← Caza de Sangre · de
Caza de Sangre — capítulo 1
Tras los días de la segunda guerra mágica, Albus Dumbledore sospechaba que la vida de la orden, de dos generaciones de magos y brujas había cambiado, muy en especial tres vidas en común, Lily Evans, Severus Snape y Ginebra Weasley, esa tarde, estaba en su despacho sin poder ignorar los estragos de una guerra más y no estaba solo.
Severus estaba ahí, sosteniéndose con debilidad en el pensadero que Albus Dumbledore intentaba ignorar, lo había llevado ahí cada tarde en los últimos días, pues su muchacho insistió en verlos recuerdos de la guerra y su papel con lord Voldemort, no es que hubiese olvidado que entrego su lealtad al mago y lo que ocurrió en esos años con su papel de espía y actuando de leal para el mismo. Pero no podía saber lo que hizo bajo imperius. Severus despertó preguntando cómo murió Alastor Moody, tras escuchar rumores entre los otros pacientes de Pomfrey, ofendido con el modo en que estos hablan de él, supuestamente a sus espaldas, otros señalando de frente y otros más hablando de él como si no estuviera presente, lanzándole siempre esas miradas austeras; Hasta el final de la guerra Severus Snape había estado de lado de lord Voldemort y lo único que podía comprobar lo contario, Albus Dumbledore había jurado no mencionarlo ni por error.
La mirada oscura y débil del mago cruzo la de Albus - hijo, escúchame
-Entonces es verdad- esbozo Snape con voz trémula
-Ellos no saben lo que paso en el ministerio, estuviste dispuesto a morir por Lily, defendiste a tu hijo, a Harry, ellos solo blandieron una varita para salvarse ellos - justifico Albus cabreado, y es que Albus Dumbledore nunca había parecido tan ofendido por quienes fueron sus estudiantes en tantas generaciones
-Un hijo que no conozco, lord Voldemort se encargo de eso
- dijo con rencor apenas apartándose del pensadero y paso de largo a Albus, se sujeto la herida que aun amenazaba con abrirse y dejó escapar un doloroso suspiro - me has dicho de lo especial que fue la conexión con mi hijo, cómo es que ahora, parece no existir
-Existe Severus - recalco Albus algo ofendido, él no se equivocaba - solo, no la has dejado surgir, dime algo, en verdad no sientes nada cuándo escuchas su nombre, cuándo piensas en él
Severus alzo la cara mirando de frente las pinturas de todos esos ex directores, esperando igualmente una respuesta, se sumió en la repetición automática de su cerebro, el nombre "Harry" le parecía algo efímero, pero también tan familiar, le dolió como todas las veces anteriores la cabeza tratando inútilmente de encontrarle sentido, de imaginar cómo podía ser su hijo, seestremeció ante el dolor que amenazo con dejarlo sin fuerzas, apenas pudo sentarse al escritorio de Dumbledore y se quedo ahí gruñendo por el dolor de las heridas
Albus avanzo entonces, rodeo su escritorio y se sentó de frente a él
-Cada que intento recordarlo el dolor es, es como si me arrancaran los recuerdos
Albus nunca había sido adepto a ver sufrir a las personas, como siempre fue adepto a pensar lo mejor de ellas y como era notable ahora, no le gustaba no servir de mucho en curar heridas y prevenirlas, nuevamente veía las de Snape como si las hubiese provocado él mismo, lo notó extrañamente sumido en sus pensamientos, en sus conclusiones
Y es que Severus Snape repasaba lo que sabía, tenía un hijo cuyo lazo sanguíneo rebasaba lo probable y cada vez que quería pensar en la sola idea de tenerlo su cabeza amenazaba con destrozarse entre poderosas garras -¿Cuál es su historia? Porque lord Voldemort se empeño en que lo olvidara, solo a él, a mi hijo
Albus no se olvidaba del poder mental de Snape pero le sorprendido la deducción sobre el último acto de Voldemort
-Peter ¿le recuerdas a él?
