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Rose & Scorpius — capítulo 13

Rose sentía como la brisa marina entraba por la ventana de su habitación y le mecía el pelo, mientras seguía acostada en la cama dosel que tenia brevemente en la casa de su prima Victorie.

Siempre, en verano pasaban unas semanas en la casa de la playa de Victorie y Teddy, era donde vivían, pero siempre que tenían vacaciones de verano invitaban a la familia y amigos para disfrutar de esos días todos juntos en la playa, era lo mejor del verano, pero ese año no lo era para Rose…

Aprovechaba las tardes para quedarse sola en la habitación que compartía con Lily y Lysander, para pensar, lamentarse y… aunque no le gustase… también aprovechaba para llorar por lo que había sido su efímera relación con Scorpius…

Se sentía dolida, por su cobardía, por ni siquiera intentarlo, porquesentía que para él no había sido lo mismo que para ella, Scorpius la había defraudado profundamente, además no solo sentía que había perdido la oportunidad de tener algo maravilloso, sino que también sentía que había perdido a la persona con la que mas había conectado del mundo.

-¡ROSE!-llamo Albus golpeando con fuerza la puerta, Rose se inclino de pronto y seco de forma atropelladas las lagrimas que había dejado salir.

-Pasa Al-dijo sin más Rose poniendo una sonrisa postiza.

-¿Se puede saber que haces aquí encerrada un día como este?-le pregunto Albus desde la puerta-¿te encuentras bien?-le pregunto preocupado.

-Sí, claro que estoy bien-intento disimular Rose, no quería contarle nada a nadie de lo que había pasado con Scorpius, menos quería que la vieran llorar por eso.

-¿Entonces qué haces aquí?-le pregunto Albus con fastidio, Rose se sintió aliviada de que Albus no fuese una persona suspicaz-vas a estar aun mas pálida que en Enero por estar tanto tiempo encerrada, ven a la playa con los demás…

Rose a regañadientes siguió a Albus hasta la playa donde estaban el resto de sus amigos y primos, era una preciosa y pequeña cala, escondida entre acantilados y muy alejada de los pueblos muggles más cercanos, tenia imposibles accesos para la gente no mágica, así que podría decirse que era solo para magos.

Rose vio que los que no disfrutaban de un baño lo hacían jugando al futbol de playa, deporte muggle, bastante entretenido, que recordó que les había enseñado a jugar Tony, era el primer año que Tony no estaba con ellos en esa semana que pasaban todos juntos.

-¿Sabes algo de Tony?-le pregunto con tacto Rose a Albus, ella aun odiaba lo que había dicho, pero secretamente pensaba que gracias a las palabras de Tony ella y Scorpius dieron el paso, un paso que al final resulto un gran tropiezo.

-Si, pero no estoy interesado-dijo Albus de forma tajante y se acerco a los que jugaban y se puso a jugar el también.

-¡Rose!-llamo desde un lado de la playa Lily y Rose se acerco a Lily y Lysander que se dedicaban a tomar el sol.

-Sabía que Albus haría que salieses de la cueva-se rio Lysander.

-No es una cueva…-dijo Rose mientras se acostaba en la cálida arena, después de quitarse el vestido suelto que tenia encima del bikini, pero seguía esa brisa que no dejaba acomodarse el pelo.

-Rose te vemos un poco desanimada…-le dijo Lysander con cuidado mientras veía como intercambiaba una mirada cómplice con Lily- hablamos con Victorie y Teddy, no les importa que le traigamos mañana por tu cumpleaños…

-¿No les importa… el que?-le pregunto Rose, de pronto recordando que mañana cumplía dieciséis años.

-No les importa que Scorpius venga a tu cumpleaños-termino por contestar Lily impaciente.

-¡¿QUE?!-contesto Rose exaltada y de mal humor.

-Era una sorpresa, como te veíamos tan desanimada, pensábamos que le echabas de menos…-dijo aprensiva Lysander.

-Ni se os pase por la cabeza traer aquí a Scorpius-le amenazo Rose a las chicas que la miraban de hito en hito, aunque a Rose eso no le importo lo mas mínimo.

Se levanto, volvió a ponerse su vestido por encima de su bikini y volvió a la casa malhumorada, lo que menos necesitaba en esos momentos era ver al causante de todo su resentimiento, quería disfrutar de su cumpleaños si su tristeza le dejaba…

Rose empezó a desperezarse, olía a pastel de manzana, al abrir los ojos vio con pánico que tenia a casi toda su familia y a sus amigos en su cuarto, Victorie sonreía enormemente mientras portaba una tarta de manzana con unas velas.

-¡FELICIDADES!-le gritaron todos, Rose solo se tapo del todo con las mantas por la vergüenza de que vieran sus pintas a primera hora de la mañana.

La mañana de su cumpleaños estaba resultando muy divertida, quería disfrutar verdaderamente ese día, prepararon para comer sus platos favoritos y algunos amigos bromearon con ella, ya que habían llegado sus notas y en todos sus TIMOS había sacado EXTRORDINARIO, ¡EN TODOS! Rose no podía haber recibido un regalo mejor que eso, aunque el resto de los regalos no han estado nada mal, hasta uno que resulto ser lo más inesperado…

-Toma Rose, este llego esta mañana temprano, pero no se dé quien es…-le dijo Victorie, Rose lo cogió con cuidado, era una caja sencilla sin ningún adorno y no tenia nota.

-¿Quien lo ha traído?-le pregunto Rose con curiosidad, no sabía que podía ser.

-Tu lechuza-le contesto Victorie- vamos ábrelo…-le apremio su prima.

Rose lo abrió y se quedo helada, era una fina gargantilla de oro, de la cual colgaba un diamante con forma de lagrima, ¡ERA UN PIEZA PRECIOSA! , Rose se quedo sin respiración, no tenía ni la mas mínima duda de quién le regalaba eso, no muchas personas podrían permitirse algo así, miro a su alrededor y vio muchas caras de desconcierto, pero también vio otras caras con el ceño fruncido, sabía que no solo ella había reconocido quien le hacia ese increíble regalo.

-No séporque, pero creo que se quien es…-dijo Lily emocionada-¿puedo?-mientras le cogía la joya… Rose también sabia de quien era, pero había algo mas… debajo de la joya, en la caja había escrito algo, pero solo ella se dio cuenta porque las chicas aun miraban su regalo… y el resto cuchicheaba… pero Rose el mejor regalo que había recibido ese día fueron las siguientes palabras…

De lo único que me arrepiento es de no intentarlo, perdóname…