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Historia 143286 — capítulo 1

Habían recorrido muchos kilómetros en los últimos días, intentando evitar a los grandes grupos de caminantes,"Las Hordas" como las llamaba Amaranta. Cada día que pasaba se preguntaba como era que las cuatro habían logrado sobrevivir, hacia casi dos meses que Roland las había dejado y medio año que David había sido devorado. Ahora solo estaban ellas solas, y sentía que toda la responsabilidad de continuar con vida recaía sobre ella, no creía soportarlo durante mucho mas tiempo...

Las cosas se estaban complicando cada día que pasaba, ya no quedaban vivos de los que fiarse o a los que unirse.

La camioneta estaba oculta de la carretera, Olga y las niñas estaban terminando de comer una lata de chili que había encontrado por suerte en un bar. Amaranta sintió la necesidad de alejarse unos minutos.

-Voy ha echar un vistazo.- dijo por el otro lado de la ventanilla

-No te alejes mucho, - respondió Olga con cara de consternación, pues sabía que no podía impedírselo.- no sabemos si estamos seguras aquí.

  • Por eso voy a mirarlo. - contesto con cierto tono cantarín alejándose del coche.

A pocos metro del coche comenzaba la pendiente de una ladera que le permitía tener una vista panorámica de la zona. Cuando hubo subido unos 10 minutos trepo a un árbol y se sentó sobre una rama, a una altura suficiente para no ser cogida por un caminante. Recogió las piernas, se abrazo a si misma y apoyando la cara en las rodillas Amaranta comenzó a llorar en silencio.

Hacia semanas que su mente, su cuerpo y hasta su alma se había acostumbrado a aquella rutina, no necesitaba extraer recuerdos de su mente para expulsar la pena que sentía en su espíritu, las lagrimas salían tan solo con relajarse, sabia que en unos minutos se calmaría y podría ponerse a pensar como necesitaba, como Olga y las niñas, Megan y Shelly, también necesitaban.

Los minutos pasaron...

-¿Por qué no volviste? -pregunto al viento -si hubieras vuelto...yo te espere,te espere y te espere y nunca volviste. ¡Me dejaste sola!- Alzo la voz con rabia - Y ahora no se que hacer...estoy cansada...no hay comida en ningún sitio, ni refugio, solo caminantes...no se que hacer Roland...ayúdame...por favor. -Pidió al viento con un hilo de voz y espero.

En un par de minutos se incorporo y se limpio las lagrimas de los ojos, desde el árbol podía otear el horizonte y una escasa parte del bosque, busco la camioneta entre los arboles y la encontró en unos pocos segundos, era amarilla y destacaba con facilidad. Todo estaba tranquilo, no había peligro. Elevo la vista de la camioneta y vio una edificación grande en medio de la nada.

-¿Que demonios...es eso? -Se pregunto a si misma, había cogido la costumbre de hablar sola, apenas hablaba con Olga, y las niñas solo requerían escucha y no conversación. Así que las conversaciones mas largas de las ultimas semanas habían sido con ella misma como emisor y receptor...aun así en ocasiones discutía o se enfadaba.

Cogió las prismáticos que colgaban de su cintura, no eran muy buenos pero de algo la servirían. Observo un recinto vallado, con varias edificaciones y torres, con una arquitectura simple, limpia y funcional.

-Es una cárcel...-Comento observando.- ¿Esta vacía? No veo caminantes por los patios. Sí, esta vacía. -Siguió teniendo su propia conversación.

Siguió observando en silencio aquel lugar, fantaseando con poder entrar tan solo en una de aquellas torres de vigilancia, allí tendrían mas espacio que en la camioneta, en ese patio de césped las niñas podrían correr sin miedo. Casi estaba apunto de llorar de la emoción por vez primera en muchísimo tiempo, cuando vio que algo se movía, una figura negra, un hombre en una moto se aproximaba a la cárcel por el campo de césped, y ella ahogo un juramento en su garganta, enfadada.