Severus asintió algo fastidiado ya por el dolor y suponiendo que Pomfrey ya no tardaba en presentarse ahí para reclamarle y llevarlo a la enfermería, asintió para el viejo Dumbledore echando la cabeza sobre el respaldo para dejarse al dolor y escuchar lo que el mago debía decirle
-Bueno Peter sabía de la profecía de Trelawney, la que te contaba
Severus cerró los ojos con fuerza y los abrió con la misma rapidez con que los cerró, un impulso eléctrico pareció chispear en su cerebro
-No la recuerdo
Si la intensión de Voldemort era que olvidara a Harry, cual era la relación de que olvidara una profecía de la que desconocía su importancia en la historia que Albus comenzaba a contarle, pero le dejo seguir
-Bueno la profecía hablaba de un bebé que lo derrotaría, que nacería a finales del séptimo mes y que tendría un poder que Voldemort no- espero un poco para confirmar que Severus estaba bien para seguir escuchando
El mago movió una mano invitándole a seguir - bueno, la profecía también decía que era el hijo de quien lo desafío tres veces
-Bien- fue la cuarta palabra de Snape y de nuevo había empuñado los ojos tras otra chispa en su cabeza
-Esa profecía señala a Harry naciendo, de Lily por supuesto del padre que desafío a Voldemort tres veces, Peter sabia todo eso y se encargo de enviar a Lily a tu casa, me temo que eso tampoco lo recordaras porque Lily borró su encuentro, se sintió traicionada porque no le confesaste, antes de lo que paso entre ustedes que estabas ordenado en las final de Voldemort
Severus que no olvidaba lo bastante critica que era la chiquilla con los engaños y solo le quedo suponer que se habría sentido más que ofendida y algo en su mente dijo "bien Lily no espera menos de ti, confié siempre en que sabrías actuar con sabiduría en adversidades"
-Lily no solo borró de tu mente su encuentro sino que utilizo un maleficio para cambiar la imagen de su hijo, ya que ella estaba casada con James Potter cuando cometieron la infidelidad
Severus gruño ante el nombre pronunciado, pero no hubo nada que hiciera ver a Albus que Severus se jactaba de hacérsela buena con Lily mientras James estaba casado con ella, al contrario el oscuro mago que ahora vestía pijama blanca y gris se removió molesto consigo mismo, alzando la cabeza y Albus supuso que esa mirada fría era por haber puesto en dicha situación a Lily
-Supongo que Harry, mi hijo- pronuncio dolorosamente, incorporándose
- se parece a Potter
-Así mismo, no hace mucho aceptaste que Harry siguiera siendo Harry Potter
Severus reparo un poco en su finalidad, quizás por respeto, le debía a James Potter el haberse metido con su esposa
-Lily y James "murieron" tras el ataque de Voldemort y tu hijo sobrevivió, yo mismo me encargue de dejarlo con petunia Dursley
-Y esa es… - se detuvo a pensar por sí mismo, ya que el nombre al menos le sonaba - ¿no era Evans? ¡La hermana de Lily! Pero ella, ella odiaba a Lily por ser bruja - su voz aunque trémula tenía el seseo digno del odiado profesor y su claridad al hablar
-Me temo que te debo una disculpa, deje a tu hijo porque creí que era lo mejor pero Petunia trato todo ese tiempo peor queaun elfo domestico a tu hijo, aunque, tú te encargaste en secreto y en las sombras de él
-¿Yo? me encargue de mi hijo…. Entonceshe-sido… un… ¿Buen padre?
Ahora fue el turno de Albus en removerse - me temó Severus que pudo más el que Harry se pareciera a James que apenas vino a Hogwarts mostraste detestarle aun más que al mismo James, veías en él más arrogancia que la de Potter
-Sospecho- lanzo con desanimo y un dolor causado emocionalmente - que no quise aceptar que Harry era incluso más arrogante que yo
-Supongo que algo dentro de ti lo sabía y no estaba dispuesto a aceptarlo y si, Harry es tan arrogante como tú- se permitió una leve sonrisa - en muchas cosas Harry es como tú, Lily está muy segura que Harry tiene bastante de los Prince, aunque yo le he visto, que igual es un Snape en toda la extensión de la palabra, Severus - su voz sonó seria y cálida - fuiste un gran padre, le protegiste, lo cuidaste, incluso cuando yo mismo- ahora había también tristeza en sus voz- me negué a que lo cuidaras
Albus lo notóremoverse, Severus Snape estabamolesto consigo mismo, tanto que las heridas le escocieron y apretó los dientes soportándolo
-¿Estás bien muchacho?
