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Entre dioses, semidioses y libros. — capítulo 7

Leyeron sobre como Percy imaginaba a un monstruo subiendo las escalera transformándose lentamente…

Luego escuche la voz de mi mamá - ¿Percy?

—Aaaa al fin alguien bueno.

Abrió la puerta de la habitación y mis miedos se esfumaron.

Mi mamá puede hacerme sentir bien con tan sólo entrar en la habitación. Sus ojos brillaron y cambiaron de color con la luz. Su sonrisa es tan cálida como una colcha. Tiene algunas canas mezcladas con su largo cabello café, pero nunca he pensado en ella como vieja. Cuando me mira, es como si viese todas las cosas buenas que hay en mí, ninguna mala. Nunca la he escuchado alzar la voz o decir una mala palabra a nadie, ni siquiera a mí, a mi hermana o a Gabe.

—Es una persona muy linda —suspiro Poseidón. Su Sally era muy amable y gentil, ella merecía un castillo en los mares, merecía ser una diosa.

—Oh Percy - me abrazó fuerte - No puedo creerlo. Creciste desde la navidad.

Su uniforme rojo, azul y blanco de "Sweet on América", olía como a las mejores cosas en el mundo: chocolate, licor, y todas las otras cosas que ella vendía en la dulcería en Grand Central. Me había traído una bolsa de muestras gratis, como hacía siempre que estaba en casa.

Nos sentamos juntos en el borde de la cama. Mientras comía unas agridulces tiras de mora azul, ella paso su mano por mi cabello exigiendo saber todo lo que no había puesto en mis cartas. No mencionó nada acerca de mi expulsión. No parecía importarle. ¿Pero estaba bien? ¿Su pequeño niño estaba haciendo bien las cosas?

—Parece una buena madre —refunfuñaron los dioses jóvenes, Hera no era la madre, ni madrasta, más buena o amable o cariñosa del mundo.

Le dije que me estaba asfixiando, que me dejara y esas cosas, pero la verdad, pero la verdad estaba muy, muy emocionado de verla.

Desde la otra habitación, Gabe gritó - ¡Hey Sally! ¿Qué tal un poco de dip de frijoles?

—¡Que tal una patada en los bajos! —gruño Dria.

Rechiné los dientes.

Mi mamá es la mejor dama del mundo. Debería estar casada con un millonario y no con un imbécil como Gabe.

— En eso todos concordamos… ¿No es así hermano? —preguntaron todos dioses mayores a Zeus, este asintió. Tal vez por Sally Jackson podría hacer una excepción pequeña.

Por su bien, he intentado sonar optimista acerca de mis últimos días en la Academia Yancy. Le dije que no estaba deprimido por la expulsión. Esta vez había durado casi todo el año. Había hecho algunos amigos nuevos. Me fue bien en latín. Y honestamente, las peleas no habían sido tan malas como había dicho el director.

— O no, fueron peores.

—Él ha dicho que fue un edificio entero, en realidad fue la mitad —Dria entro precipitadamente por la puerta. Algunas palabras de mi hermanita, era menor por unos minutos pero era encantador molestarla.

—Te comprendo joven doncella —Artemisa le dedico una cálida sonrisa. Apolo siempre la molestaba con eso de ser menor, ¡eran gemelos! Dria sonrió un poco la diosa tenia una apariencia de doce años y parecía amigable.

Era un clon en mujer mio, aunque en personalidad era un poco distinta y su cabello era mas bien parecido al de mamá.

Era del tipo de chica que te rompería de un puñetazo la nariz si te metías con alguien a quien quería,(Un — Enserio no me había dado cuenta de eso —   De parte de Nico sonó en toda la habitación, Dria se sonrojo al máximo y le pidió una disculpa) tenia THDA y Dislexia como yo. Era una chica dulce cuando y con quien quería pero tendrías que verla cuando alguien se burlaba de mi o de sus dos amigos, el hospital creo que ya tenía una idea de cómo era su forma de dar puñetazos. Adora al mar y a los animales marinos, también le gustan los caballos. Me gustaría ir a un internado con ella por una vez pero por alguna razón nunca nos tocaba pasaba ello, aunque por la misma misteriosa razón siempre iba al mismo que sus dos amigos. Lo admito al verla me lance a darle un abrazo asfixiante, tenia seis meses sin verla. Había crecido pero esto solo asía que tuviera mas parentesco con mamá, ella me devolvió el abrazo, también me extrañaba.

