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Juro Solemnemente que... Somos Merodeadoras — capítulo 7

Remus Lupin, un chico honesto, educado y aplicado, estaba fascinado por lo inmenso que era el colegio Hogwarts. La profesora McGonagall enseñó todo el colegio a los nuevos alumnos, Remus se fijaba en los cuadros de las paredes, eran bastante fascinantes en su opinión y, de vez en cuando algún que otro personaje de algún cuadro pequeño le susurraba algo como "Bienvenido a Hogwarts muchacho" o "Cuidado con Peeves" Remus se preguntaba quién demonios era ese tal "Peeves", aunque prefería no saberlo.

Lo que más le gustó a Remus eran las escaleras, las enormes escaleras que se mueven y cambian de rumbo, algo que él nunca había visto a lo largo de su corta vida. McGonagall decía algo sobre una selección, Remus se alteró, lo primero que le vino a la mente era una gran silla en la que él estaba sentado donde todos empezaban a juzgarle y decidían si era un gran mago o no era una persona importante, desde eso Remus estuvo algo nervioso.

Remus se encontró con unas gigantes puertas de madera que conducían al gran comedor donde se realizaba la ceremonia de selección, Remus cerró los ojos por un momento, escuchaba los aplausos que producían los demás alumnos de Hogwarts, este abrió los ojos porque alguien le había agarrado el brazo, era McGonagall  que le miraba con unos ojos tranquilizadores que ayudaron a Remus a cruzar esas enormes puertas, al hacer eso, Remus pudo ver que habían cuatro diferentes mesas con diferentes colores, supuso que sería la clasificación, por un momento Remus sintió un frio mortal pero temporal un escalofriante sentimiento le invadió y, eso era debido a que un fantasma le había atravesado, Remus seguía fascinándose cada vez más, se daba cuenta que Hogwarts era un colegio interesante y misterioso y, que tras ese día, tendría mucho más por descubrir, todos los alumnos mayores centraban la mirada en ese grupito de niños de los que se formarían nuevos magos y brujas, Remus centró la mirada en un señor con una gran barba plateada que le miraba y le giñaba un ojo, en ese momento una leve sonrisa apareció en el rostro de Remus que se iluminaba cada vez más.

James y Sirius acompañaban a Remus tan nerviosos como él estaba, estos chicos se habían conocido horas anteriores en el Expreso Hogwarts donde comentaban como recibieron la carta y cuando, terminado el largo camino hacia el final del gran comedor, Remus pudo observar que en un taburete se encontraba un sombrero bastante antiguo.

Albus Dumbledore se situó justo delante del sombrero para dar el legendario discurso al los nuevos alumnos de Hogwarts donde explicaba como serian asignados a una de las cuatro casas, Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff y Ravenclaw, al terminar el discurso, McGonagall se colocó donde anteriormente estaba Dumbledore para comenzar a pasar lista para la selección, pero en un momento Peeves, un fantasma bromista llevaba un cubo gigantesco y se dirigía hacia los profesores, Remus pudo fijarse de que era un cubo lleno de lo que parecía que eran sanguijuelas , los profesores intentaron protegerse pero Peeves fue más rápido que ellos y dejó a todos los profesores empapados, menos a Albus Dumbledore y  a Minerva McGonagall que eran los únicos que no estaban sentados en la mesa de los profesores, aunque el director se disponía a hacerlo, además otros alumnos sentados en los primeros asientos de la mesa de Gryffindor sufrieron el desastre de Peeves.

Tras eso los profesores tuvieron que aplazar la ceremonia de selección, Remus, James y Sirius no paraban de reírse a carcajadas. Tuvieron que sentarse en el suelo del gran comedor mientras que limpiaba el estropicio que había hecho Peeves, Filch el conserje maldecía a Peeves por hacerle limpiar las sanguijuelas, mientras se oían las carcajadas de Peeves  fuera del gran comedor.

Cuando limpiaron aquel jaleo, la ceremonia de selección continuó, Minerva fue llamando uno a uno a todos los nuevos estudiantes que se encontraban ahí, en ese momento el sombrero recobró vida y con unos pliegues hasta llegaba a parecer un rostro humano. "Remus John Lupin" dijo McGonagall,  este se sobresaltó pero  subió lleno de valor aunque algo temeroso en el interior, se sentó taburete  y esperó, la voz del gorro le hablaba en el interior de su cabeza hasta que el Sombrero Seleccionador  supo en qué casa dejar a Remus, Tras unos segundos el Sombrero seleccionador  dijo en voz alta "Gryffindor" todos los de Gryffindor aplaudieron y silbaron por Remus este se sentía querido y por otra parte alagado y ahora decidió esperar a James y a Sirius que aún no habían sido llamados. "James Sirius Potter" "Gryffindor" y más tarde "Sirius Orion Black" "Gryffindor".

Remus, Sirius y James no podían creer que les hubiera tocado en la misma casa, estaban ansiosos por estar juntos y asolas para poder conocerse por completo. El prefecto de Gryffindor condujo a todos alumnos de la casa de Gryffindor hasta la torre de Gryffindor al llegar, el prefecto tuvo que volver a bajar porque otros alumnos no podían subir por que las escaleras habían cambiado de camino. Al estar todos justo delante del Retrato de la Señora Gorda el prefecto pronunció unas palabras de manera que el retrato se abrió y todos pudieron pasar a la sala común donde se dispersaron, en esa habitación reinaban los colores escarlata y dorado el prefecto indicó en qué lugar estaban las habitaciones y, por último les comunicó la contraseña, tras eso el prefecto salió por el cuadro de La Señora Gorda dejando el horario de las clases encima de una pequeña mesa que se hallaba muy cerca de donde este se encontraba.

-----------------------------------------------***HOLAAA! Estamos muy felices por nuestro primer comentario!! Por eso este capítulo se lo dedicamos con la mayor ilusión del mundo a JubeBlack, Te agradecemos de todo corazón el comentario. **Gracias y besos***ByandDy**