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Te amo Madge, Te amo Gale — capítulo 9
No sé cuánto tiempo pase en el bosque, la noche estaba a punto de caer sobre el Distrito y tenía hambre, no había almorzado. Todo este tiempo en el bosque me sirvió de algo. Llegue a la conclusión de que Madge me importa, no sé de qué manera, pero me importa y no la voy a dejar ir, no a ella.
La entrevista está a punto de comenzar, estoy en el quemador con algunos amigos, James, Thomas y Adam. No es que seamos los mejores amigos, pero nos llevamos bien.
La pantalla que está en el Quemador se enciendo dejando ver al hombre encargado de las entrevistas desde hace más de cuarenta años Caesar Flickerman, su apariencia no ha cambiado nada en todo este tiempo: la misma cara bajo una capa de maquillaje blanco puro, el mismo peinado, aunque cada año lo tiñe de un color diferente; el mismo traje de ceremonias, azul marino salpicado de miles de diminutas bombillas que centellean como estrellas. Este año Caesar lleva el pelo de color celeste y los parpados y labios pintados del mismo tono. Hace algunos chistes para animar la audiencia y luego se pone manos a la obra.
La chica del Distrito 1 sube al centro del escenario con un provocador vestido transparente dorado. Escucho los comentarios de mis amigos acerca de lo hermosa que se ve, la observo atentamente ojos verdes y cabellera rubia igual a la de... Madge. Mierda, porque todos mis pensamientos me hacen recordarla, sus ojos azules, su perfecto cuerpo y sus dulces labios con sabor a fresa. Mientras los distritos siguen pasando 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, 9 , 10, mis pensamientos siguen en aquella persona, la he buscado por todo el Distrito para aclarar las cosas, pero no la encontré.
Distrito 11, Rue, la pequeña logra sacar de mis pensamientos a Madge. Lleva un vestido de gasa y alas, revolotea hasta Caesar y todos en el Quemador guarda silencio al igual que la multitud del Capitolio. Caesar la trata con dulzura y la alaba por el siete que logro en los entrenamientos. Sorprendentemente bien para alguien de su edad, altura y Distrito.
En cambio el chico del 11 tiene una apariencia ruda, y responde a las preguntas de Ceasar solo con sí o no y en algunos casos se limita a quedarse callado.
Cuando llaman a Katniss, mi corazón se detiene está realmente hermosa con su vestido cubierto completamente de piedras rojas, amarillas, blancas con trocitos azules que acentúan las puntas del dibujo de las llamas. Su pelo recogido con una trenza que cae finamente por su hombro derecho. Esta reluciente, no lo puedo negar, pero me gusta más la Katniss normal sin todas esas cosas en su cara.
- Bueno, Katniss, el Capitolio debe de ser un gran cambio, comparado con el Distrito 12 ¿ Qué es lo que más te ha impresionado desde qué estas aquí?- Ceaser hace la primera pregunta y Katniss se queda callada, sin mencionar ninguna palabra, se nota que tiene los nervios a flor de piel o al menos yo lo noto.
-El estofado de cordero- Responde Katniss finalmente, Ceaser se ríe. Si, está nerviosa, estoy seguro de que pudo haber dado una respuesta mucho más audaz. Luego de unas preguntas, Katniss se levanta y da un giro completo haciendo de la falta flote y el vestido se envuelve en llamas. Caesar la anima a girar de nuevo haciendo que la falta gire dejando que el vestido la envuelva en llamas. Cuando se detiene se agarra del brazo del presentador evitando que se caiga, suelta un par de risitas tontas, nada normal en ella.
Luego Caesar la hace una pregunta acerca de su puntuación.
-Solo diré una cosa: creo nunca habían visto nada igual- Responde Katniss, ya que no puede revelar nada lo que paso en la sesión privado de los Vigilantes, eso le jugaría en contra y mucho.
Cuando le preguntan sobre Prim, su cara se transforma, sus ojos se oscurecen y en ellos se ven tristeza, no puedo evitar entristecerme yo también. ¡MALDITO CAPITOLIO! Cierro el puño de la mano enterrando las uñas en la piel, mi respiración se acelera, intento calmarme y cuando lo consigo noto que es el turno de del panadero.
El menor de los Mellark tiene al público encantando, hace chistes de los cuales el público ríe y grita.
-¿Dime Peeta tienes novia en casa?- Le pregunta Caesar. No puedo evitar ahoga una carcajada ¿Mellark con novia? Jaja! por más guapo que sea Mellark en demasiado inocente.
Peeta vacila y después sacude la cabeza, aunque no muy convencido.
-¿Un chico tan guapo como tú? tiene que haber una chica especial. Venga ¿Cómo se llama?
-Bueno hay una chica-Responde suspirando- Llevo enamora de ella desde que tengo uso de razón, pero estoy seguro de que ella no sabía nada de mi hasta la cosecha.
Es la primera vez que le tengo compasión al panadero, se lo que se siente ser un amor no correspondido.
-¿Tiene a otro?.
-No lo sé, aunque les gusta a muchos chicos.
-Entonces te diré lo que tienes que hacer: gana y vuelve a casa. Así no podrá rechazarte, eh?- Lo anima Caesar.
-Creo que no funcionaria. Ganar no ayudara, no en mi caso.
-¿Por qué no?- Pregunta Ceaser perplejo.
-Porque...- Empieza a balbucear, ruborizándose.-Porque ... ella esta aquí conmigo.
