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El amor de una hermana — capítulo 4

―¿Ahora tú qué quieres aquí? ¿"Big D"? ―Karla estaba tan molesta que podía insultar a quien se le diera gana y Duddley no venía solo, sino con su sequito de amigos. Esto podría ponerse bueno…y malo a la vez

―¿Cómo te atreves a hablarme así? Enana ―Duddles se había parado a unos cuantos metros de mi hermana, sus "guardaespaldas" hicieron lo mismo

―¿Qué? ¿Ya te había hablado así antes, no? O…¿Acaso ya no recuerdas hace unos años en el reptiliario? ―Karla posó ambas mano sobre su cadera, recargándose en su pierna derecha.

Un momento…¿Había dicho "reptiliario"? En ese instante, vinieron a mi mente los recuerdos, aquel día, un cumpleaños de Duddley en el que fuimos al zoológico…mi gordo primo quería que una Boa se moviera, pero esta descansaba y de pronto llegó una chica "Está dormida ¿Acaso eres ciego o qué?" Ante esa frase, tío Vernon, tía Petunia, Duddley, su amigo y yo volteamos a ver…a mi lado había una niña de mi misma edad, su cabello rizado y ojos verdes. Usaba lentes. Estaba seguro que Duddley se le iría encima, pero al ver que se trataba de una niña solo la miraron con desprecio y se fueron…después esa niña y yo nos quedamos solos con la serpiente y…pasó lo que paso…

Entonces…esa niña era…¿Karla? ¿Mi hermana? ¿Entonces no la conocí en el Expreso hacia Hogwarts?

―¿Y tú qué, Potter? ―parpadeé un segundo, Duddley me miraba de pies a cabeza como lo había hecho hace un segundo mi hermana― ¿Acaso estás pensando en tu novio?

―No lo molestes, Dursley

―¡Oh! Ahora tu hermana te defiende ―Duddley y sus amigos rieron a carcajadas

―¿Por qué no te vas a llorar con mami? Después de todo te consienten, ¿no? ―Karla levantó la ceja, eso se estaba poniendo muy mal. Si Duddley lo deseara, se le hubiera ido encima a mi hermana.

La cara de Duddley se puso roja, no sé si de coraje o de la vergüenza por lo que le había dicho Karla, ella solo había dicho la verdad, quizá fue una combinación de ambas cosas. Y sí, tuve razón, los amigos de "Big D" volvieron a reírse ante lo dicho por mi reflejo femenino, ante esto, nuestro gordo primo se giró a ver a los otros, los fulminó con la mirada y en seguida callaron

―¿Acaso tienes celos, niña tonta? ―Karla se encogió de hombros, dando a entender que le importaba poco el comentario de Duddley

―¿Por qué debía tenerlo? No soy yo la que intimida a otras personas para que se estén conmigo…no soy yo hija única y no soy yo la que…―Karla ladeó la cabeza para mirar a los amigos de Big D que estaban detrás de él y terminó lo que decía― amenaza a otros para que sean mis…"guardaespaldas" y mucho menos abuso de los menores

Solo tomó un segundo…Duddley se había puesto rojo del coraje, tomó a Karla del cuello de su camisa y la elevó un poco del suelo.

―Ya me tienes harto niña, desde que llegaste a la casa me has intimidado, pero ahora es tiempo de que veas quien manda

―¡Big D, no hagas eso! ¡Es una mujer! ¡No debes golpear a una mujer! ―uno de sus amigos reaccionó ante la actitud del grandote con mi hermana, fue rápido hacia él tratando de que bajara el brazo. Karla forcejeaba, intentando que Duddley la soltara, la estaba ahorcando. Y yo, como idiota me quede paralizado viendo la escena

―Ha…Harfd…¡¡Harry!! -la ahogada voz de mi hermana me hizo reaccionar, corrí hacia Duddley haciendo lo mismo que su amigo

―¡¡Bájala, Duddley!! ―no sabía qué hacer, me estaba alarmando, el color de mi hermana se estaba yendo y en su lugar comenzaba a invadirla un tono morado― ¡Le estás haciendo daño!

―Tiene que aprender quien es el que manda entre los dos ―nada de lo que hacíamos estaba funcionando y Karla seguía forcejeando, debía pensar en algo ¡rápido!

―¡Bájala ahora mismo, o no respondo! ―rápidamente saqué la varita de mi pantalón, la puse en el estómago de Dursley, pero él seguía sin bajar a mi hermana y solo se limitó a reír

―¿Crees que con eso me amenazaras? Si me haces algo, mis padres te correrán a ti y a la tonta de tu hermana y no tendrán a donde ir…y te expulsaran de tu colegio de subnormales

―No me importa, si es por proteger a MI hermana

Solo un instante, solo uno bastó. Duddley dejó salir un grito que pudo haberse escuchado a gran distancia. Solo un instante, solo uno bastó. Karla, con un poco de dificultad, sacó su varita y enterró la punta de esta en la gorda muñeca de Big D. Éste la soltó en seguida y Karla cayó al suelo de rodillas, tosiendo.