Severus solo meneo la cabeza y siguió sujetándose sobre las vendas, estas se tiñeron de rojo y empaparon hasta la camisa
-Vayamos con Pomfrey
Albus se puso en pie y ofreció su mano a Severus - puedo solo- gruño el mago y se levanto, un esfuerzo y el dolor lo invadió
-Severus, muchacho…- Albus no supo qué hacer, estaba ahí frente a él viéndolo como caía de trasero en la silla
Snape gritó al contacto doloroso, comenzaba a temblar y apretaba los dientes por la contención del dolor
Albus miro las pinturas en su despacho y hablo a una - Trae a Pomfrey
El hombre de sombrero de punta enorme y de barba más grande que la de Albus aunque menos plateada desapareció, un instante después volvió - no debe tardar, la he encontrado camino acá
Pomfrey entro sin anunciarse y fue a donde Severus - ¿Pero qué? ¡Por las barba de Merlín Severus! - Fulmino a Albus con la mirada- ¿Qué? ¿Qué has estado diciéndole?
El director estaba angustiado mirando toda esa sangre que apenas escucho la pregunta hecha para él -Solo le hable de Harry -nunca se había visto como un indefenso niño ante los cuestionamientos de nadie, pero Pomfrey tenía una mirada asesina para él
-Tengo que llevarlo a la enfermería- y se levanto y jalóSeverus por las manos - vamos, levántate
Severus apenas estuvo de pie soltó un gruñido, su respiración ya estaba cortada era una punzada de dolor cuando respiraba y cuando no
-¡Pu-Pue-Edo So00lo!!!- se sacó las manos de la bruja de encima y avanzo a pasos débiles pero grandes, Severus Snape iba tan erguido como nunca antes. Si Harry lo mirara en ese momento supondría que las heridas le dolían menos de lo que la herida causada por Fluppy le dolió casiocho años atrás. Llegó a la enfermería y se tumbo en la cama con cuidado, más del que aceptaría tener
Pomfrey se apresuro con las pociones, acercándolas en una levitada bandeja plateada, y comenzó a sacarle las vendas teñidas de sangre
-¡Por Merlín!!
La herida era profunda estaba enrojecida y más abierta que nunca, brotaba sangre como una cascada
Albus que estaba al pie de la cama guardando distancia, observo la escena, ahora más que nunca se sentía culpable
-No es tu culpa viejo senil - gruño Snape
Albus lo miro entonces como si se preguntara porque el tono amable de Severus
-O debo decirte papá - otra vez había gruñido pero su tono era de amabilidad - quizás haya olvidado a mi hijo pero no me olvido del ejemplo que tuve de un padre
El pecho de Albusse inflamo de alegría - ¿Recuerdas eso?
-Te recuerdo intentando persuadirme de llamarte de ese modo, poco antes de graduarme, debo suponer que estaba prevenido de lo que haría
-Lucius me lo confió
Severus cayó en cuenta que no había preguntado nada sobre su amigo
Si Harry no existía en su vida, su amigo Lucius muerto tampoco
Y el rostro que estaba teñido de un rosa de felicidad se ensombreció - Severus
Pomfrey se desocupo un instante de la herida y fulmino por segunda vez esa noche a Albus Dumbledore con su mirada - hablaremos de eso después - agregó el director tragando con dolor
Severus miro al par de hechiceros suponiendo que le escondían algo, que muy claramente estaba discutiendo con miradas, prefirió no interferir o Pomfrey iba a cuidarlo de mala gana y ya conocía los modos poco amables de Pomfrey combinados con su destreza como curandera y su juramento de salvar vidas. Lo que tuviera que saber, seria en otro momento.