— ¡Siempre te extraño hermanito! — Grito la chica divertida.

Se puso a sacar la ropa sucia y me dejo continuar mi historia de Yancy, no parecía muy entusiasmada de contar la suya.

Me gustaba la Academia Yancy, les dije. En verdad me gustaba. Me esforcé durante el año, que casi me convencí. Había empezado mal, pensando en Grover y el señor Brunner. Incluso Nancy Bobofit de pronto no pareció tan mala.

Hasta ese viaje al museo…

—¿Qué?

  • me preguntó mamá. Sus ojos penetraban mi mente, tratando de sacar los secretos. - ¿Algo te asusta?

—No mamá

Me sentía mal mintiendo, quería contarle acerca del señor Dods y las tres ancianas con el estambre, pero creí que sonaría estúpido.

— Ella puede ver sobre la niebla y entenderá todo a la perfección.

Ella frunció los labios. Sabía que no le estaba contando todo, pero no me presionó.

—Tengo una sorpresa para ti - me dijo - Iremos a la playa

Abrí mucho los ojos - ¿Montauk?

—Ah, Montauk una hermosa playa —murmuro Poseidón más para él. Allí había conocido a su hermosa Sally, y había creado a sus dos hermosos hijos.

Un brillo salió en medio de la sala, un joven de unos veintitantos salió de él. Era muy parecido a Hermes, el cual lo vio con sorpresa. Era guapo y joven, venia con unos pantalones caqui y una camiseta holgada blanca que tenia atrás "Instructor en Canoas". Esta sorprendido.

—¿Quién eres? —le pregunta Zeus, el joven apenas y lo vio. Intento responder pero para desagrado de Poseidón, Nico y Luke, Dria se lanzo a sus brazos, él la abrazo con fuerza— ¿Quién eres? —repitió irritado.

—Christian Fray… Actualmente Christian Fallen, hijo de Hermes y padre adoptivo de una hija de Afrodita —Afrodita lo vio un poco divertida, ella lo había conocido cuando tenia unos catorce, ahora tendría veintidós y podría divertirse aun mejor con el, Hermes le sonrió y lo invito a sentarse a su lado, le explico lo que había pasado y por qué su estancia aquí, también presento formalmente a su hermano Luke.

Él se sentó con Dria un en brazos aferrándose a él como si fuera su padre. Poseidón sintió un poco de envidia, ella lo quería como un padre a él, aunque entendió algo como que su hija adoptiva era la mejor amiga de la suya.

-Si tres noches, misma cabaña - Mi hermana nos miro triste, ella se ira con su amiga a Long Island, pensé en decirle que cancelara, pero la entendía no podía cancelar de un momento a otro. Pero por mas triste que mi hermana estuviera no podía dejar la oportunidad.

—No te preocupes, el próximo verano los invito a todos a Montauk, y si necesitabas cancelar hubieras hecho. Dakota posiblemente se enojaría pero luego entendería —la voz dulce de Chris sonaba como la de un padre.

— ¿Cuando?

Ella sonrió aunque la notaba triste porque mi hermana no iría con nosotros. - Tan pronto como me cambie

No podía creerlo. Mi mamá, Dria y yo no habíamos ido a Montauk los dos veranos pasados, porque Gabe había dicho que no había suficiente dinero.

—Oh, Gabe nunca tiene dinero… ¡Pero yo si que tengo y los voy a ayudar! —pese la envidia que comía a Poseidón no pudo evitar agradecer al chico el preocuparse por su familia, después de todo no tenia porque preocuparse por ellos.

Gabe apareció en el marco de la puerta y gruñó - Dip de fríjol Sally, ¿no me escuchaste?

Todos gruñeron de ira, si ese idiota le hacia algo a los niños o a Sally bueno las pagaría muy caro y ni el día o la noche los detendrían.

Quería golpearlo y al parecer mi hermana también, pero nos encontramos con la mirada de mi madre y entendí que ofrecía un trato: sean amables con Gabe sólo un poco más. Sólo hasta que estuviese lista para ir a Montauk, y pasaran por Dria para irse a Long Island. Luego nos iríamos de allí los tres.

