← Lo que nos mantiene unidos · de
Lo que nos mantiene unidos — capítulo 17
Cap 17:
German empezó a tocar el piano con delicadeza. Era una melodía dulce y tranquila. Sus dedos rozaban las teclas con gracia. Angie lo observo en silencio mientras su corazón latia al ritmo de la música. German se giro y la observo a los ojos. Era como si sus ojos verdes se fundieran en los oscuros ojos de el. De repente el empezó a cantar, era como si cada palabra relatara lo que habían vivido juntos.
Tanto tiempo caminando junto a ti
Aun recuerdo el dia en que te conoci
El amor en mi nacio tu sonrisa me ense;o
Tras las nubes siempre va a estar el sol
Angie sentía como su voluntad de resistirse se desvanecia poco a poco. Cada palabra, cada nota era como si hubiera sido escrito para ellos. De repente las memorias invadieron su mente, robándole una sonrisa. German al verla sonreir continuo:
Te confieso que sin ti no se vivir
Luz en el camino tu eres para mi
Desde que mi alma te vio, tu dulzaura me envolvió
Si estoy contigo se detiene el reloj
Lo sentimos los dos
El corazón nos hablo
Y al oído suave
nos susurro.
La rubia sentía como su corazón se aceleraba y las típicas mariposas en su estomago empezaban a aparecer. Amaba a German, no lo podía negar. Pero aun estaba esa barrera que no dejaba amarlo. El miedo y la desconfianza. Súbitamente la rubia se puso de pie, German se detuvo y la observo.
-German, basta, si? Esto no tiene sentido-le dijo viendo como el se ponía de pie, sin comprender.
-Que no tiene sentido?
-Vos, yo. Nosotros.
German la vio, dolido. Sabia que la había herido y entendia las razones por las cuales Angie estaba asi, pero no iba a dejar que se fuera sin explicarle como sucedió todo.
-Iba a terminarlo todo. Desde la noche en que te tuve en mis brazos supe lo que quería. Estaba confundido. Pensé que Esmeralda había logrado sacarte de mi mente, pensé que podría olidarme de ti; pero no pude. Esa noche mis dudas desaparecieron. Supe que te quería a vos. Se lo que quiero Angie, esta parado justo enfrente de mi.
Angie lo observo sin decir nada. No quería enfrentarse a esto, pero sabia que tarde o temprano tendrían que hablar de ello. Le causaba dolor el recordar.
-No intentes convencerme, German. Vi como la besaste la misma ma;na en que yo descubri que vos eras…
Las lagrimas empezaron a caer por el rostro de la rubia. Con orgullo se las limpio del rostro y camino hacia la puerta. German no la dejo, la tomo por la cadera y la pego a el.
-No te voy a dejar ir, si eso pensas-le advirtió el, sintiendo el aliento de Angie en su rostro.
-No quiero hablar con vos- contesto ella forcejeando.
-Nunca sentí nada por Esmeralda. Crei sentirlo porque era parecida a Maria, ella era un reflejo de Maria y eso era lo que me atraía. Yo…
-Lo ves? Lo entiendo porque seguís insistiendo-lo interrumpio Angie logrando escaparse-vos y maria tuvieron algo fuerte y…
-Maria fue mi esposa, y fui feliz con ella, Angie. Pero tengo que seguir adelante. Me di cuenta de que Esmeralda era solo su reflejo y yo no la amaba a ella amaba al recuerdo de Maria. Con vos es diferente, te amo porque sos… Angie. No hay nadie igual.
-Porque no se lo dijiste, entonces?-pregunto Angie incrédula-tuviste que esperar semanas y aun asi darme la cara sabiendo que estabas jugando conmigo?
Justo en el punto. German trago fuerte, la había lastimado demasiado. El se acerco a Angie y ella dio un paso hacia atrás, esperando una respuesta.
-Tenia miedo. Le temia a quedarme sin casa, en la calle; tengo a Violetta y necesito cuidar de ella. No era solo yo, tengo la responsabilidad de una hija conmigo. Estuve en la cárcel dos a;os, mi hija se quedo sola todo ese tiempo, Angie. No sabia de lo que esa mujer era capaz y tampoco quería saberlo.
-No, German-lo corrigio Angie adquiriendo ese tono frio de nuevo-Violetta hubiera podido con ello. No tener un hogar, ni dinero. Además que crees? Que te hubiera dejado pudrirte en la cárcel y simplemente ver como te alejan de Violetta? Digo, en este mismo instante podes estar con otra persona y no decirle porque tenes miedo de que me vuelva una bruja y haga que te pudras en la cárcel.
German la vio sin saber que decir. Era verdad, no tenia perdón. Lo que le había hecho la había lastimado a tal punto de hacerla dudar de el. Le dolia ver que ya on confiaba en el, pero el mismo se lo había ganado. Pero esto no se iba a quedar asi, lucharía por recuperar su confianza; no importando que tuviera que hacer.
-Angie, estos últimos a;os sin vos han sido una tortura. No me pidas que me olvide de vos porque no estoy dispuesto a hacerlo. Te lastime y se que me merezco esto y mucho mas. Lo único que te pido es una oportunidad para que me dejes demostrarte lo que siento por vos. La verdad no es como parece.
Ese es el tema, German. La verdad hace que todo lo demás parezca mentira.
-Pues no lo es. Todo lo que te dije es verdad.
