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Historia 142655 — capítulo 11

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante." -Oscar Wilde

Miércoles. Era un día soleado en Forks. ________ lo disfrutaba bajo un árbol mientras intentaba dibujar la fuente que había en medio del parque para Justin.

Había comenzado a hacer dibujos para él, porque él pensaba que hasta lo más trivial era importante y ella quería que él conociera todo lo que ella veía fuera de la cárcel.

-__________, ¿qué dibujas? ¿Podemos verlo? - Lauren Mallory y Jessica Stanley se acercaron para ver el dibujo de la mujer, pero ella lo escondió rápidamente.

-Ni hablar.

-Vamos, nadie nace sabiendo dibujar, si no nos muestras el dibujo, ¿cómo sabrás que eres buena? - Jessica extendió una mano.

-Está bien - le cedió el libro de dibujos y cerró los ojos. Las risas no se hicieron esperar.

-¿Qué diantres es ese dibujo? - preguntó Lauren entre risas.

-Por eso no quería mostrarles el dibujo. ¿Por qué mejor no me dan un consejo o algo?

__________ se había sonrojado y las miraba entre avergonzada y enojada. Ellas pararon las risas y sonrieron.

-Bueno, debes mostrar lo que dibujas, así te acostumbras a las críticas -Jessica estaba usando su tono de profesora.

-¿Sabes? Últimamente andas más simpática - dijo Lauren a _________.

-¿Simpática?

-Cierto - coincidió Jessica. -Antes nos hubieras mandado a freír espárragos, pero ahora…

-Me gustas más ahora, ________ - dijo Lauren.

-____.

-¿Cómo?

-Mis amigos me dicen ___ - explicó. Las otras dos mujeres sonrieron.

-Muy bien, ___. Espero que asistas a la barbacoa de profesores el otro sábado - invitó Jessica.

-Sí, allí estaré.

-Bueno, no faltes.


-Hijo, cuánto tiempo sin verte. Me alegra verte mejorando.

-Bueno…Eso también es gracias a usted - replicó Justin. Sue estaba sentaba frente a él, con el vidrio entre ellos. Silenciosamente, Sue tenía miedo de él. Y él lo sabía. Miró la escayola de la mujer. -Hermana.

-¿Sí?

-Usted ha venido mucho tiempo a esta cárcel a ayudar y eso la hace una buena persona, tal vez, pero no es posible olvidar tan fácilmente las cosas. El rencor es muy fuerte a veces y usted se mantiene firme de todas formas - la miró a los ojos por primera vez. -Por favor, no continúe con esto, usted está saliendo lastimada.

El silencio se cernió sobre ellos. Sue lo miraba y él miraba sus manos.

-No soy como piensas - dijo ella finalmente. - No siempre me mantengo firme y no siempre creo en Dios con la misma intensidad. Cuando mi hijo murió atropellado, pensaba que era la mujer más desgraciada del mundo. Incluso llegué a pensar que no existía un Dios. Ningún Dios habría sido capaz de quitarme a mi hijo.

Justin estaba sorprendido, tenía los ojos como platos. Sue miraba el suelo.

-Yo sentía más rencor de lo humanamente calculable hacia ese joven de 16 años que había cometido el error de conducir ebrio. Pero un día, él se suicidó estando en la cárcel. Yo estaba realmente alterada por ello. Era sólo un niño. Y yo me repetía que se lo merecía, aunque eso nunca me bastó.

Ella lo miró con una sonrisa pequeña.

-Un día, _________ me dijo algo que me abrió los ojos por completo. Aún lo recuerdo: "Lo odiabas cuando estaba vivo, ¿por qué sientes tanto su muerte?". Era irónicamente cierto y desde ese momento decidí que sería lo que hoy soy - Justin no cabía en sí de la sorpresa. -Tienes razón, el rencor no es algo que desaparece así como así. Yo no podía escuchar siquiera una voz de ánimo, todo me sonaba a sarcasmo y ese muchacho me pidió perdón con lágrimas en los ojos. Pero yo no le escuché y puede sonar egoísta, pero esto lo hago por mí. No por ti.