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Imprimacion a dos caras. — capítulo 16

[16] Regreso.

Un año desde que ella se había alejado de mi lado, Carlisle se había quedado con ella, hace apenas unas semanas se había regresado, y cuando le había preguntado por ella con una sonrisa me dijo un simple, está muy bien.

Ahora me centraba mas en arreglar los carros, Jake y yo habíamos montado un taller en su garaje, así nos ganábamos algo de dinero, algunas veces salíamos todos juntos con las improntas, era yo no duraba más de diez minutos con ellos, siempre me iba por ahí, no quería estar rodeado de tanto amor, cuando yo estaba sufriendo.

Mi madre se había ido a casa de Charlie y Leah se había ido a Canadá para poder estar tranquila y yo me había quedado solo en mi casa, los chicos algunas veces me visitaban pero yo me sentía cada vez más devastado, a veces me sentía morir.

Estaba más demacrado y no podía conciliar la vida sin ella, sin mi Alex, mi casa estaba echa un chiquero, y eso lo había comprobado cuando estaba buscando el teléfono de casa y lo encontré debajo de un montón de ropa sucia.

Cuando termine de arreglar la moto y engrasarla como era debido, limpie mis manos y me fui a saliendo para dirigirme a mi casa, pero sabía que hoy sería como todos.

Cuando estaba de camino me topé con Laura, estaba harto ya de ella y sus insinuaciones.

-Hola Seth- se plantó enfrente de mí.

-Hola, oye Laura, tengo prisa-

-Te acompaño-

Me encogi de hombros, la verdad es que yo no la quería a mi lado, me sentía tan cansado y sin fuerzas de poder pelear para que ella me dejara en paz, esta terrible obsesión empezó cuando salve a Laura de que la atropellaran, claro, estaba sumergida en el celular móvil y fue por eso que ella había sido casi atropellada.

Me siguió hasta mi casa, ella parloteaba de muchas cosas y la verdad es que yo no le ponía ninguna atención, mi hermana había intentado alejarla de mi con algunas palabras, pero Laura seguía aquí, no me dejaba en paz, algunos de los chicos solo se burlaban.

Cuando estuve a unos pasos de mi casa observe a lo lejos como una figura femenina estaba en las escaleras, mirando hacia mi dirección.

Camine más interesado de lo que yo me podría imaginar, Laura empezó a correr detrás de mí para poder alcanzarme, la figura fue adoptando mas forma, era una chica preciosa, algo morena pero no tanto como nosotros, su cabello largo y ondulado y caía con gracia, además de que su cuerpo estaba dentro de un vestido que estaba ceñido formándole su espectacular cuerpo, estaba de infarto todo eso, al mirar su rostro me quede paralizado.

Esos ojos, eran tan conocido para mí, una sonrisa surco en sus preciosos labios, ella camino muy coqueta hasta mí, sus largas piernas y muy bien formadas se dejaban ver, traía unas zapatillas de piso de color negro con un moño rojo, su vestido era negro, traía un labial rojo haciendo resaltar sus labios que una vez probé.

-Seth, mi querido Seth- su voz, eran campanitas tocando a mi alrededor, todo a mi alrededor se detuvo y solo me importo ella.

Corrí como un niño para abrazarla, ella me recibió gustosa abriendo sus manos y yo la levante girándola, ella reía como una niña feliz, y como no, yo también estaba feliz.

Cuando la baje ella me miro a los ojos, y sentí como si ahora todo estuviera perfecto, ahora nada importaba, ella estaba aquí.

-Te extrañe, no sabes cuánto-

-Lo sé, pero ahora estoy aquí y no te dejare nunca más-

Un carraspeo hizo que nuestra burbuja estallara, Alex miro ceñuda a Laura.

-¿Seth, quien es ella?- no me gustaba el tono de Laura, se notaba muy autoritario y yo no le pertenecía, mi cuerpo y mi corazón le pertenecía a la chica que estaba a lado mío.

Alex noto como me tensaba y como me molestaba ese acto de Laura.

-Mucho gusto, me llamo Alexandrine Black, y soy novia y futura esposa de Seth, ¿Quién eres tú?- la boca de Laura se quedó tan abierta así como la mía, ¡Futura esposa! Eso era genial, ella pensaba ya en un futuro para nosotros.

-Soy una amiga, el me salvo- note una sonrisa malvada por parte de Alex.

-Bueno, supongo que ya le has agradecido a mi Seth demasiado, ahora si no te importa, quiero pedirte que te alejes de él, yo soy muy celosa y no quiero tener problemas con mi novio, además de que ahora solo estará para mí, lo siento-

Alex tomo mi mano y las entrelazó.

-Mi amor, ¿Podríamos ir a tu casa? Quiero ver a Leah y a Sue, las extraño- me miro con ojitos adorables, y como negarle algo yo a ella.

-Claro que si-

Laura se puso colorada y la verdad es que no me importaba, mi Alex estaba aquí, Laura se fue de aquí dejándonos a nosotros solos.

-Leah me conto todo, los chicos también me contaron algo así que he venido en buen momento para salvarte- ella me sonrió divertida. - Mira que no te puedo dejar solo un momento porque después se te pegan las lagartonas-

-Yo no tengo la culpa, trate de alejarla- su sonrisa desapareció.

-No tienes culpa de nada, la culpa es mía por irme y dejarte aquí, pero ahora estaré aquí contigo, nadie se atreverá a separarnos-

Entonces fue cuando note algo diferente en ella, su olor, ya no era como el de antes.

-Hueles a… vampiro- la mire a los ojos horrorizado.

-Te lo explicare, pero necesitamos ir a un lugar donde estemos solos, vamos, conozco un lugar-

Ella camino y se adelantó un poco, yo la seguí, a pesar de que olía diferente seguía siendo mi Alex y no podía dejarla aunque quisiera.