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Historia 142430 — capítulo 11

Alguien da unos golpecitos suaves en la ventana y la abro antes de mirar si quiera quién es.

-No sabía que tuvieras coche.-

-No sabía que te escapabas por las noches de tu casa.-

-¿Podemos hablar, Adriana?-

-Claro, dispara.-

-¿No me invitas a tu coche?-

-Tampoco te invité a mi casa, y igualmente entraste, Zayn.- Ríe y rodea el coche andando, y se sienta en el asiento del copiloto.

-Siento mucho… en fin, ya sabes, lo de ayer.-

-No te preocupes… tienes la excusa de que estabas borracho.-

-Ya, esa la uso mucho últimamente.-

-¿Te emborrachas a menudo, Zayn?-

-Sí, me gusta evadirme de ciertas cosas.-

-¿Siempre lo haces emborrachándote? Yo prefiero fumar, me relaja.-

-¿Fumas?- me pregunta muy extrañado.

-¿Por qué nadie me ve cara de fumadora?-

-Porque tienes cara de niña buena que ni fuma ni bebe.-

-¡Pues fumo, bebo y follo!- Zayn alza una ceja riendo a carcajadas.

-¿A que ha venido eso, Adriana?-

-Es que me ponen etiquetas de niña buena… he madurado, ya no soy la misma que cuando tenía 13 años joder. ¡No os enteráis!-

-No sé porque será, pero tengo la impresión de que otra persona te ha visto como te veo yo.-

-¿Cómo me ves?-

-Pues como una enana divertida, cariñosa y adorable. Y MUY INOCENTE.-

-¿Por qué parezco inocente?-

-En tus ojos no hay maldad ni sufrimiento Adri.-

-Te sorprendería lo que he hecho a lo largo de mi corta vida.-

-Dime 3 cosas que nunca imaginaría de ti y yo te diré porque hice lo que hice ayer.-

-Me he drogado, tomo la píldora y una vez me desperté desnuda en Ibiza, sin saber cómo llegué ahí y sin dinero para volver a casa.- Zayn abre mucho los ojos, sorprendido.

-Tú…-

-Yo, sí, yo.-

-Me gustas, Adriana, por eso ayer la lié un poco… no se me dan bien las mujeres, en fin… No estoy hecho para el amor, pero tú me atraes más allá del físico.-

-Zayn… yo no…-

-Sí, tranquila, sé que no soy correspondido, no voy a molestarte más con esto, solo necesitaba decirlo, a partir de ahora somos como… un par de amigos más.-

-Vale… estoy conforme con eso.- Le miro directamente a los ojos. -Deberías llamar a los chicos, estarán preocupados.-

-Soy mayorcito, ¿no crees?- Sonríe divertido y lo miro seria.

-Llámales, ¡ahora!- Zayn coje su teléfono y marca rellamada.

-Joder, que genio…- Suena una voz chillona y preocupada a través del teléfono, es Louis.

-Chicos, tranquilos, estoy bien, soy Zayn Malik y estoy vivo, no se alarmen…- No consigo entender lo que dicen. -Sí, tranquilos, luego hablamos. Chao.-

-Así me gusta, que seas obediente, Zayn.-

-No me toques las pelotas, Adriana.- Río a carcajadas y suena mi teléfono, lo cojo. -¿Diga? Ah sí, lo siento, me han surgido un par de contratiempos, enseguida llego. Bien, hasta luego.-

-¿Soy un contratiempo?-

-Sí, Zayn, era el dueño del local en el que trabajo, tengo que irme.-

-¿Tú trabajas?-

-Sí, Zayn sí.- Sonríe y me da un beso en la mejilla.

-Ya continuaremos la conversación otro día, Adri.-

-Me parece bien, ya nos veremos.- Sale de mi coche y me despido con la mano. Conduzco pisando el acelerador y en 10 minutos llego a la academia. Mis alumnas están calentando, Rose, una niña de 6 años la más pequeña de la academia (que no pude rechazar porque tiene un inmenso talento a pesar de su pequeña edad) me mira y sonríe.

-Hola señorita Adriana.-

-Hola Rose, cielo.- Saludo a las demás chicas de la academia y ellas me sonríen.

-Señorita… ¿puedo hablar con usted?- Rose me mira, sonriente y roja como un tomate.

-Claro, cariño, y no me trates de usted, que eres como mi hermanita pequeña. Dime… ¿Qué pasa?-

-Verás… es que mi mamá ha encontrado un trabajo, y me ha dicho que te pregunte si podía quedarme aquí contigo hasta las clases de las mayores, porque ella no puede quedarse conmigo…-

-Claro que sí, cielo, no hay problema. Puedes quedarte conmigo el tiempo que necesites. Y si hace falta, yo me quedo contigo los demás días de la semana por la tarde, mientras tu mamá trabaja.-

-¡Eso me gustaría mucho! Aunque no sé si mi madre me dejaría… Quería ponerme una canguro, pero dice que no se fía.-

-Bueno, luego hablaré con tu mamá por teléfono y aclararemos todo, ahora a bailar.- Empieza la clase, doy clases de baile moderno, así que pongo el disco y empiezo a ensayar la coreografía que ya tenía montada, para perfeccionarla con las niñas pequeñas. Al cabo de una hora larga bailando y ensayando, acaba la clase de las pequeñas, y cada una se va a su casa, y mientras que llegan las del segundo turno, me siento a charlar con la pequeña Rose, que me mira curiosa.

