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Te amare de principio a fin. — capítulo 3
La limusina paró y Draco abrió la puerta y sonrió gentilmente para que Hermione bajara.
Cuando se abrieron las dos puertas que daban entrada a la mansión, Hermione quedo sorprendida era enorme y tenía una decoración antigua pero con mucha elegancia y los padres de Draco se encontraban de pie junto a la chimenea, Narcissa le dirija una sonrisa a Hermione, claro no había mucha felicidad en ella pero tampoco era fría, Lucius no mostraba señal alguna de haber sonreído pero igual no había tampoco ninguna señal de enojo.
Draco y Hermione se acercaron, ella estaba nerviosa, preocupada por lo que dirían los padres de Draco.
-Hermione-dijo Draco deteniéndose delante de los señores Malfoy-ellos son mis padres Narcissa y Lucius Malfoy.
-Hola querida-dijo Narcissa esforzándose por pronunciar aquellas palabras y que sonaran afectuosas. Hermione estrechó la mano de Narcissa y las dos sonrieron.
-Hola Hermione-dijo Lucius igualmente esforzándose. Y al igual que con Narcissa su mano pero esta vez con más temor.
Narcissa avanzó hacia la sala y se sentó en un sofá negro. Lucius la siguió y Draco tomó a Hermione de la mano y la guió hasta la sala, ambos sintieron nuevamente esa corriente eléctrica recorrer su cuerpo. Se sentaron juntos y comenzó el interrogatorio…
-Y, dime Hermione ¿en que trabajan tus padres?-preguntó Lucius bebiendo un trago de su copa.
-Son dentistas- contestó Hermione intentando ocultar su nerviosismo- cuidan los dientes de la gente-añadió al ver la cara de confusión de Lucius.
-Oh, vaya suena interesante, querida-añadió Narcissa.
En ese momento apareció un elfo doméstico, lo cual no sorprendió a Hermione.
-Ya está la cena, amo-dijo el elfo con voz chillona, haciendo una reverencia.
-Muy bien- dijo Lucius-entonces vamos a sentarnos.
Los cuatro se sentaron en el comedor.
-Lucius, ¿sabes dónde se metió Elizabeth?-preguntó Narcissa a Lucius, este negó con la cabeza.
En ese momento entro una chica corriendo, llevaba un vestido largo y rojo al igual que sus zapatos que llevaba en la mano y ya no quedaba rastro del bonito y elegante moño que había hecho con su pelo que era rubio, su piel era muy clara, sus ojos eran grises, tenía todos los rasgos de una Malfoy y también hay que admitirlo sus curvas eran muy pronunciadas, por un momento Hermione sintió envidia que pasaron a ser celos al acordarse de que esa chica vivía con Draco…pero era obvio que era su prima…
-Hola mamá-dijo la chica tratando de recuperar el aliento, Hermione se quedó helada Draco nunca le había dicho que tenía una hermana.
-Ya era hora de que llegaras Eli, estábamos preocupados por ti.
-Lo siento se me paso muy rápido el tiempo-contestó la chica.
-Bueno siéntate-dijo el señor Malfoy señalando la silla que estaba enfrente de él y a un lado de Hermione.-Ella es Elizabeth Samanta Malfoy.
-Dime Eli-dijo está estrechando la mano de Hermione, ambas sonrieron.
-Hola soy Hermione Granger.
-Y es tu novia…-dijo Eli dirigiéndose a Draco.
-No!!!, no lo somos-contestó Hermione.
-Pero quiero que lo sea-dijo Draco tomando la mano de Hermione por debajo de la mesa y sonriendo.
-Y yo seré la madrina de su boda y de sus hijo…¿verdad?!!-dijo Eli riendo.
-Elizabeth-dijeron al unísono los padres de esta enojados, aunque Eli seguía riendo. Draco miro a Hermione y está a él. Los dos sonrieron y comenzaron a reír también pero en silencio. En ese momento llego el elfo y comenzaron a cenar, Draco, Hermione y Eli se lanzaban miradas de complicidad de vez en cuando. Al terminar la cena Draco se levantó le dio la mano a Hermione y esta se levantó de la mesa.
-Voy a enseñarle la casa-informó Draco a sus padres, avanzaron hacia las escaleras y comenzaron a subir al llegar arriba escucharon que Eli gritaba.
-Pórtense bien!!-y comenzaba a reír, Hermione se sonrojo Draco la miro y sonrió, Hermione hiso lo mismo.
-Elizabeth!!-gritaron nuevamente sus padres y Hermione y Draco rieron.