← Historia 145455 · de
Historia 145455 — capítulo 6
Capítulo 6:
Alanys:
Luego de que hayamos quedado en un acuerdo, le extendí mi mano a Caspian, para qué montase detrás de mí.
-¿A dónde vamos?-preguntó, cuando vio que todos ponían marcha.
-Iremos al Altozano de Aslan.-conteste, golpeando con suavidad los costados de Angus.
-¿Qué ese lugar?-
-Es el único lugar que los telmarinos no han descubierto y que aún pertenece a Narnia. Es también donde se encuentra la Mesa de Piedra.-sentí como Caspian, se sorprendía.
-¿La Mesa de Piedra? ¿Es real?-asentí mientras sonreía.
-Desde que narraste mi historia, he tenido una pregunta rondando en mi mente ¿Cómo es que sabes tanto sobre Narnia?-él se quedó en silencio un momento.
-Como bien has dicho, Miraz, prohibió todo tipo de mención acerca de la Edad de Oro. Mi profesor insistía en que era importante que yo aprendiese más que solo las antiguas leyendas telmarinas, y siempre antes de terminar las clases, me contaba un poco acerca de los reyes y reinas de Antaño. Debo de serte sincero, adoraba cada vez que me narraba tu historia.-baje la vista y no pude evitar expresar una sonrisa.
-Tuviste suerte de tener a alguien, después de lo que les paso a tus padres.-él asintió.
-Haré todo lo que esté a mi alcance para salvarlo de Miraz.-
-Si todo sale como planeamos, yo te ayudaré a salvarlo.-él asintió.
-¡Alanys, el Altozano está a la vista!-apreté los costados de Angus, indicándole que se apresurara.
Para cuando llegamos, la noche, estaba sobre nosotros. En la entrada, había más narnianos, esperándonos. Caspian se apresuró a bajar, para extenderme la mano y ayudarme a bajar.
-Eso no era necesario.-le susurré antes de ingresar.
Una vez a dentro, todos los narnianos, se inclinaron ante Caspian y yo.
-Mi lady, hacía tiempo que no la veíamos por aquí.-comentó un centauro.
-¡Sea bienvenida, La Esperanza de Narnia!-dijeron a coro dos ardillas.
-Gracias a todos por estar aquí. Bien, debemos idear algún plan para tomar por sorpresa a Miraz.-ordene mientras, caminaba hacia el túnel en que se encontraba la Mesa de Piedra.
Los narnianos se abrían paso ante nosotros. Hacía años desde la última vez que había estado en este lugar. Tome una antorcha e ingresamos a el túnel que conducía a la Mesa. La llama de fuego, alumbraba las marrones paredes del túnel. Acariciaba cada dibujo que mostraban con el nacimiento de Narnia, el reinado de los reyes de Antaño
-¿A dónde iremos?- giré para encontrarme con Caspian, que al igual que yo, miraba todo con máxima atención.
-Lo verás cuando lleguemos.-conteste, volviendo mi vista la frente.
Luego de haber caminado varios minutos después, el túnel, se abrió ante nosotros. A mi costado había un arco que recorría toda la sala, me incline uniendo las llamas de la antorcha con el aceite. En menos de un segundo, toda la cámara se ilumino. Los ojos de Caspian, estaban abiertos contemplando el gran arco de piedra en la parte superior con el gran león tallado tras él.
-¿Esta es?-murmuro Caspian, acariciando una de las partes de rota, mesa.
-Así es, ha estado aquí desde hace años, se la ha llamado vulgarmente, la Mesa de los Sacrificios.- conteste, con una dejé de melancolía.
-Tengo una pregunta que desde que salimos del prado, que quería hacerte.- dejé de mirarla escultura del león, para concentrarme en Caspian.
-¿Por qué hay tanto narnianos que dudan de ti?-respiré hondo, quedándome en silencio durante unos segundos.
-Desde la caída de Cair Paravel, mi padre, me dijo que la ayuda llegaría pronto y que yo debía estar presente para cuando ese momento llegase. Durante mil años, los narnianos, dejaron de creer en mi palabra y comenzaron a vivir sus vidas separado de mi.-él me miraba con atención.
-De seguro, debió de ser difícil para ti.- solté un suspiro y me concentre en la estatua de Aslan.
Caspian, tragó saliva y dio por terminado el tema.
-Será mejor que vayamos con los demás.-él asintió y ambos salimos de la cámara.
Nos reunimos con Vendaval, formando un pequeño consejo con algunos narnianos.
