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Apareciste tu — capítulo 8
POV CORIN.
No podía creer lo que había pasado, hoy era el peor día de mi existencia, Alec me había gritado horrible y todo por la culpa de esa…
Esto no era justo, yo amaba Alec y lo conocía desde mucho antes que ella, pero las cosas no se quedarían así, la haría sufrir de la manera que ella había hecho conmigo, lamentaría el día en que se metió entre Alec y yo.
¡¡ Y por favor ni siquiera era tan linda, no sé por qué se fijaba en ella!! Yo era más mujer que ella yo podía hacer feliz a Alec, pero no me importaba tarde o temprano yo lo recuperaría y haría que ella sufriera como nunca.
POV ROSE.
Ya en mi habitación me había puesto a ordenar toda mi ropa, cuando termine me recosté en mi cama y me puse a escuchar música, hasta que alguien toco a mi puerta.
-adelante.-dije esperando que fuera Alec.
-hola Bells.-dijo con su tono coqueto de siempre james.
-que necesitas.-dije cortésmente aunque irritada.
-oye hermosura por qué tan de mal humor, acaso el idiota de tu novio no te satisface, porque yo podría hacerlo mejor.
-imbécil, eso es lo que eres un imbécil, si no tienes nada que hacer mejor vete a molestar a otra.
-se te pego el mal humor de tu novio.
-Alec no es mi novio y tu mejor te largas de mi habitación.
-yo no me refería Alec, pero veo que…te gusta no?-diablos el tipo me había descubierto.
-ese no es tu problema.-el sonrió pícaramente.
-tienes razón, solo venía a decirte que Demetri y Félix nos esperan en el campo de entrenamiento.
-nos?-acaso el también entrenaría conmigo.
-por supuesto, yo también tengo que entrenarme.
-genial.-dije sarcásticamente.
-lo se estar conmigo es una maravilla.-dijo mientras yo me dirija a mi closet y sacaba un conjunto de unos Jeans negros, una blusa de tirantes verde y unos botines negros.
-te importaría.-dije esperando a que entendiera que se fuera de mi habitación.
-de hecho quisiera quedarme aquí.-me dirigí hacia él y lo empuje afuera de mi cuarto.
-te esperare Bells.-dijo parado en mi puerta y yo se la cerre en la cara.
Me cambie y peine en una coleta y salí de mi habitación con la esperanza de que se hubiera ido, pero no estaba allí parado en el pasillo esperándome, en ese momento salió Alec y me miro y luego miro con desprecio a james.
-hola.- dije a Alec el cual quito su penetrante mirada de james.
-hola…supongo que ya te enteraste.-dijo con irritación.
-si.-me limite a decir.
-bien entonces vámonos.-yo asentí y comencé a caminar en medio de james y Alec, resultaba incomodo, pero si así evitaba una pelea, bueno que más daba.
Llegamos al campo de entrenamiento hoy debíamos entrenar nuestros dones, pero Athenodora había salido así que practicamos lucha.
-bien ahora que todos estamos aquí empecemos, james tu comenzaras con defensa y Alec comenzara con rose ataques ofensivos.-anuncio Demetri y todos asentimos, Alec y yo nos alejamos un poco de los otros y comenzamos, Alec era muy bueno peleando, era muy rápido más que Demetri y fuerte, lo que era raro era que no se defendía mucho de mis ataques, que en estos momentos no eran muy dañinos que digamos.
-por no te defiendes mas.-dije para sacarme de mis dudas.
-no es necesario, no me lastimas.
-no por ahora, pero en un siglo más te are trisas.-él se echó a reír.-que es tan gracioso.
-el pensar que tú me puedes ganar.-dijo dejando de reír.
-Hey yo puedo ganarte, solo hace falta más entrenamiento.-él se acercó a velocidad vampírica hasta mi oído y susurro:
-lo sé, serás una gran luchadora.-no podía evitar ponerme nerviosa con su proximidad.
-gr…gracias.-gracias pude decir al fin.
-Alec, tu sabes pelear con armas?-pregunte para cambiar el tema y despejar mi nerviosismo.
-sí, se pelear con todo tipo de armas humanas.
-presumido.-dijo desde el otro lado del campo james en medio de un carraspeo.