—Estaba por ir, cariño - le dijo a Gabe - sólo estábamos hablando del viaje

Los ojos de Gabe se entrecerraron. - ¿El viaje? ¿Estabas hablando en serio respecto a eso?

—Lo sabía - refunfuñé - no nos dejara ir.

¡Eso es injusto! - Exclamo mi hermana enojada. Ella se iría a fin de cuentas pero nos defendía.

—Debí invitarlos a todos a Long Island, no era ningún problema pero sé que tu madre no me dejaría, diría que me tomo demasiadas molestias —refunfuño Chris, a él le gustaba ayudar a los chicos, después de todo "Hoy por ti, mañana por mi", él sabia que eran semidioses y le gustaba ayudarlos, pero Sally siempre diciendo que no se molestara, siempre rechazando su ayuda. No es como si quisiera a Sally como algo más que como una hermana mayor pero le enfadaba que no le dejara ayudar.

—Claro que lo hará - dijo mamá firmemente - Su padrastro sólo se preocupa por el dinero.

—Pues se puede ir metiendo su dinero por el… —Dria le puso la mano en la boca a Luke y Chris, dejando caer el libro, pero de inmediato lo tomo.

Eso es todo. Además - agregó -Gabriel no tendrá que conformarse sólo con dip fríjol, le haré lo suficiente para todo el fin de semana. Guacamole. Crema agria. Las sobras.

Gabe se suavizó un poco. - Este dinero para el viaje… saldrá de lo que gastas en ropa ¿verdad?

—¡Con la ropa no te metas! —exclamo enojada Afrodita, luego empezó a murmurar contra poner en juego el dinero para ropa, o maquillaje.

—Si cariño - le contesto mamá, mi hermana tenia la cara enojada y roja de ira.

—Y no usarás mi carro salvo para ir y regresar

—Tendremos cuidado

Gabe rascó su barba partida. - Quizá si te apresuras con esa botana y si los mocosos se disculpan por interrumpir mi juego de póker.

— ¡Quizás si te meto un palo por el…! — El segundo tenis de Dria salió volando pero ahora en dirección a su padre.

Quizá si te golpeo en tu punto débil - pensé - y te hago cantar como soprano por una semana

Pero la mirada de mamá me advirtió sobre molestarlo. Mi hermana estaba irritada, se lo notaba en la mirada, parecía dispuesta a golpear a Gabe.

¿Por qué lo defendía? Quería gritar. ¿Por qué le importaba lo que él pensara?

—  Siento tanto interrumpir en la tan importante partida que jugabas. - Su voz era sarcástica al mas puro estilo. Sonreí al escucharla.

—Lo siento - dije - de veras lo siento, por interrumpir tu tan importante juego de póker. Por favor regresa ya mismo.

Gabe cerró más los ojos. Su pequeño cerebro intentaba encontrar el sarcasmo en nuestras disculpas.

—Si, como sea - declaro y volvió a su juego.

—Gracias Percy y Dria - dijo mamá -. En cuando hayamos llegado a Montauk, seguiremos hablando acerca de… lo que sea que no me hayas dicho ¿está bien?

Por un momento, pensé ver ansiedad en su mirada - el mismo miedo que pensé ver en Grover durante el viaje en autobús - como si mamá también sintiera algo extraño en el aire.

Pero su sonrisa volvió, y pensé que estaba equivocado. Revolvió mi cabello y se fue a hacer la botana de Gabe.

— Como si la mereciera…

Una hora después estábamos listos para irnos.

Gabe tomo un descanso lo suficientemente grande de su juego para verme llevar las maletas de mamá al auto.

— ¡Que no puede hacerlo el mismo!

Él auto de Chris, padre de Dakota la mejor amiga de mi hermana, estaba aparcado cercano. No salió pero al ver que era yo quien traía las maletas mando una mirada fulminante a Gabe (La misma que ahora dirigía al libro), cualquiera pensaría que por ser un hombre, mas bien joven tenia unos veintitantos, rico no era mas que un engreído de primera pero Chris no era ni por asomo así era amable y mas de una vez "secretamente" nos ayudaba con los gastos, como enviando por error dos cientos dolares a nuestro correo bajo la identidad de un tal Cristiano Frian, al final lo admitió por accidente en una conversación.

—Eres un buen chico —murmuro Poseidón con pesar.