Prefirió no seguir mirando, bajo los prismáticos, los volvió a colocar en su cintura anclados al cinturón y bajo del árbol de un salto. Comenzó a caminar de vuelta a la camioneta, el enfado que sentía la hizo acelerar el paso, cuando la quedaban pocos metros se dio cuanta que iba corriendo y freno en seco.

-¡Dios! Si corres las asustaras, respira -Dijo soltando aliento -respira.

Cuando llegó al coche lo hizo paseando, el sol se estaba poniendo y pararse a mirarlo hubiera sido bonito, pero en otra vida o en otro mundo tal vez, pensó con un suspiro.

Aunque había intentado evitarlo y centrar sus pensamientos en otras cosas, toda la noche su mente volvía a aquella cárcel, por lo que pudo ver desde el árbol no la separaban mas que unos cuanto y escasos kilómetros, si no hubieran parado en aquel lugar, hubieran pasado frente a ella, y si la cárcel estaba poblada, sus habitantes habrían escuchado o visto la camioneta, eso sin duda las habría puesto en peligro. Con todo Amaranta se dijo que habían tenido suerte, habían sobrevivido un día más.

Con las primeras luces del alba la joven seguía regresando sus pensamientos a la cárcel, una y otra vez, no sabia que hacer respecto a ella, no podían seguir adelante por aquella carretera, pero volver hacia atrás las enfrentaría a todo lo que habían esquivado. Comentarle su existencia a Olga solo la pondría nerviosa, la asustaría y pondría la situación mas estresante si cabía.

Se maldijo a si misma por la única idea que se le pasaba por la cabeza, era una idea absurda, estúpida, sin sentido y , le recordaba demasiado a Roland, era la típica idea de su hermano mayor, la típica idea que tendría, no comentaría y llevaría a cabo sin preguntar. pero no podía evitar sentir que necesitaba acercarse a aquella cárcel, necesitaba mirar mas de cerca el camino, observar por donde circulaba la carretera y comprobar si podían seguir adelante sin ser descubiertas.

La claridad del día clarifico también su decisión, y con el despertar de las niñas, ruidoso y exigente, ya no tenia dudas.

-Tengo hambre Amy, me duele el estomago a aquí, mira. -Dijo Shelly señalándose el ombligo.

-No tiene comida debajo de los brazos tonta, ella no puede hacer nada- Contesto su hermana.

Amaranta se sintió agotada, cada vez que la niñas la exigían comida, refugio, expresaban su agotamiento o algo similar, la frustración y la desidia la invadían. Sonrió con toda la dulzura que pudo encontrar en su agotado espíritu.

-Iré a por algo en un rato, esperar a que despeje mi cabeza ¿Oki?.

Olga también había despertado en la parte de atrás de la furgoneta y se incorporaba con agotamiento.

-¿Vas a salir ya? -Fue lo primero que dijo

-Sí, ayer no conseguí nada de comer, no tenemos nada aparte de sopas en polvo y una garrafa de agua. No conozco el bosque y no puedo conseguir comida de fiar de él.- Argumento

-Pero ayer dijiste que aquí no hay nada, por eso paramos, era seguro por estar en mitad de la nada.

-Se lo que dije. Pero he visto una casa, una cabaña o refugio a unos pocos kilómetros, los bosque parecen tranquilos, me acercare a observar.- Y sin dar tiempo a una nueva queja de Olga salio de la camioneta.- Me voy a preparar.

La joven se alejo unos metros, como si fuera a hacer pis, y sentada sobre una piedra comenzó a escribir en un posit.

Olga, no hay cabaña, he ido a una gran edificación que parece estar poblada frente a la carretera mas adelante, Si no vuelvo al caer la noche, vete, no me esperes, te pondrías en peligro y a ellas también. No sigas adelante, regresa por donde vinimos...no puedo decirte mas.

Protegerlas, protegerlas con tu vida, lucha por ellas aunque no te queden fuerzas.

Lo siento.

A.

Amaranta sintió ganas de llorar, aquello era como una carta de suicidio, solo que no empezaba con "A quien pueda interesar..." ahogo las lagrimas, y respiro. Volvió al coche intentando aparentar indiferencia y normalidad, abrió la puerta y cogió su mochila, y aprovecho para dejar la nota junto a la cantimplora, donde pronto la encontrarían.

