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Rose & Scorpius — capítulo 4
Scorpius se sentía mareado y dolorido, escuchaba una voz de forma lejana que cada vez le parecía más cercana, resultaba vagamente familiar, también notaba como alguien le movía con cuidado, es voz cada vez se acerba mas, pero era realmente él quien se acercaba a aquella voz que por fin reconoció…
-¿Rose?-pregunto son cuidado, casi sin abrir los labios aun mareado y con un enorme dolor en su cabeza y en su espalda.
-¡SCORPIUS!-grito una vez más la voz con más premura.
Scorpius abrió los ojos de la sorpresa, la chica Weasley le miraba directamente preocupada, los volvió a cerrar cegado por el dolor… estaba tumbando y el dolor que sentía en su cabeza mareante se sumaba a uno enorme que provenía de uno de sus tobillos, sin contar el de la espalda… y la chica Weasley, todo sumado… era demasiado para su cabeza en esos instantes.
- ¡Scorpius Malfoy! ¡Vuelve!-le grito otra vez la chica haciendo que se recobrara-¡No pierdas el conocimiento otra vez! ¡¿Que te ha pasado?!
-Ya…-es lo único que Scorpius acertó a decir, le dolía tanto la cabeza, que no era capaz de pensar con claridad.
-Tranquilo, cálmate, respira… ¡Y no pierdas el conocimiento otra vez!-le volvió a gritar la chica Weasley.
Scorpius pensó que de tratarse mejor, le habría pedido que parase de chillar, le dolía tanto la cabeza, que eso no le ayudaba, pero al ver su cara de miedo, se le pasaron todas las ganas que tenia de decírselo, parecía nerviosa y asustada.
Scorpius dejo caer su cabeza sobre algo blando que había aparecido de pronto y que no se molesto en mirar que era, procuro no cerrar los ojos para no hacer que la chica Weasley volviera a gritar asustada e intento poner en orden los acontecimientos.
Había quedado con Tiffany y había roto con ella, en el camino de vuelta al colegio se cruzo desgraciadamente con Morgan Looper y sus amigos, este le lanzo el hechizo zancadilla que con tan mala suerte que noto un crujido en el pie, se lo había roto y sabia que el resto de sus amigos le habían lanzado un hechizo… y ya no se acordaba de nada mas… pero lo que le lanzasen, había hecho que fuera a parar allí, nada que no podría esperar de esos desgraciados a los que tanto odiaba… lo único, no sabía cómo encajaba Rose Weasley en eso…
Scorpius se quedo de pronto sorprendido al ver allí a Rose Weasley preocupada por el, en el momento que se recobraba no se había percatado de lo extraño que era… le estaba ayudando… la última vez que la había visto… fue besándose con su novio, pero allí estaba sola… no entendía que hacia ella allí…
-Tienes mejor aspecto-le menciono con una sonrisa tranquilizadora Rose Weasley- al menos parece que no volverás a perder el conocimiento…
Scorpius la miro sin entender, ¿Cuántas veces había perdido el conocimiento? ¿Cuánto tiempo llevaba allí? Quería preguntárselo, pero se sentía tan desorientado, por un lado el golpe y por otra la presencia de ella allí ayudándolo, que lo único que pudo hacer fue asentir.
-Bien-le dijo satisfecha Rose Weasley-intenta incorporarte un poco para sentarte y que te mire esa herida de la cabeza…
Scorpius se sorprendió que me mencionase alguna herida, quiso levantarse por sí mismo, pero no fue capaz, Rose Weasley le cogió con cuidado del brazo, de forma insegura, el supuso que tenía miedo de hacerle daño, en el fondo quería rechazar su ayuda, pero no era capaz de hacer nada, se sentía indefenso y débil, bajo todas sus defensas y acepto su ayuda, al menos ella no parecía que fuese hacerle daño, se incorporo un poco y pudo ver qué era eso blando que tenia debajo de la cabeza, era una bufanda, pero no era la suya, tenia los colores de Gryffindor, y estaba toda manchada de sangre, era la de Rose Weasley…
-Ha parado de sangrar… pero no tiene buena pinta-le dijo con cuidado Rose Weasley mientras le miraba la herida, por su voz Scorpius dedujo que intentaba ser cuidadosa, pero le salía mal porque lo acompañaba con algún aspaviento, algo le decía que a Rose Weasley no le gustaba la sangre, era bastante transparente en su forma de ser-quédate aquí… iré a por ayuda…
-¡NO!-grito de pronto Scorpius, eso le hizo salir de la parsimonia y despertar del todo del mareo-no quiero…
-Solo voy a buscar a mi primo James, el puede hacer magia…-le dijo Rose Weasley sorprendida.
