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Apareciste tu — capítulo 1

CAPITULO 1: PASADO Y ENCUENTRO. **POV ROSE.**Caminaba por las calles de Volterra pensando en estos últimos 7 años no lo podía creer aún recuerdo el día de mi transformación: habían pasado ya 8 años desde la muerte de mis padres y hermano, durante los cuales había vivido en un internado de california recibiendo mensualmente 70 000 dólares, gracias a mi familia acomodada jamás me falto nada solo una cosa familia era la última de mi familia ningún pariente ni nada pero  aun así era feliz visitando a mi amiga y maestra de piano Jill , ella era muy buena con migo mi única amiga , yo iba todos los sábados a su casa a tomar lecciones ,siempre me acompañaban dos escoltas cuando salía del internado ,recuerdo que íbamos por la carretera yo solo poda pensar en el eclipse la luna roja y la alineación que se darían en 3 días los cuales ansiaba mucho ver, esa noche la carretera estaba totalmente sola lo que era muy raro en eso de la nada apareció ante el auto una figura que se acercó al auto , después de eso todo fue muy confuso el hombre mato a mis escoltas y luego se acercó a mí y lo último que vi fue una oscuridad inmensa y lo siguiente un agudo y mortífero  dolor cuando por fin recupere la conciencia todo fue muy extraño al abrir mis ojos escuche mi ultimo latido de corazón y el fenómeno astrologico que tanto deseaba ver estaba frente ami, me di cuenta que me había convertido en un vampiro no sabía como pero sabía lo que era ,después de eso la noticia de que la chica Rose Evans había muerto me convino muchísimo sabía que no podía regresar y tampoco lo quería lo único por lo que regrese fue por mi dinero y comencé una nueva vida, los años pasaron y me di cuenta que tenía un sinfín de dones y habilidades que debía desarrollar y perfeccionar para lo cual había decidido aprender más sobre el mudo e inicie por Volterra Italia.

En eso algo me saco de mis pensamientos.

-quien eres tú y a que has venido.- Y frente a mi dos vampiros con capas negras de ojos rojo carmesí y complexión muy musculosa sobre toso el segundo chico de cabello corto y negro y el primero que fue el que me hablo tenía el cabello un poco más largo y claro ambos muy apuestos. A los cuales les dedique una de mis sonrisas más deslumbrantes.

-podría preguntarles lo mismo no creen.-dije en tono desafiante.

-no sabes quienes somos.-me pregunto sorprendido el de cabello claro.

-si lo supiera no se los preguntaría.-el de cabello claro se molestó pero ni él ni su otro amigo podían dejar de mirarme ese día llevaba un short blanco con una blusa de encaje y una chaqueta blanca y ademas de un collar, zapatos negros y lentes de sol, y todo eso combinado con mi medallon del sol y la luna que mi madre me había regalado. Debía reconocer que como vampira era muy hermosa con mis rasgos afinados, cabello negro rizado, piel blanca y cuerpo bien proporcionado y claro mis peculiares ojos dorado, era muy hermosa debo admitir.

-somos los Vulturi.-dijo volviendo a la realidad el de cabello claro.-Vulturi ese nombre resonó en mi cabeza y recordé aquel encuentro con un vampiro nómada que me advirtió de ellos y sus leyes.

-y que desean de mi.-respondí ahora yo molesta.

-nos acompañaras con nuestros líderes. -Dijo ahora el de cabello negro.

Yo solo asentí y me condujeron por la ciudad aun castillo hermoso y posteriormente a una sala con 3 tronos donde estaban tres vampiros. En medio se encontraba un vampiro de cabello largo y negro como el carbón, a su derecha se encontraba uno con cabello rubio y un poco más corto y a la izquierda un vampiro de cabello castaño obscuro casi negro y largo.

Recordé que traía las gafas de sol y me las quite a lo cual los vampiros reaccionaron sorprendidos e interesados.

-Demetri, Félix a quien han traído hoy. Preguntó el pelinegro.

-amo esta vampira aparentemente no sabe quiénes somos. -Contestó el cabello claro.

-entiendo Demetri gracias.-con que así se llamaba el  cabello claro por lo que el otro debe ser Félix.

-entonces querida no sabes quienes somos.

-no lamentable mente solo una vez escuche de ustedes pero no tengo el placer de conocer más de ustedes.-respondí cortés mente.

-entiendo querida, bueno mi nombre es Aro él es mi hermano Cayo.-dijo señalando al rubio.-y el mi hermano Marco.-dijo señalando al castaño.-y somos los Vulturi regimos el mundo vampírico y nuestras leyes son acatadas y respetadas a menos que desees un castigo.-me dijo en un tono de supremacía y advertencia.

-pues es un placer conocerlos y espero no a ver roto alguna de las leyes.-dije yo.

-también es un gusto conocerte querida cuál es tu nombre.

-Rosebell. Mi nombre es Rosebell.

-es un nombre precioso Rosebell ahora dime poses algún don o habilidad.-me dijo mientras en sus ojos rojos resplandecía esperanza de que así fuera.

-de hecho son varios.-dije con orgullo.

  • qué maravilla.- Me dijo mientras Sus ojos brillaban.- puedo.- y me hizo un gesto para que tomara su mano por alguna razón sabía que esto era necesario. Por lo que solo asentí y la tome.