Era un tipo majo siempre ayudándonos a mi y a Lio, el otro amigo de Dria y una especie de amigo para mi que tampoco tenia padre, como si él fuera nuestro padre, diciendo que confiemos en él siempre que lo necesitemos aunque yo no era para muy unido a él así que dudaba que me ayudara mucho.

—¡Eh! Eres mi tío favorito.

—¡Tú tío! —gritaron Percy y Dria extrañados.

— Claro son hijos de Poseidón que es tío de mi padre, Hermes, por lo tanto son primos de mi padre y tíos míos —hasta ese momento todos racionaron ciertamente era así, pero que dos niños que ahora tenían como ocho fueran tíos de un joven de veintidós o veintitrés no era algo muy lógico, aunque a la vez era chistoso. Luke puso una cara algo verde, si eso era verdad Thalía y Dria eran sus… sus… ¡Tías abuelas!, y aun peor Annabeth, que era mas que obvio tenia sentimientos por él, era su prima… ¡Diablos él no necesitaba esa información!

— Bueno eso es verdad, pero supongo que con nosotros es diferente. Después de todo los dioses hasta se meten con sus hermanas y sus sobrinas…—empezó Annabeth aunque Demeter la interrumpió.

— ¡Ellas no se querían casar con ello, sino que un patán de los muertos la secuestra!

— ¡Supera eso mujer, han pasado eones desde que eso paso!

— ¡Cierra la boca, Hades, y mejor aprende como conquistar mujeres y no secuestrarlas!

— ¡Por eso no tienes esposo, nadie es capas de aguantarte!

— ¡Se callan los dos y me dejan leer! ¡Señora Demeter superelo su hija fue secuestrada hace años, y si no supiera conquistar mujeres no tendríamos a Nico entre nosotros! — Si antes habían creído que Dria era impertinente ahora Demeter era su enemiga numero uno.

Era joven y, a juzgar por las veces de su hija Dakota refunfuñaba de viejas zorras acosadoras, atractivo para muchas mujeres, no superaba los treinta, era rico, guapo y amable pero nunca había conocido a ninguna madrastra de su hija, tan bien era sencillo disfrutaba venir y comer un poco, aunque siempre dejaba como trescientos dólares cada que venia a comer para que "No sea un gasto de mas el que venga a comer teniendo en cuenta que Gabe debe comer mas que nadie en la casa", a Gabe le caía mal y el sentimiento era mutuo pero a mi me caía de pelos.

— Gracias Percy, tu también me agradas mucho.

Gabe por otra parte se mantuvo quejándose y lloriqueando acerca de extrañar la comida de mamá - y más importante aún, su Camaro 78 - por el fin de semana.

— O claro porque el Camaro es lo mas importante.

—Ni un rasguño al carro, cerebrito - me advirtió mientras llevaba la ultima maleta, aunque no fue capaz de ver la sonrisa a modo de saludo que dedique a Dakota quien veía a través de la ventana de su auto, Gabe continuo - ni un pequeño rasguño.

— ¡Él no lo manejara idiota!

Como si yo fuese a manejar, tenía solo doce años. Pero eso no le importaba a Gabe. Si una gaviota ensuciaba la pintura, encontraría la manera de culparme.

— Si yo veo una gaviota miarse también te culpare, Gabe.

Viéndolo regresar al apartamento, me enojé tanto que hice algo que no me puedo explicar. Mientras Gabe alcanzaba el umbral de la puerta, hice el gesto con la mano que le ví hacer a Grover en el autobús, una especie de gesto de escudo protector, una mano con garras sobre mi corazón, a continuación, un movimiento de empuje tras Gabe. La puerta se cerró tan duramente golpeándole en el trasero y le envió volando por la escalera como si él hubiera sido disparado desde un cañón. Tal vez fue sólo el viento, o algún extraño accidente con las bisagras, pero yo no permanecería el tiempo suficiente para averiguarlo, Chris tampoco porque arranco inmediatamente.

— No había visto aquello pero acelere porque los chicos me dijeron.

Me metí en el Camaro y le dije a mi madre que hiciera lo mismo.

Nuestra cabaña de alquiler estaba en la costa sur, cerca de la punta de Long Island. Fue un pequeño pastel cuadrado con cortinas desgastadas, medio hundido en las dunas. Había siempre arena en las sábanas, y arañas en la alacena, y la mayoría del tiempo el mar era demasiado frío para nadar en él.