…
La ciudad de Gloucester, la zona boscosa y montañosa que ese verano lucia verde, donde el sol brillaba más que nunca en un amarillo dorado que bordeaba las lujosas casas, decenas de estas enfiladas a orillas del rio Wye, una especial pintada de rosa pálido, con un jardín extenso donde habían regados juguetes infantiles, un caballo de madera se balanceaba aun, el triciclo rosa parecía haber sido utilizado segundos antes y tras las ventanas solares se asomaban un par de chiquillas, la más grande, que dejaba ver sus seis años de vida, tenía unos ojos azules rebosantes de ternura, de cabello claro y lacio, blanca y poseedora de unos labios rosas carnosos. Una niña delgadilla que intentaba alcanzar lo que una regordeta y aristocrática mujer sostenía entre las manos intentando sacarse a la niña de encima, y estaba la otra, más pequeña de notables cuatro años, con el cabello revuelto, rizado, cuyos ojos eran color miel y su tez parecía rosada y unos delgados y grandes labios. Casi estaba sobre la otra niña intentando coger la misma cosa
-Bueno paren ya las dos- ordeno la mujer con aires de desesperación
-Vamos tía Eliana, qué dice esa carta
La mujer sentó a la niña a su lado derecho y alcanzo a la otra inquieta y la sentó a su otro costado - veamos- dio vuelta al sorbe buscando el remitente, y volvió a dejarla por el lado a abrir -pues no dice quien la envía
La niña se rasco la nariz - ¡Sara! Santo Dios esos modales niña - exclamo horrorizada Eliana
La niña acicalada se hundió en hombros y la mujer regordeta ignoro el ademán inocente abriendo el sobre
-¿Es de mamá?- pregunto la más pequeña
La mujer miro esos ojos cafés que se parecían a los suyos y sonrió, le conmovía saber que el par de muñequitas estaba triste porque hacía días que su madre había salido de su casa y no había regresado, estaban entonces bajo el cargo de Mouris, tío del trió de Austen
El mismo hombre bajo las escaleras de la lujosa casa cargando a un pequeño niño, muy parecido a la niña mayor, Sara, los mismos ojos aunque este era castaño y solo tenía un par de años de vida
-¿Eso es sobre mi hermana?- pregunto el galante y mozo hombre que cargaba al pequeño de vestimenta azul
Eliana lo miro con una sonrisa de fascinación - eso parece- noto a la pequeña Jane jalándose las faldas con desesperación
-Jane "por la virgen", quédate tranquila un instante pequeña
Pero la niña no menguo las ansias mirando fijamente la carta
La mujer la abrió por fin, su hijastra, Elizabeth Austen no aparecía entre los muertos de lo que se dijo, fue una cadena de asesinatos producida por un grupo de terroristas, quien si se había encontrado era a Adam John Austen, padre de los tres chicos a los que observo de uno en uno, hasta que reparo en Adam, el ultimo de la familia
En la carta había más letras que no parecían haber sido escritas por el mismo redactor que hablaban de la desaparición de Elizabeth Austen como encargo exclusivo de un grupo selecto y anónimo, cuyo representante solicitaba el día presente para una plática personal, firmada por Albus Dumbledore
La mujer perdió un tanto el color rosa de sus cachetes - Mouris, puedes llevarte a los niños a sus habitaciones - miro expectante el reloj cucú al frente, faltaban cinco minutos para que el tal Albus Dumbledore apareciera ahí para hablar de Elizabeth, miro a su hijastro llevarse al trió de Austenescaleras arriba, cuando desaparecieron apenas pudo acomodarse el cabello y se levanto y atendió al timbre que ya sonaba
-Adelante
- ofreció al viejo y elegante hombre, de barbas plateadas y que llevaba esas gafas de media luna y que la observaba como si la conociera
-Mi señora- espero por que se le tendiera la mano, cuando la mujer la ofreció, Albus la besó por formalidad -se preguntara quien soy, bueno, trabajo con el cuerpo de servicio que investiga las muertes del bosque de Dean
La mujer estaba atónita aun, mirando la corbata de bolas de todos colores, muy llamativa para su gusto - pase, adelante por favor
-A muy amable - se paso detrás de la mujer que lo digirió hasta la cálida y viva sala
-Siéntese por favor, le ofrezco algo de beber
-Estoy bien, si es tan amable de escucharme y responder algunas cosas yo estaré muy complacido
La mujer titubeo pero se resistió a sus modales y fue a sentarse de frente al hombre -y bien- estaba tan impaciente, como abrumada por la falta de noticias
-Si es tan amable de decirme, un poco sobre que hacia la señora Elizabeth en el bosque de Dean
La mujer se removió en su lugar - bueno, tengo entendido que mi hijastra fue a una cita con su esposo, ese hombre tan- frunció el rostro con molestia - bueno él no era muy amable y poco sabíamos de su pasado o su vida, siempre fue muy reservado, él se fue unos meses después de que Adam naciera - recordó al pequeño niño que estaba arriba
-¿Adam?
- cuestiono Albus algo sorprendido, de algo le sonaba el nombre, ¿pero dónde?
-Sí, Adam Austen
Ahora Albus estaba convencido de que hablaban del mismo jugador de quidditch, estudiado en Hogwarts los primeros años, después no supo nunca sobre su paradero, ahora, bien, supuso, se había graduado de alguna otra escuela de hechicería y se había casado con una muggle, quea juzgar por la vestimenta de la mujer frente a él, no era cualquier muggle
-Es el tercer hijo de mi hijastra, Sara la mayor y Jane, Elizabeth fue a encontrarse con él, el hombre quizás pretendía hacerla caer y que lo disculpara por huir, pero no regresaron, acabo de recibir la carta del ministerio, el murió, encontraron su cuerpo
-Tengo entendido lo mismo, entonces, me dice que Elizabeth tiene tres hijos
-Así es- asintió la mujer conmovida - dígame, Elizabeth ¿Está muerta? ¿Desaparecida? ¿Por qué no sabemos nada? ¿Qué está sucediendo?
Albus lo sintió por la mujer, suponía que estaba afligida por su hijastra y por los tres pequeños -yo espero tenerle buenas noticias - ofreció gentilmente - si no le parece atrevimiento de mi parte, le importa si conozco a los niños
La mujer salto un poco, apenas limpiándose las lagrimas con un pañuelo rosa - es usted padre… abuelo- concreto firme y algo tajante, estaba en defensa
Albus lo pensó dos veces, no había tenido hijos propios y vio siempre como a unos hijos a sus estudiantes pero si a había a quienes llamar hijos esos eran James, Sirius, Remus, Severus y Lily, sobre todo Severus -si…- y nietos, bueno, si Severus era su hijo, como suponían la gente de la campiña entonces el tenia nietos a quienes presumir - y si… mi hijo Severus tiene cuatro hermosos chicos, dos niños y dos niñas de los cuales estoy encantado
La mujer pareció entonces sonreír - habla usted con mucho orgullo de ellos
-Bueno tengo mis motivos
La mujer no dijo nada se levanto, fue a la escaleras y alargo el cuello - Mouris puedes traer a los niños
Nadie respondió arriba pero al siguiente instante los ruidos de pequeños pasos se escucharon, en el pasillo, las escaleras y de camino a la sala, Albus se movió encontrando a tan dulces infantes
-Mouris este es Albus Dumbledore, quiere conocer a los niños
El joven fue más amable y poco sobre protector, todo lo contrario pidió a las niñas presentarse y presento a Adams que apenas balbuceaba y tenía un vocabulario de diez palabras, quien quiso ir a los brazos de Dumbledore
Albus lo cogió mirando con algo de inquietud a la mujer, pero esta no dijo nada, miro al niño en los brazos de Albus como si viera a un nieto y a su abuelo conocerse por primera vez, el pequeño era bastante inquieto, con esa mirada inquisidora y viva, Albus supo que estaba frente a un mago nato, el hijo de Adam Austen, un excelente capitán de quidditch aunque no muy sabio mago, el poco tiempo que le conoció, Adam no superaba las expectativas en ninguna materia, aunque la historia de la magia era su fuerte, quizás porque, era el único libro que había abierto en su vida
El pequeño le jaló la barba y Mouris se apuro a sacárselo de encima - una disculpa, que pena, pero él, es así
-A no te preocupes, ya le dije a tu
-Madrastra
- dijo el chico con orgullo
-A tu madrastra que tengo cuatro nietos, pero he de aceptar que no estuvo mucho en estas edades - recalco mirando a Adam
La mujer y el joven sonrieron -y estas son - miro a la mayor
-Sara Austen para servirle- dijo la niña solemnemente
-Un gusto Sara- Albus no pudo evitar el hecho de que la niña no era una bruja, una lástima porque su legeremancia hablaba de un coeficiente superior, una Ravenclaw sin lugar a dudas
Jane fue muy inquisitiva con el hombre extraño que se acerco rompiendo el contacto entre este y su hermana - Jane - dijo secamente
Albus quedo más fascinado aun, una bruja en potencia, sin dudas una Slytherin
-Un gusto Jane
-Usted conoce a mi madre, sabe donde esta ella
Albus se incorporo dudoso, alargando la miradaa la mujer y el joven, quería su aprobación para hablar sobre la madre con las pequeñas
-Descuide, ya sabemos que mamá está viva, aunque perdida - dijo Sara con esa propiedad y madurez de un adulto
-En ese caso, así es, mi equipo y yo sospechamos que está desaparecida
-Entonces a eso ha venido- volvió a decir Sara levantando la barbilla
-Sí, y creo que mi presencia aquí está de más ahora, Sara- le dio una leve reverencia - Jane - la reverencio igual - ha sido un placer - tomó la manita de Adam - un placer conocerte a ti también -entonces miro a los dos adultos - les agradezco su ayuda
Los dos asintieron y le acompañaron a la salida, Albus se fue de ahí enlistando la información, Elizabeth era una muggle y perteneciente a la aristocracia, con una madrastra que la apreciaba y a sus hijos y hermano, el cual estaba a cargo del trío Austen, Sara, Jane y Adam, de los cuales los dos pequeños eran hechiceros. Elizabeth estaba casada con Adam John Austen, quien la abandono y con quien el día de sus muertes estaba para hablar de un regreso
Paso por el ministerio solo para confirmar sus sospechas, Adam no había acabo sus estudios, tuvo un accidente en quidditch y termino como mago austero, que se caso con la muggle Elizabeth. El cual formo parte de las filas de Voldemort en los primeros días tras el regreso de este, pero por alguna razón que se llevo a la tumba, dejo las filas, Albus supuso que paso lo mismo con Rabastan Black. Le pareció defendible que hubiere desertado y pretendido volver con su familia, pero Kingsley argumento bajo citas que el mago quizás solo quería protegerse con la familia, pues era un visionario conquistando mujeres con poder, quizás Elizabeth había perdido su interés cuando su padre enviudo y se caso con una mujer que no quiso dar un centavo al mediocre esposo de su hijastra
Albus llegó a Hogwarts por la noche para encontrarse con que Severus Snape había recibido visitas, ninguna de Harry o Lily, pero sí de Ginny, quien salía justo en esos momentos de la enfermería
-Buenas noche querida - dijo Albus con amabilidad
-Buenos días director
Aun le extrañaban las miradasausteras de sus amigos y conocidos, y más la de el director que parecía aferrarse a verla como la antigua Ginny
-Tienes unos minutos
Ginny observo a su familia a espaldas de Albus
-Si claro
Se sentó donde el director, de frente a él
-Quiero saber Ginny, que pensaste que sucedería cuando ocupaste el cuerpo de Elizabeth Austen
Ginny quedo impactada, con qué así se llamaba la muggle - ella ya había muerto y yo iba a morir y debía buscar a Lily Luna
Albus dio dos palmaditas tranquilizadoras a las manos de la mujer, que tenía entre las suyas -Bien, bien
-¿Quién era ella?
