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Te amare de principio a fin. — capítulo 16

-Hermione? Levántate, ¿Por qué estás aquí?- una mano la movía bruscamente para que despertara.

Hermione abrió los ojos lentamente, el sol le pegaba directamente en los ojos, la molestia la obligó a poner su mano ante ellos.

-¿Qué pasa Ginny?

-¿Tienes idea de que hora es?!

-No.

-Son las 10:30!!!

-¿Qué??!!! Hablas en serio!?

-Si, te has pasado una clase!!!

-No puede ser!!!- exclamó Hermione levantándose apresuradamente de la silla y pisando el libro sin querer- Por qué no me despertaste antes?!?!- Hermione se detuvo y recogió el libro.

-Pensé que te despertarías un poco después, pero ya veo que no.

-Bueno, voy arriba a cambiarme para tomar la próxima clase.

-Pues más vale que te des prisa, porque Draco está afuera.

-¿Draco está afuera?

-Sí, vino conmigo para buscarte.

-Mmm dile que no estoy.

-Pero le dije que seguramente estabas aquí.

-Pues dile que ya no estoy.

-¿Y porque no lo quieres ver?

-Pues por que no.

-Hermione, ayer no llegaste a dormir, y puedo jurar que estabas con él, y sé que estabas haciendo, y ahora no quieres ni verlo. ¿Qué te sucede?

-Nada, por favor dile que no estoy, voy a cambiarme.

-Hermione…

-Dile eso, ahora bajo.

Ginny salió de la sala común.

-Ya la busque, no está por ninguna parte.

-¿No tienes una idea de donde esté?

-No, lo siento.

-¿Y si le paso algo?

-No lo creo, ya lo sabríamos.

-Bien, iré a buscarla a otra parte.

-Pero tienes que ir a clases, si es un milagro que te dejaran salir de la enfermería tienes que obedecer las indicaciones que te dieron.

-Pero…

-Lo siento, tienes que ir a clases, ahora es mi hora libre, si quieres la busco yo.

-Mmm está bien pero me dices que es lo que pasa, la siguiente clase me toca con Gryffindor así que probablemente la vea ahí.

-Sí, supongo, bueno adiós, iré a buscarla.

-Claro, adiós.

Ginny se fue caminando, no sabía a donde pero tenía que hacerlo, ya que Draco no le creería nada si hacía lo contrario. Draco se fue rumbo a la clase de pociones.

Cuando Hermione iba a salir revisó muy bien si Draco no estaba afuera, aún no estaba preparada para decirle algo, sabía que tenía que hacerlo ese mismo día, pero no en ese preciso instante. Se encamino a la clase de pociones con paso lento, si llegaba un poco tarde Draco no podría hablar con ella y así tendría más tiempo de pensar.

Cuando llegó los alumnos ya habían pasado, así que tuvo que tocar la puerta del aula.

-Llega tarde, señorita Granger- comentó Snape- Pase y diez puntos menos para Gryffindor.

-Gracias profesor- contestó la castaña, pasó y se sentó en un lugar lo más alejado posible de Draco, sintió la atenta mirada del rubio, pero no quería voltear.

-Bien, en la clase de hoy haremos esencia de Díctamo, que sirve para curar heridas sangrantes, los ingredientes están en el estante y las indicaciones en el pizarrón, tienen cuarenta minutos, pueden empezar.

Hermione se dirigió al estante con la vista fija en el suelo.

-¿Dónde estabas?- le susurró alguien al oído.

-Mmm, me quedé dormida.

-Ginny me dijo que no estabas en sala común.

-Fue porque después fui a la biblioteca.

-Antes había ido ahí a buscarte, y no estabas.

-Pues no buscaste bien- contesto en voz baja verificando el nombre que estaba en los pequeños frasquitos.

El rubio la tomó de los hombros y la obligó a verlo.

-¿Qué demonios te sucede Hermione?- pregunto Draco- ayer estabas de lo más feliz y hoy no me quieres ni dirigir la palabra.

-No me pasa nada Draco, suéltame, me lastimas- Draco la soltó, Hermione volvió su vista hacia los frascos.

-¿¡No te pasa nada?! Ni siquiera me quieres mirar.

-Con permiso- murmuró la castaña con los ingredientes en los brazos y tratando de esquivar a Draco que tapaba su paso.

-No Hermione, antes me dirás que es lo que te pasa.

-Ya te dije que no es nada Draco, ahora déjame pasar, tengo que hacer el trabajo- Hermione empujó con el hombro a Draco y fue hacía su mesa. El rubio la siguió.- ¡Draco déjame en paz!

-No lo haré hasta que me digas que te pasa.

-¡¡Ya te dije que nada!!- exclamó Hermione en voz alta, sus compañeros y el profesor se volvieron a ellos.

