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Apareciste tu — capítulo 29
POV ROSE.
Se besaban, me habían visto…
Pero no les importo, seguían como si nada, yo no podía continuar viendo eso, así que salí disparada corriendo hacia el bosque.
Era de noche y yo seguís llorando, en lo más profundo del bosque, pero ya estaba cansada, cansada de llorar por los demás. Salí hasta llegar a las afueras del bosque y descargue mi ira contra la ciudad, contra el campo, contra todo, cree una tormenta eléctrica, la peor que se haya visto, deje salir la oscuridad que guardaba en mí, la tormenta duro toda la noche, yo descargaba mi ira contra todo. Aunque de que savia descargar mi ira contra el mundo después de todo él no tenía la culpa de que yo sea tan desdichada. Aun así me servía para desahogarme, llore, grite, maldije en medio de la tormenta
Cuando fue de día, no regrese al castillo, debía pensar, la ira que sentía se había clamado, pero no el dolor, ese seguía presente. Pensé durante mucho tiempo casi anochecía.
Pero que hacer, que pensar si todo cuanto amaba lo había perdido, no tenía mucho por que vivir o quedarme en Volterra, lo único que me importaba era…
Pero él ya tenía una nueva compañera, yo solo era un estorbo en su nueva vida. Ahora solo tenía dos opciones: irme o quedarme.
Cuando por fin pensé en todo decidí volver al castillo, pero no me quedaría…
Solo iría por un par de cosas, después me alejaría, dejaría la guardia Vulturi y a Alec…
Entre en la sala de tronos toda la guardia se encontraba presente.
-Rosebell querida has vuelto…-decía Aro con su radiante sonrisa.
-disculpe maestro, pero deseo hablar con ustedes…en privado.-ellos asintieron, pude notar como Jane son tenía a Alec de los hombros, seguí a los amos hasta una sala privada.
-ahora pequeña, dime que es lo que deseas hablar.-dijo Aro.
-he tomado una decisión…
Cuando termine de hablar con ellos salí rumbo a mi habitación, tome mi dinero y partí rumbo a la ciudad…
No sé si tome la mejor decisión, pero tampoco soportaría verle todos los días de la mano con ella, si era su felicidad yo debía aceptarla aunque doliera en lo más profundo. En ningún momento mientras salía de la cuidad mire hacia tras, seguí hacia adelante, desde este momento siempre miraría hacia el frente, nunca volvería a ver hacia atrás, porque atrás solo estaba el recuerdo y el dolor. Al llegar a los límites me detuve y contemple la ciudad, era hora de irme. DESPUES DE TODO YA NO ES MI ALEC.
-adiós amor…-dije en un susurro y de nuevo me eche a correr.
POV ALEC.
La puerta se abrió de golpe y para de frente esta Rose, veía la escena completa y yo no podía separe, ella se echó a correr y yo trate con todo mi ser de ir tras ella…pero no podía soparme de Avery.
¡¡POR QUE DIABLOS NO PODIA HACERLO!!
Comencé a forcejear hasta que lo conseguí me zafe de su beso y trate de seguir su olor, pero no lo pude encontrar. Busque durante toda la noche, bajo la lluvia, la cual estoy seguro era causada por ella, estaba dolida y furiosa, pero yo estaba destrozado…
Todo esto era mi culpa la había lastimado hasta lo más profundo, la busque toda la noche, y parte del día, pero Jane me detuvo.
-hermano dale tiempo, ella volverá.-decía, pero incluso ella dudaba que lo hiciera.
Avery se había acercado a tratando de "consolarme" más bien insinuarse, luego de varios rechazos de mi parte, ella exploto y me conto todo sobre su maldito engaño, estuve a punto de arrancarle la cabeza, pero su hermano lo impidió, pidió que no la matara…me contuve por él, en cuanto a Christian supe que Rose también se había enterado de la trampa y lo había dejado bastante mal, pero era poco comparado con lo que se merecía.
Ya casi anochecía y ella seguí sin aparecer, Aro nos mandó llamar, estaba punto de enviar a Demetri que la rastreara, pero en eso…las puertas se abrieron y entro Rose, sentí que la luz volvía a mis ojos, quería correr y abrazarla, decirle que todo fue un mal entendido y que la amaba, que perdonara, pero de nuevo Jane me contuvo, me agarro delos hombros.
-hermano, este no es el momento.-yo no comprendí, claro que era el momento de arrodillarme y suplicar su perdón, pero entonces vi su cara, era fría y seria, pidió hablar con los amos. Pasaron un par de horas hasta que nos volvieron a llamar. Entre a la sala pero no vi a Rose en ningún sitio.
-queridos mío…me temo que esta noticia no es buena.-rogué con todo mi ser que no fuera lo que pensaba.
-Rosebell se ha ido…-dijo viéndonos a todos, pero en especial a mí. Yo no pude creer lo que escuchaba, no pude, no pude creer que se había marchado…
Salí corriendo de la sala, quizá a un podría alcanzarla y rogarle que me perdonara, que se quedara a mi lado, que sin ella no soy nada…
Seguí su rastro hasta las afueras de Volterra, donde por fin desapareció, no encontré ni un rastro de ella, la busque toda la noche y el día siguiente, sin dar con ella…
Regrese al castillo, quizá aro sepa a donde se fue, tal vez le dijo.
-maestro, por favor necesito hablar con usted.
-por supuesto Alec dime.
-ella le dijo a donde se iría…-pero antes de que pudiera seguir el me interrumpió.
-no, ella dijo que solo tenía que alejarse, no me dio muchas explicaciones…se lo que paso con Avery y con Christian… ella dijo que siempre estaría para nosotros, que volvería cuando la necesitáramos.
-yo la necesito ahora.-dije firme.
-lo se hijo, pero ella necesita aclarar las cosa, alejarse y pensar…estaba sufriendo mucho.-al escuchar eso solo pude apretar los puños con fuerza.
Sin más salí de la habitación y me dirigía la mia, destroce todo lo que había en ella, descargue mi odio con los muebles con todo lo que estaba a mi alcance. Pero de que servía ¡de que malditos servia!, si ella ya no está, se había ido y quizá no volvería, la había perdido…y todo por mi maldita estupidez, le grite, la insulte, la lastime.
-¡¡Grrrr!!-gruñí con todas mis fuerzas.
-¡ROSE!!-dije volviendo a gritar y dando con mis puños en la pared.
-Alec, hermano, calma. -Dijo mi hermana abrazándome para calmarme, pero era imposible.
-se fue Jane, se fue, y todo por mi culpa.
-no fue tu culpa hermano, no pudiste resistirte a la persuasión y la confusión, son dones poderosos, no podías hacer nada…
-debí resistir más…-dije, estaba comenzando a sollozar.
-lo siento hermano…-dijo en un susurro.
CORTO LO SE, PERO PROMETO QUE EL SIGUIENTE SERA MAS LARGO Y QUIZA MAS DOLOROSO…