-En un chas estoy de vuelta con cosas ricas que comer, ¿Oki? -Dijo mostrando entusiasmo, y dándose se cuenta que estaba mas nerviosa de lo que pensaba.

Las niñas asintieron con ganas, y Olga la miro con una expresión que no supo identificar, tal vez intuía algo y no lo quería decir. Ambas sabían que sin Amaranta, la joven madre no sobrevivirá, no mucho al menos. Pero no la estaba abandonando, volvería, ella volvería sabiendo si continuar hacia adelante o, regresar unos kilómetros y tomar otra ruta, volvería con la respuesta, volvería con ellas, no haría lo que Roland, ella volvería.

Camino de vuelta a la carretera que habían dejado a un lado el día anterior, y comenzó a andar junto a ella, lo suficientemente cerca de los arboles para ocultarse si pasaba un coche y lo suficientemente lejos para que un caminante entre los matorrales no la sorprendiera. Camino sin pensar en nada, cuando el dolor y las lagrimas la sorprendieron, se dejo llevar por ellas y lloro mientras caminaba, antes de darse cuenta la carretera se bifurco en dos caminos, y tomo el de la izquierda sin pensar, un pequeño sendero asfaltado que se introducía entre los bosques y la llevaba directa a la cárcel.

No sabía cuanto tiempo había estado caminando cuando se dio cuenta que la cárcel estaba a pocos cientos de metros, se oculto deprisa entre los arbustos, había caminantes cerca de la verja, sujeto con fuerza el mango de su tanto (Arma japonesa, como una Katana pero del tamaño de un cuchillo, Utilizada para el Sepuku o suicidio por honor). Los caminantes no la habían percibido, aun estaba lejos para atraer su atención. Se sintió mas segura, tras el susto de despertar del dolor. Con la mano que la quedaba libre de sujetar la empuñadura, cogió los prismáticos y observo el interior de las vallas, estaba limpio de caminantes, pero en los patios interiores si que observo movimiento. Eran personas, personas vivas, su instinto la hizo identificarlos por sexos, si no había mujeres era una mala señal, ya se había cruzado con grupos de hombres que no las matarían, pero harían que lo desearan cada minuto, eso la daba mas pánico que los caminantes, sobretodo por las niñas, Shelly solo tenia 6 años, y Megan unos 10 u 11, Ellas no debían morir pero tampoco vivir algo tan horrible como un abuso.

Desde esa distancia, y gracias a los prismáticos, pudo observar entre los habitantes de la cárcel, tenia curiosidad, aquello parecía una utopía, un lugar vallado, seguro, espaciosos, con patios y edificaciones, un tesoro en estos tiempos, estaba absorta por la curiosidad, cuando advirtió que un coche se ponía en marcha.

-¡Oh! Mierda...-Dijo colocándose los prismáticos en el cinturón - Mierda, mierda, ¡MIERDA!

Hizo el amago de correr hacia el bosque y ocultarse, pero tres caminantes se dirijan hacia ella desde entre los árboles, así que salio a la carretera y corrió por ella, el coche estaba detrás suya, la habían visto, se dijo así misma, e inútilmente intento acelerar y correr con todas sus fuerzas, por primera vez las lagrimas que brotaron de sus ojos eran de rabia, tenia que volver. Oyó como el coche aminoraba la marcha y se permitió mirar hacia atrás, efectivamente el coche estaba frenando, Se sonrió, pensando que tenia una oportunidad, he intento aumentar su ritmo.

-Yo la cojo -Dijo una voz a su espalda

Pocos segundos después sintió unos brazos tirando de ella hacia el suelo...

-NOOOOO...- Grito - No, tengo que volver ¡TENGO QUE VOLVER! -Forcejeaba con aquel peso que la tenia inmovilizada contra el asfalto- Suéltame, tengo que volver... ¡suéltame! Suéltame...Por por favor...- gimió desesperada.

-Te quieres callar - Dijo el hombre que la tenia sujeta con voz áspera.

-¿Esta sola? -Dijo otra voz masculina mas suave.