Angie lo vio, ese dolor seguía presente, Como una hiedra que tenia plantada sus raizes hasta el fondo de su corazón. No sabia que decir. No podía confiar en el. German al ver que ella no respondia se acerco a ella, esta vez ella no retrocedio.
-Te amo. Te amo mas que a mi vida. Nunca te use Angie, todas y cada una de las palabras que Jeremias te dijo era yo. Mereces un hombre que te baje la lune; que te lleve a marte, a la luna. Yo quiero ser ese hombre. Quiero cuidarte y estar allí siempre.
Una lagrima callo por la mejilla de Angie. Era de alegría, de enojo? No lo sabia. Solo sabia que estaba hecha un caos en ese momento. A quien enga;aba? no podía serguir enojada con el. Sus palabras habían derribado la muralla que ella había construido hace a;os. Quería lanzársele y abrazarlo y decirle cuanto lo necesitaba, pero tenia miedo.
-German yo… lo nuestro nunca funciono y tampoco lo hara-dijo ella las palabras saliéndole con esfuerzo- yo ya no siento nada por vos, desde hace mucho tiempo.
German sintió como si le clavaran una estaca al corazón. No quería creerlo y tampoco podía hacerlo. El sabia la verdad. Conocía a Angie como la palma de su mano, sabia descifrar su mirada a la perfeccion. Aun lo amaba y le dolia el decir que no. Esta vez German se arriesgo, con delicadeza tomo las manos de la rubia y las acaricio.
-Se que te hize da;o. Se que cada lagrima que derramaste fue mi culpa; pero vas a perdonarme, lo se. Porque cuando amas a alguien, amas todo de esa persona. Sus errores, sus ciertos. No solo la parte buena sino también lo malo de esa persona.
-y que te hace pensar que aun te amo?-lo cuestiono ella retirando las manos de las de German.
German trago fuerte. Nunca pensó confesar lo que había vivido esa noche. Pero esa simple palabra mencionada por Angietodo se había aclarado. Lo amaba a el y solo a el. Desde que se habían conocido su destino estaba atado y por sus peleas se habían desviado del camino. German supo desde el principio que algún dia estarían juntos, tarde o temprano. Con total seguridad tomo por la cintura a Angie, la acerco a el y menciono las palabras que harian que ella cambiara de opinión:
-Puedes tratar de enga;arte a ti misma Angie pero a mi no me podes enga;ar. Se que mientras Jeremias te besaba deseabas con todas tus fuerza que fuera yo quien estuviera allí, en vez de el.
Angie sintió como la sangre huia de su rostro. Admitia que aun sentía algo por el mientras jeremias la besaba pero creyo que era algo insignificante, un simple recuerdo.
-Esa noche-continuo el- mientras dormias en mis brazos; bese tu mejilla. Al principio murmuraste algo y no llegue a entenderlo. Acaricie tu espalda y dijiste con claridad mi nombre. Se que pensabas en mi y desde esa noche estoy seguro de que no has parado de hacerlo
Angie trago fuerte mientras German hacia la distancia mas corta entre ellos. El acariciaba la espalda de ella, como diciéndole que no tuviera miedo. Poco a poco el corazón de Angie se aceleraba mas y mas. Justo cuando sus labios iban a tocarse, ella volteo su rostro. Los labios de el yendo a dar directo a la comisura de su boca. German suspiro y se alejo un poco, iba demasiado rápido.
-German, entendes que va a ser difícil para mi recuperar la confianza en vos?-pregunto ella volviéndolo a ver a los ojos.
German seguía sin soltarla. No la quería dejar ir, no de nuevo. El asintió con la cabeza viéndola con tristeza.
-Por ahora será mejor que seamos solo amigos-sugirio la rubia quitando las manos de el de su cintura- ya sabes, llevar la fiesta en paz. Será lo mejor para Thiago y para todos.
German no quería hacerlo. Había esperado este momento desde hace mucho tiempo, justo cuando estaba a punto de perder la esperanza la había encontrado. Lo único que pensaba era en besarla, abrazarla, volver a sentir sus dulces labios y tenerla en sus brazos. Había pasado tanto tiempo desde la ultima vez que la había besado, que la sensación se había desvanecido poco a poco. "Esta mujer va a ser mi perdición" pensó German mientras se alejaba de ella.
-Esta bien. Si es lo que quieres-le dijo a la rubia complaciendola.
-Eso quiero- respondio Angie suspirando.
En su mirada había dolor, como si no quisiera decir lo que estaba saliendo de su boca. No estaba diciendo la verdad, German lo sabia. Quería decirle que no tuviera miedo, que el estaría con ella para siempre; que nunca mas la volveria a enga;ar. German camino y justo cuando abrió la boca prefirió cerrarla, no quería presionarla cuando al fin habían hecho un avanze.
-Bueno… queres ir a bailar?-pregunto el con simpatía.
Angie sonrio, la alegría no llegaba a sus ojos.
-German, enserio preferiría que no-contesto ella incomoda.
-Vamos. Somos amigos, no? Que no puedo sacar a bailar a una amiga?
German sonrio simpáticamente mientras le ofrecia la mano a Angie. Ella la vio dubitativa y volvió a levantar la mirada. El la vio con una mirada alentadora.
-Vamos. Te prometo no volar muy alto-le dijo gui;andole el ojo.
Angio rio por lo bajo y tomo la mano de German. De nuevo esa corriente eléctrica le volvia a recorrer el cuerpo. Ahora se sentía segura. Sabia la verdad y aunque no lo fuera, aun si le creía. No podía estar enojada con el, aun le importaba.