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Más que amigos — capítulo 9
Narra Sam
Si, definitivamente quería más y estaba mal, definitivamente mal. Vi como Tom desaparecía, mi vista se volvía borrosa. De pronto todo estaba negro. Mi cuerpo comenzó samorrearse con fuerza, no podía controlarlo, algo externo lo movía y yo no podía moverme. Sentí que me gritaban, mi nombre, una y otra vez, cada vez más desesperadamente. No reconocía la voz, no sabía quien era.
- ¡Sam! ¡Sam! ¡Dios Santo, despierta!- Me rogaba la voz- ¡Sam, despierta, por favor! Abrí los ojos con lentitud, y me vi en el suelo. Tom me miraba desesperado, cuando por fin, luego de varios intentos, logré sentarme, él me rodeo con sus brazos en un abrazo fuerte y desesperado, acogedor que me obligo a cerrar los ojos.
- Deberíamos ir a la escuela- Propuse, susurrando al fin, en su oído.
- Si, vamos- me respondió, en un murmullo El viaje en el auto fue extraño, pero Tom no dejaba de hablar, creo que no quería que le silencio incomodo nos rodeara cuando él cerrara la boca.
- ¿Sam, tu conoces a Logan?- Pregunto con curiosidad, sacando de su mochila aquella libreta azul.
- No, no se quien es- Respondí sin alejar la mirada del camino.
- Yo tampoco de hecho- Aceptó. Comenzó a escribir en silencio en su pequeña libreta. Con concentración, con cautela, dando forma a hermosas letras, que por más que yo lo intentara, no lograba leer sin estrellarnos con un árbol, un poste o atropellar a alguien. Pareció que escribía algo muy importante, porque escribía con el ceño fruncido y se mordía el labio.
- ¿Que escribes, Curls?- Pregunté con voz infantil y curiosa.
- Nada, Sammy. Solo tonterías- Me miro y sonrió de esa encantadora manera que lograba enternecer a cualquiera. Con esa sonrisa que tiene, hermosa, que hace que mi estomago de vueltas, que sintiera mariposas.
- ¿Como...como era Adene?- Pregunte. Apuesto que era perfecto, claro que lo era, de seguro. Él había dejado la barra de perfección de Tom demasiado alta. ¿Pero a mi que demonios me importa? Aun así, la foto que vi era la prueba irrefutable de que él es o bueno, era un chico hermoso.
- Bueno, era muy amable- Contesto en un murmullo.
- ¿Solo eso? ¿Salias con él porque era muy amable?- Pregunté con algo de furia en mi forma de hablar. Yo tambien soy amable, no solo eso, soy simpático y divertido. Pero de seguro él era amable de una forma especial, diferente. Adene y Tom. Tom y Adene. Sam y Tom. Tom y Sam. Sus nombres no sonaban bien juntos, pero los nuestros si. Hay personas que incluso los confunden, por lo parecidos que somos, somos iguales en tantos sentidos. De todos modos, ¿Porque pienso en esto? No me gusta, me gustan las chicas. Las chicas, las chicas, las chicas. Pero sin importar nada, sin importar con quien este, siempre vine, va y vuelve la imagen de Tom.
- No solo era eso, Sam- Gruño- Era un buen chico, era amable, divertido, lindo, no era un generalista- Comenzó a decir- Trabajador, era listo. No era como todos los chicos, no era "Solo Amable", Sam. No hablamos hasta llegar a la escuela.
- Tenemos Ingles, con los chicos y Jane- Comentó al bajarse del auto con voz dura- Debemos apresurarnos, sino quieres que tu hermana nos asesine- Dicho esto se puso a correr- Vamos Sam, apresúrate- Sonrio, moviendo sus rulos al viento, mojándose con la lluvia- Que me estoy mojando entero, Bouncy. Corrí tras él, alcanzándolo solo al llegar al salón. Entre jadeos, me senté junto Tom en el puesto en frente del de Maxxie, que es ultimo del rincón. Él rubio estaba sentado en la esquina y Jack estaba intentando hablarle, pero este no lo miraba.