-imbécil.-dijo Alec imitando lo que había hecho james.
-por qué la pregunta?-dijo Alec.
-pues yo…-me quede callada un momento considerando en decirle.-quiero aprender.
-por qué?
POV ALEC.
-por qué?-dije esperando una repuesta, del porque quería aprender a pelear con armas.
-pues es solo un deseo.-dijo bajando la cabeza.
-está bien yo te enseñare.-en parte mi ofrecimiento era una manera de pasar más tiempo a su lado, pero no se lo iba a decir.-pero deberás de poner empeño y practicaremos diario.
-claro, gracias Alec.-dijo muy entusiasmada rose.
-como siempre acaparando a Bells no, Alec.-este tipo ya me tenía harto.
-y como siempre tan imbécil no james.-el tipo se limitó a reír.
-tranquilo solo digo que sigues acaparándola.
-si ella quisiera estar contigo no crees que al menos se alegraría de verte.-este tipo resultaba irritante.
-escuchen ambos no empezaran algo que tendría que terminar.-ahora rose se estaba molestando y de sus manos comenzaban a resplandecer chispas azules, señales de que nos lanzaría un rayo.
-está bien no te moleste lindura.-dijo el estúpido de james y mi rose comenzó a calmarse.
-bien chicos creo que la practica ha terminado.-dijo Félix, él y Demetri solo habían estado observando la escena.
-bien. Dijo rose dando la vuelta y corriendo hacia el castillo, enseguida james corrió detrás de ella y cuando iba hacer lo mismo, Demetri me detuvo.
-amigo estas bien.-dijo Félix mirándome con algo de preocupación.-el y Demetri eran mis mejores amigos, pero no les había contado sobre Rose.
-si, por qué.
-amigo no mientas te conocemos, no es normal que te comportes así con el recién llegado, normalmente cuando no te caen bien solo los ignoras y ahora quieres arrancarles la cabeza.
-simplemente no lo soporto.-dije lo más normal que pude.
-y no será que estas celoso por que el tipo intenta acercarse a rose. -Dijo Demetri ahora un poco más relajado.-te gusta no así?
-que…yo…he.-no sabía que decir.
-te lo dije Félix, está enamorado.-dijo Demetri a Félix, quien me miro pícaramente.
-es cierto, te has enamorado?
-yo creo…que… si.-dije al fin, no podía seguir negándolo.
-y todavía no se lo has dicho…eres un imbécil, le estas dejando el campo libre a james.-dijo un tanto molesto y decepcionado Félix.
-para ti es fácil decirlo…pero y si ella no me ama.-pregunte esperanzado a una solución para mi dilema.
-pues siempre ahí una manera efectiva de descubrirlo, dile cosas lindas y si se pone nerviosa, es porque le gustas.-no quería saber con quién había comprobado esa teoría, pero sonaba lógica.
-creo que es buena idea, gracias.-para eso son los amigos, ahora vete.-dijo Demetri y yo corrí hacia el castillo. Cuando estuve dentro me dirigí a mi habitación y tome una ducha para relajarme y pensar en una estrategia, cuando todo estuvo planeado salí de la ducha y busque en mi armario algo de ropa, me puse un simple pantalón negro y en ese momento mi puerta se abrió con energía y entro rose, ella se percató de que no traía camisa y se me quedo mirando atónita, luego reacciono y se voltio. No pude evitar que se me saliera una carcajada al mirar su expresión y decidí que era un buen momento para probar la teoría.
-que pasa rose, nunca has visto a un chico sin camisa.-ella permaneció volteada y luego de unos segundos de silencio dijo:
-pues…no.-entonces me acerque más a ella y susurre en su oído.
-y te pongo nerviosa.-ella se volvió a quedar callada.
-no.-dijo en un susurro apenas audible. Sabía que la ponía nerviosa, pero debía comprobarlo y para eso necesitaba ver sus ojos, sus hermosos ojos dorados con esos destellos tan fascinantes, entonces la tome de la cintura y la voltee, nuestros rostros quedaron a pocos centímetros.
-segura.-dijo con mi voz más suave y seductora.
-he…yo…aro nos llama.-dijo y se fue a una velocidad digna de un vampiro.
