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Historia 139456 — capítulo 9

La Novena Carta

Hemos podido rescatar algunos dispositivos de la nave de Freezer. Aproximadamente 20 objetos en buen estado y otros tantos semi-completos que sólo serán pruebas para examinar bajo el microscopio. Dispositivos mecánicos en su mayoría. Ese joven del futuro había reducido a cenizas aquella nave,y no hemos podido hacer nada para repararla, prácticamente, ahora es chatarra. Mi padre que es un optimista nato, dice que cualquier objeto que ayude al avance de la raza humana será suficiente.

Desde aquella advertencia sobre el futuro, los chicos no han perdido tiempo y se han puesto a entrenar; Vegeta le ha pedido a mi padre construir una nave con 300 veces la gravedad de la tierra, mi padre ha accedido por el bien de la ciencia y seguramente por su propio bien,  Vegeta no ha sido muy amable al pedirlo. Pese al peligro que representa, ese idiota, se empeña a arriesgar su vida. Al final mi padre configuró y aumentó las placas magnéticas de una nave que tenía como repuesto. Fue suficiente para tener al saiyajin ocupado por algunas cuantas horas. Pero el muy bobo acabó por hacer estallar la nave, con él dentro. Se rompió un par de costillas y se fracturó una pierna.  Sin duda el saiyan le ha regresado vida al hogar. Me ha dado un buen susto, pero parece que estará bien

Ahora mismo me encuentro cuidándolo en su habitación.

*Tenerlo a tan corta distancia me hace pensar que quizá no sea tan malvado como le hace creer a la gente, con un poco de comprensión y paciencia saca su lado soportable. Ahora mismo esta durmiendo con una mascarilla de oxigeno, intentando recuperarse de sus lesiones.*Me confunde ver al agresor de mis pesadillas en Namekusei y tener al saiyajin de pelos parados y nariz respingona tan tranquilo, ocupando una cama en mi propia casa, desde aquí hasta parece algo inofensivo. Me intriga profundamente este sujeto. Siento que en cualquier momento podría matarme de un golpe a la menor provocación, cada palabra, orden o discusión con él, es una terrible ruleta rusa, puede matarme por puro capricho al momento que le apetezca. Pero al mismo tiempo quiero saber por que no lo ha hecho, por que no ha atentado contra mi. Me nacen fuertes impulsos por domarlo y conocerlo.

Quizá toda esa actitud roñosa solo sea una pantalla de seguridad, una máscara que él mismo se ha obligado adoptar por el estilo de vida que llevó bajo las ordenes de Freezer. Quizá ahí escondido, hay un hombre vulnerable y con sentimientos.

— Lo dudo—Comento en voz alta tras leer eso para Trunks. —"Ese joven del Futuro" se referirá a mi otro yo, supongo—Me comenta mi hermano con su quinto trozo de pizza en la mano.   Tras ese comentario casi me atraganto con el bocado que tengo en la boca... Mi hermano me da una palmada en la espalda que rápidamente me ayuda a tragar.  —¿TU OTRO TÚ?—Cuestiono tan rápido como trago y recupero el aliento y la voz. — Ho, veo que no te sabes la historia , he?— Asegura levantando una ceja con algo de arrogancia — Pues resulta que existe otro Trunks, en otro mundo paralelo, que viajó al pasado. — ¿Eres el recluta con la insignia de la corporación que mi mama mencionó en la carta?— Recapitulo mentalmente. —No yo, mi otro yo— Corrige. —Así que el abuelo construyó la máquina del tiempo, wow, si que me sorprende— Manifiesto pensando en lo brillante e inteligente que llegó a ser mi madre. —En realidad fue mamá... mamá de aquél universo alterno—Me vuelve a corregir.   Lo miro incrédula y por un momento pienso que me está tomando el pelo. Pero luego se hecha en la cama con las manos sobre la nuca—Mamá me contaba la historia del "Trunks del Futuro"— Recuerda aquél con nostalgia —Al principio creía que era un cuento inventado para ayudarme a dormir, tu sabes, por ser niño. Pero Krillin me aseguró que era tan real como que él había terminado casado con la androide 18—Me explica con una risa en su rostro seguramente rememorando tiempos junto con nuestra madre.   Guardo silencio el recuerdo gris y deprimente del funeral de mi madre se apodera de mi mente. —¿Que tienes?—Pregunta Trunks, quizá hice alguna gesticulación involuntaria que ha delatado mis pensamientos. —Siento que nuestra mama se marchó junto con todas esas historias que nunca pudo contar— Confieso para mi hermano —Sólo me dejó con estas libretas—Señalo el cuadernillo que tengo entre los dedos —Y una de ellas desaparecido para siempre. —¿Desaparecido?—Trunks pronto retoma una actitud escéptica —Lo dudo. —Verás Trunks, me temo que si lo está... mi padre lo a...—Comienzo a explicar pero Trunks no pone atención, va a su armario — ¿Trunks, me estas escuchando?—Le cuestiono enfadada.   Trunks me ignora, por que continúa buscando algo entre sus cosas —Dame un segundo— me pide.  Me molesto y tomo otra rebanada más de Pizza que comienzo a morder. —¡AJA!—Exclama aquél tendiéndome dos objetos sobre sus manos. —Una...¿una esfera de 2 estrellas?—Declaro para mi misma con la vista fija en ella. —Y el radar del dragón—Secunda mi hermano mientras muestra en su otra palma el este artefacto redondo, similar a un reloj. —¿Mamá te dejó el radar del dragón?—Le pregunto con algo de envidia y ofendida. —En realidad, lo encontré en su escritorio en la oficina—Aquél aclara. Hace una pausa y me mira —Nada está perdido, Bra—asegura acercándose a mi —Sólo debes juntar las otras 6 esferas y pedirle a Shenlong que reconstruya la libreta.  Su idea me deja estupefacta, ¡Es brillante! y nunca se me hubiera ocurrido.  —Trunks, ¡Yo tengo otra esfera!—Revelo con entusiasmo sacando de mi bolsa la esfera de una estrella.   Aquél presiona el radar y en la pantalla comienza a desfilar un plano de la zona dónde estamos acompañado de un pitido mecánico que indica el lugar preciso dónde están dos puntos parpadeando, me doy cuenta que señala hacia las esferas que tenemos en cada mano. Trunks luce una sonrisa de medio lado. —Ahora faltaría encontrar las otras 5. —¿Puedes ver dónde se encuentran?.  Trunks picotea el botón un par de veces para localizar en el radar las otras esferas, después de unos momentos de "batallar" con los controles del objeto comienza hablar —La esfera más cercana, se encuentra a unos kilómetros de aquí, a mitad de un valle, podríamos ir por ella éste fin de semana—Sugiere después de sonreír. —Me parece perfecto—Acepto con gusto y emoción.  Será la primera vez que emprenda un viaje por las esferas del dragón, como una de las muchas aventuras que vivió mi mamá.  Guardo la libreta, el radar y ambas esferas en mi bolso, apenas tienen espacio, tendré que conseguir una mochila dónde pueda cargar con todo esto.  Me quedo en el cuarto de Trunks a terminarme junto con él la pizza, aunque yo me he dado por satisfecha con dos trozos, mi hermano a devorado con el resto. Prende su televisor y nos quedamos enganchados a una tonta película de comedia americana. Después de una hora, me rindo al pestañeo y comienzo a roncar. Me he quedado completamente dormida sobre su sofá.