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Historia 140669 — capítulo 4
hola a qui vengo de nuevo con otro capitulo espero que les guste
Todo el día no salimos del cuarto mi hermana y yo, pero a la mañana siguiente ella ya me había modificado totalmente, al menos creo que mi aspecto era diferente. Baje las escaleras tarde para sentarme en el comedor, era la hora de saber qué opinaba el resto de mi familia
Todos me miraron de pies cabeza, pero me di cuenta de que Edmund aparto rápidamente la vista y siguió como si nada hubiera pasado.
El resto de mi familia empezó a comentar
-¡guau! Lu, que cambio-dijo Peter
-estas preciosa hijita-dijo papá-claro que siempre lo has sido
-pareces otra, hijita-dijo mi madre sonriendo-eres toda una mujercita.
-Lucy te ves perfecta-dijo Susan.
Me senté en la mesa ,pero Edmund seguía sin opinar nada, supuse que seguía enojado conmigo por lo del día anterior así que aprovechando que estaba a su lado le puse una mano en el brazo y le dije:
-¡vamos Ed! , no seguirás enojado conmigo ¿o sí?
El me miro y no respondió nada
-vamos Ed...No seas amargado
-¡tal vez amargado pero no alguien tonto como tú!
-Edmund no le hables así a tu hermana-le reprendió papá
Edmund se quedó callado, luego mamá le dijo:
-Edmund discúlpate con Susan, mire como la tienes
Nos percatamos de que susan tenía la cabeza baja y estaba sollozando, luego levanto el rostro y una lagrima rodaba por su mejilla
-pero madre, ella solo se hace la víctima -alegó Edmund
-la víctima no-le contradijo susan-lo que sucede es que tú me ignoras y me tratas mal como si yo fuera un árbol y lo único que hago es cuidarte.
-buena ya basta ustedes dos -intervino Peter-llegaremos tarde a la escuela.
Nadie dijo nada más, lo único que hicimos fue despedirnos de nuestros padres, sin embargo mi padre le susurro algo a Edmund que lo hizo reír brevemente.
Opté por irme en el coche de Susan.
Cuando llegue a la escuela me sentí como un extraterrestre, todos me miraban, aunque en parte todos lo hacían como admirándome
-¿Quién es ella?-pregunto Leila a Susan
-soy yo-respondí-quitándome los lentes de sol, que lograban hacerme reconocible.
-te ves bien-admitió Leila
-gracias.
-hay lugar para alguien más en cafetería-dijo-así que si quieres hay lugar para ti.
Iba a decir que no, pero susan me codeo.
-claro que acepto al oferta-dije tratando de sonreír.
No quería seguir con ellas, pero no había modo de separarme, hasta que se me ocurrió decir
-voy a buscar unos libros a mi casillero
-bueno, pero te espero en la clase… te guardare un puesto.
Solo le sonreí y me dirigí a mi casillero mientras maquinaba una excusa en mi mente para alejarme de Leila y grupo, estaban siendo ambles pero prefería a mi grupo original.
Cuando llegue a mi casillero me encontré con Edmund (su casillero se encontraba al lado mío)
-hola Ed- le salude
-ya nos habíamos visto esta mañana-respondió-no malgastes el tiempo en saludarme
-no seas odioso-le dije en voz baja, no muy segura de ser la mejor respuesta
-¿odioso yo?-dijo sonando como digno de lastima- odiosa te has vuelto tu dejándote manejar de Susan.
-oye no le a susan es odiosa.
-tú lo dices todo el tiempo-replico-y no le estoy diciendo odiosa a Susan, tonta, lo que estoy diciendo es que tú te vuelves odiosa cuando te dejas influenciar por Susan, ¡tú no eres así! , ella es la chica que vive a la moda y todo eso, pero a ella le queda ¡a ti no!
Me quede callada unos instantes, sabía que lo que estaba diciendo mi hermano era verdad, sin embargo esta vez mi orgullo pudo más
-¡y a ti que te importa, ni siquiera eres capaz de apoyarme!-le grite y luego gire y me marche.