Narra Jack:
En la mañana, luego de irme a la escuela, corrí al salón de música. Pero no entre, porque Cam acababa de entrar. Estoy seguro de que ni el ni Maxxie me vieron. Maxxie tocaba su guitarra, cantando bajito 'Wonderfull' Cameron entró, cerrando la puerta de un portazo que hizo saltar a Maxxie. Yo solo observaba desde la ventana, rogando que no fuera lo que yo imaginaba. "¿Te llamas Maxxie, cierto?" le dijo con voz autoritaria. Maxxie bajo la guitarra, y paso su mano por su caballo rubio, nervioso. Cam era alto, musculoso, de cabello castaño claro, de voz autoritaria y siempre dura, con ojos celestes con azul. Era enorme, si lo comparas con el pequeño Maxxie. El rubio se relamió los labios, asintiendo levemente con la cabeza. Asustado. Se veía tan asustado que me hacia temblar. "¿Y como esta tu novio, eh?" pregunto. El duendecillo, que tenia la cabeza agacha, la levantó de repente con los ojos muy abiertos, nervioso y aterrado. "¿Que paso, maricón? ¿Tu noviecito te corto la lengua?" se burlo, botándolo con un solo puñetazo en la mandíbula. Le dio muchas patadas en el estomago antes de que yo pudiera salir del shock y reaccionar. Con furia, como la de la primera vez que golpee a Edd, comencé a golpearlo incesantemente. No podía detenerme, estaba molesto. Escuchaba que Maxxie me decía que me detuviera. Decía mi nombre, con la voz rota, preocupada y triste. Intentaba quitarme de sobre Cam, pero solo conseguía alejarme unos centímetros. "¿Te gusta molestar a los demás, idiota?" me burle "Yo te voy a enseñar a no meterte con los demás y mucho menos con Maxxie" gruñí, golpeándolo. Sentí las risas de mis amigos en el pasillo, seguido del grito aterrado de Jane "¡Jack basta!" muchas manos intentaron quitarme "¡Basta Jack, es suficiente!" repetía Maxxie. Peter, Maxxie y ese chico que no conocía me quitaron de encima de Cam. El imbécil se levanto y se fue corriendo. El rubio abrazada a Jane con fuerza, mientras Peter me miraba reprocharte, pero sin entender que reprochaba, porque se veía confundido. Me llevó a un rincón del salón y me miro esperando que yo respondiera. "El empezó. Golpeo a Maxxie y yo me metí. Peter, yo…"comencé a decir, pero su expresión había cambiado "¿Golpeo a Maxxie? ¿Esa … pared?" pregunto. Si, Cam era como una enorme pared. Peter volteo a ver a Maxxie, tenia roja la mandíbula.
Narra Tom
Sam miraba con impaciencia el reloj, moviendo su pierna, haciendo sonar sus dedos. Yo, en cambio escribía con lentitud en mi libreta. Veo a Cam entrar, tambaleante y golpeado. Sam me pregunta que le pasó, yo respondo solo levantando los hombros y continuo escribiendo. Me alegra, en cierta manera, que alguien le haya dado lo que por tres años soporte. Jane se voltea hacía nosotros, con la mirada nerviosa y preocupada. Sus ojos verdes fijos en su hermano, quien de seguro ni siquiera notaba que ella lo estaba mirando. La chica se arregla el cabello, la parte que tenía rapada tenía unos cuantos rulos encima. Suspira, me mira de reojo y vuelve a fijar la mirada en Sam.
- Sam ¿Que te pasa?- Pregunté por fin.
- Quiero irme, no me siento bien- Contesta en un murmullo.
Mirrow, Fallwords. Ya cállense- Nos reta el profesor J.C se dio vuelta. Cuando volví a mirar a Sam lo sorprendí mirándome con ojos suplicantes. No comprendí de inmediato que es lo que quería.
Vamonos- Susurra en mi oído- Vayámonos juntos- Mi corazón inmediatamente comienza a latir con fuerza, con más de la usual. Su voz, Su voz sonaba seductora y cómplice. Lenta y profunda. Como si supiera que utilizando ese tono conmigo iba a conseguir absolutamente todo lo que él quisiese.
