lo dijo, por que él fue mas amado que Sebastián, pero cree que Clary nació para él. Robo su ropa y me la hizo poner, hurto sus objetos preciados de la casa de Jocelyn y me los dio.-- la fría y vacía voz de Jessie resalto en el instituto, ella parecía recordarlo.-- Aun la espera, pero no por que sea una herramienta, la quiere con él. Lo que Sebastián desea suele obtenerlo.-- añadió recargándose en una columna mientras sus lágrimas corrían por sus mejillas. Alec se acerco a ella y paso su mano sobre su hombro. Comprendía el tener un corazón roto. Magnus no se comparaba con Sebastián pero el sentimiento era similar.

Los sonidos de pasos atrajeron la atención de todos, la maravilla, la sorpresa y el enfado cubrió las miradas que se enfocaron en Magnus y Simon. Los submundos que pudieron entrar en el Instituto.


Veltran D'York era un brujo de cabello largo y negro, enormes ojos azules, esbelto, de anchas espaldas, alto, con dos cuernos retorcidos que nacían de sus sienes, había nacido así, era hijo de un demonio que sedujo a una mujer, pero la hermosa doncella, al verlo, al ver sus mismos ojos azules de tonos del cielo, no se sintió horrorizada, él era su hijo, su milagro, a pesar de todo. Se decía que de la triste vida que todos los brujos tenían, al ser rechazados por sus padres, Veltran no tenía aquel sufrir. La joven mundana madre soltera comenzó a incursionar en el mundo de las sombras dándole un lugar seguro a su hijo. Veltran la amo y ella a él hasta que su vida humana acabo, y él continuo por su cuenta. 

Cada once de Julio, Veltran visitaba el panteón de Nueva York, donde más de cinco siglos atrás había sido enterrada su madre. Un glamour se encargaba de ocultar sus cuernos, por lo que la gente solo observaba a un joven de veinte años caminar hasta la tumba, colocar ramos enormes de rosas y flores y conversar con ella. Mientras Veltran dejaba caer el ramo percibió el molesto aroma, vampiro, nephilim corrupto y el olor de un demonio. No necesito girarse para saber quién estaba allí, un ramo de rosas amarillas y otro de lilas fueron colocadas con sumo cuidado junto a los ramos de rosas blancas.

-- Sebastián, ¿verdad?.-- pregunto Veltran observando las flores, quiso quitarlas pero sería una ofenza al ser detrás suyo.

-- Si. Tú eres Veltran D'York, el famoso profeta brujo.-- dijo Sebastián con un tono suave y amable.

-- Tu vampira me hablo de ti, pero no tengo planeado hacer nada en tu bien.-- respondió Veltran acercándose, tomo las flores y las arrojo a Amatis, la nephilim corrompida tras él.-- El amarillo y azul en flores simboliza la traición y los deseos sin cumplir.-- añadió enfadado, torno la mirada a Sebastián y quedo petrificado, sus ojos eran negros, con un intenso tono que hacían parecer mas cruel su semblante.

-- Tengo un deseo incumplido, es verdad. Quiero que Clary sea mía.-- dijo Sebastián directo.

-- Según sé es tu hermana.-- respondió Veltran recordando una conversación con Magnus Bane sobre ello.

-- Todos se escandalizan. Si los hombres no desearan a su propia sangre nunca habría incesto, pero existe. Además yo estoy por encima de ello, no me afecta.-- dijo Sebastián danzando sobre una tumba, parecía no importarle.

-- Los brujos no consiguen el amor.-- dijo Veltran queriendo moverse, Maureen le detuvo el paso.

-- No pero conozco a un demonio capaz de hacerlo. Si lo convocas para mi, tu profecía sera real.-- insistió jugando con una tumba, y como efecto de domino, al tirar una de las tablas de mármol grabadas, muchas a su paso cayeron. Sebastián dejo escapar una risa estridente.

-- No convocaré a ese demonio, quieres un buen hechizo, pues busca a Benneth.-- espeto molesto Veltran. Sabía que no debía hacerlo, pero si le insistía más sería obvio que lo mataría.-- Cierto. Si lo deseas puedo hacer un encantamiento que te de la apariencia de quien ella ama.-- añadió. Sebastián se enfado a tal punto que tomo de los  cuernos a Veltran y lo presionó contra la lápida de su madre.

-- No quiero eso. Lo sabes, debe amarme, a mí y solo a mí. Y pensé... Si ella siente la oscuridad de un demonio dentro, si la doblas para mí.-- dijo Sebastián recordando los días en Praga, en Francia, los días con ella.

-- Intentas convocar a Satanás, ¿con qué propósito?.-- pregunto Veltran susurrando, una libélula se poso en su hombro.

-- Satanás quemara el mundo, yo lo destruiré y entonces mis seguidores poblaran el mundo, Clary será mi Eva, y yo seré Adán, repoblaremos el mundo y ni los demonios podrán con nosotros.-- dijo Sebastián con esplendor y fascinación. Veltran miró la libélula.

