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Cazadores de Sombras: El heredero de sangre. (Simon e Isabelle fanfic) — capítulo 10

Capítulo 9: La casa del sol naciente.

"Oh madre, dile a tus hijos, que no hagan lo que yo he hecho, gastar sus vidas en pecado y miseria, en la casa del sol naciente"

—Tienes que llevártela de aquí, Jocelyn — dijo Magnus mientras estaba recostado sobre el sofá y ella estaba a su lado — Toma tus cosas junto a Clary y váyanse. Idris no es seguro, Nueva York tampoco lo es.

—¿Entonces a qué lugar me sugieres que vaya? ¿Los Angeles? ¿Londres? ¿Rio de Janeiro?

—Ninguno de esos institutos son seguros para ella. Tienes que llevártela de este mundo, Jocelyn. Tal como lo hiciste la primera vez.

"Tal como lo hiciste la primera vez". La frase dio vuelta en la cabeza de Jocelyn por varios minutos, mientras Clary estaba de pie frente a Jace y Simon, al lado de Isabelle e incluso de Alec, que no dejaban de hablar de cómo entró un demonio al departamento de Magnus Bane. "Tal como lo hiciste la primera vez", recordó Jocelyn, cuando ella aún estaba embarazada de Clary, y huyó del mundo de los Cazadores de Sombras para vivir como mundana, lejos de Valentine Morgenstern.

Luego había ido donde Magnus a pedirle ayuda para su hija, para borrarle los recuerdos y que no viera nada del mundo que Jocelyn no quería que conociera, para mantenerla alejada del peligro. Ahí estaba Tessa Gray, la bruja, junto al Hermano Zachariah hicieron el ritual de Clary para alejarla de las influencias demoníacas, mientras Magnus cada dos años, le limpiaba el cerebro a Clary como quien desinfecta un disco duro de computadora.

 ¿Estaría dispuesta a hacer lo mismo otra vez? ¿Con Clary embarazada de su nieto? Clary jamás lo permitiría, jamás aceptaría que tomasen los recuerdos de su hijo y se lo borraran así como así. Quizás Jocelyn, podría plantearle la idea de vivir entre mundanos otra vez, en otro lugar, alejado de cualquier Portal que pudiese trasladarla al mundo de los Cazadores de Sombras.

 Esa, era una decisión que debían plantear entre madre e hija.

—Francamente es una locura — Habló Simon — ¿Matar a los niños cazadores de sombras? ¿Ahora? ¿No se supone que Valentine y Sebastian ya están más que muertos?

—Son demasiadas preguntas, draculín — Dijo Jace. — Y aun no sé respondértelas.

—Alguien está siguiendo el legado de Sebastian — Anunció Alec — Me cuesta definir quién es.

—¿Las hadas, quizás? — Preguntó Isabelle mientras enrollaba su látigo como un brazalete — Nos traicionaron anteriormente, pueden haberlo hecho ahora. Ya saben, tomar venganza porque matamos a su reina.

—No lo creo… — Dijo Jace — Después de eso le rogaron a Arthur Blackthorn su perdón y misericordia, incluso su protección. Es imposible que puedan traicionarnos otra vez, hicimos un pacto. Todos los demás submundos están pendientes de sus movimientos.

—Quizás algún cazador de sombras oscuros quedo suelto — Dijo Clary con una punzada de dolor en su pecho y su vientre, teniendo una horrible corazonada. — No lo sé…

—Nadie sabe. — Dijo Jace — El punto es que, mientras La Clave va a buscar a los responsables, nosotros debemos buscar un modo de protegerte.

—¿Qué?

—A ella y a Sia Carstairs, Jace — Dijo Isabelle. — Sia también está amenazada de muerte, no sólo Clary.

—Tú y Alec también — Espetó el rubio enojado — A no ser de que a ti se te ocurra hacer hijos con el vampiro y entonces los amenacen a ellos. Les darás un festín entonces, porque los demonios matarán a dos pájaros de un solo tiro.

—Basta. — Dijo Alec poniendo su mano sobre el hombro de Jace.Por suerte, Alec Lightwood era el único que hacía que la furia de Jace Herondale se apaciguara por un momento. — Calmémonos. Izzy y yo somos lo suficientemente grandes para protegernos por nuestra cuenta, sabemos defendernos. Clary puede, es evidente, tiene el poder de sus runas y otras cosas, pero está embarazada y eso imposibilita su defensa personal al igual que la hija de Tessa. Sia sólo tiene catorce años y no está preparada para ser una cazadora de sombras, es por eso que ella y Clary deben refugiarse.