-Ella Ginny era una mujer abandonada con tres pequeños niños, Sara de seis, Jean de cuatro y Adam de dos estos últimos son auténticos hechiceros
Molly que escuchaba como todos, se llevo una mano a la boca acallando su quejido de sorpresa, Albus y Ginny repararon en ella- si Molly, parece que la historia, Petunia, Lily y Severus se repite, aunque en este caso Sara es todo lo contrario a Petunia Dursley
Ginny quedo más tranquila, aunque escuchar el nombre de Lily no fue de su agrado -entonces, era mamá
-Ginny, tomaste el cuerpo de esa muggle, un cuerpo que esa familia no…
Ginny que era bastante inteligente, le detuvo y se puso en pie por la conmoción - no tiene un cuerpo que enterrar
-Ese no es tu problema- secundo Arthur ya arto de los problemas, se suponía que muerto Voldemort no había de que preocuparse ´
Pero Ginny le miro con certeza, ofendida -tome su cuerpo y sin uno que enterrar yo… bueno Elizabeth seguirá viva y perdida por siempre, no puedo dejar que esa familia vivía de ese modo
Ron no paraba de estudiarla, los gemelos se daban golpecitos cada vez que paraban de mirarla y muy poco astutos apuntaban algún detalle que le encontraban, los tres mayores solo le veían con extrañadas sonrisas pero eran sus padres y Fleur los que tenía un aire soñador y Albus Dumbledore un tanto dubitativo
-Entonces…- rompió el silencio ron - todo este tiempo estuviste en el bosque de Dean
-Sí, me llevó ahí y cuido de mí
-¡Cuidar!! - Molly no sabía hasta qué grado Severus Snape sabia de cuidar de una chiquilla
-El profesor, no habrá hecho más que cuidarte Ginny- pregunto Fleur
Ginny se levanto frente a Albus Dumbledore con aires de severidad, dejando escapar un fuerte suspiro - Severus y yo…
La familia lanzo quejidos de sorpresa apenas audibles y Ginny les miro prudente intuyendo lo que pensaban ahora que la escuchaban nombrarlo con tanta familiaridad cuando ellos habían usado el término "profesor"
-Pasamos los primeros días tratándonos como extraños, pero no puedo negar que, lo ame, mamá, papá - los llamo clara y firmemente - cuando estudiaba, en sus clases, algo me decía que lo veía más que como un profesor, creí que sería tan malo como- miro a los gemelos - me contaban, pero fue todo lo contrario - aseguro más para Albus que a diferencia de su familia no dejo de mirarla de frente - con el tiempo comencé a ansiar sus clases, después encontrarlo fuera de ellas y finalmente cuando lord Voldemort me señalo para él, yo, no lo pensé mucho era mi oportunidad, después de todo, lo que viví antes de entregármele
Vio a Molly ahogar un quejido y sus manos hundiéndose en su corazón, le dolió saber que su madre tenía una sensación de temor y sorpresa ante sus sentimientos o era solo que, quizás, se sentía mal de saber que había sufrido -mamá Severus no me toco más de lo que era necesario, eso me hizo sentir peor que si lo hubiese hecho
Molly no pudo más y rompió en llanto- este año en el bosque de Dean, todo cambio, Severus y yo fuimos más que estudiante y profesor, y yo inicie eso con la seguridad de amarlo
-Ginny- espeto su padre con temor
-Es la verdad papá, tanto que yo, siento celos de Lily y me regodeo en tener a Severus para mí, porque por primera vez en mucho tiempo tengo algo que es mío, que me corresponde
-Tranquila hermanita- se jacto George
-Suenas a que el profesor es tuyo- Fred dio un golpe a su hermano y emitiendo una sonrisita a George
Ginny y ron se miraron con medias sonrisas algo desilusionadas - tienes razón Fred sueno exactamente así, pero es la verdad
-Ginny - hablo Charlie - sabes que el profesor ama a Lily
Ginny sacudió la cabeza - eso ya paso Charlie
Molly se levanto de sobresalto y dio la espalda a su hija, que la observaba queriendo deducir sus sentimientos ahora, estaba enojada, claramente aun de espaldas, enojada
-Tú no puedes decir eso Ginny tienes dieciséis años - su voz sonó en el pasillo, apenas audible pero claramente ofendida
-Ya no mamá…. Soy yo en esencia pero esta, esta que ves aquí soy ahora, Elizabeth Austen, ¡madre y es-po-sa de un difunto!
Molly se giró aun molesta - Lily es la mujer de Severus, ellos dos estuvieron incluso después de que tú…oh Ginny vamos no puedes decirme esto, no lo acepto, es cruel de tu parte pretender que mereces a Severus, Lily ella
-Lily, Lily, Lily todo este tiempo es ella mamá, todo este tiempo es Lily esto y Lily el otro, Severus la amo, sí… pero ahora soy yo, yo su presente y Lily es su pasado
-Lily no es su pasado Ginny - tercio su padre ayudando a Molly
Albus pretendió sujetar a Ginny por el hombro pero esta lo rechazo - querida Ginny - le dijo muy amable y cual abuelo- debes pensar ahora precisamente como Elizabeth, tú misma lo has dicho eres ahora en esencia Ginebra, pero físicamente eres Elizabethuna mujer perdida con tres hijos, un hermano y una madrastra que te buscan y esperan
-Además - Ron que había agachado la cabeza tragando con miedo apenas alzo los ojos bajo las pestañas y miro a su hermana, más adulta quePercy y los gemelos - Harry, él está convencido de que sus padres volverán
Tras escuchar la temblorosa voz de ron, Ginny lo miro, buscando su mirada
-¡Qué!! - Chilló -es la verdad
-Harry es solo un crío - dijo Ginny ofendida
-Tú eres la cría Ginny - le regaño su padre, olvidándose por un momento que la imagen de su hija era la de una adulta
-Pues no lo acepto, no…
-Ginny escúchanos, somos tus padres sabemos lo que es mejor para ti, estoy convencida de que si Severus te correspondió a tus palabras de amor…- notó la mirada ofendida de su hija y se detuvo en seco
-¡Palabras! ¿Entonces eso crees que hubo entre Severus y yo todo este tiempo? ¡Palabras! No mamá, entre Severus y yo hubo besos y más, Severus y yo hicimos el amor mamá
Molly perdió el color del cabello y de todo el cuerpo por igual, estaba lívida, la miraba como a una desconocida, Ginny supuso que diría que se olvidara de ellos, pero esa orden no llegó, Molly cayó de sentón en su lugar, bastante conmocionada para ver que casi aplasta a Fleur
La vela estaba igual de impresionada, no podía creerlo, no conocía de mucho al profesor pero había oído lo que guardaba debajo de toda esa ropa, lo que se decía en Hogwarts, y cuando tuvo tiempo de verle de frente notó que no era en nada feo, tenía un atractivo tan oculto como el físico y tan perceptible y sutil que hacía que más de una alumna cuchicheara sobre él
Los hombres Weasley estaban anonadados, incapaces de decir nada, incluso de reaccionar
-¡Merlín!!! - exclamo y sus ojos se abrieron enormes, tenía que aceptar que ella había estado ajena de todo ese último año y ellos de ella, que ya no era una niña, y no por su imagen, sino porque había enfrentado lo que nadie a su edad hubiese querido, además tenía una hija, una hermosa y dulce niña
-Aun cuando quisiera dedicar mi vida a este amor- miraba a Albus con la sensatez que siempre le caracterizo -no puedo ¿no es así?- pregunto al mismo mago
-Me temo Ginny, qué, al tomar el cuerpo de Elizabeth también tomaste su vida, esos tres niños, el muchacho y la mujer, debes pensar en ellos
-Y Lily Luna
-Ella está a salvo y lo sabes
Molly que había ganado más sensatez por los tres pequeños Austen, se acerco a su hija- mi única niña… me olvido Ginny que de todos eres la más sensata y confió en que harás lo que dicte tu corazón
Ya que Severus Snape no había estado despierto en sus visitas Ginny confiaba en que no hería nadie a quien él quisiera recordar, no parecía nada indicación de que Severus le amara pero para su corazón celoso, tampoco parecía amar a Lily Evans
-Hablaras con Severus - dijo entonces Arthur
-No, es mejor dejar así las cosas, yo, nunca existí en sus vidas - apretó las manos de su madre -habrá una forma de encontrarnos mamá, en el futuro, yo…- ambas Weasley rompieron a llorar era la despedida o quizás la segunda de muchas