-- Busca a Magnus.-- pensó Veltran mientras la libelula alzaba el vuelo. Sebastián golpeo por segunda vez a Veltran dejándolo inconsciente.

-- Me darás lo que deseo.-- murmuró Sebastián jalando de un pie al brujo, lo arrastro por el cementerio sin el menor cuidado.


La mirada de desprecio de los Lightwood evadió al vampiro enfocándose solo en el ser detrás de él, aquel que tantos problemas les habían causado. Simon observo a su alrededor buscando a Clary, mas la mirada de Magnus se perdió en el joven a unos pasos de él, amaba ese par de ojos azules tan cristalinos y puros, aun se ruborizaba cuando lo acariciaba y se entregaba plenamente a él; Magnus había amado a muchos y muchas personas, pero Alec era su perdición, era inocente, era puro, era bello, lo amaba con cada músculo de su cuerpo. La mirada de Magnus se vio cortada por un nephilim alto que protectoramente cubrió a Alec.

-- Magnus Bane, ya no eres bienvenido entre los cazadores de Sombras. Hechicero enfermo.-- dijo Roberth mientras Jocelyn y Luke observaban sorprendidos.

-- No me importa, debo estar presente aquí. Las barreras y encantamientos de todos los institutos están cayendo pues los nephilim oscuros pueden pasar. Mi deber es...-- dijo Magnus deslizando la mirada por la sala.

-- No tienes deberes con los nephilims, no después de lo que haz hecho.-- Interrumpió Maryse perdiendo la calma mientras observaba con odio a Magnus. Cuando Alec crecía, ella había notado que él era mas dulce que otros niños, pronto la diferencia se hizo mayor, y al verlo besar a Magnus supo que estaba en lo cierto, una madre siempre sabe. Todos sentían pena por ella, y eso no le importaba mientras su hijo fuera feliz, pero cuando Alec regreso al Instituto con el corazón roto, Magnus se volvió mas indeseable que Sebastián.

-- Las relaciones siempre terminan, todos lo saben, nada es eterno.-- dijo Magnus analizando al hombre delante de él, ese nephilim lo observaba, era atractivo pero no más que él. Los celos lo enfadaron.-- Además es obvio que Alec ya me ha superado.-- añadió cruzando los brazos.

-- Ha dejado de caer en tu hechizo y pronto tendrá una hermosa novia.-- dijo Roberth. Era obvio que todos en la habitación pensaban diferente, no existía ni existiría mujer perfecta para Alec.

-- Magnus te estas distrayendo, háblales de la profecía y el ataque a los Institutos.-- dijo Simon caminando hacia Isabelle, esta extendió la mano para tomar la de él. 

-- Clary, debes abandonar el instituto antes de que Sebastián venga por ti.-- dijo Magnus extendiendo la mano hacia Jessie, mas al segundo él lo vio, ella no era Clary.-- ¿Quién eres?.-- pregunto gruñendo. 

-- Que curioso que tu lo preguntes, tú el ex de Alec pregunta sobre ello. Pues bien ella es la ex-novia de Sebastián.-- dijo Jace. Simon la miro, era obvio que ella no era Clary, aun cuando luciera exactamente igual. 

-- No le servías.-- murmuró Magnus observando los símbolos que flotaban sobre su cabeza.-- ¡Maldición!, tú lo haz traído.-- añadió.

Un profundo estruendo quebró las paredes y las puertas, un aroma fétido se extendió por el instituto, mientras la figura de un hombre se deslizaba en el oscuro humo emergido de todos lados y ninguno a la vez. Maureen caminaba detrás de él junto con Amatis, el trío se planto firme ante los cazadores que horrorizados los observaban. Jessie se oculto detrás de Luke, mientras todos marcaban runas sobre su piel, solo segundos antes de que la cristalina voz de Sebastián inundara el Instituto. Jace se preparo para quemarlo al segundo, se arrojo contra él, pero fue Amatis quien se interpuso enfrentándose a Jace, le dio una patada que le quemo el pie, pero ella no mostró ni el más mínimo símbolo de dolor.

-- Madre, es un... gusto... verte viva.-- escupió con molestia Sebastián mientras su mirada pasaba por la habitación buscando a Clary.

-- No esta aquí, continuas persiguiéndola y ella continua evadiéndote.-- dijo Jessie de detrás de Luke, este saco su kindjal para enfrentarse a su hermana, mas esta era muy fuerte. Amatis enfrentaba a Jace y a Luke sin parecer cansada o débil.

-- Deberían ser parte del nuevo orden, malditos nephilim.-- dijo Amatis logrando evadir a ambos con facilidad.

-- Sabía que eras un ser tan... despreciable, pero... no tocaras a Clary.-- dijo Jocelyn atacándolo directamente, este la evadió arrojándola sobre Jace mientras Maureen corría hacia Simon.