Amaba el lugar.

— Yo también. — Suspiraron Poseidón y Dria.

Íbamos allí desde que era bebé. Mi mamá había ido aun más. Nunca lo dijo con exactitud, pero sé por qué la playa es tan especial para ella. Era el lugar donde había conocido a mi padre.

—  El mejor verano de mi vida, fue tan hermoso estar con ella, a demás casi no había mentiras, había amor… me dolió dejarla pero me gusta ahora mucho esa playa por ello.

Conforme nos acercábamos a Montauk, parecía volverse más joven, años de preocupación y trabajo desaparecían de su rostro. Sus ojos se volvieron del color del mar.

Llegamos al atardecer, abrimos todas las ventanas de la cabaña e hicimos la limpieza de rutina. Caminamos en la playa, alimentados de frituras de maíz azul a las gaviotas, los remojamos en gelatina de frijoles azules, caramelo azul de agua salada y todas las otras muestras gratis que mi mamá había traído de trabajo.

Creo que debí explicar la comida azul.

— ¡Por favor!

Verán, una vez Gabe le dijo a mamá que no había tal cosa. Tuvieron una pelea, que a la vez parecía realmente una cosa pequeña. Pero desde entonces, mi mamá se dedicó a comer azul. Horneó pasteles de cumpleaños azules. Preparaba smoothies de mora azul. Compraba tostadas azules y llevaba a casa dulces azules de la tienda. Esto - junto a su apellido de soltera, Jackson, en vez de llamarse Sra. Ugliano

  • probaba que no estaba totalmente consumida por Gabe. Ella tenía su lado rebelde, como yo.

—  Hermano/sesos de alga, tu no tienes una… ¡Tienes un millón! — Exclamaron Dria y Annabeth.

Cuando oscureció, hicimos una fogata. Asamos hot dogs y malvaviscos. Mamá me contaba historias de cuando era niña, antes de que sus padres muriesen en el accidente. Me contaba acerca de los libros que quería escribir, cuando tuviese suficiente dinero para renunciar a la tienda de dulces.

— O lo tendrá y sus libros serán de lo mejor —exclamaron Atenea y Apolo, ellos se encargarían de aquello.

Eventualmente, me ponía nervioso por preguntar aquello que siempre venía a mi mente cuando íbamos a Montauk - mi padre. Los ojos de mamá se volvieron misteriosos. Supuse que me diría las mismas cosas de siempre, pero nunca me cansaba de escucharlas.

— Yo tampoco me canso hermano.

—Él era simpático Percy - decía - Alto, guapo y poderoso. Pero también amable. Tú tienes su cabello negro, lo sabes, y sus ojos verdes también.

Mamá terminó el fríjol de jalea azul de su bolsa de dulces. - Desearía que pudiera verte, Percy o a tu hermana. Estaría muy orgulloso.

— Lo estoy y demasiado —Poseidón les dio una cálida sonrisa a sus hijos.

Me pregunté como ella podía decir eso. ¿Qué había de grandioso en mí? Un chico con dislexia e hiperactivo, con una D+ en su boleta, expulsado de la escuela por sexta vez en seis años. ¿Qué había de grandioso de mi hermana?, una chica problemática con dislexia y muy hiperactiva, con F a D+ en su boleta, que también ha sido expulsada de un escuela por sexta vez en seis años.

— Oh tienen muchas cosas grandiosas, eso de hiperactividad es solo señal que serán grandes héroes.

— ¿Qué edad teníamos? - Pregunte - quiero decir… ¿Cuándo se fue?

Miro las llamas. —Sólo estuvo conmigo un verano, Percy. Justo aquí en esta playa. En esta cabaña.

—Pero… nos conoció de bebé.

—No cariño. Supo que estaba esperando un bebé, ninguno sabía que eran gemelos, pero nunca los vio. Tuvo que irse antes de que nacieran.

— Eso es triste.

— ¡Hera ya esta bien podrán ver a sus hijos una vez al mes! ¡Quita el pavo de mi cabeza! — Susurro casi entendible Zeus.

Traté de remplazarlo con el algo de que parecía recordar... algo acerca de mi padre. Un resplandor cálido. Una sonrisa.

