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Historia 139126 — capítulo 48
-No quiero volver a Hogwarts- susurro Astoria, la familia Malfoy estaba tomando café, mientras ella tomaba, con su cuchara como niña pequeña, leche con chocolate.
-Creí que te gustaba Hogwarts- comentó Narcissa sin comprender y Draco miro en otra dirección- ¿Ha estado sucediendo algo?- pregunto preocupada.
-Claro que sucede algo- bufo Lucius, sin creer la ingenuidad de su mujer.
-No sucede nada Narcissa, solo que los demás en las escuela no han sido muy amables conmigo últimamente- confeso con cuidado de elegir sus palabras.
-¿Últimamente?- se mofo Draco con desgana- desde que sales conmigo, mejor dicho.- Narcissa lo miro con tristeza y Lucius con enfado, ¿desde cuándo salir con un Malfoy era motivo de burla?- a Astoria la llaman la puta del mortifago- concluyo Draco con impotencia, odiaba que su pequeña ojiverde sufriera eso.
-No importa Draco, sabes que pueden decir de mi lo que quieran. Yo sé quién soy y también se quién eres tú, no necesito permiso de nadie. Y sabes que me dicen así cuando no estoy presente, porque si alguien me lo dijera en la cara le echaría un cruciatus por llamarte mortifago- Lucius no pudo evitar sonreír de lado, la pequeña Greengrass era fuerte y podría luchar a sangre fría por mas infantil o inocente que pareciera.
-Sabes que no permitiría que uses una imperdonable- sentenció Draco.
-¿Tu no la usarías si me llamaran puta frente a ti?- el rubio titubeo conteniendo las ganas de gritar que el asesinaría a cualquiera que la insultara.- De acuerdo- acepto ella- no un cruciatus, pero podría echarle algo que le doliera mucho, dicen que los hechizos mocomurcielago son realmente buenos para maldecir a alguien- Narcissa negó con la cabeza, esa niña era todo un caso.
-Tal vez no tenga que volver a Hogwarts- sugirió Lucius sorprendiendo a los presentes.
-Es una niña todavía- reprochó su mujer.
-Narcissa, todos en esta mesa sabemos que Astoria de niña tiene lo que yo de Merlín- Draco comenzó a toser mientras Astoria se sonrojaba.- Ya que es mujer, podría hacer vida de mujer. Draco es mayor de edad, puede ocuparse de ella- el rubio menor asintió secundando la propuesta.
-Podría casarme- propuso Draco- tenemos fortuna, Astoria también. No necesitaría trabajar- la ojiverde lo miro con cierta molestia.
-Me agrada saber nuestra boda figura en tu plan de economía- reprochó sacándole una risita a Narcissa.
-Lo siento Tory, ¿te casas conmigo?- pregunto divertido, nunca en su vida había tenido momentos agradables en los que participara su familia.
-De acuerdo, pero mañana espero un ramo de rosas y un anillo bonito- objeto sin lugar a contradicciones.
-Por muy romántica que fuese la declaración de Draco, es obligatorio ir a Hogwarts a no ser que tengas una razón contundente para recibir educación en casa- el rubio miro a su madre como si fuera un pequeño al que le quitaron su juguete.
-O que conocieras alguien con el poder suficiente para encontrar esa razón contundente- murmuro Lucius.
-Harry- comento Astoria.
-¿Potter? ¿Por qué me ayudaría a que mi novia dejara el colegio? Hasta su novia volverá este año- ella rodo los ojos.
-Exacto, hablare con Ginny y ella convencerá a Harry. ¿Más poder que la novia de Harry Potter? Además, ella volverá porque su madre la obliga. A mi madre no le interesa lo que haga siempre y cuando no me relacione con hijos de muggles- Narcissa la miro complacida.
-¿Por qué la niña Weasley tendría poder?- pregunto Lucius sin poder evitar la curiosidad.
-Porque vale más una noche de sexo que diez años de suplicas- respondió con simpleza, antes de morder una de las masas que había en el centro de la mesa.
-Me siento manipulado- susurro Draco haciendo reír a Astoria.
-Tranquilo cielo, no todas las veces que hemos hecho el amor han sido para pedirte algo- tranquilizo con dulzura.
-¿No todas?
-Así que… ¿me manipulas con tus encantos?- pregunto divertido, con Astoria bajo el riendo.
-Lo dices como si no te gustara que te manipule- le acaricio los hombros y bajo una de sus manos lentamente para ponerse a juguetear con el botón del pantalón.
-¿desde cuándo eres tan buena seduciendo?- cuestiono, respirando entrecortado.
-Desde que amo que me desees- susurro con la voz aterciopelada. Demonios, la pequeña Greengrass si sabía lo que hacía.- Seremos marido y mujer Draco, ya no tendremos que escondernos de tus padres y tendremos que buscar otra cosa que de adrenalina ¿no crees?- mordió su cuello con suavidad haciéndolo gemir.
