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Historia 142462 — capítulo 18
La oficina del señor Fulton estaba llena de jóvenes que gritaban y gesticulaban atolondrados. Charles los observaba sin llegar a comprender una sola de sus palabras; intentaba escuchar el discurso de James, pero la voz de Alyson se mezclaba en su cabeza, cuando quería escuchar lo que Luke decía, los gritos desaforados y exasperantes de Brooke lo desconcentraban.
Robin y Thomas discutían entre ellos pues sus voces se superponían y ambos querían hablar en el mismo momento.
La única que se mantenía callada era Luna, que no había dicho una sola palabra después de subir al yate. Estaba abstraída y desconcentrada, pero de todos modos escuchaba todo lo que sus compañeros decían; no por haber evidenciado los hechos que se relataban, sino porque de alguna manera lograba abstraer cada voz y decodificar cada uno de sus discursos.
-Chicos por favor -logró articular Charles entre los gritos- si hablan todos junto no los entiendo… -explicó- Alyson ¿Podrías contarme lo que pasó?
-¿Por qué ella? -se quejó Robin de forma infantil-
-La elegí a ella como podría haber elegido a cualquiera Robin -contestó Charles- Alyson, por favor.
La castaña le relató con pelos y señales todo lo ocurrido durante su visita a Miami, del hombre que Luna había señalado como peligroso y de cómo horas más tarde, ese mismo hombre los observó detenidamente; cuando terminó el relato, Charles se levantó de su asiento y salió de la oficina refunfuñando algo entre dientes, dejando a todos con la duda en la garganta.
Al verse solos en la oficina, se percataron de que aun llevaban la ropa chorreando agua y necesitaban secarse y cambiarse. Mientras las chicas se cambiaban en completo silencio, James, Thomas y Luke intercambiaban algunas ideas sobre lo que había ocurrido esa tarde.
-Yo les juro que no tengo ni idea de lo que pasó -murmuró Luke- pero lo que se es que son las dos de la tarde y todavía no almorcé; así que si me disculpan -anunció mientras abría la puerta- mi próxima parada es la heladera de la señora Parker
Al final, la señora Parker improvisó algunos sándwiches y terminaron almorzando todos juntos; ni siquiera se habían dado cuenta del hambre que tenían hasta que Luke mencionó la hora del almuerzo; las chicas se unieron a ellos unos minutos más tarde, sumamente agradecidas por aquella improvisada degustación.
-¿Cómo pudimos dejar pasar el almuerzo tanto tiempo? -se quejó Luke tomando un poco de jugo de manzana-
-Les prometo esforzarme mucho para la cena de hoy -dijo la señora Parker- para compensar este almuerzo tan precario
-Usted es el gran amor de mi vida -sentenció Luke metiéndose otro sándwich en la boca-
-Luke por favor -Dijo Robin golpeándole el hombro- no hables con la boca llena
-No mires si no te gusta -le respondió el rubio mostrándole toda la comida dentro de su boca-
La señora Parker amenazó a Luke con dejarlo sin cenar si no se comportaba como un caballero en la mesa, y el chico, asustado ante la posibilidad de que lo privaran de alguno de los manjares de su cocinera preferida, se disculpó con Robin y no volvió a hablar con la boca llena en todo el almuerzo, cuidando sus modales de una forma excesiva.
Cuando terminaron los Sandwichitos se reunieron en la sala para charlar un rato mientras esperaban que Charles volviera a decirles algo; a darles alguna explicación. Pero ninguna de las cuatro veces que él pasó, desde su oficina hacia la escuela y desde la escuela hacia su oficina, se detuvo a explicarles nada. Una hora después, Robin se levantó y se excusó con su pequeño trámite para salir del lugar, cansada de esperar algo que claramente no iba a llegar. Cuando Robin salió de la escena, Brooke y Alyson intercambiaron cómplices miradas.
Dejaron pasar la oportunidad de abordar a la pelirroja por sorpresa. Descubrir de una vez por todas si realmente escribía en su diario o ocultaba algo más turbio no parecía ser su objetivo primordial.
De a poco, cada uno se fue concentrando en sus cosas. Alyson y Luna se pusieron a charlar sobre todos los zapatos que se habían probado en aquella tienda, fantaseando con poder comprarse un par alguna vez. Se sumieron tanto en sus cosas, hasta que casi olvidaron que Charles les debía una explicación.
-Brooke… -Susurró Thomas apareciendo detrás de ella-
La Rubia dio un respingo algo asustada, pero se limitó a mirar con bronca al pelirrojo; sabía que si le decía algo iniciaría una discusión que muy probablemente acabaría mal. Pero Thomas no se daba por vencido y volvió al ataque con otra de sus frases para molestarla.
-Podrías ser un poco más amable -dijo en tono afligido-
Ella intentó seguir en su línea, sin contestarle, para evitar cualquier tipo de pelea; estaban esperando que Charles les diera alguna noticia y solo debía concentrarse en eso. Pero le fue imposible mantenerse en su eje cuando Thomas volvió a atacar.
-El agua de lluvia te pega mal… -comentó risueño sentándose a su lado-
-¿De qué hablas? - inquirió molesta por la actitud del chico-
-Del olor a cloaca que despedís -contestó tapándose la nariz-
-Callate idiota -Brooke se alejó un poco de Thomas- fui la única que se bañó antes de bajar a comer
-Existe algo que se llama jabón -murmuró él sonriente- Te lo precento algún día si querés…
-¡Anda a cagar! -sentenció la rubia-me tenés cansada Thomas…
-No podrías vivir sin mí, estoy seguro…
-¡Idiota! Viviríamos mucho mejor sin vos -espetó- Arrogante ¿puede alguien ser más arrogante que Vos? ¡IMPOSIBLE! IMBECIL, TARADO -gritó furiosa mientras se levantaba del sillón-
Con paso apresurado salió de la habitación, seguida muy de cerca por el pelirrojo, quien no tenía otra intención que seguir molestándola. En la sala, se quedaron todos algo sorprendidos por aquella extraña conversación.
-No se preocupen… -susurró Luna sonriente- Le encanta que la moleste… le gusta
-¿Thomas? -preguntó sorprendida Alyson-
-No tonta, la reina de Inglaterra…
-No creo -contestó Al- digo… es Rocket
-Por eso mismo te digo -respondió Luna- jamás lo va a admitir…
Eso era casi lo único bueno de su habilidad, podía sentir casi lo mismo que los demás. Casi nunca se equivocaba pero a veces sus interpretaciones no eran las correctas pues algunos sentimientos poseían colores muy parecidos entre ellos.
-No digan anda igual -les pidió- lo mejor es que se dé cuenta sola
El sol cayó dando paso a la noche y aún seguían sin obtener respuestas de Charles. Se había pasado la tarde al teléfono, yendo y viniendo de un lado a otro, como si no encontrase algo y estuviera desesperado por hacerlo.
Como había prometido, la cena de la señora Parker superó todas las expectativas de Luke, y eso era mucho decir. Parecía una reunión de familia, todos hablando, riendo, contentos.
Después de cenar y como estaban todos agotados, se retiraron a sus habitaciones para descansar; las chicas estaban un poco nerviosas y habían convocado una reunión en la habitación de Robin y Luna, si por reunión se entendía, las cuatro chicas despatarradas sobre las camas hablando de cualquier cosa menos de Charles.
-No se… -murmuraba Robin de vez en cuando- ¿No les parece?
-Si nos dijeras de que corno estás hablando
-De Luke, estoy hablando de Luke… -respondió la pelirroja-
-¿Qué es lo que nos tiene que parecer? -preguntó Rocket con brusquedad-
-Lindo, simpático, tierno, dulce… -divagó ella sonriendo como una tonta-
-Claro, claro
-Bueno… para mi si es así -se defendió-
-Eso es lo importante -acotó Alyson que no opinaba lo mismo que la pelirroja-
La conversación giró en torno a Robin y Luke y sus posibilidades, o no, de salir alguna vez. Evaluaron los pros y los contras de aquella situación, mientras Robin fantaseaba con besarlo bajo la luz de la luna.
-Batman -Brooke chasqueó los dedos delante de Robin- ¿podes dejar de soñar un momento?
-Rocket tiene razón - concordó Luna- no sabemos si el siente lo mismo por vos…
-Vamos chicas… -dijo Robin soñadora- Me dijo preciosa
-Y a mí me dice bonita cada vez que puede -dijo Rocket- es su forma de ser, no un trato especial para vos
-Bueno Rocket tampoco hay necesidad de hablarle así…-intervino Alyson-
-Digo la verdad -se defendió- para mí, tenés que dejar de idealizarlo, si vamos al caso, no te habla
-No seas mala Rocket -reprochó la pelirroja lanzándole un almohadón- ¿Acaso a vos no te gusta Tom? -inmediatamente se cubrió la boca-
Brooke se quedó muda un minuto, pensando de donde había sacado esa idea la hueca de Robin; posó su mirada en Alyson, pero no podía ser, ella no gustaba de Thomas y jamás había dado indicios como para que su compañera de cuarto sospechara algo.
-Lo dijo Luna esta tarde -se defendió la pelirroja antes de recibir un golpe-
-¿Con qué derecho andás diciendo esas cosas? -preguntó la rubia intentando calmarse-
-No… no se -respondió Luna un poco asustada-me pareció un detalle… sin importancia -explicó- viste, yo puedo, sentir lo que los demás sienten y…
-Y PARA TODO TE DA MIEDO USAR TUS PODERES, PARA TODO MENOS PARA METERTE EN LA VIDA DE LOS DEMÁS -grito furiosa Brooke- ¿QUÉ CONVENIENTE NO? DALE, VAMOS… DIVULGA OTRAS MENTIRAS… DEBERÍAS APRENDER A CONTROLARTE UN POCO IMBECIL -estaba fuera de sí, casi no se reconocía- Y POR SI FUERA POCO SE LO CONTÁS AL PRIMERO QUE TE VIENE EN GANA EN VEZ DE PREGUNTARME A MI SI ES O NO ES VERDAD
Alyson tuvo que intervenir antes de que Brooke se lanzara sobre la morocha y la hiciera explotar en pedazos.
-Tranquila Rocket -murmuró la castaña arrastrando a su amiga hacia la otra habitación-
Luna estaba sentada en su cama, de sus ojos resbalaban lágrimas que caían libremente hasta perderse en su camisón; la pobre chica estaba asustada y arrepentida; Brooke tenía razón, ella odiaba sus poderes, justamente por aquella simple razón, toda su vida le habían traído problemas.
-Per…don -logró articular unos segundos antes de que Aly sacará a la furiosa Rocket del lugar-
-No me pidas perdón -contestó la rubia- Quiero que te guardes tu habilidad para vos misma
-Brooke -murmuró Alyson en tono de reproche- No seas así
Alyson era muy amiga de la rubia, pero no podía permitir que por una tontería como esa, Brooke insultara de todos los modos posibles a la pobre Luna, que después de todo, no había tenido una mala intención.
Luna continuaba llorando, preguntándose porque siempre tenía que pasarle a ella. ¿Por qué estaba destinada a sufrir de aquella manera?
Cuando el despertador sonó a la mañana siguiente, Luna aún seguía despierta. Había dejado de llorar hacía mucho rato, pero no puedo conciliar el sueño en toda la noche. Las palabras de Brooke resonaban en su mente y se repetían una y otra vez, a cada momento con más crueldad.
Se prepararon como todas las mañanas, todas juntas en el vestidor, se ducharon por turnos y bajaron a desayunar. Luna se sentó en silencio y comenzó a comer, advirtiendo que Brooke ni siquiera la miraba; tenía que hacer algo para que la perdonara, no podía estar por siempre enojada.
Los chicos notaron cierta tensión entre las chicas, pero decidieron no preguntar absolutamente nada.
Al terminar de desayunar, la señora Parker les avisó que Charles los estaba esperando en la sala de control, al parecer iban a obtener las respuestas que esperaban. Caminaron con prisa hasta la puerta de la sala de control, se detuvieron un segundo para ver si ocurría algo, y efectivamente, Charles apareció detrás de ellos, con mucha cara de desesperación.
-Muchachos, tenemos problemas
Perdón, pero estoy a las corridas y no tengo tiempo de dedicarles unas lindas palabras. Gracias a todos por comentar y leer, un beso gigante.Rouxie_Lupin