— Los visite de bebes, los tenia que ver solo una vez para estar seguro de que estarían bien.

Siempre asumí que nos había conocido de bebé. Mamá nunca lo había dicho, y aun así, sentía que era verdad. Ahora que me había dicho que nunca me había visto…

Sentí coraje hacia mi padre. Quizá era estúpido, pero me molestaba que se fuera en ese viaje por el océano, y no tuviese las agallas de casarse con mi mamá. Nos abandonó, y ahora estábamos atrapados con el Oloroso Gabe.

— Quise hacerlo, lo quise pero tu madre no quería. Ella dijo que un dios no podía andar resolviendo todos sus conflictos —Poseidón estaba muy triste, él quería estar con ellos… pero simplemente no podía.

— ¿Vas a alejarme de nuevo? ¿A Dria la alejaras de nuevo? - Le pregunté - ¿A otra aburrida escuela?

Quitó un malvavisco del fuego.

—No lo sé, cariño - Su voz sonaba dura - Creo… creo que tendré que hacer algo.

— ¿Por qué no nos quieres cerca? - me arrepentí tan pronto lo había dicho los ojos de mamá se humedecieron. Me tomó una mano, y la sujeto con fuerza.

— No la hagas llorar… Por favor hermanito —si algo podía hacer que Dria actuara como una niña pequeña era su madre.

Oh Percy no. Yo - yo tengo que hacerlo, cariño. Por su propio bien. Tengo que mandarte lejos, de mí, lejos de tu hermana, tengo que mantenerlos lejos.

Sus palabras me recordaron lo que es señor Brunner había dicho - que lo mejor para mí era dejar Yancy.

—Porque no soy normal - dije

—Lo dices como si fueses algo malo, Percy. Pero me doy cuenta de cuán importante eres, tu hermana es importante a su manera. Pensé que la Academia Yancy y la Academia Green estaban lo suficientemente lejos. Pensé que finalmente estarían a salvo.

— Eso lo pensamos los tres, pero ninguno acertó —todos vieron con sorpresa a Chris ¿Los tres?

— Ustedes…

— Sabíamos que los cuatro eran mestizos, nos las arreglábamos para que tres quedaran en el mismo y uno en otro lo bastante lejos. Las academias de este año tenían la misma distancia la una de Nueva York como la otra, pero no era suficiente.

— ¿A salvo de qué?

Me miró a los ojos, y varios recuerdos me inundaron - todas las extrañas y espantosas cosas que me habían pasado, algunas de las que había tratado de olvidar.

Durante el tercer grado, un hombre en un abrigo negro me había acechado en el patio de recreo. Cuando los profesores trataron de llamar a la policía, se fue aullando, pero nadie me creyó cuando les dije que bajo su sombrero de ala ancha, el hombre tenía un solo ojo, justo en el medio de su cabeza.

— ¡Los vigilabas! — Grito enfurecido Zeus, eso era algo directo, un ciclope era algo directo.

— ¿Cómo?

— Los ciclopes son mis hijos, aliados, habitantes de mis terrenos. — Ósea que si nos vigilaba, pensó para sus adentros Dria.

Antes de eso - un recuerdo aun más lejano. Estaba en preescolar y un profesor me puso accidentalmente bajo una manta para dormir en una cuna en la que había una serpiente. Dria estaba justo al lado mio. Mi mamá gritó cuando fue a recogernos y nos había encontrado jugando con una cuerda escamosa, que de alguna manera habíamos logrado estrangular a muerte con nuestras manos de niño.

— Bueno Dria ha roto narices de mestizos, Dioses, Titanes y monstruos, no creo que una serpiente sea algo mayor. — Murmuro Nico.

— ¡Mantenga a esos dos alejados de mi! — Grito George, todos voltearon al caduceo.

— George deja a la niña leer. — Le regaño Martha.

En cada escuela, algo extraño había pasado, algo inseguro, y yo era forzado a cambiarme. Dria no le gustaba de comentar las cosas raras que le pasaban pero algunas veces hablaba de ellas en sueños, cuando tenia pesadillas era cuando mas hablaba.

