Into the Shadow Realm — capítulo 10
Snape se quedó mirando la puerta que la joven acababa de cerrar, había algo que lo inquietaba, y que demonios lo había llevado a retrasar la clase? Que le importaba a él que Granger estuviese cansada? Se sentó en su escritorio haciendo que la silla a su lado desapareciese y llenó el vaso de Whisky de fuego unas cuantas veces vaciándolo lentamente en su boca. Mucho mejor.
Hermione despertó a la hora y media de haberse dormido plácidamente, solo esperaba que su cabeza estuviese algo más en su sitio después de haber dormido un poco. Se puso algo más cómoda con unos pantalones muy cortos grises de algodón fino y una camisa color vino por encima, tomó su bata negra y se la puso encima. Tras aquello salió de las mazmorras en dirección al baño de prefectos, caminando despacio y pensando ya en aquellos maravillosos grifos enormes con diferentes aceites y esencias. Respiró hondo.
Disfrutaría aquello.
Se paró frente a la puerta y sonrió para sí misma abriéndola y deleitándose al ver que no había nadie. Entró y sacó la varita susurrando algo, la puerta quedó absolutamente bloqueada con magia. Nada ni nadie la molestaría.
Encendió los grifos viendo como la monstruosa cantidad de agua llenaba aquel confortable espacio, aromas a canela, menta, hierbabuena… se quitó la bata mirándose en un espejo que había al borde del agua. Algo hizo que continuara mirándose al espejo mientras se quitaba el resto de la ropa, dejó la bata y la ropa en el borde y se metió en el agua caliente.
La relajación al momento fue máxima, se tapó un poco con la abundante espuma solo por darse seguridad a sí misma, se relajó mientras miraba las cristaleras de sirenas, aquel lugar era condenadamente perfecto. Un ruido la alarmó, se tapó aún más con la espuma, escuchó una risa chillona.
-Peeves?- nadie respondió.
-oh, ya te habías olvidado de mi Herms?- la joven reconoció la voz chillona y aquella forma de llamarla tan impertinente.
-Mirtle…- el fantasma se metió de golpe en el agua y Hermione se tapó con los brazos como pudo a toda prisa.
-Hermione! Oh que haces aquí? He escuchado que ayudas a Mcgonagall…
-si… Mirtle… me gustaría relajarme no te ofendas… pero podrías dejarme sola?- miró a Hermione con un gesto de ofensa pero la cara le cambió a una sonrisa algo malvada.
-oh… valla… no querrás recrear lo del escobero verdad?- Hermione se tensó por completo.
-que…
-oh Peeves me lo contó, él estaba entre dos de los muros molestando a los cuadros, cuando vio como Snape te empujaba dentro del escobero y me contó que dentro estuvisteis muy juntos… la profesora Granger esta portándose mal?- Hermione se sobresaltó.
-no!
-oh yo creo que si… Snape? Que desagradable…
-Mirtle! Snape me metió en el escobero porque… porque… yo no quería encontrarme con Mcgonagall, había discutido con ella y…
-y ese abrazo?
-le estaba dando las gracias! Por… por ayudarme a huir de ella…
- No te creo…
-Mirtle! Como puedes pensar… eso es estúpido!
-am… bien. Bueno, te dejo con tu baño… después de todo quien podría querer a Mirtle…- flotó dando un grito hasta uno de los retretes dando un grito y se metió de golpe en él. Hermione sacó una mano del agua y bloqueó las cañerías con un hechizo. Respiró hondo.
-Snape… maldita sea…- se hundió un poco más en el agua y se pasó una mano por el vientre, ya había madurado y todo seguía tan torcido para ella como lo había hecho siempre se levantó mirando hacia abajo, claro que había madurado. Salió del agua para cepillarse el pelo con más tranquilidad, se sentó en un borde que había al lado de una fila de lavabos y se cerró la bata para no pasar frio por estar desnuda, comenzó a pasar los dedos por el suave cabello castaño ondulado.