-Preciosa, estás jugando con fuego- susurró deslizando las palabras.
-Creí que eras mi príncipe de hielo- la beso con lentitud.
-Lo era, hasta que me derretiste- ella sonrió, dejándose desvestir. Poco le quedaba en la cama de inocencia, puede que no entendiera muchas cosas. No sabía ni cómo hacer un hechizo anticonceptivo, pero cada vez que Draco le había hecho el amor, era registraba en lo profundo de su memoria cada gemido del rubio, cada vez que ella le daba placer.
Ella no sabía del todo para que servía cada parte de su cuerpo, ni porque se sentía tan genial cuando Draco la tocaba; su madre y su padre nunca le habían permitido hablar o preguntar sobre sexo, lo poco que sabía sobre la menstruación o la virginidad, había sido aprendido espiando las conversaciones de su hermana o de sus compañeras de cuarto.
Por eso seguía mirando a Draco con ojitos lastimeros cada vez que acaban de hacerlo, pensando que él le diría que había hecho todo mal o quizás incluso, las primeras veces, creyó que el llegaría a reírse de ella.
-Draco, déjame a mi- pidió, nunca había sido ella quien manejara el ritmo, ni siquiera las pocas veces que había estado sobre él, en esas ocasiones se dejaba mover como muñeca. Pero quería aprender. Quería poder complacerse a si misma y a él.
El rubio la miraba deslumbrado, Astoria se había vuelto una mujer hermosa, genuina y sensual. Era la primera vez que no tenía que guiarla, tenía sus manos libres para recorrerla y acariciarla, le beso el cuello y mordió sus labios rosados, mientras ella suspiraba su nombre al tocar el cielo.
-¿Draco?-llamo con suavidad cuando ambos se habían acomodado para dormir.
-¿Qué quieres?- pregunto sin rastro alguno de brusquedad.
-Amor.
-Es lo que acabamos de hacer- comentó desconcertado.
-No hablo de hacer este amor- la miro confundido "¿Cuántos amores hay?"- hablo de este amor- se recostó sobre él, dejando sus cuerpos pegados milímetro a milímetro y masajeo los brazos cansados del rubio- Puede que no sepa mucho de hacer el amor, pero de este amor tengo demasiado para darte- le delineo los rasgos con su dedo índice, deposito besos en su boca y bajando a su clavícula.
No lo incitaba a nada, solo le daba cariño. Un cariño inocente y dulce que él nunca había conocido.
-Eres maravillosa en cualquier forma de hacer el amor que se te ocurra- le susurro sin saber del todo como devolverle la atención, le acaricio la espalda y dejo que sus dedos se perdieran en el pelo castaño.
-¡Recibi una carta de Ginny!- anunció Astoria en el desayuno, antes de perderse en la habitación de Draco, había escrito a su amiga pelirroja explicándole la situación- bla bla bla ¡oh dice que me extraña!- Draco rodo los ojos-bla bla bla hermano que trabaja en el ministerio ¡Si! ¡Su cuñada hará la orden de estudios en casa!- se lanzo al rubio y lo abrazo con brazos y piernas antes de besarlo.
-Ustedes dos, mas respeto en mi comedor- regaño Narcissa con una pequeña sonrisa, haciendo que Astoria se separara sonrojada.
-Lo siento Narcissa, pero es que podre estudiar en casa- ambos miraron a Astoria sonrientes, ella rebozaba felicidad. Abrazo a Narcissa.
-¿puedo saber por qué tanta emoción? - pregunto Lucius con algo de molestia.
-¡pasa que es el mejor día de la existencia desde que ustedes dos hicieron a Draco!- canturreó antes de dejar a todos estáticos cuando abrazo efusivamente a Lucius antes de irse a la cocina tarareando.
-¿está loca?- pregunto Malfoy padre algo incomodo. Nunca nadie, salvo Narcissa, se atrevía a darle una muestra de afecto, bueno, dudaba que alguien salvo Narcissa sintiera afecto por él.
-Déjala ser feliz- suspiró Draco viendo como su novia charlaba animadamente con una elfina que, tal vez por miedo a la reacción de sus amos, solo tartamudeaba.
Si así serian sus días con Astoria, demonios, llegaría a amar la locura.
Nota de autora: ¡Volvi! definitivamente ahora no tengo mas excusas. Asi que van a tener caps seguidos. Segundo, Pasense por mi primer slash , es muy leve porque es atp, es un Sirius/Harry. Y tambien me gustarian opiniones sobre mi Bellatrix/Rodolphus -el titulo es I feel...- En fin, ya mañana contesto sus comentarios pasados. Los quiero .
¡Gracias por 99.678 lecturas y 340 comentarios!