Sabía que debía decirle a mi mamá sobre las viejas damas en el puesto de fruta, y de la señora Dods en el museo, acerca de mi extraña alucinación de que había hecho polvo a mi profesor de matemáticas con una espada. Pero no podía obligarme a hacerlo. Tuve el extraño presentimiento de que esas noticias terminarían con nuestro pequeño viaje a Montauk, y no quería eso.

—  Dioses Percy no seas egoísta. ¡Dilo!

—He tratado de mantenerlos lo más cerca que he podido - me dijo - Me dijeron que fue un error. Pero sólo hay una opinión, Percy - el lugar al que tu padre quiso mandarlos. Y yo sólo… sólo no podía hacerlo.

— ¿Mi padre quiso mandarnos a una escuela especial?

—No a una escuela - dijo suavemente - a un campamento de verano

Mi cabeza daba vueltas. ¿Por qué mi padre - quien no se había quedado lo suficiente como para ver el nacimiento de sus hijos - había hablado con mi madre acerca de un campamento de verano? Y si era tan importante, ¿por qué ella no lo había mencionado antes?

— Porque significa un posible "Hasta nunca", ella sabe que son poderosos, sabe que no los dejaran tan fácilmente, pero no puede hacer nada más que intentar mantenerlos a su lado aunque lejos.

—Lo siento, Percy - dijo, mirándome a los ojos - Pero no puedo hablar de ello.

Yo, yo no podía mandarlos a ese lugar. Hubiera significado decir adiós para bien.

— ¿Para bien? Pero si es sólo un campamento de verano…

Se giró hacia el fuego, y supe por su expresión que si hacía más preguntas  empezaría a llorar.

— Percy, no hagas llorar a mamá.

Luke en ese punto casi se sentía celoso, él quería una madre así. Quería su madre, si, pero hubiera deseado una que no viera el futuro a cada rato, aunque una mirada de la pequeña niña del mar le vasto para calmarse, él un día haría una familia hermosa, lo sabia, lo presentía.

Nico los miraba un poco enojado, Dria había traicionado a todos infinidad de veces por Luke, aunque también lo había traicionado a él millones de veces. Le preocupaba lo que los dioses hicieran contra ella al descubrir todas sus faltas, él sabia que tenia el voto de Dioniso, Hermes, Poseidón, Artemisa, Apolo, Hades y Hestia asegurado en su favor, pero en las decisiones importaban solo doce votos de los cuales solo tenia cinco.

Esa noche tuve un sueño vívido.

Estaba tormentoso en la playa, y dos hermosos animales, un caballo blanco y un águila dorada, estaban tratando de matarse a la orilla de la playa. El águila se deslizó hacia abajo y destrozó los músculos del caballo con sus enormes talones.

El caballo se levantó y pateó las alas del águila. Conforme los animales peleaban, la tierra temblaba, y una monstruosa voz se reía desde algún lugar de la tierra, alentando a los animales a pelear más fuerte.

— ¡Cronos!

Corrí hacia ellos, sabiendo que debía detenerlos para no matarse, pero corría lentamente. Sabía que llegaría tarde. Ví descender al águila, con el pico dirigido a los ojos del caballo, y grité ¡No!

— ¡Dioses esta haciéndolos pelear!

Desperté sobresaltado.

Afuera, realmente estaba tormentoso, la clase de tormenta que arranca árboles y derribaba casas. No había ningún caballo o águila en la playa, sólo rayos haciendo luz de día falsa, y olas de veinte pies golpeando las dunas como artillería.

— ¡Es un huracán!

Con el siguiente trueno, mamá se despertó. Se levanto, con los ojos bien abiertos y dijo - Huracán.

Supe que era demente. En Long Island nunca se habían visto huracanes al empezar el verano. Pero el océano parecía haberlo olvidado. Sobre el rugido del viento, oí un sonido distante, un enojado, y torturado sonido que hizo que se me pusieran los pelos de punta.

— Algo debe pasar para que yo este así.

Luego un sonido más cercano, como muletas en la arena. Una voz desesperada

alguien gritando, tocando la puerta de nuestra cabaña.

Mi madre se levantó de la cama en su ropa de dormir y fue a abrir la puerta.

Grover estaba parado en el marco de la puerta tras la inmensa lluvia. Pero no era… no era Grover exactamente.

— ¿Era Grover pero no era exactamente el?

—Toda la noche buscando - murmuró - ¿Qué estabas pensando?