―¡¡Niña estúpida!! ¡¡Me las vas a pagar!! -estuvo a punto de volver a tomar a mi hermana, pero el cielo se nubló, demasiado rápido

―¿Qué pasa? En el pronóstico del clima no dijeron nada de un cambio repentino en el cielo… ―los amigos de Big D miraron el cielo

―Harry…―dijo con dificultad mi hermana― son…dementores…debemos irnos…rápido…

―¿Cómo? ―la ayudé a levantarse rápidamente del suelo mientras la miraba anonadado― Duddley debemos irnos

―Yo no me muevo de aquí

―DIJE debemos-irnos, rápido, ustedes también, no se queden en la calle, es peligroso ―los "guardaespaldas" salieron corriendo, espero en dirección a su casa

―Rápido ―Karla se separó de mí, su forma de recuperarse de algo tan rápido siempre me sorprendía ―después nos arreglamos Duddley, ahora debemos irnos

Karla comenzó a correr en dirección a casa de nuestros tíos, Duddley y yo la seguimos, él no entendía muy bien qué era lo que ocurría y yo aún seguía sin creerlo ¿Cómo sabía Karla que eran dementores? ¿Acaso había sido una excusa para librarse de nuestro primo?

El aire comenzaba a ponerse cada vez más frío

―¡¡Karla, no vayas tan a prisa!! ―a pesar de que Big D practicaba deporte, su peso no lo dejaba ir a la misma velocidad que nosotros. Parecía que mi hermana no escuchó, la perdí de vista en menos de un parpadeo

―Es….Espera ―Duddley se detuvo a tomar aire

―No podemos, debemos irnos, estamos en peligro

―La que…está en peligro…es tu hermana. Cuando…lleguemos a casa…

―No se te ocurra tocarla Duddley ―un escalofrío recorrió mi cuerpo, el aire era cada vez más frío ¿Era cierto? ― Duddley…debemos…debemos irnos

―¿Qué pa-? ―se quedó congelado, mirando a la nada detrás de mí, me giré, Karla tenía razón, había dementores, en Little Whinging

―¡¡Duddley!! -lo miré rápidamente, iba a protegerlo peor fue demasiado tarde, otros dementor había aparecido y le absorbía toda la felicidad a mi primo.

"Expecto Patronum" intenté gritar, agitando la varita pero una horda de dementores me atacaron, mi varita salió disparada lejos de mí, choque contra la pared y caí al suelo. Debía alcanzar mi varita, no podía dejar que le hicieran daño a Duddley ¿Y Karla? ¿Estaría ya a salvo?

Seguía sin alcanzar mi varita, la vista comenzaba a nublarse, recordé tercer año, cuando intentaba salvar a Sirius. En un momento, me pareció ver la imagen de una pantera y como si hiciera parkour, devoraba a los dementores y algunos otros huían.

―Dios mío…Duddley…Harry ¿Están bien? ―mi vista mejoro, sacudí la cabeza y tomé mi varita

―Karla…llegaste a tiempo…

―Les dije que corrieran ¿Por qué no lo hicieron? ―Karla estaba en cuclillas con Duddley, intentando que él se parara

―Te perdí de vista y…bueno…Duddley se detuvo a tomar aire

―Tía Petunia nos va a matar… ―miraba a Duddley y con la manga de su blusa le limpiaba el sudor― es una experiencia horrible, lo siento Big D… ―pero él no respondía, tenía la mirada perdida y estaba pálido, muy pálido― Harry…ayúdame a cargarlo, debemos llegar pronto a casa…debe descansar y comer algo…er…mucho chocolate

―Ah…si…si…―entre los dos, cargamos al pesado de Big D, aunque todo el peso estaba en mí.

Nunca había visto a Karla tan preocupada por Duddley, era el "llamado de la sangre" según fue lo que me dijo en cuanto llegamos a casa. Mi hermana se había apiadado de Duddley, si ella hubiera querido, dejaba ahí a nuestro primo con los dementores para que le sacaran el alma, pero Karla a veces es piadosa y no soporta ver a la gente sufriendo.

Después de lo que pasó y de la regañada de tío Vernon y tía Petunia y de haber recibido aquella carta del ministerio, Karla mandó una carta a Ron. Estaba algo asustada y nerviosa, podía verlo en sus ojos, podía ver en ellos que quería llorar.