Escuchó a alguien maldecir al otro lado de la puerta. Y sabía a quién pertenecía aquella voz.
-quien demonios ha hechizado esto…- es escuchó un susurró y un golpe en la puerta, esta se abrió de pronto.- Hermione dejó de tomar aire.
-yo…
-maldita sea! Es necesario que cierr…- miró la ropa de la joven en el suelo y después a ella con aquella bata negra.-ah…
La joven asintió certificando los pensamientos del hombre.
-lo siento si quería… yo… me iba ahora…
-no… yo…- dio un par de pasos hacia la joven para hablarle de más cerca- solo venía a por unas toallas, al parecer las mazmorras no existen para los elfos domesticos del castillo…- Hermione sonrió.
-no debería de ser tan duro con ellos…
-siempre es igual Granger, pronto lo pasará a usted… - tomó un par de toallas de una de las estanterías y se quedó quieto un segundo.
-podría pasarme la ropa?
-disculpe?
-podría pasarme la ropa que hay al lado de…
-oh… sí…- tomó la ropa de la joven y se acercó a ella tendiéndosela, la puerta sonó de nuevo, al parecer abriéndose. Y Severus no quería que lo volviesen a acusar de molestar a Granger, siempre tenía que aparecer alguien? La empujó llevándosela con él dentro de uno de los cubículos de los baños, la dejó con la espalda contra la pared pegada a él. Los ojos de Hermione estaban abiertos por completo, y ni siquiera respiraba, miró al hombre un segundo encontrándose con los ojos negros, escuchando pasos andar por el baño de los prefectos.
-oh no, alguien dejándose la ropa aquí de nuevo, pobre…- Lupin de nuevo. Siempre Lupin?
Al fijarse en que solo llevaba puesta la bata la joven dejó salir un suspiro de vergüenza, Lupin pareció pararse y los pasos cambiaron de dirección.
-hay alguien ahí?
Nada.
Comenzó a abrir las puerta de los baños y seguro que si los veía ahí Snape se llevaba una buena bronca pensando que se estaba metiendo con ella, un pensamiento estúpido pasó por su cabeza. En fin, en su vida había hecho muchas estupideces… por una más seguro que no moría.
Miró una vez más a Snape quien parecía tensó al ver las puertas abiertas escucharse cada vez más cerca. Los ojos negros se abrieron por completo al sentir como la joven se ponía de puntilla y empujándolo empotraba la espalda del hombre contra la pared contraria atrapando sus labios y colgándose de su cuello, al principio sintió que el corazón se le saldría por el pecho, pero inexplicablemente a los pocos segundos se vio a sí mismo con los ojos cerrados respondiendo al beso con ganas y rodeando la cintura de la joven, no tardó en empujarla a ella contra la pared, y la puerta se abrió de golpe. Snape miró a Lupin sorprendido un segundo, pero Hermione parecía seguir a lo suyo.
-oh, muy buenas noches… mis disculpas…- y sin más cerró la puerta, saliendo del baño de los prefectos igual que había venido con una sonrisa. Hermione bajó al lado sano del cuello del hombre aprovechando que este seguía mirando la puerta, dejando suaves besos en él.
-ya se… aah… ido Granger… que…- la joven continuó sin escuchar al hombre en aquel momento le daba igual Lupin, le daba igual el castillo entero- qu…- lo calló volviendo a atrapar sus labios, y haciendo que el hombre se pegase más a ella en un impulso levantándola ligeramente y profundizando el beso, ambos pararon tiempo después con los labios hinchados y jadeantes. Se miraban con confusión. Hermione no soportaba aquel maldito silencio.
-supongo que hoy no es tarde para ese té…
-son las…
-las diez…
-no… no es tarde…
-bien…- el hombre se agachó a tomar lo que había tirado al suelo cuando la había empujado.
-su ropa…
-Gracias…- salió del pequeño cubículo detrás de ella, sin perderla de vista y aun temblando.
-hay una puerta trasera, lleva directamente a las mazmorras…
-ah… de acuerdo…- siguió al hombre completamente sonrojada.