-
Sammy- Es lo único que alcanzo a decir antes de que la campana suene, Sam tome nuestras mochilas y me jale hacía afuera. Sinceramente no se como me convenció, pero nos fugamos. Nos fuimos por la parte de atrás del colegio. Nos fuimos, rogando que no nos atraparan.
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¿Quien es Logan?- Pregunta, murmurando con voz curiosa.
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No es nuevo, según dijo Jane, esta aquí desde Kinder, pero nadie lo nota- Le expliqué y él sonrió divertido. Las calles estaban vacías, nos fuimos a almorzar, al cine, luego por un helado y nos sacas fotos. Fue divertido, realmente la pasamos bien. Como solía pasarlo con Adene... Adene. No quiero pensar en él, pero Sam lo trae y lo trajo de nuevo a mi mente. Es difícil entender lo que él piensa respecto a Ade, parece odiarlo pero cuando pregunta por él, lo hace con curiosidad pura, y parece que desea una respuesta especifica. Llegamos a mi casa, Anne no estaba, Connor y Collin salieron con unos amigos. Sam entró de forma nerviosa a mi casa, mirando a su alrededor tímidamente y con interés. Al sentarse lo primero que hizo fue tomar una pequeña foto enmarcada que estaba encima de una mesita junto al sillón. Una foto con él, Jane, Peter, Jack, Maxxie y yo. En el patio de la escuela, sonriendo. Sam sonríe, mirando la foto con nerviosismo e interés, parece mirarla para buscar algo.
Nos vemos bien, sobre todo tu- Suelta de pronto, noto como agacha la cabeza y sus mejillas se enrojecen. Sonrío divertido, ¿Porque le avergüenza decirme lindo? Claro que el rubor en sus mejillas lo delataba incluso cuando intentaba esconder su rostro de mi mirada.
No, tu te ves mejor- Sonrío- Aunque creo que la cara y la pose de Jack nos jode a todos- Rio, él me mira, suelta aire con lentitud y sonríe.
- Bueno, de todas formas me alegra que la enmarcaras- Lo miro exigiendo una explicación- Creo que es la unica manera de recordar la manera en que Maxxie se comportaba con Jack antes de lo de Josh- Explica.
- Si-Hago una mueca. En la foto Maxxie sostiene con fuerza la mano y besa mejilla de Jack mientras él sonríe coquetamente hacía la cámara- ¿Crees que es cierto?
- No, Jack no le haría eso- Me contesta- Él no es así, no dañaría a Maxxie. Silencio incomodo, ¿Porque? Soleteros hablar mucho, sin cesar, o nos quedarnos viendo el uno al otro en silencio horas y horas, sin importar que ocurriera a nuestro alrededor. No me gusta estas así con él, así que decidí que no me quedaría en silencio viendo como todo se arruina
- ¿Sam, hay algo que te molesta?- Pregunto. Me mira, con ojos avergonzados, sabía bien que me iba a mentir, sabía que esa respuesta que me daría sería una completa farsa, que no sería cierta.
- Claro que no, Tom- Sonríe falsamente. Mentira. Levante la ceja. Sammy esquivo con rapidez mi mirada, se veía nervioso, jugueteaba con sus dedos y apenas podía respirar con tranquilidad. Se notaba a Kilómetros que mentía. ¿Sentía asco por mi? ¿Quería golpearme por ser un maldito maricón? Yo ya sabía que algo así pasaría, a todos les pasa, por una u otra razón.
- No me mires así, Curls- Me rodea con sus brazos y me abraza, escondiendo su rostro en mi cuello. No sabía que decir, como reaccionar, era extraño. Sentía su nariz pasar con delicadeza por mi cuello, haciéndome cosquillas, o sus labios rosar con mi piel.
- Entonces...- Suspiro. Él se separa de mi, pero aun esta muy cerca, mirándome directo a los ojos, con sus enormes y hermosos ojos azules que me cubrían por completo, siento su nariz rozando la mía. Cierro los ojos, apenas siento su aliento sobre mis labios. Sus manos heladas me hacen estremecer al momento en que él las pone en mi cuello, sus labios comienzas a rosarse con los míos,sin llegar a besarme, sonríe sin dejar de hacerlo, abre un poco la boca, para que nuestros labios puedan acoplarse mientras va a cortando la distancia entre nosotros, y entonces....