-Eso parece...Ayúdame - Pidió a su compañero- ¿Quieres parar de forcejar?

Amaranta no podía cumplir su petición, tenia que luchar, debía hacerlo, tenia que volver, las caras de Megan y Shelly le llegaban como fogonazos a su cabeza, veía a Olga leyendo la nota, no se iría, ahora lo sabía, Olga esperaría como ella misma espero... y las niñas...

-¡ME NECESITAN!- Grito antes de que todo se apagara, antes de que su cuerpo, su mente y su alma se agotasen y ella perdiera el conocimiento.

…...

Daryl entro en la primera sala con la desconocida cargada al hombro. Acaparando las miradas de todos los presente. En un primer momento al verla desde lejos Maggie pensó que seria uno de los esbirros del gobernador, y dio la voz de alarma. Pero tras encontrarla aquellas sospechas se evaporaron, no llevaba armas aparte de un extraño cuchillo muy afilado, pero no representaba una amenaza real, y no encontraron rastros de que tuviera compañeros. No podían dejarla en la carretera inconsciente. Así que la metieron en el coche y la llevaron a su casa, a la cárcel.

-¿Que ha pasado?- Pregunto Glenn al verlos entrar con aquella extraña.- ¿Quien es?

Todos los presentes se arremolinaron en su entorno, se fijaron en sus brazos desollados y sangrando, a causa de la caída producida por el placage realizado por Daryl evitando que huyera.

-La han mordido - Dijo una de las ancianas que se encontraban entre la masa de gente.

-No, ese ha sido Daryl -Apunto Rick aproximándose- Por favor apártense, la chica solo necesita espacio.

Hershel se acerco ayudado por sus muletas, con curiosidad desde la galería de celdas, preguntando que sucedía, el resto le dejo pasar hasta la mesa donde la joven se encontraba tumbada sin sentido. Al verla, apoyo la orden de Rick de despejar aquella sala, Todos fueron saliendo quedando tan solo el Rick, Daryl y él.

-¿Puede saberse que ha pasado? ¿Quien es esta joven?- Pregunto mientras comenzó a reconocerla tomándole el pulso, mientras negaba con la cabeza.

-Maggie la vio oculta fuera de la valla, y creímos que era una amenaza- Explico Rick, dándose cuenta de lo estúpido que se escuchaba viendo como se encontraba de indefensa en esos momentos.

-Pues es solo una joven agotada. -Sentencio - No supone una amenaza para nadie excepto para ella misma. Si queréis que se estabilice meterla en uno de los catres y dejarla descansar.

-¿Con el resto de la gente? -Pregunto Daryl mirando a sus dos compañeros.

-La pondremos vigilancia,-Propuso Rick - Y la inmovilizaremos, antes de desplomarse estaba muy nerviosa -Se justifico ante Hershel.- Si despierta desorientada podría ponerse agresiva.

Al observar a aquella joven inconsciente e indefensa resultaba difícil pensar que pudiera ser un peligro para alguien, pero no hizo falta decir nada mas para que todos recordasen lo que había pasado la ultima vez que alguien, una sola persona, había actuado contra ello dentro de aquella cárcel, Lori y T-Dog les vinieron a la cabeza y no hubo falta ninguna otra justificación, la joven se quedaría, pero manteniendo la seguridad de todos los que ahora mismo formaban parte del grupo.

Daryl la cogió en brazos, con mas cuidado que la vez anterior, bajo la atenta mirada de Hershel, y cargo con ella hasta donde le indico, el propio catre del antiguo veterinario.

-Yo me quedare con ella -Dijo Hershel

-Iré a por unas esposas.

Rick estaba reunido a Daryl, Glenn, Michonne y Maggie en el taller de la planta inferior, Hershel seguía vigilando el avance de aquella joven solitaria y desconocida, Tyrese, su hermana y Carl estaban realizando la guardia y Carol, Karen y Beth se ocupaban de Judith y los otros niños y mayores que ahora compartían su hogar.

-No supone una amenaza, es solo una chiquilla débil y asustada.- Afirmo Daryl dando vueltas por la habitación.