— Grover, la pregunta al mi hermano/sesos de alga es ¿Qué no estabas pensando?

Mí madre me miró asustada - no por Grover, sino por lo que había oido.

—Percy

  • dijo, cerrando para hacerse oír sobre la lluvia - ¿Qué paso en la escuela? ¿Qué es lo que no me has dicho?

— Cuéntalo, cuenta, ella ayudara.

Estaba helado, viendo a Grover. No entendía lo que estaba viendo.

— ¡O Zeu kai alloi theoi! - Gritó - está tras de mí. ¿No le dijiste?

— ¿Detrás de ti? ¡Que esta detrás!

Estaba demasiado conmocionado para darme cuenta de que había maldecido en griego antiguo, y lo entendí perfectamente. Estaba demasiado sorprendido preguntándome cómo es que Grover había llegado allí por su cuenta en medio de la noche. Porque Grover no tenia puestos sus pantalones - y donde sus piernas deberían… donde sus piernas deberían…

— ¿Haber un pantalón? — Pregunto Dria intentando desviar la atención de todos, todos rieron un poco.

Mi mamá me miró con severidad y habló en un tono que nunca había utilizado antes - Percy. ¡Habla ahora!

Yo balbuceaba algo acerca de las damas viejas en el puesto de frutas, y la Sra. Dods, y mi mamá me miró, su rostro palideció a la luz de los relámpagos.

Tomó su bolso, me lanzó mi impermeable, y dijo - Suban al auto, los dos. ¡Ahora!

— Si, si ahora, rápido, rápido… ¡Corran!

Grover corrió por el Camaro - bueno no corría exactamente. Él estaba trotando, sacudiendo el peludo trasero, y de repente, su historia acerca de un trastorno muscular en sus piernas tenía sentido para mí. Comprendí cómo podía correr tan rápido y aun así cojeaba al caminar.

— ¿Espera viste lo que hay debajo de sus pantalones?

— ¡Dria cállate!

Porque en donde deberían estar sus pies, no los había. Había pezuñas.

— O, claro ves donde debería haber pies, pero no ves mas arriba.

— ¡Dria!

—  Ya de acuerdo me calló. ¡Fin del capitulo! ¡Au! — Chris había desaparecido con una nota en donde debería estar.

Dria la tomo y leyó para todos:

Dioses, mestizos y sátiro:

Christian ha sido mandado a su tiempo para ayudar un poco con Gabe, el no recuerda haber leído pero si recuerda lo que Gabe les hace.

El Christian de este tiempo esta consiente de todo lo que Gabe les hace a los niños y Sally, así que les podrá ayudar contra Gabe.

Atte: Las destino.

— Zeus… ¿Podemos ir ya? — Pregunto Poseidón. Este asintió, e inmediatamente varios dioses se quedaron, y varios se fueron.

Solo quedó Zeus, Hestia, que nunca se había metido mucho en las batallas, Hera, Atenea, que no tenía mucho agrado por los niños, Demeter, Hefesto y Perséfone. Para sorpresa de todos Dionisio había ido con los dioses contra Gabe, aquellos niños podían ser héroes, y aun peor hijos de Poseidón*, pero no merecían aquel trato, Ares también había partido no se perdería eso por nada.

— Bueno, los semidioses pueden ir a dar un paseo en el jardín, en lo que llegan los demás. ¿Eh alguien de aquí quiere leer el siguiente capitulo?

— Si nadie se opone yo quiero leer. — Murmuro Annabeth. Nadie dijo nada así que esperarían que los demás llegaran y les preguntarían.

Todos los semidioses partieron al jardín, Dria se fue con Clarisse para una mini batalla en donde tanto Nico como Luke serian espectadores.

Annabeth, Percy y Grover se habían ido a una distancia donde si bien podían ver la pelea, también podían hablar a solas.

Aunque nadie sospechaba que Gabe el apestoso no volvería a siquiera mirar a los niños o a Sally Jackson…

Feliz navidad espero que ustedes se la hayan pasado bonito, yo me la pasé genial.

Gracias por sus felicitaciones por mi fiesta de XV, estuvo genial aunque con unos tropezones que tuve cuando baile y que olvide cosas, fueron geniales.

Y actualizare todas las vacaciones, hasta el 15 o 20 de enero dejaré de actualizar.

Feliz navidad