-¿Qué te pasa Adrinana?- Sonrío de oreja a oreja, cuando era más pequeña también me llamaba ''Adrinana''.

-Nada, cielo, ¿Por qué lo preguntas?-

-Te noto preocupada… - Me mira atentamente, sonriendo.

-Nada en especial, solo estoy algo cansada.- Ella se encoje de hombros y se queda fija mirando la puerta, con la boca abierta.

-¡Adrinana! ¡Mira!- Miro a la puerta y Niall, Louis, Liam y Harry asoman la cabeza.

-¿Se puede?- Dice Niall.

-Os dije que no viniérais… Bueno, el daño ya está hecho, adelante.- Los chicos pasan y miran la academia, y se ponen de pie delante de nosotros. Rose está callada, como… paralizada. Liam se agacha para ponerse a su altura y le sonríe.

-Hola pequeñaja, ¿Cómo te llamas?- Rose sonríe y me mira, como si estuviese en DisneyLand o algo parecido.

-Me llamo Rose, y soy la alumna más pequeña de Adrinana.- Los chicos ríen a carcajadas y Louis me mira alzando las cejas.

-¿Adrianana?- Me dice Louis, mirándome raro.

-Sí, me lo decía cuando era más pequeña y no sabía decir mi nombre y se me ha quedado. ¿Habéis venido a bailar o a distraer a mis alumnas?-

-A bailar, por su puesto.- Dice Harry rápidamente.

-Pues ponerse en el centro de la pista por favor, enseguida van a llegar las demás chicas, hay unas cuantas directioners, así que…-

-Tranquila… estamos adaptados a eso, nos encantan las fans.- Dice Liam, tranquilo y poniéndose en su sitio junto con los chicos.

-Pues yo soy fan de One Direction.- Dice Rose dulcemente y Niall La coje en brazos, sonriendo.

-¿Ah sí? Pues tu eres una niña muy mona y muy linda.- Dice Niall a Rose sonriéndole de oreja a oreja.

-No, yo soy ¡Crazy Mofo!- Los chicos estallan en carcajadas y yo con ellos.

-¿De dónde te sacas tú esas cosas enana?- Le digo a Rose sonriendo.

-Me gusta One direction, y le pido a mi mamá que me ponga el disco y que mire su twitter.- Empiezan a entrar las alumnas del nuevo turno y se quedan paralizadas en la puerta.

-¡Hola chicas! Venimos a aprender a bailar.-Dice Louis divertido. Todas se ponen histéricas y empiezan a pedir autógrafos y fotos. Cuando acaban, empiezo a dar la clase de baile, pero ninguna me presta atención.

-¡LIAM! Ven aquí, ponte en el centro y haz los pasos que te indique, a ver si así me hacen más caso y a ver si tu aprendes…- Me mira riendo y se pone donde le indico. Hacemos unos pasos de baile y todas aprenden obedientemente. Cuando acaban las clases, ninguna se quiere ir, así que obligo a los chicos a irse. Aunque no pueden irse sin despedirse de Rose.

-Ha sido un placer conocerte chiquitina.- Dice Louis y le da un beso en la mejilla.

-Espero verte muy pronto…- Liam le da otro beso en la mejilla y un achuchón.

-Adiós princesita, espero verte pronto también.- Niall le da un abrazo muy fuerte y muchos besitos en las mejillas. Rose se despide de ellos sonriente.

Terminan todas las clases, y la madre de Rose viene a recogerla. Me paro a hablar con ella, se llama Rebeca.

-Siento habértela dejado sin avisar… sé que ha sido precipitado y descuidado, pero no podía perder este trabajo…- Rebeca habla con mucho apuro.

-Tranquila, Rebeca. No te preocupes, si quieres puedo quedarme con ella todas las tardes que necesites.-

-No quiero molestarte… estaba pensando en contratar una canguro, pero no me fío.-

-Claro que no, tú me la dejas y te ahorras un dinero.-

-¿Sin cobrar? No, de eso nada.-

-Que sí, si a mí me encanta estar con ella… me recuerda a mi cuando tenía su edad.-

-Bueno, si no es mucha molestia…-

-Ninguna. ¿A que hora me la dejas mañana?-

-A las 16:00, entro a trabajar a y cuarto, y salgo a las 19:30.-

-Perfecto, toma mi dirección y mi teléfono. Y descuida, que no es molestia.- Después de terminar de hablar con Rebeca, me despido de Rose y me voy a casa en el coche. Al llegar, me quito la ropa y me pongo un pijama azul y de cuadros. Cojo un yogur de la nevera y me lo como tranquilamente apoyada en la encimera de la cocina. Cuando acabo, me voy al sofá y me tumbo a ver la tele, tranquilamente, por fin relajada.

Rose:Pijama de Adriana: