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Historia 142462 — capítulo 6

Dos segundos antes de que dieran las seis de la tarde, la puerta de la sala de control se abrió. Como casi todas las puertas en ese lugar, era automática, así que los siete chicos se encontraron con una habitación vacía. Charles llegó justo después de que el reloj marcara la hora indicada. 

En el centro de la habitación se ubicaba una mesa ovalada y grande que permitía a todos sentarse alrededor y verse las caras por igual; así lo hicieron los chicos, imitando las acciones de Charles. Todos se miraban las caras, esperando que alguno hablara; en realidad todos esperaban que Charles comenzara a hablar pero él parecía muy contento disfrutando de la impaciencia que generaba en aquellos jóvenes.

-Supongo que todos tienen muchas preguntas y pocas respuestas -dijo muy calmado- Voy a empezar por explicarles dónde estamos y el funcionamiento de todo este lugar. Si observan el mapa -desde el centro de la mesa creció una proyección de luz que formó un perfecto holograma de un mapa de norte América.- Ven como desde aquí -haciendo zoom en la península de florida- y si seguimos una línea hasta aquí -posándose sobre puerto rico-

-Sí, todos conocemos el Triángulo de las bermudas si es lo que estas queriendo remarcar -dijo Rocket impaciente-

-Lo siento -contestó Charles frustrado por aquella chica- Bueno, en este punto -focalizando el mapa en una isla en medio del triángulo imaginario- Estamos nosotros

-Buen chiste -Thomas miraba el mapa sorprendido-

-No es un chiste Thomas, el supuesto peligro y todas esas cosas siempre fueron generadas por algún especial -Explico el hombre- yo controlo los campos magnéticos y por lo tanto, nadie se puede acercar aquí.

-Pero… antes, los demás… -Robin parecía desconcertada- no fuiste tú quien…

Charles les explicó que esa era la primera vez que la base de los especiales se ubicaba en aquel lugar; que por cuestiones de seguridad, con cada generación cambiaban el lugar de la base. A los jóvenes les parecía algo difícil de creer, pero Charles parecía tan convencido de lo que decía que no podían hacer otra cosa que creerle.

-Pero si esta es la primera vez ¿Cómo se explican las desapariciones y esas cosas? -Luna estaba un poco intranquila-

-Simples accidentes y puras casualidades -contestó Charles- lo que ayuda a nuestro escondite, cuando alguien no deseado se acerque, mis campos magnéticos le van a arruinar el motor y así nadie nos puede encontrar

-Es un gran esfuerzo estar todo el día creando campos magnéticos para protegernos -le marcó Luna-

-Invente un sistema parecido a las alarmas domésticas, no estoy usando mis habilidades ahora.

Volvieron su atención al mapa, que ahora estaba centralizado en la pequeña isla en la que estaban parados. Charles les explicó cómo funcionaba ese sistema de alarma; cuando estaba encendido, los límites de la isla estaban protegidos por ellos y actuaban como un campo de fuerza, por lo que no se podía entrar ni salir de allí. Las reglas eran sencillas, el sistema de campos magnéticos estaba siempre encendido, salvo cuando ellos tuviesen que salir; no podían salir, no podían escapar.

-Gracias por el detalle -ironizó Rocket- ¿Podemos hablar de lo importante? ¿Cuál es nuestra misión

En ese momento entro Fiona al lugar cargando muchas carpetas. Le entregó una carpeta a cada uno y sonriendo les anunció que iban a ser testigos de una imagen visual de las que ella creaba. El poder de Fiona era, uno de los más asombrosos de ver, porque técnicamente, era para ver. Su cerebro creaba imágenes que se colaban en tu mente, como si fuese una película en vivo; Fiona podía implantarte recuerdos falsos y hacerte la vida miserable, podía bloquear tu vista por tiempo indefinido, o simplemente podía torturarte o engañarte con imágenes muy vividas, como si las estuvieses viendo a través de tus ojos y no gracias a ella.

-Espero no enloquecer -murmuró Robin

-Tranquila, es como una película en realidad -la tranquilizó James que ya había sido testigo de todo aquello-

-¿Listos?

Antes de que alguno pudiese responder, las imágenes invadieron las mentes de todos. Nuevamente era la misma imagen, James ya la había visto cuando, seis meses atrás, Charles lo reclutó y él pidió explicaciones. Los especiales de épocas pasadas, los abuelos de Rocket y Thomas, deliberaban sobre los cristales y los emblemas  en aquel lugar apartado en una noche cerrada y todos encapuchados, como si pertenecieran a una secta mortífera. Al final los cristales desaparecían entre el viento y la tierra y sus ojos volvieron a focalizar la sala de control.

-Fascinante -exclamó Rocket- ¡Mi abuela es un genio!

-Si, tu abuela y el resto de los especiales fueron los responsables de que ahora todos estemos aquí aun…

-¿Cuál es esa profecía? -Preguntó Luke- no la explican en ningún momento.

-Alguno nos va a explicar cuál es el malo en todo esto -ansiosa Robin golpeteaba la mesa con las uñas-

-La profecía anunció que un especial de la cuadragésima segunda generación se iba a corromper por el mal; y con la ayuda de los cristales, o piedras como quieran llamarlos, iba a cubrir al mundo de oscuridad

-¿Quién fue?

El holograma del mapa se esfumó para dejar paso al rostro de un hombre. Tenía unos cuarenta años, los ojos muy azules, el pelo castaño largo hasta los hombros y aparentaba ser una persona normal, pero en esos ojos se distinguía una veta maligna que daba escalofríos. Sus ojos eran oscuros, azules sí, pero de un azul tan oscuro que casi parecía negro; en el holograma sonreía, como si estuviese burlándose de todos; pero tal vez el rasgo que daba más miedo era la imponente cicatriz que le cruzaba la mejilla derecha, como un rasguño de gato, pero mucho más grande, marcada y profunda.

-Donovan Miller -Charles hablaba con resentimiento- Uno de mis mejores amigos hasta que se dejó caer en la oscuridad.

-¿Él es nuestro enemigo entonces? -Luna lo miraba recelosa-

-Exactamente 

-¿Cuál es su objetivo?

-Encontrar los cristales que nunca llegamos a poseer

-¿Cómo que nunca? -interrumpió Luke- ah, sí es verdad, los especiales las ocultaron y, ya esta… me distraje un poco nada más -divagó el rubio-

-Cuando llegaron, yo les conté un poco sobre el origen de los especiales -recordó Fiona buscando algunas cosas en las carpetas- si se fijan, podrán ver con detalle algunas cosas

Los chicos abrieron las carpetas y se encontraron de lleno con una explicación detallada de la historia que les había contado la señorita Keeper. Algunas de sus dudas se iban a ir disipando poco a poco.

En las carpetas se mencionaban las piedras una por una y su emblema, con todas las características que se tenían en cuenta.

La primera en la lista era la piedra Onix, redonda y pequeña de color negro carbón. Acompañada de una fotografía de un colgante de plata con forma de empuñadura de espada

<< La ónix pertenece al emblema de la nobleza, dueña de una presencia respetable y un porte muy digno. Sus portadores son nobles y representan la grandeza del linaje>>

-Este es tu emblema Thomas -le entregó la cadena de plata-

La segunda en la lista era la piedra Amatista, una esfera irregular con puntas de color violeta.

La fotografía mostraba una cadena de plata con un nudo celta.

<< Amatista pertenece al emblema del autocontrol. Emblema digno y admirable. Sus portadores poseen dominio de sus sentimientos y representan el cambio. El movimiento y la certeza de saber cuándo detenerse>>

-Alyson -Fiona le hizo entrega del collar-

-Gracias

Siguiendo con la lista, venía la piedra citrino, de forma un tanto rectangular con los bordes irregulares de color amarillo claro, acompañado de la foto de un colgante con forma de tres serpientes entrelazadas entre ellas.

<< El citrino pertenece al emblema de la envidia. Dudoso y vanidoso, alegré y juvenil, el citrino guía a su portador en el camino de mejorar día a día reflejado en los logros de los demás>>

-Si ya se no me digan nada… -Luke estiró la mano para tomar el collar-

-La envidia no siempre es algo malo -remarcó charles- tus mejores logros van a nacer de querer mejorar los logros de tus compañeros. Siempre y cuando se use de forma positiva, la envidia es un tren para el progreso

La cuarta piedra de la lista era la esmeralda, una perfecta forma indefinida de color verde, acompañado de una foto de un colgante de plata de un trisquel celta.

<< La esmeralda pertenece al emblema del equilibrio. Reservado y esplendoroso. Encuentra el perfecto equilibrio entre lo que es y lo que debe. Representa a la naturaleza y lo puro de uno mismo>>

-Brooke -Charles fue quien le dio el collar- este es el emblema más peligroso… si no encuentras un equilibrio, puede  que nunca te conectes con tu esencia…

-No entiendo

-Este es el emblema que perteneció a Donovan

-Me estas queriendo decir que si no encuentro un equilibrio voy a querer destruir el mundo, genial. Sin presiones igual

-Nosotros estamos para ayudarte.

La chica no respondió, volvió la vista a la carpeta y siguió leyendo.

La kunzita era una piedra rosada acompañada de un colgante en forma de corazón.

<<La kunzita pertenece al emblema de la bondad. Colmado de amor y respeto. El portador de es piadoso, ingenuo y pura bondad y buen sentimiento>>

-Luna -Fiona le dio el colgante-

La siguiente en la lista, una piedra algo chata con forma ovalada color naranja, llamada ámbar, acompañada de un colgante con la forma de un sol.

<<La piedra ámbar pertenece al emblema de la Ilusión. Regocijante y cerca del sol, el portador de Ámbar sueña y desea, ríe y siente placer por la vida misma>>

-Robin -la chica gustosa acepto el collar en forma de sol-

Por último, una piedra semi traslucida color celeste verdoso llamada aguamarina acompañada de un collar en forma de espira.

<<Aguamarina pertenece al emblema de movimiento constante, como las mareas. La frescura y el valor son propios de sus portadores, así como el individualismo y la fuerza espiritual.>>

-Bueno creo que quedo yo nada más -bromeó James el tomando el colgante-

-Muy lindos los collares y todo pero ¿Cuándo nos van a explicar que tenemos que hacer? -Rocket estaba que hervía de rabia por el detalle añadido que tenía su emblema-

-Chicos, estos emblemas son el pasaporte hacía los cristales. Están ligados unos con otros y ellos a la vez están ligados con ustedes. Las piedras están ocultas no sabemos en dónde y esos -Charles señaló los emblemas- nos guiaran a ellas.

-La idea es encontrarlas antes que Donovan -aventuró Alyson-

Los chicos comenzaban a entender un poco más las cosas, pero seguían sin tener todas las respuestas que necesitaban.

-¿Por qué nosotros somos siete y en la leyenda y todos los demás son nueve?

-Es algo complicado -dijo Fiona poniéndose nerviosa-

-No, en realidad no es tan complicado -rebatió Charles cansado- Donovan encontró primero a los otros dos especiales y ahora están de su bando.

-¿y tiene los cristales?

-Todavía no porque no tienen los emblemas de la Inseguridad y la libertad

Ahora todo se complicaba un poco más, había dos chicos que se suponía que debían estar de lado de los buenos, trabajando para el malo. Eso sí que estaba bueno, tendrían que acabar con sus compañeros.

A cientos de kilómetros de la isla, un hombre sobre la terraza de un edificio miraba hacia el horizonte, fascinado por el sol ocultándose detrás de los edificios lejanos; mientras se preguntaba por qué su asistente tardaba tanto.

-Señor -la voz femenina de su asístete lo sacó de sus pensamientos. No se volteó a verla-

-Haley, espero que tengas buenas noticias -Le susurró con voz dura-

-Todos los especiales ya fueron reclutados -anunció la chica con la cabeza gacha.-

Haley Morgan era, la dueña del emblema de la libertad. Una joven de diecinueve años, bajita y menuda, muy hermosa, de cabellos castaños con mechas turquesas y ojos marrones, de pómulos marcados y sonrisa infantil; pero, sobre todo, mala. En su cuerpo no había ni una pizca de bondad, no quería a sus padres, no quería a sus hermanos pues todos ellos la habían hecho sufrir muchísimo. Ahora que Donovan la había reclutado para una misión muy importante, sentía el poder brotar de sus poros, se sentía plena y libre.

La puerta de la terraza se abrió y un muchacho que medía aproximadamente un metro setenta, de cabellos castaños, los ojos dubitativos y los labios carnosos entró corriendo y se posicionó al lado de Haley.

-Hermano, llegas tarde. Siempre haciendo todo mal querido Joe

-Lo siento mucho señor -dijo sin hacer caso a su melliza-

Recién cuando los dos muchachos estuvieron callados, Donovan se dio vuelta para mirarlos. Había hecho un buen trabajo con ellos.

-Mis queridos pupilos, llegó la hora de prepararnos para nuestro primer golpe. 

Espero que les guste, de verdad. Dejen sus comentarios cuando quieran, son siempre bienvenidos. 

Rouxie_Lupin