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Apareciste tu — capítulo 25
POV ROSE.
Hoy hace 5 días comenzaron los entrenamientos de Adrián, Avery y Christian, Alec y yo éramos los entrenadores, Aro nos había pedido que los entrenáramos, y no es que no me guste hacerlo, pero cierta mente Avery aprovechaba cualquier oportunidad para coquetear con Alec y a él parecía no molestarle. Christian, era otro caso, era muy amable conmigo siempre me hacía reír y me contaba de sus aventuras en Europa. Adrián, bueno él ya está con Corín, y se aman pasan mucho tiempo juntos, lo que a veces me hace sentir…celos, Alec y yo ya no estamos tan juntos como antes, pero puedo sentir que sus sentimientos hacia mi siguen iguales, aun me ama, pero también puedo sentir un cariño por Avery, solo es amistad, pero por parte de ella…no se parece que Alec es como un juego…me es difícil sentir sus emociones.
-Rose, que pasa hermosa, en que piensas.-me pregunto…
-nada, solo me queda pensando en…
-no importa, mejor continuemos con los entrenamientos.
-como quieras, pero deberías tenerme confianza, después de todo soy tu…
-si lo sé, pero es una tontería no vale la pena.
-muy bien cunado desees contarme yo te escuchare.
-Hey ustedes dos, debemos seguir entrenando, dejen sus tonterías.-hablo con voz claramente molesta…Alec.
-vamos Christian debemos seguir.
En lo más profundo de mi deseaba que esas palabras tan sencillas me la hubiera dicho Alec, que él se hubiera percatado de que estaba pensativa como lo hacía antes, pero el en cambio se portó hostil.
El entrenamiento no duraba más de 3 horas y después Alec yo pasábamos tiempo juntos, no era demasiado, pero…era mejor que nada. Habíamos caminado hasta llegar a nuestro árbol, subimos y nos colocamos frente a frente.
-Veo que te has hecho amiga de Christian.-dijo algo acusatorio.
-y tú de Avery ¿no?, ustedes son muy amigos.
-estás celosa?-me pregunto burlón.
-tu estas celoso.-le dije en contrataque.
-no.
-no fue una pregunta.-el sonrió y se acercó a mí.
-si digo que sí, te alejarías de él.
-si digo que sí, te alejarías de ella.
-veo que no.-dijo ahora más molesto.
-tú lo harías.-pero no respondió, y ese silencio me dolió hasta lo más profundo.
-veo que no.
-qué te pasa…porque estas tan distante.-me pregunto, pero su voz ya no era tan dulce como antes, ahora tenía un toque de frialdad.
-yo, yo no soy la que pasa todo el día con Avery.
-no pasas todo el día con Christian.-respondió cortante.
-¡¡si estoy todo el día con él, es porque tu pasas cada segundo con esa…-dije comenzando a levantar la voz, pero Alec me interrumpió.
-cuidado con lo que dices.-respondió ya más molesto.
-¡¡AHORA LA DEFIENDES MAS A ELLA!!!-dije esta vez gritando.
-es que tú te estas comportando como una chiquilla celosa.-intentaba sonar calmado, pero su voz estaba cargada de ira.
-sabes…ya no quiero pelear…creo que debo ir de caza.-dije y usando mi don desaparecí y me encontré en lo más profundo del bosque, deseaba llorar con todas mis fuerzas y sin más las lágrimas comenzaron a resbalar por mis mejillas, creo que en toda mi nueva "vida" jamás había deseado llorar, hasta hoy…
Esa discusión con él me dolía, yo no quería gritar y mucho menos por una tontería, ¡¡TODO POR MIS ESTUPIDOS CELOS!!, pero era inevitable que no me molestara, yo era su compañera, pero el pasaba más tiempo con ella que conmigo.
-¿Rose? Eres tú.-pregunto la voz de Christian a mis espaldas.
-emm, si soy yo.-dije limpiándome las lágrimas.-que haces aquí.
-bueno salí a pasear un poco y…escuche que alguien lloraba, eras tú?
-sí, era yo.
-como es pos…a claro tu don he.
-si el "deseo".-dije lo más calmada que pude.
-y por qué deseabas llorar pequeña.-dijo ¿preocupado?, por…mí.
-no es nada…solo tonterías.
-uno no llora por tonterías.
-puede ser pero…
-vaya, veo que estas más que bien acompañada.-dijo la voz de mi…la voz de Alec.
-quizá tu sepas la razón de su llanto ¿no?-le pregunto Christian a Alec, al parecer tenía una vaga idea de los motivos.
-quizá…-se limitó a responder.
-no, él no sabe nada…yo, mejor me voy, ni siquiera se para que vine aquí.
-para cazar, eso fue lo que me dijiste…o era para otra cosa.-dijo acusatoriamente viéndonos a Christian y a mí.
-no para lo que tú crees.
-acaso, piensas que yo y ella.-comenzó a decir Christian para explotar en risas.-jajajaja…hay primito estas mal.
-enserio?, estoy equivocado.-dijo Alec en forma de molestia y burla.
-sí, estas muy equivocado.-no podía creer que dudara de mí.
-no puedo creer que dudes de ella…de mí no te culparía, pero de ella…¡¡ES TU COMPAÑERA!!!-le dijo gritando lo último Christian.
-yo…-intento decir Alec.
-no digas nada, solo…olvidemos que esto sucedió y…mejor me voy.-dije antes de desaparecer.
Llegue a la puerta de mi habitación, donde se encontraba Jane.
-Jane, hola.
-Hola Rose…te pasa algo.
-no, por que preguntas.
-estuviste llorando?
-emm…
-fue Alec.
-no.-dije en un susurro.
-lo sabía y toda la culpa la tiene esa…chica.
-creo que deberíamos entrar, no vaya a ser que Alec se moleste por que la insultes.
-a que te refieres.-me pregunto curiosa.
Entramos a la habitación y le conté con lujo de detalles mi discusión con Alec y con Christian.
-no confió en esa chica.-me confió Jane.
-yo tampoco.
-por qué no lees su mente y descubres que planea.
-bueno eso sería lo más conveniente no?
-así es.
-sabes he tratado de sentir sus emociones hacia Alec, pero son confusas, es como un juego, como si quisiera ganar algo, no le quiere, solo…
-se quiere divertir.
-exacto.
-bueno creo que tenemos que aclarar varias cosas no crees.-me dijo Jane con una sonrisa sádica en su rostro de ángel.
-tenemos?
-tenemos, ambas abemos que tu no serias capaz de hacerle daño, a menos claro que te descontrolaras…
-y tu serias como mi apoyo no?
-así es.
-bien entonces vamos.-dije y salimos de mi habitación para buscar a Avery.