-¿Pero que vamos ha hacer con ella? -Pregunto Glenn.

-No creo que quiera quedarse, no paro de forcejear e intentar huir, en el momento en que despierte se querrá ir, eso esta claro.

-Pero podría ser peligrosa para nosotros entonces Daryl, y nada nos asegura realmente que no esta con el gobernador- Argumento Maggie

-Es cierto, -Dijo Rick -No esta sola, mientras la sujetabas dijo que había gente que la estaba esperando, esta con un grupo -aseguro mirando a sus compañeros- No sabemos que clase de grupo ni como de grande, ella no, pero su gente si podría ser una amenaza, ya la habéis visto, esta desnutrida y debilitada, su grupos esta desesperado y los desesperados son peligrosos para nosotros. Ademas Maggie tiene razón nada nos prueba que no este con él, tendremos que esperar a que despierte y nos diga algo.

Michonne observaba al resto sin decir nada, no había visto a la chica mas que de pasada, pero ella había estado sola durante mucho tiempo, y sabia que la joven debía de estar al cargo de alguien o sino no podría haber sobrevivido, tal vez la gente con la que estuviera la buscase, nadie había dicho nada al respecto, pero esa posibilidad si representaba un peligro, tal vez en aquellos momentos el grupo al que perteneciera la desconocida se estuviera preparando para atacarles, y aunque no fueran un grupo fuerte como el suyo, podrían causar bajas.

-Y ¿cuando despertará? -Pregunto antes de exponer el resto de sus pensamientos.

-Eso no lo sabemos...-Contesto Rick -Mantener la calma.

Michonne se dio cuenta al mirarle que él también había reparado en que estaría pasando con ese grupo en esos momentos.

Carol se aproximo hasta la celda de Hershel, se sentó en un taburete junto a él y miro a la joven dormida enfrente, tenia una apariencia lamentable, su melena morena estaba sucia y apelmazada, su cuerpo estaba magullado y cubierto de suciedad, tenia los ojos hundidos y ojerosos, los pómulos se le marcaban dándole un aspecto cadavérico. Llevaba puesta una cazadora vaquera desgastada y un suéter raído y manchado con sangre seca. Si no fuera por su leve y constante respiración nadie diría que era una persona viva.

-¿Se...?

-No, esta estable, no morirá. -la corto Hershel con tono tranquilizador. -Solo esta agotada.

-Pobrecilla, parece una cría, no tendrá mas de 20 años ¿dicen que estaba sola?- Y sus pensamientos se fueron a Sophia -menos mal que la hemos encontrado.

Hershel asintió y se quedaron callados, no era tan simple y ambos lo sabían.

-Ves a comer algo, yo me quedaré con ella - Se ofreció la mujer, -si despierta, se sentirá mas segura con una mujer aquí con ella, ¿no crees?

-Si, creo que tienes razón- Contesto levantándose con esfuerzo.

Carol le dio sus muletas y se quedo a con aquella muchacha, mirándola con lastima. Algunos pasaron por aquella celda a preguntar he informarse, Glenn se ofreció a vigilar al igual que Daryl pero Carol se negó, si esa chica se despertaba y veía a alguien como Daryl no pensaría nada bueno.

Los minutos se fueron sucediendo, y la joven empezó a reaccionar, cuando por fin abrió los ojos se asusto al ver a Carol, y se volvió a la pared.

-Tranquila -la susurro acercándose -no te haré daño, nadie te ara daño, aquí estas a salvo.

Amaranta miro desorientada hacia todos los lados con la espalda pegada a la pared, intento moverse, pero algo se lo impedía, con los ojos desorbitados comprobó que su mano derecha estaba esposada a la litera de aquella celda.

-¡Rick! -Grito Carol -Tranquila, te soltaremos, era por tu seguridad.

Cuando el hombre entro en la celda seguido de Daryl y Glenn, comprobó que la joven parecía un animal herido y asustado, revolviéndose en aquel catre, atarla no había estado bien, pero había sido lo correcto viendo las circunstancias. A los pocos segundo la chica paro de revolverse y se quedo mirando a Carol y los demás.