Estoy sorprendido, cualquier rastro de compasión y compresión que le tenía a Melleark desapareció siendo reemplazado por enojo. "Solo es una estrategia", "Solo es una estrategia", me repito una y otra vez.
Pov Madge
Lo dijo, finalmente Peeta lo soltó. Sabía que este momento llegaría. Peeta no podía seguir sin decirlo por más tiempo. Ciento lastima por él, confesarlo en estas condiciones. Pero lo admiro, admiro su valor y su valentía. El acepto su enamoramiento por Katniss y yo ni siquiera puedo admitir que el colada por Gale.
Recuerdo perfectamente esta tarde cuando mi Padre llamo por teléfono a la casa ordenándome que me aleje de Gale.
FlashBacack
Estaba en mi habitación recostada en la cama pensando, cuando suena el teléfono desde la planta baja. Bajo corriendo las escaleras, es raro que llamen a la casa cuando mi padre no se encuentra y normalmente el no suele llamar.
-¿Hola?-
-¿Madge?- La voz de mi padre me sorprendió desde el otro lado de la línea.
-Papa! Todo está bien?- Mi voz suena preocupada y es algo que no puedo evitar, no es normal que el llame.
-Sí, si Madge todo está bien. Solo llame para...- Dejo la frase incompleta y su voz sonaba media ronca.
-Para...?- Lo anime a continuar ya impacientándome.
-Madge que dejes de juntarte con Gale no es bueno para ti, ni para nuestra familia- Soltó de repente en un tono seco.
-Qué?- Dije incrédula
-Lo que escuchaste, no te quiero cerca de ese chico, y recuerda esto Madge los agentes de la paz te estarán vigilando- Fue lo último que dijo. Yo me quedé con el teléfono en la oreja sorprendía.
Fin de FlashBack
Suspire. No tenía idea de porque mi Padre me pedía eso. Bueno tenía una leve idea. Una persona de mi nivel juntándose con alguien de su estatus no sería bueno para la Familia Undersee. Seguro que algunos de los agentes de la paz conto a mi padre. Apostaría todo a que mal interpretaron los hecho, bueno no sé si lo mal interpretaron después de todo terminamos besándonos en mi casa una vez… Pero todo eso se terminó no me acercare más a él. Podre alejarme de él pero mi corazón siempre le pertenecerá.
-¿Madge estas en casa?- Ni siquiera me había dado cuente que alguien estaba golpeado la puerta.
-Si Elliot, voy en un momento- Elliot vino a mi casa después de la llamada de mi padre con un par nuevos de zapatos que mi padre había encargado para mí.- Hola Elliot pasa- Dije una vez que abril la puerta, no era feo en absoluto. Alto, hombros anchos, cabello rubio y dos ojos verdes esmeralda hermosos. No soy tonta y se perfectamente que Elliot está enamorado de mí. No es muy disimulado en demostrarlo. Pasamos a la sala para para poder probarme lo zapatos y ver si necesitaban alguna modificación.
-Espero que te gusten, he trabajado mucho en ellos- Dijo sacándolos de la caja, eran hermosos, blancos finos y con un moño negro en la punta.
-Son hermosos Elliot esta vez te luciste en serio- Dije fascinada. Me senté en el sofá para probármelos.
-Permite- Dijo Elliot arrodillándose ante mí. Me quito el calzado que tenía puesto y muy delicadamente me puso los otros.-¿Y qué tal?- Pregunto mirándome fijamente a los ojos.
-Son perfectos, gracias- Le agradecí, su mirada me tenía nerviosa. Me miraba exactamente igual como Peeta miraba a Katniss.
-Madge quería preguntarte si puedo… bueno tú ya sabes emm.. .Besarte- M pregunto nerviosamente.
-¿Qué?- dije perpleja
-Yoo… solo olvídalo- Un leve rubor cubrió sus mejillas y desvió la mirada rápidamente.
-Elliot mírame- Dije decida, es ahora necesito saber qué es lo que siento por Gale. Tome la cara de Elliot entre mis manos y lo bese, lento y suavemente. Sus labios eran cálidos pero faltaba algo, algo que tuve al besar a Gale. Pues claro que faltaba algo Elliot no es Gale. Esto está mal, esto está mal no lo puedo usar así. No puedo, pero capaz el me ayude a olvidarme de Gale. Me separe rápidamente de Elliot.
-Lo siento no puedo- Le dije sinceramente y Salí corriendo de la casa.
Y ahora Elliot se encontraba aquí otra vez con los mismos zapatos ya reparados. No me había dado cuenta que al salir corriendo de la casa hacia el bosque donde me encontré con Gale, aun llevaba puesto los zapatos, no muy buenos para ir al bosque y se arruinaron así que solo los mande a refeccionar. Le pague a Elliot por los zapatos y el arreglo.
-Sobre el otro día Elliot, quiero pedirte perdón. No sé qué me paso eso beso no debió a ver ocurrido así que solo olvídalo. Si?- Le dije con la mirada clavada en el piso, yo no era de esas chicas Dios.
-Está bien no te preocupes, lo olvidare pero solo con una condición-
-¿Qué condición?-
-Déjame al menos ser tu amigo-
Hola amigos como están? Volviiiiiiiiiiii después de tanto tiempo volviii!!!! Aquí me tienen de vuelta tenia escrito esto hace un montón y nunca lo subí.Aquí estoy otra vez llena de nuevas ideas.Nos vemos en el próximo capitulo. Se que este no es mucho pero no tengo nada mas escrito. Pero prometo y juro actualizar en la semana. GRACIAS A TODOS LO QUE ME LEEN