-No quiero que nadie me vea… así…-le dijo desesperante Scorpius, era cierto, se sentía dolorido en todo el cuerpo, pero no quería que nadie más supiera que le habían atacado, se sentía débil y desprotegido, le había costado mucho hacerse con la máscara de indiferencia, su orgullo no podía soportar que le venciesen así de forma tan contundente sin poderse hacer nada por evitarlo, no le importaba que lo hiciesen en el colegio, con magia podía defenderse y valerse por sí mismo, pero allí no… deseaba que Rose Weasley pudiera entenderle.
-Has roto parte del muro del sendero con tu cabeza, tienes el pie en una posición muy rara y la caída que te has dado… ¡Puede que tengas más cosas rotas! ¡No tengo edad para hacer magia y tu tampoco!-le grito Rose Weasley que le miraba incrédula-¡Necesitas llegar a la enfermería ya! ¡Yo sola no puedo ayudarte!
-Entonces no me ayudes, vete, pero no se lo digas a nadie-le dijo Scorpius intentando que eso ultimo no sonase a una súplica, pero había fallado, porque ella le miraba con lastima y bajo la mirada, realmente si ella se iba se quedaba solo, débil y desprotegido…
-No te entiendo…-le dijo simplemente Rose Weasley mientras se alejaba un poco, Scorpius durante un momento pensó que cumpliría con lo que le había pedido, que se iría, pero para su sorpresa recogió dos ramas de un arbusto cercano y volvió a su lado-no se lo diré a nadie como quieres… aunque te llevare al colegio de todas formas…
Scorpius se sorprendió al ver como Rose Weasley le quito la bota del pie que tenía el tobillo roto, mientras lo hacia Scorpius intento no hacer ninguna muestra de dolor, que no consiguió hacer muy bien, pero lo disimulo como pudo, Rose Weasley coloco ambas ramas a los lados de su pie roto y cogió su bufanda, sucia y ensangrentada por su culpa y la rompió.
-¿Qué haces?-le pregunto de inmediato Scorpius asombrado por que había roto algo suyo.
-Intento inmovilizarte el pie, para que las cosas no se pongan peor de camino al colegio-le dijo sin más Rose Weasley
Y como si fueran vendas rodeo su tobillo roto y las ramas, Scorpius había leído algo así en un libro sobre medicina muggle, se quedo sorprendido en ver que ella sabía hacer cosas así aunque su rostro delataba que no le gustaba nada ni la sangre ni las heridas, ya que ella parecía no ser consciente de las muecas de desagrado que hacía inconscientemente. Cuando acabo, le puso otra vez la bota, aunque Scorpius se sentía un poco más seguro con eso.
-Eso no lo arregla, ni hará que pare el dolor ni la hinchazón, al menos hará que no pierdas el equilibrio, no sé que mas hacer…-le dijo sin más Rose Weasley indecisa y preocupada.
-Es más que de lo que esperaba o podría haber hecho yo-le dijo agradecido Scorpius, ella le miro y el volvió a formar una pequeña sonrisa para ella, como hace días en la biblioteca, de verdad le estaba agradecido, no sabía cómo había parado allí Rose Weasley y porque quería ayudarle, pero se sentía agradecido por su ayuda, en ese momento el muro de aislamiento de todos y para todos lo había derribado, solo en ese momento.
-Está bien-le dijo mas conforme Rose Weasley-intenta levantarte…
Scorpius apretó los dientes y con la ayuda de Rose Weasley se puso en pie, si sumaba el color de su pie y el del resto de su cuerpo y cabeza, empezaba a marearse, pero apretó con más fuerza sin cabe los dientes y comenzó a andar con la ayuda de Rose Weasley.