-Te prometo que no te haremos daño -La repitió la mujer -solo tranquilízate, todo ira bien.

La joven asintió y permaneció expectante, Rick se aproximo con calma ha ella sin dejar de apartar sus ojos azules de los suyos.

-Me llamo Rick, Rick Grimmes, ella es Carol,-Amaranta identifico la voz con la del hombre que acompañaba al que la atrapo- puedes confiar en nosotros, no te vamos ha hacer nada, te desmayaste y te hemos traído aquí para que te recuperases. ¿Como te llamas? Dinos tu nombre y qué hacías fuera tu sola, ¿de acuerdo?

Toda la información se apelotonaba en la cabeza de la joven que se sentía confundida y desubicada por completo.

-¿Cuanto tiempo ha pasado? -pregunto, pero la expresión de Rick la hizo darse cuenta de que no contestaría sin obtener respuestas- No me puedo quedar aquí, mi nombre no es importante, no cambia nada, necesito irme - clavo sus ojos en los de Rick y luego en las esposas.

-¿Tienes un grupo? -Insistió, los ojos de la joven se inundaron de terror ante aquella pregunta.

-No, estoy yo sola.-Mintió, no podía hablar de las niñas y Olga, no podía confiar en ellos aun.

-Mientes -Dijo un hombre de cabello castaño aproximándose a la litera, fue el hombre que la placo, tenia su misma voz -Me dijiste que te necesitaban.

Amaranta intento apretarse contra la pared con mas fuerza, aquel hombre la asustaba. Pero no le dijo nada, solo volteo sus ojos a los de Rick, si había una oportunidad de salir de allí dependía de él. Debía convencerlo.

-Por favor -Le suplico- Dejarme irme, necesito irme cuanto antes. No me puedo quedar aquí.

-No, no podemos dejarte ir -Sentencio Rick -Te desmayaste de agotamiento y aun estas débil, aquí te repondrás, hasta que confiemos en ti.

Al otro lado de la celda un bebé comenzó a llora, estaba lejos, pero se le oía perfectamente, Amaranta se sorprendió al oírlo, pero el resto no se inmuto. Una voz femenina intentaba calmar el llanto con dulzura.

-Es un bebé -Dijo con un hilo de voz

Rick la miro y su expresión se volvió menos severa.

-Si, ya te hemos dicho que no tienes que tener miedo, pero tienes que colaborar.

-¿De verdad, puedo confiar en vosotros? -Pregunto sin apartar la vista de los ojos de Rick.

A modo de respuesta el se sentó en el catre y saco una pequeña llave plateada, con calma se acerco hasta ella y abrió las esposas dejándola libre, y se aparto poniéndose de nuevo en pie.

-Y ahora ¿nos vas a decir quien eres y que hacías hay fuera? -

Amaranta asintió acariciando su muñeca, comprobó que sus manos y ante brazos estaban llenos de rasguños pero no eran graves.

-Me llamo Amaranta, y formaba parte de un grupo de veinte personas, la mayoría cayo cuando una Orda de ellos nos sorprendió.

-¿Orda? ¿te refieres a un rebaño de caminantes? -Pregunto Daryl, a lo que la joven asintió mirándole aun con cierto miedo.

-Los que sobrevivimos hemos estado moviéndonos de manera itinerante, algunos también fueron mordidos -Dijo recordando a David- y otros...Los que quedan necesitan que regrese, fui a por comida, dependen de que vuelva.- Miro a Rick con desesperación.- No somos una amenaza, no nos quedaremos por aquí, solo déjame irme, y te prometo que no me volverás a ver jamas.

-Esta bien, tu historia parece convincente.- Rick miro al resto de sus compañeros presentes. -Pero no te podemos dejarte ir sin mas.

-¿Porqué?

-Como te he dicho antes, estas débil, no llegaras a ningún lado tu sola.

-He llegado muy lejos yo sola, no soy tu problema ¡No soy el problema de nadie! ¡Déjame irme! -Volvió a perder los nervios, pero no se movió, solo levanto la voz.

Pero no sirvió de nada, Rick salio de la celda, seguido de los otros dos hombres, y volvió a quedarse de nuevo con la mujer de pelo corto.

-Te llamabas Carol ¿no?

-Si, ¿y tu Amara-ta?

-Mara - Dijo -¿De quien es el Bebé?

-Es de él, de Rick, es una niña y se llama Judith.-La explico con tono tranquilo, y sentándose en la cama.

-Necesito irme, Carol. -La insistió -De verdad, me están esperando...

-Tranquila niña...

Cuando Rick, acompañado de Michonne y Daryl volvió a la celda, había discutido el que hacer con esa chica con todos los demás, todos tenían claro que debían dejarla ir, si era lo que deseaba, y que de hacerlo, retrasarlo solo complicaría las cosas, Pero Hershel insistió en que el estado de la joven no la permitiría llega a ningún lado sola. Por lo que decidieron que la acompañarían dos de ellos. Michonne se ofreció voluntaria a ir, y Rick pidió a Daryl que se la uniera. Cuando fueron a darle la noticia se encontraron con la joven de raro nombre sujetando a Judith en sus brazos. Estaba ablando con Carol y Beth y mirando a la niña con ternura.

-Es preciosa, no creía que pudiera ver algo tan bonito en este mundo. -Dijo Amaranta con la niña en brazos -Aunque yo la hubiera llamado Hope, no es el nombre mas bonito del mundo, pero esta niña es una esperanza, todos los niños los son -dijo emocionándose.

Tanto Beth como Carol asintieron a sus palabras, aquella chica no era un peligro para ellos, ni estaba con el gobernador, y quien la esperase la estaría echando de menos pensó Carol.

Cuando vio que Rick se aproximaba devolvió la pequeña a Beth y se cruzo de brazos.

-Todos hemos decididos que lo mejor sera que te vallas, como deseas, pero mi gente te acompañara. -Antes de darla tiempo a quejarse, continuo- Esta decidido. Ella es Michonne.

.Yo me llamo Daryl, por cierto. -Dijo el hombre que la daba miedo, con un tono mas calmado, casi amistoso.

-Mis cosas...

-Te las devolveremos cuando te dejemos.-Sentencio Daryl

Amaranta miro a Carol, se hubiera sentido mas segura si ella la acompañase, pero no podía pedírselo, aun así Carol la miro y como si la hubiera leído el pensamiento se aproximo a los otros y hablo en voz baja.

-No, de ninguna manera- Dijo Daryl -No sabemos donde vamos ni que coño nos vamos a encontrar allí, Vamos Michonne y yo, sea lo que sea que encontremos ambos volveremos.

Amaranta le escucho desde la celda y no pudo recordar a Roland al oírle, pensó que desde fuera podía parecer peligroso, pero tenerle en tu mismo bando seguro que resultaba tranquilizador.

Los tres montaron en el coche, Daryl conducía y Michonne iba en la parte trasera, dejando a Amaranta en el asiento del copiloto, Amaranta supo que lo hacían para tenerla bien vigilada. Salieron del recinto y siguiendo las indicaciones de Amaranta, Daryl condujo por el camino secundario hasta la carretera, en un par de minutos la chica hablo.

-Puedes parar aquí- Le indico.

-¿Porqué? -la miro de soslayo -Te encuentras mal o algo

-No, ya me puedo bajar.

-Te tenemos que llevar hasta tu gente, es lo que acordamos.-Sentencio Michonne

-Ya hemos llegado, con el coche no avanzareis mas, están en el bosque.

Daryl freno en seco.

-Coño pues haberlo dicho.

Todos bajaron del vehículo, Michonne se aproximo a la chica que la entrego una mochila, Amaranta miro el interior y comprobó que su Tanto, los prismáticos y demás pertenencias estaban dentro, también algunas latas y sobres de comida.

-Gracias, y gracias por cuidarme y traerme hasta aquí, -dijo mirando a Daryl. -No todos son como vosotros.

-¿Donde esta tu campamento?-Pregunto Daryl mirando hacia el bosque.

-Cerca, seguiré yo sola...

-Y una mierda...