En ese momento toda mi vida paso a su mente cada poder y todo lo que hice desde que nací.

-impactante.- Dijo con una sonrisa maliciosa en su rostro acto siguiente dijo.-Félix reúne a toda la guardia.

Enseguida apareció toda la guardia, todos vampiros y vampiras todos con un poder impresionante y todos muy hermosos. En especial un chico vestido todo de negro con un elegante traje, de casi de mi altura (un poco más alto) con cabello marrón claro, ojos rojos, labios carnosos, facciones finas,  parecía un ángel. Pero me recordé que no estaba sola para quedarme viéndole así y me gire.

POR ALEC.

Otro día de mi eternidad había pasado y yo me encontraba en mi habitación leyendo un libro, y recordando mi vida, yo era el poderoso Alec Vulturi capitán de la guardia y unos de los dones más poderosos y preciados de aro, era frió, calculador y reservado nunca mostraba mis sentimientos solo  hablaba con mi gemela jane que también era capitana y tenía un don muy poderoso, aunque era más sádica que yo, nos parecíamos mucho físicamente, supongo que eso era solo en lo físico porque estaba seguro que nuestros pensamientos eran bastante distintos, aunque compartíamos un pensamiento en común protegernos ambos  como diera lugar,  en eso un golpe a mi puerta me saco de mi lectura. Y entro Félix.

-el maestro nos llama.-dijo el grandulón de Félix. A  lo que solo me limite a asentir y dirigirme  al a sala de tronos. Cundo entre pude notar una vampira, era hermosa con cabello negro  largo y rizado hasta la cintura, piel blanca, labios y facciones finas, con unos inusuales ojos color marrón oscuro,  llevaba un short blanco con una blusa de encaje y una chaqueta blanca y ademas de un collar, zapatos negrosera una belleza y de mi edad alrededor de 16 años, no podía dejar de mirarla la rodeaba una aura de misterio y encanto que toda la guardia sé quedo asombrada al verla era casi tan bella como Heidi pero esa aura la hacía tan... Increíble. Luego ella me voltio a ver me examino y se dio la vuelta. Por alguna razón eso me pareció ofensivo quien se creía.

-queridos míos.-comenzó Aro.-hoy ante nosotros se encuentra esta hermosa chica Rosebell esta inusual vampira cuenta con unos maravillosos dones, puede controlar los elementos, leer los pensamientos, posee el espejo y el don del saber, sanación, puede hipnotizar con la mirada, y paralizar con su canto, crea corrientes eléctricas similares a los rayos, posee un escudo mental y otro físico, el reloj (pude detener el tiempo, por ahora), el deseo es otro de sus dones, telequinesis, puede controlar las plantas ,controlar el metal, hacerte ver tu peor pesadilla, capacidad de transmitir poderes y un espejo inverso, en otras palabras puede destruir tu don y a ti mismo con él.

-eso nos puede indicar sus inusuales ojos marrones.-la chica se quedó sorprendida, luego cerro sus ojos y cuando los abrió se tornaron de un dorado intenso y con destellos rojos, azules, y violetas.

Impactante.-dijo Aro.

No lo podía creer, tantos poderes en un solo cuerpo, era imposible y al parecer todos los presentes lo creían igual entonces volteé a ver a mi gemela jane la cual miraba  a la chica Rosebell me parece, con ojos de odio y celos y no era parámenos lo que seguía era que Aro le ofreciera unírsenos el no desperdiciaría un talento tan grande. Uno que haría  obsoleta a toda la guardia y haría a los Vulturi invencibles si podía copiar cualquier don y destruirlo o usarlo, pues era prácticamente invencible.

-mi querida Rosebell debo decir que eres una joya muy valiosa.-a lo cual jane soltó un gruñido.-que te  parecería unírtenos.

La chica Rosebell se quedó pensando un momento y luego dijo.

-eso sería un honor  muy grande.- Dijo en un tono de respeto y con una nota de seducción. Era la primera vez que la escuchaba hablar y debo decir que era la voz más bella que había escuchado, era aterciopelada, melódica y seductora.-claro que acepto.-concluyo a lo cual aro expreso su más grande sonrisa de satisfacción una que solo utilizaba con jane o con migo.

-sensacional dispondremos una habitación para ti.

-maestro.-dijo Rosebell.-sé que tal vez es un atrevimiento pero como ya sabrá solo llegue hace unas horas y sinceramente me encantaría conocer Volterra, claro solo si usted me lo permite.-debo decir que en la forma en que la chica lo decía era para no poder negarle nada, era perfecta  ¡PERO QUE RAYOS ME PASA! pensé en mi interior no podía tener esos sentimientos a una desconocida por lo que decidí que lo mejor sería que no le hablara y la ignorara en todo yo no podía ser débil ni benévolo con nadie.-por supuesto querida toma este día para hacer tus actividades y mañana comenzaras como una guardia oficialmente.

-gracias maestro.

  • no hay por qué Rosebell pero creo que necesitaras un guía y acompañante mm.-por favor que no diga mi nombre por favor, pensé para mi interior.

-Alec querido acompaña a Rosebell.

-claro maestro, como ordene.-esto era  horrible no quería estar cerca de esa chica era hermosa pero algo me decía que debía alejarme de ella, aunque no quisiera. Luego de que se hubo terminado la reunión todos regresaron a sus actividades normales y yo salí del castillo junto con Rosebell.