-¿Bien, ahora que haremos? -preguntó Caspian, mirando a los presentes.
-Tú eres el Rey, tú nos dices.- murmuro Nikabrik.
-Yo opino que ataquemos ahora, tenemos el elemento sorpresa.-propuso Reepicheep con entusiasmo.
-Creo que aún es algo pronto para atacar. Podremos superar a los telmarinos en números pero aún no estamos preparados para afrontar una guerra.-comenté, mirando a Caspian.
-Alanys tiene razón, no poseemos las armas necesarias y aún muchos de los narnianos no han llegado.-acordó Vendaval.
-Por las armas no deben preocuparse.-comentó Caspian. Todos giramos para verlo.
-¿A qué te refieres?-pregunté enarcando una ceja.
-¿Conoces el puente que Miraz está construyendo?-asentí.
-¿Qué pasa con él?-indagó Vendaval.
-Ellos tienen muchas armas almacenadas allí. Podríamos atacar como desea Reepicheep, pero solo un asalto.-explicó Caspia.
-En la noche podemos burlar a los guardias y tomar las armas que necesitamos. No sospechan algo así.-alenté.
-Me gusta.-apoyó Reepicheep.
-Podría funcionar. ¿Cuándo lo ponemos en marcha?-preguntó Vendaval.
-¡Esta noche!-exclamaron Reepicheep y Nikabrik.
-¿Alanys?-me tomé unos segundos para meditar, era cierto necesitábamos armas. Di media vuelta y me alejé.
-¿A dónde vas?-preguntó Caspian.
-¿Creen que voy a poder con todos esos telmarinos, usando un vestido?-
Luego de haberme puesto mi uniforme, tomé mis armas y salí a la cámara principal. Caspian me esperaba, con una sonrisa.
-¿Segura que podrás?-me sorprendió esa pregunta.
-Claro que puedo o caso ¿desconfías de mí?-pregunté con una sorna de burla.
-No, no.-se apresuró a decir.-Solo que los hombres son los que tienen conocimiento en el arte de la pelea. Las mujeres se encargan de otras cosas.-durante los años que había estado vigilando a los telmarinos, me di cuenta que era cierto.
-¿Qué tengo que hacer para que me dejes ir?-cuestione limpiando algunas flechas.
Los ojos de Caspian se agrandaron.
-¡Duelo!-gritó Asterio.
-No voy a...-
-¡Sí!, muéstrale al niño lo que un narniano puede hacer.-alentó Nikabrik.
-Ponerla en contra de Caspian no es un gran plan, Asterio.-regaño Buscatrufas.
-¿Están diciendo que soy más débil que ella?-cuestiono Caspian, con la clásica sorna de superioridad, digna de un telmarino.
-Corrijo, sabemos que lo es.-aclaro Nikabrik.
-Veremos de que es capaz.-me sorprendí al ver que comenzó a sacarse la capa y en un rápido movimiento, desenfundo su espada.
-¿Hace falta que esto ocurra?-Buscatrufas, corrió a mi lado, tratando de detenerme.
-No debes preocuparte, si él rey lo ordena, yo lo cumplo.-desenfundé mi espada y me liberé de mi capa. El filo de mi espada reflejaba el rostro de Caspian. Me quedé parada esperando que el atacase primero.
Él sonrió y soltando un rugido saltó sobre mí. Me sorprendí al ver la fuerza con la que había comenzado. Logré apartarlo, ahora era mi turno. Esperé unos segundos. Sonreí. Haciendo un rápido movimiento, logré hacer que la espada de Caspian, cayendo al suelo, al igual que su dueño.
- Jamás desafíes a un narniano.- le susurre, colocando el filo de mi espada sobre su cuello. Los que estaba a nuestro alrededor, estallaron en aplausos en mi honor.
Hola mis amores, quería decirles que ya solo falta un capítulo para que, Alanys y Peter, se reencuentren…
Espero que este les haya gustadoJnos vemos mañana****J
¡Pregunta! ¿Cómo creen que será el reencuentro? Se aceptan comentarios****J
Pd: tenía pensando hacer como una mini historia (tres o cuatro capítulos) sobre cómo se sintieron, Peter y Alanys, durante la ausencia del otro. Ósea, como se sintió él al pasar un año sin ella y como se sintió Lany, al pasar mil trecientos años sin Peter, ¿Qué les parece la idea?
Pd2: actualice mi perfil, agregando el link de mi Facebook, por si alguien le interesa conocer a su sexy escritora****J
Nos leemos, besos…
Dany Styles…<3