-¿Pasa algo señorita Granger?

-No, lo siento profesor.

-Draco ve a trabajar y deja de quitarle el tiempo a las personas.

Draco miro a Hermione y se retiró a su mesa. La castaña trato de concentrarse en la poción, pero la mirada penetrante de Draco lo impedía por no mencionar el desagradable olor de la poción.

Le empezó a dar vueltas la cabeza aparte del dolor intenso que empezaba a sentir, se aferró de la mesa intentando no caer, debía ser por lo tarde que durmió el día anterior. El mareo se pasó, aunque la cabeza aun le dolía, pero decidió concentrarse en la poción, cuando la termino agrego un poco dentro de un pequeño frasco y se la dio al profesor, después recogió sus cosas y se marchó rápidamente aprovechando que Draco aún no terminaba.

Después de las clases Hermione se dirigió al gran comedor para comer, se sentó en la mesa de Gryffindor y mantuvo la vista fija en su plato, después de un rato se levantó y se dirigió a la biblioteca a hacer sus deberes.

Estando ahí alguien movió una silla al lado de ella.

-¿Ahora si me dirás que te pasa?

-Draco, estoy haciendo los deberes déjame en paz.

-En pociones tenía que dejarte hacer el trabajo y ahora los deberes, ¿Cuándo me dirás que te pasa?

-Draco, no me sucede nada- contesto Hermione pronunciando lentamente cada palabra.

-¿Y entonces por qué no quieres ni hablarme?

Hermione se quedó en silencio, tendría que decirle ahora, pero no había pensado en nada.

-Draco, tenemos que hablar.- Bien, ahora tendría que decir lo que fuera pero tenía que hacerlo en ese instante.

-Vaya, hasta que te dignas a decirlo...

-No podemos seguir siendo novios- soltó Hermione de repente, Draco se quedó callado y la miro seriamente.

-¿Estás hablando enserio?

-Si- murmuro Hermione mirándolo a los ojos.

-Hermione, no puedes estar diciéndolo de verdad.- contesto Draco con cierto tono de negación.

-Claro que sí, ¿por qué seguir con algo que no tiene futuro?

-Hermione, ¿Cómo puedes decir eso?

-Es la verdad, esto no tiene futuro-Hermione ya no sabía que más decir, tenía que convencerlo de que ya no quería nada más con él.-Yo soy una Gryffindor y tu un Slytherin esto no puede ser simplemente, y siendo sincera, yo…no te quiero-murmuró Hermione, no tenía otra salida más que hacer eso.

-¿¡Cómo es que aceptaste ser mi novia entonces si no sentías nada por mí?

-No lo sé, simplemente no pensé en nada antes de decírtelo, después de lo que paso pensé que te quería, pero, me di cuenta que no.

-¿¡Cómo puedes decir eso?!

-Es la verdad Draco, lo siento.

-Por favor Hermione!! ¿¡Entonces qué fue lo de ayer?!

-Lo mismo de siempre- murmuro Hermione- solo fue…el calor del momento ¿me entiendes?, no significo nada- Hermione fue lo más fría que pudo.

-Oh, claro ¡¡"el calor del momento"!!- exclamó Draco- Sabes, yo no sentí eso de tu parte, sentí lo mismo que yo por ti.

-¿Así? ¿Y qué es lo que sentías?

-Te amo Hermione.

-Draco, eso no es verdad, no me amas, y yo tampoco a ti.

-¿Cómo puedes decir eso Hermione?, te lo eh demostrado.

-Pues lo siento, pero yo no te amo, y no puedo seguir contigo- Hermione trataba de sonar indiferente. Se levantó agarro sus libros y se encamino a la puerta, Draco la tomo por la mano al tiempo que él también se levantaba.

-¡¡Hermione, que demonios te pasa! ¡¡Sabes que me puedes decir todo lo que pase!! ¿Weasley te hizo algo?

-No Malfoy! ¡Nadie me hizo nada!- Hermione se soltó del agarre de Draco.- Ya te dije las razones, adiós.

Draco se quedó parado viéndola marchar rápidamente haciendo que su larga cabellera rizada se moviera incontrolablemente. El rubio se sentó en la silla, completamente destrozado, no podía creerlo y claro que no era creíble, ¿Cómo es que Hermione, que tantas veces le había dicho que lo amaba ahora le decía que nunca lo había querido?, eso no podía ser real. Draco se levantó rápidamente y corrió tras Hermione.

-Hermione!! ¡Espera!- grito Draco cuando estaba cerca de Hermione.

-¿¡¡Qué quieres Malfoy!?!, ¡Ya no tenemos nada que hablar! así que deja de molestarme.

-Sí, tenemos mucho de qué hablar, simplemente no creo que lo que digas sea verdad Hermione.- Draco ya estaba enfrente de la castaña que lo miraba fríamente.

