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Lo que nos mantiene unidos — capítulo 6
Cap.6
Angelica abrió la puerta a Thiago. Ambos entraron a la casa de Angie y cerraron la puerta detrás de ellos. El pequeño colgó su mochila en un perchero junto a la puerta ¿Qué llevaba en su mochila? Un sueter y un poco de dinero. A pesar de solo tener cinco años le gustaba ser independiente, claro que el dinero se lo daba Angie pero desde pequeño pretendía ayudar a Angie según el con sus gastos. Era la única persona que tenia y el asumió responsabilidad sobre ella.
-Entonces, yo no le digo a mama que me dejaste solo y vos no le dicis que no me quede en donde debería haberme quedado ¿Trato?-pregunto Thiago extendiendole la mano a su abuela.
Angelica sonrio y se puso las manos en la cintura.
-¿y porque crees vos que voy a acceder?-pregunto ella.
-Porque a ambos nos conviene.
Angelica rio y le estrecho la mano a su nieto.
-¿A quien habras salido vos tan picaro?-pregunto ella bromeando, sin esperar respuesta.
-A papa- contesto el pequeño con simpleza.
Angelica lo vio con seriedad pero ternura al mismo tiempo. Desde la mañana había notado pensativo a su nieto, mas de lo normal.
-Abuela ¿Por qué a mama no le gusta hablar de papa?
Silencio.
-No es que no le guste mi amor. Es que… no sabe que decir al respecto.
-Como ¿no lo conocía entonces?
-Si , pero…-contesto Angelica intentado hallar las palabras adecuadas-es algo complicado.
Thiago simplemente asintió con la cabeza y se sento en el sofá, cabizbajo. Su abuela lo imito, sentándose a su lado. Al parecer el pequeño quería decirle algo.
-Sabes-comenzo- hoy una chica me dijo que mi papa siempre estaría conmigo. Aca.
Thiago señalo su corazón y luego bajo la mano de nuevo.
-¿Ah si? ¿No te habras enamorado de la chica, no?
-¡No! Era muy grande para mi.
Angelica rio.
-Yo se que papa esta en mi corazón pero quisiera saber como es, conocerlo.
Angelica observo a su sobrina con ternura y tristeza. El no tenia la culpa de nada, lo único que pedia era poder ver a su papa, como todo niño normal lo haría.
-Bueno, si eso es lo que queres deciselo a Angie.
-¿Vos crees?-pregunto el emocionado.
-Si
Thiago abrazo a su abuela con fuerza, haciéndola reir. Cuando de repente Angie se para frente a ellos.
-Mama ¿puedo hablar con vos un segundo?-pregunto con severidad.
Angelica y Thiago se separaron de inmediato. El segundo brinco del sofá y fue hasta Angie, tomo su mano y le dijo:
-Ma, llevame a ver a papa ¿si?
-Eh… hoy no Thiago. Hoy no puedo-contesto Angie intentando evitarlo.
-Pero vos me prometiste que lo harias-respondio Thiago elevando el tono de voz.
-Pero hoy no talvez…
-Pero mama! YO QUIERO VERLO!
-¡QUE NO THIAGO ENTENDE! NO TE VOY A LLEVAR A VERLO! SOLO TE LO PROMETI PARA QUE ME DEJARAS EN PAZ Y TE DURMIERAS DE UNA VEZ!
El pequeño observo a su madre con despecho. Sus ojos se llenaron de lagrimas. Angie nunca le había gritado, siempre le hablaba con cariño y paciencia.
-Bien-contesto el con enojo- si vos no me llevas, voy yo solo.
Dicho esto Thiago tomo su pequeña mochila, colgada junto a la puerta y salió; dando un portazo al salir. Angie se quedo estatica, su corazón latiéndola a mil por hora. Observaba la entrada, esperando a que su hijo volviera, estaba atardeciendo y no pudo haber ido tan lejos.
-Tarde o temprano lo va a encontrar, Angie-le advirtió a Angelica por segunda vez a su hija, poniéndose de pie.
-Si no fuera por vos, talvez seria un poco mas tarde-contesto la rubia tomando su abrigo y su bufanda.
Angie salió y cerro la puerta tras ella. Con detenimiento observo la calle, no había ni un alma. "*No pudo haber ido lejos"*pensó mientras empezaba a caminar, poco a poco su preocupación aumentando por el bienestar de su hijo. Angie camino cuadras y no vio rastro de Thiago por ningún lado. Con esfuerzo a causa del orgullo llamo a su madre.
-Toma el auto, necesito que lo busques por la plaza y lugares cercanos. Yo buscare en el parque-le dijo mientras observaba a la gente caminar por el parque.
-Esta bien, adiós hija. Te avisare si lo encuentro.
-Gracias-contesto Angie colgando el teléfono.
Ahora su paso era rápido, casi un trote. Ya casi anochecía y Thiago seguía sin aparecer. "*No debi haberle gritado, me muero si algo le sucede por mi culpa"*La joven siguió caminando, cada vez mas rápido, con la esperanza de que su hijo estuviera en algún lugar del parque.