A cada paso que daba era una tortura, intentaba serenarse y poner la mente en blanco pero le resultaba imposible aguantar todo el dolor, aunque sabía que no era el único, Rose Weasley se puso a su lado para darle apoyo y le cogía con cuidado, pero Scorpius a pesar de que intentaba no apoyarse demasiado en ella, no lo conseguía porque el dolor de su tobillo aumentaba, lamento mucho las veces que se paraba porque pensaba que no iba a ser capaz de seguir, pero ella tiraba y le animaba a seguir.
-Vale… descansa…-le dijo con cuidado Rose Weasley exhausta mientras intentaba recobrar el aliento, ya estaban cerca del colegio, pero Scorpius no se sentía con fuerzas de dar otro paso y Rose Weasley tampoco, era un día nevado, pero Rose Weasley estaba roja y sofocada de aguantar parte de su peso sobre ella.
-Gracias-le dijo Scorpius mientras intentaba recuperar el aliento, sabía que había tardado mucho en decírselo, pero en ese momento sabía que le había salido sincero.
-De nada-le dijo sin más Rose Weasley mientras le levantaba con una enorme sonrisa y se apartaba el pelo de mala manera apara que no le estorbase, Scorpius no pudo evitar recordar a Tiffany y las diferencias entre la una y la otra cada vez eran más grandes, Tiffany jamás rompería su ropa, ni cargaría con un desconocido durante tanto tiempo para lucir sofocada y despeinada, y eso a Rose Weasley parecía que era lo último que le importaba, parecía que estaba preocupada e interesada en ayudarle de verdad-¿un último esfuerzo?-le pregunto mientras le tendía la mano.
Cuando llegaron al colegio Scorpius se dejo caer sobre las escaleras del Hall exhausto sin poder dar un paso más, mientras Rose entro en busca de la ayuda de algún profesor o de la enfermera, ya estaba oscureciéndose y los demás alumnos no tardarían en llagar, la verdad se abstuvo de mirar el estado de su cabeza o de su tobillo, cuando al darse la vuelta, Rose Weasley venia acompañada de la profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, Natalie Swan, que también era la jefa de la casa Slytherin, la enfermera Pomfrey y de la Directora McGonagall.
-Malfoy, ¿Que ha sucedido esta vez?-le pregunto directamente sin rodeos la profesora Swan, ella estaba más que acostumbrada a sus ataques, de muchos ni siquiera informaba a McGonagall porque él se lo pedía, era con la única profesora (y única persona en todo Hogwarts) que sabía que lo deseaba y pensaba realmente sobre ese lugar.
-No lo sé, no lo recuerdo-le contesto Scorpius intentando sonar todo lo convincente que pudo, mientras la enfermera examinaba preocupada su herida de la cabeza.
-¿Que ha visto usted? ¿Señorita Weasley?-le pregunto la Directora McGonagall directamente a Rose Weasley.
-No vio nada-contesto inmediatamente Scorpius por ella-cuando llego yo ya estaba así…-le dijo sin más, pero miro a Rose Weasley con suplica, no sabía exactamente como había llegado allí, pero no quería que dijese nada de Looper ni de sus amigos, no quería parecer más débil ante aquellos.
-No le he preguntado a usted, Señor Malfoy-le dijo amablemente, pero de forma firme la Directora McGonagall.
-No sé quien le hizo eso… yo lo encontré al final de la ladera con esas heridas… no se mucho mas, lo siento-dijo de forma mucho más convincente Rose Weasley que él, aunque de todas formas notaba los ojos inquisitivos de la profesora Swan en el.
-Ya no importa, este muchacho necesita descansar en mi enfermería ahora mismo-dijo taxativamente la enfermera y ella con la ayuda de la profesora Swan conjuraron una camilla y lo depositaron sobre ella, y Scorpius agradecía que se lo llevasen del hall porque empezaba a escuchar sonidos de gente aproximándose.
Gire un poco la cabeza para ver a Rose Weasley, ella parecía un poco confusa, supuso que si sabía quién le había hecho eso, pero simplemente le dedico una sonrisa agradecida.
Nuevo título, sencillo y conciso, tratándose de un fic romántico sobre mis dos personajes principales.
He respondido a todos los comentarios anteriores.
Cualquier duda o sugerencia háganmela saber**J
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