-Pues no me interesa que es lo que creas, yo ya te dije todo lo que tenía que decir.

-Hermione, no puedes estar hablando enserio- Draco se acercó a ella, pero la castaña retrocedió un paso- Vamos, me vas a decir que no fue verdad todo lo que me decías cuando hacíamos…

-¡Cállate!- exclamó Hermione, no quería que las personas que estaban alrededor y que se habían detenido a observar lo que pasaba, se enteraran de todo- Nunca paso nada entre tú y yo, deja de decir estupideces.

-¿¡Nada?! ¿¡Cómo puedes decir eso?!...

-Malfoy, cállate…

-¡No lo haré!- grito Draco.

-Sí, lo harás, o te quedaras hablando solo, discúlpame pero tengo cosas más importantes que hacer.- Hermione subió las escaleras rumbo a la sala común de Gryffindor.

Todo había terminado, Hermione se lo dejó más que claro, no lo quería y para ella lo que paso no significo nada, pero para el sí, lo había significado todo, todo y ahora ya no sería más que recuerdos.

Draco se fue hecho una furia hacia la sala común de Slytherin, cuando entró ahí para su mala suerte prácticamente todos los Slytherin's estaban allí, rápidamente se dirigió a el cuarto de chicos con la mirada de Blaise, Theo y Pansy puestas en él.

La chica les dirigió una mirada confundida a Theo y Blaise.

-Vallan a ver qué pasa- exclamó Pansy.

Theo y Blaise se levantaron y fueron a la habitación de chicos, antes de entrar escucharon sollozos, golpes y un ruido seco de algo que cayó.

-¿Draco, podemos entrar?- pregunto Theo, pasaron unos segundos antes de que Draco contestara.

-Sí.

Cuando los chicos entraron la habitación era un desastre, había cosas en el suelo y unas cuantas rotas.

-¿Draco que sucede?

-¿Paso algo entre tú y Hermione?

-Terminamos.- contesto con la vista fija en Merlín sabe dónde, pero no permitiría que ellos lo vieran llorando.

Los tres se quedaron en silencio, Theo y Blaise miraban a Draco que seguía sin mirarlos, nadie sabía que decir.

-Draco, por algo pasan las cosas-comento Blaise.

Draco no dijo nada, se limitó a esconder su cara entre sus manos, ya que el llanto no cesaba.

Hermione entró apresuradamente a la sala común de Gryffindor, Ginny estaba platicando con Lavender, pero al verla entrar tan apresuradamente, se levantó y fue hacia ella.

-¿Hermione te pasa algo?- pregunto Ginny, cuando la castaña levanto el rostro Ginny noto las lágrimas que caían por sus mejillas.- ¿Herms que paso?

- Ginny, no quiero hablar, no aquí.

-Vamos a la habitación.

Hermione y Ginny subieron las escaleras rumbo a la habitación, al llegar cerraron la puerta y se sentaron en la cama de Hermione.

-Termine con Draco- dijo repentinamente la castaña, Ginny abrió los ojos como platos.

-¿Cómo?! ¿¡Pero si tú lo amas, porque lo hiciste?! ¡Hermione que te sucede? hoy estas muy rara, ¿¡de la noche a la mañana lo dejaste de amar?! ¿¡O es que el muy infeliz te hizo algo?!

Hermione se quedó en silencio, necesitaba tranquilizarse antes de hablar, no quería que su voz delatara lo triste y herida que estaba.

-¿Te hizo algo?!?!?! Lo matare sin duda.

-No, Ginny no me hizo nada.

-¿Y entonces? ¿Qué paso para que terminaras con Draco?

-Nada.

-¿¡Cómo que nada?!

Hermione no podía decir nada de lo que paso, Bellatrix la mataría si abría la boca, o peor aún mataría a Draco y después a ella.

-Ya no lo quiero.

-Hermione, no te creo nada de lo que dices, ¿de la noche a la mañana dejaste de amarlo?

-Nunca lo quise.

-Tampoco te lo creo.

-Nunca lo quise Ginny, estaba confundida, solo eso.

-Claro que no, cuando hablabas de él se te iluminaba el rostro, te veías tan feliz con él, y ¿ahora me dices que nunca lo quisiste? Algo más pasa aquí.

-No pasa nada más que lo que te dije. Por favor, necesito estar sola.

-Está bien, pero me dirás lo que pasa.

-Está bien.

En cuanto Ginny salió de la habitación Hermione se echó a llorar a más no poder, Ginny tenía razón, pero no le podía decir nada, tendría que pensar en alguna justificación para que la pelirroja le creyera, pero en ese momento no tenía ganas de pensar, solo quería dormir, sabía que no había terminado los deberes, pero no le importo, así que se acostó en la cama y en escasos minutos se quedó dormida.

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