De pronto un grito cruzo el bosque y los sobresalto a todos, era un grito desesperado de una mujer a pocos metros de donde se encontraban.

-Olga...-Dijo Amaranta cogiendo su Tanto de la bolsa y saliendo corriendo en la dirección de donde provenía la voz, los otros dos las siguieron.

Cuando llegaron a la camioneta amarilla un grupo de uno diez caminantes estaban rodeando el vehículo. Olga se encontraba dentro pero no podía cerrar las ventanillas pues algunos seres habían metido el brazo e intentaban atraparlas. Sin pensarlo Amaranta se abalanzo sobre ellos y les atravesó el cráneo con el Tanto, fue mas rápida de lo que los otros acompañantes hubieran sospechado nunca, pero su afán de proteger a los ocupantes del coche la había puesto en peligro, tenia un camioneta en su espalda, cuando se dio la vuelta para defenderse, una flecha le atravesó la cabeza, dirigir la mirada hacia donde había venido y vio a Daryl con la ballesta en la mano. Le hizo un gesto de gratitud con la cabeza que el le devolvió mientras recargaba el arma. Michonne paso a su lado en dirección a otros dos caminantes y los decapito limpiamente con su Katana. Amaranta elimino a otro caminante y se dirigió a la Camioneta, cuando abrió la puerta la amenaza había quedado reducida a cero.

-Estáis bien -Dijo a las ocupantes.

Sin dar tiempo a reaccionar la pequeña Shelly salto a sus brazos llorando, seguida de su hermana mayor.

-Creía que no volverías -La acuso Olga desde el interior -Vi la nota y pensé que me que...Solo fui a al bosque a ver...de pronto estaba rodeada...

-Ya a pasado todo. -La tranquilizo la joven.

-¿Donde están los demás? -Pregunto Michonne desde el otro lado del vehículo.

-¿Quienes son? -Pregunto Olga reparando en los dos desconocidos.

-Me han ayudado.-La explico. -No hay mas, Solo nosotras.

Daryl las miro incrédulo, al igual que Michonne. Era imposible que el grupo se compusiera de dos mujeres y unas niñas. Imposible que hubieran sobrevivido en este mundo durante un solo día.

-Os dije que no eramos una amenaza, y que necesitaba volver. -Se dirigió a Olga -Tranquila, son buenas personas, nos han salvado.

Olga salio del coche y se puso a llorar, Megan se soltó de Amaranta y la abrazo. Mientras que Shelly no despego su cara del cuello de la joven.

-Solo ¿Solo vosotras? -Pregunto Daryl incrédulo -¿Cuanto tiempo lleváis así?

-Unos meses -Tomo la palabra Olga- Mi marido hace mucho que nos dejo y su hermano también hace un par de meses, es difícil llevar la cuenta. -Con los ojos empañados observo a Michonne -Si Mara un hubiera vuelto...-Y volvió a llorar desesperada.

Michonne se acerco a Daryl sin dejar de mirar aquella increíble estampa, por lo que parecía la joven cuidaba de todas las demás, la mujer parecía bastante dependiente, tal vez hubiera juzgado mal a aquella chica, ahora entendía que estuviera débil, desnutrida y agotada, ahora entendía su desesperación y su desconfianza.

-No podemos dejarlas aquí .-Apunto a su compañero,- Es un milagro que sigan con vida, dejarlas es sentenciarlas.

Daryl miro a aquellas niñas asustadas, y comprendió que tenia razón, no podían dejarlas a su suerte, no en este mundo. En otro momento le hubiera dado igual, pero después de lo de Sophia, y después de perder a Merle también, la muerte se le hacia mas real. Si se daba la vuelta y volvía sin ellas las condenaría a ser devoradas o incluso algo peor.

-Bien, coger las cosas -Dijo con su áspera voz, sobresaltando a Olga y Amaranta.- Nos vamos todos de aquí.

Michonne se aproximo a la mujer y su hija pareciendo lo mas amistosa posible y mirando a Amaranta quien no podía dar crédito a lo que Daryl había dicho.

-Tenemos un lugar, un lugar seguro donde venir, ella ha estado en este sitio y sabe que es cierto.