Pero antes de dar más de cinco pasos recordé la cara de tristeza de mi hermano, entonces la conciencia me remordió y me detuve, volví girar y de nuevo.
-Edmund, yo solo quería venir a pedirte…
-perdón-me interrumpió suavemente- siento mucho no haberte apoyado.
Sentí todo el peso de mi conciencia, estuve a punto de que mis lágrimas comenzaran a rodar, sin embargo me serene y le conteste:
-me has apoyado en miles de cosas antes, no te preocupes.
Me sonrió por primera vez en el día.
-creo que jamás lograre ser buen hermano-dijo.
-¡ni lo digas!, eres el mejor hermano del mundo-le conteste abrazándolo
-¿mejor que Peter?-pregunto bromeando
-no-le conteste riéndome-igual sí.
Ambos nos reímos luego me dijo:
-te ves linda Lu-me dijo -aunque me gustaba más tu estilo de antes.
-¿es enserio?
-claro que no-dijo riéndose -eres mi hermanita y estas bien como sea
Le sonreí, pero ene se momento escuche dos voces que reconocí de inmediato, eran Maggy y Paul
-hola chicos-los salude
Ambos me miraron un par de segundos, luego se quedaron boquiabiertos
-¡¿Lucy?!-dijo Maggy-¡¿Qué te hiciste?!
-unos pequeños cambios-respondí con una sonrisa.
-¿pequeños?, yo diría que pareces otra-dijo Paul mirándome aún bastante sorprendido-igual, te ves bien, pero no estaba mal tu antiguo estilo.
-está bien-añadió Maggy-siempre y cuando no se nos vaya con Leila y grupo.
Sonreí algo forzada, menos mal Edmund intervino
-oigan chicos ya sé que mi hermana se hizo un cambio extremo ,pero no me ignoren-dijo en tono de broma
-claro que no te ignoramos-le respondió Maggy con una sonrisa
Ambos se quedaron mirando románticamente, hasta que yo carraspee y dije:
-chicos…paul y yo seguimos acá
Nos dirigimos hacia nuestras clases
Cuando llegamos al aula decidí sentarme donde siempre sin mirar a Leila, no quería pensar en sentarme al lado de ella
-¿Lucy?-oí una voz a mi lado
Se trataba de Agustin, yo le salude con una sonrisa
-¡qué cambio!-dijo- te ves mejor, me gustas más
-gracias-dije algo sonrojada
La clase comenzó, cuando terminó Agustin se me acerco y me dijo:
-¿Lucy querrías venir hoy conmigo a cine?
-si
-hola -saludo Leila con una sonrisa a Agustin, luego se dirigió hacia mí-¿Por qué no te sentaste a mi lado?
No se me ocurrió nada que decir, sin embargo leila añadió amablemente
-no te preocupes, sé que no es fácil dejar a tus antiguos amigos, pero creo que debieras empezarte a juntarte con nosotras, además está ahí tu hermana.
Le sonreí y ella me devolvió la sonrisa:
-también puedes venir con Agustin-dijo.
No me parecía ahora tan mala oferta
-bueno de todas formas-dijo finalmente Leila-eres bienvenida
Agustin se fue con ella, cosa que me extraño bastante, sin embargo antes de que pudiera seguir pensando Maggy me pregunto:
-¿te piensas sentar con Leila?
-es amable después de todo-le dije
-yo no confiaría en ella-dijo Paul-ni en Agustin
No dije nada y salimos del aula ,me fui conversando con Maggy
-¿cuándo quedaste en salir al cine con mi hermano?-pregunté
-hoy a las seis-respondió- necesito que me aconsejes que vestir, debes saber que le gusta ver en las chicas a tu hermano
-que seas natural, si te invito a cine es porque enserio le gustas, así tal y como eres
Ella se quedó en silencio unos segundos y luego añadió
-es un buen muchacho, mamá siempre dice que si alguien te dice que te gusta más tal y como siempre te ha visto es porque el chico vale la pena.