Quería seguirla pero creo que la había puesto demasiado nerviosa, lo que significaba que le gustaba, o al menos esperaba que así fuera, luego recordé que aro nos había llamado así que me puse una camisa azul marino y me dirigí a la sala de tronos,
Al llegar pude ver a rose frente a aro y ella lucio más calmada.
-joven Alec, es un gusto verte acércate.-yo asentí y me puse al lado de rose, que ni siquiera volteo a verme.
-ahora que están los dos, quiero informarles que en Francia unos neófitos causan problemas y lo he estado considerando y creo que Rosebell debería ir a la misión, claro que asistida por Alec.
-claro maestro, encantada de poder participar.-dijo con ese tono suyo tan cautivador.
-como ordene amo.-me limite a responder tratando de esconder mi preocupación y alegría por la misión.
-bueno entonces tomen el resto de la noche y partirán por la mañana.
-como mande amo.-dijo rose quien hizo una reverencia y salió de la habitación, y justo cuando me disponía a seguirla aro me llamo.
-Alec, podríamos hablar.
-claro amo.-respondí.
- bueno la verdad es que marco ha percibido un fuerte lazo entre tú y Rosebell es cierto.
-si…yo la amo.-dije con toda la sinceridad de mi corazón.
-me alegro mucho, mi querido Alec, por fin has encontrado a tu compañera aunque veo que aún no le has dicho nada sobre tus sentimientos.
-estoy esperando el mejor momento para decírselo.
-bueno entonces no me queda más que desearte suerte.
-gracias amo, ahora si me disculpa me retiro.
-claro joven Alec.
Salí de la habitación y me dirigí al cuarto de rose, pero ella no estaba, entonces decidí rastrear su olor y cuando lo encontré comencé seguirlo hasta el campo ahí la vi estaba caminando sin rumbo y además estaba cantando, y su canto era hermoso, hipnotizan te, cautivador como el canto de las sirenas.
POV ROSE.
No podía dejar de recordar el momento en que vi Alec sin camisa ¡¡dios tenía que ser tan perfecto!! Yo me había quedado como estúpida y me había puesto demasiado nerviosa y para colmo él se me acercaba de manera muy tentadora así que salí corriendo de la habitación y luego de que aro nos diera la misión, mi primera misión salí corriendo a mi habitación y fui a mi cuarto, busque mi reproductor y comencé a caminar en dirección al bosque y para tranquilizarme aún más comencé a cantar. La noche era fría y el aire me resultaba muy tranquilizador debía cazar así que comencé a correr y cuando sacie mi sed una fría mano me tomo de la cintura y me atrajo hacia él.
-Alec.-fue lo único que salió de mi boca.
-lo lamento.-dijo mirándome a los ojos.-por lo de hace rato.
-está… bien no fue tu culpa-dije ahora más calmada.-es solo que me pusiste muy nerviosa.
-por qué.-pregunto curioso.
-yo…bueno cuando…era humana solía ser muy nerviosa y creo que solo sucedió.- ¡MENTIROSA! Gritaba mi cabeza te pusiste nerviosa porque lo amas.
-aun así, yo no debí…-no lo deje terminar por que tape sus labios con uno de mis dedos.
-el pasado es pasado.
-ok, pero algún día te recompensare.
-no es necesario, además no fue desagradable.-las palabras salieron de mi boca sin pensarlo
-entonces te gusto.-dijo pícaramente.
-Alec.-dije en un tono como cuando una madre descubre la travesura de su hijo.
-lo siento, y dime cómo te sientes por la misión de mañana.
-no se…creo que bien, pero no puedo evitar pensar que tal vez no lo haga bien o algo.-tenía miedo de fallar y decepcionar a todos en especial Alec.
-no pienses en eso todo saldrá bien.
-gracias por todo.
-de nada.-dijo Alec entonces recordé que aún estaba con sus brazos en mi cintura y me separe de él camine hacia el frente mirando a la luna.
-que pasa.-dijo el preocupado.
-nada solo me gusta ver la luna, es muy…enigmática.-por alguna razón que no conocía la luna me atraía mucho.
-lo es…tanto como tu.-no pude evitar dedicarle una sonrisa.