-- Mi Simon, mi querido Simon. Nos vemos nuevamente.-- dijo Maureen extendiendo los dedos para tocarlo, mas el látigo de electrum se interpuso jalando las manos de la pequeña vampira. 

-- Dime, Jessie, ¿dónde esta mi Clary?.-- pregunto Sebastián jalando la mano de Jessie, ella temblaba obviamente aterrorizada por saber de lo que él era capaz. Magnus lanzo chispazos azules atrayendo su atención, Jessie corrió al sentir que su agarre se debilitaba. Alec lo ataco directamente, pero Sebastián fue más rápido atrapándolo, aferrándolo a él.--- Se mueven y le arranco la cabeza.-- añadió tirando de su cabello oscuro, al segundo Magnus y Matt se quedaron congelados.

-- ¡Déjalo!.-- grito Jace.

-- Repetiré la pregunta, ¿dónde esta mi Clary?.-- pregunto Sebastián mientras Amatis y Maureen caminaban con lentitud detrás de él, Alec peleaba pero le era inútil, con un brusco giro de su muñeca, Sebastián marco su mano en el cuello de Alec y este se desvaneció como muerto. Alec dejo de pelear.-- ¿dónde esta mi hermana?, ¿dónde esta Clary?.-- añadió.

-- Tu Clary, tu Clary. Ella es mía, solo mía.-- espeto Jace caminando hacia él.-- Me atrapaste a mi solo por que estaba allí o por que querías que Clary caminara hacia ti.-- añadió mientras comenzaba a tornarse dorado.

-- ¿Nunca te haz preguntado por que sangrabas en esos momentos?, no quizás no, sabes que ella es pasional, fuego ardiente en tus manos, le gusta rudo, ¿no?.-- dijo Sebastián, Jocelyn miro de Jace a Sebastián formándose una idea de lo que le decía.-- Yo aun tengo los arañazos que nos dejo, pequeño hermano.-- añadió destapándose solo parte de la espalda baja dejando ver ligeras líneas allí.

-- ¿Qué le haz hecho a Clary?.-- pregunto Jocelyn dando un paso adelante.

-- Primero, antes de que todo se vuelva incontrolable, suelta a Alec.-- dijo Magnus caminando hacia Sebastián, este retorció a Alec, mas el joven no hizo ningún sonido. Magnus cayo de rodillas ante la idea de perderlo.

-- Realmente es ardiente, y sus labios siempre saben a cereza y tiene esa pequeña cicatriz casi imperceptible en una zona hermosa de ella.-- murmuraba Sebastián ignorando a Magnus. Jace pareció incrédulo.

-- ¿Cómo sabes de la cicatriz?.-- pregunto horrorizada Jocelyn.-- ¿Qué le haz hecho a tu hermana?.-- añadió arrojándose contra él. Jamás habría dicho eso, para ella, Sebastián no era su hijo, pero la palabra demostraba una realidad, Clary era su hermana. Magnus corrió para tomar a Alec, mas Sebastián lanzo el cuerpo de Alec por lo alto solo para enfrentar a Jocelyn, Matt dio un salto y en los aires se aferro de Alec, sin embargo la punzada lo hizo gritar, Amatis clavaba repetidas veces su daga en la espalda del nephilim Blackstone. Maureen se precipito contra la mundana, esta se aferro de la pareja Lightwood que parecían en trance observando a Alec sin reaccionar. Solo eran tres personas contra mas de siete, y no lograban minorizar su ataque.

-- Clarissa Morgenstern no se encuentra aquí, pero podemos entregártela, a cambio de que no hagas lo que planeas.-- dijo Thorin mientras la pelea parecía detenerse por segundos.-- Promete que no atacaras a la Clave y tendrás a la hija de Valentine.-- añadió Thorin, Sebastián sonrió y asintió. Mentía y todos lo sabían. Sebastián era muy rápido, de un solo movimiento tomo la daga de Amatis y la clavo en la garganta de Thorin retorciéndola mientras la sangre manaba a borbotones por todo él.

-- Te conozco Thorin O'Connor, decías que mi padre era basura, pero ahora verás que nunca debiste proclamar tu lealtad a la Clave, morirá y yo venceré al final. Siempre lo hago.-- dijo en murmullos al cuerpo desangrado de Thorin, el aroma de sangre tenso a Simon y Maureen, mas Isabelle tomo la mano de Simon. Sebastián finalmente saco la daga y señaló a Jace con ella.-- Siempre fui mejor que tu, compartí contigo a mi padre, pero no compartiré contigo a mi mujer. Clary es mía, nació para mi, somos iguales y nadie lo ve, pero ella si lo ve, ella lo sabe.-- bajo lentamente la daga y la arrojo a Amatis, quien la atrapo con facilidad.-- "Yo pienso en mi hermana, y mi hermana piensa en mi. Es un jardín sellado que solo se abre a mi".-- cito mientras la misma bruma de humo se llevaba a los tres del instituto.