Eso último que me dijo me dejo en que pensar, tenía razón, sin embargo Agustin me había dicho que ahora con mi nuevo look le gustaba más, desvanecí rápidamente mis pensamientos y le dije a mi amiga:
-Agustin y yo vamos a cine también
-que bueno
-a nadie le gusta que yo me meta con Agustin ¿no es así?
-no eso-respondió ella deteniéndose y mirándome-es que nadie confía en el
Me quede callada unos instantes y sentí un leve escalofrió.
-no creo que sea malo-dije
-tal vez no, pero no se puede confiar en unas buenas intenciones.
Por más de que tratar de formar buenas excusas en mi cabeza cada vez me sentía más dudosa de Agustin.
A la hora del almuerzo tome la decisión de sentarme con Leila, pero anteriormente hable con Maggy y me dijo que no me preocupara, que conociéndome no iba a durar mucho tiempo con ella.
Pero cuando llegue a la mesa me di cuenta de que faltaba mi hermana, así que pregunte donde estaba, ellas me respondieron que se hallaba presentando un examen
-Leila, a ti no te importa que Agustin y yo vayamos al cine?
-no-respondió con sinceridad-ya estoy saliendo con otro chico.
-¿con quién?
-¡¿Qué no sabes?!-me dijo escandalizada- estoy saliendo con tu hermano Peter.
Quede totalmente en shock, mi hermano mayor saliendo con la porrista maléfica de la escuela, esa no la vi venir, pero yo estaba igual al fin al cabo saliendo con el chico malo de la escuela y sentada en el almuerzo con la porrista maléfica.
-qué bueno-dije por educación
En ese instante llego Agustin, me paso su brazo por encima de mis hombros, y ante mi sorpresa Leila sonrió, aunque no me auguraba nada bueno.
El resto del día transcurrió normalmente, aunque pude notar que los chicos me miraban y querían estar cerca de mí, yo los ignore.
Al llegar a casa Susan y yo nos subimos al cuarto, ella me había prometido ayudarme a arreglarme para por la tarde cuando yo saliera con Agustin
Al poco tiempo entro Edmund con cara de aburrimiento
-¿Qué te paso ahora?-le pregunto Susan.
-es que me quede Peter no vino a ver el partido que iban a dar por TV , dijo que iba a salir
-¿y por qué no lo ves solo?-le pregunto Susan
-pues venía a ver si alguna de ustedes me acompaña
-¿Quién juega?-pregunté
-juega el arsenal-contestó-nuestro equipo favorito
-¡futbol!, okey no hay problema vamos a verlo juntos-le dije parándome de donde estaba, pero susan me cogió de un brazo, me jalo y me dijo:
-¿Qué te pasa? , eres una chica y tienes que estar arreglada a la seis.
-pero siempre he visto el futbol con los chicos-proteste-además nos queda tiempo, Edmund también tiene que salir a la seis.
-¿así?, no se les olvide que estoy a cargo-nos dijo, luego le dijo a Edmund- y si no dejas que se quede aquí conmigo, no puedes salir.
-¿pero porqueeeeeeee?-protesto Edmund-no es justo
-déjalo así-conteste-ella vera, no pienso dejar de hacer ni lo uno, ni lo otro
Entonces cogí a Edmund de una mano ,nos sentamos frente al TV y prendimos el partido, sin embargo no le preste mucha atención pues estaba pensando en que pasaría si Susan cumplía su palabra, así que a la mitad del partido me levante y le dije a mi hermano:
-Ed me voy, tengo que arreglarme
-¿te das cuenta?-me dijo- no solo cambiaste tu aspecto para agradarle a Agustin, estas cambiando tu manera de ser, antes no hubieras hecho esto.
-¿Qué?
-¿pues perderte un partido del arsenal!-dijo -solo falta que lo prefieras a el que a nosotros o a Narnia
-¡cállate!-le dije algo dolida por lo que dijo- eso jamás lo haría.
Mis ojos se habían llenado de lágrimas, no podía creer que Edmund hubiera sido capaz de decir algo así.
-perdóname Lu-me dijo-no quería decir esto.
-que importa ya-conteste serenamente y me marche dejando solo a mi hermano