—Podrían hacerlo en el Gard. — Dijo Simon — Pero Alicante ya no es seguro, después de Sebastian ha llegado la amenaza de Asmodeous y él como príncipe del infierno hará lo que sé de la gana. Es obvio que el planea esto ¿no? — Su voz sonaba irritada — Intentó dejarnos morir en el Edom, intentó matar a Magnus… ofrecí mi inmortalidad vampírica y a como letra chica arrebató mi memoria. Es evidente que él planea estos ataques.

Todos miraron a Simon. Isabelle ni siquiera quería recordarlo, el sacrificio que hace unos años él había hecho por salvar a sus amigos, el verlo sin recordar nada en absoluto, sin recordar a Clary, nada de magia, nada de los nefilims, nada de ella… le dolía, a pesar de que Asmodeous le había quitado su derecho a ser vampiro para volverlo un mundano otra vez. Incluso ella y Magnus con su libro de hechizos le reestablecieron la memoria, quizás un poco…

Simon lo sabía, estaba empezando a recordar y él iba a ser entrenado para ser un cazador de sombras, le había prometido a Clary que cuando hubiera ascendido se convertirían en parabatai, se lo había prometido a Jace. Él lo aceptaba, todo iba bien… hasta que Courtney Schwager cambió las cosas.

Courtney Schwager había sido propulsora de la banda de Simon "The Mortal Instruments", era una mujer bella, alta y tenía unos 30 años como mucho, era excelente promocionando bandas y le estaba hiendo bien con las ganancias del grupo que hasta incluso "The Mortal Instruments" iba a asistir al programa de Ellen Degeneres, Jimmy Fallon, David Letterman y Oprah Winfrey. Sin embargo, Courtney quería otra cosa.

A cambio de toda la fama de estrella de rock que le ofrecía al grupo ella quería tener relaciones sexuales con Simon, cuando este se negó Courtney se enfureció mucho y dejó las actividades del grupo. Meses después cuando la banda consiguió otro "manager" Courtney volvió por Simon, esta vez en su forma natural: Ella era un vampiro, que vivió en la década de los setenta en Irlanda, Courtney quiso vengarse de Simon y quiso hacerlo su subyugado nefilim.

Simon peleó lo más que pudo con ella consiguiendo que ella simplemente lo matara. Al irse, Isabelle, Magnus y Alec lo encontraron en pleno proceso de transformación de vampiro. Isabelle dolida y enrabiada hizo el nuevo proceso de nacimiento de Simon. Y Jace ofreció su sangre como sacrificio para que pudiera andar por el sol.

Fue entonces cuando las esperanzas de ser un cazador de sombras más, se esfumaron para él. Al menos recordaba todo, toda su vida. Pero volvía a ser un vampiro, algo que nunca quiso ser. Y quizás debía acostumbrarse, quizás su destino era seguir viviendo como un vampiro diurno toda su vida.

—Olvidan un detalle — Agregó Magnus — El pequeño hijo de Tessa…

—¿No que nació muerto?

—Se suponía. Jem y Tessa lo ocultaron en la ciudad silenciosa para que los hermanos lo cuidaran, sin quererlo un hada traicionera le aplicó yin fen a Tessa durante su embarazo cuando estaba en el Laberinto Espiral.

—¿Yin fen?

—Una droga letal. Jem Carstairs no quería que su hijo sufriera es enfermedad. Por eso lo llevaron a la Ciudad de Hueso — Dijo Magnus y luego bebió un poco de agua, estaba exhausto. — El punto es que, su pequeño hijo aún está en proceso de curación con armas de fuego celestial. Alguien debe cuidarlo.

—Yo iré. — Dijo Jace — Jem cuando era Zachariah me ha protegido y preocupado por mi familia, yo me haré cargo de su hijo para mantenerlo a salvo de los demonios, mientras me aseguren que Clary y mi hijo estarán a salvo lejos de aquí.

—Pero Jace… — Iba a protestar Clary

—Los Herondales le debemos a los Carstairs — Dijo — La familia Carstairs a lo largo de los años ha estado junto a nuestra familia dándole cuidado y apoyo. Lo mínimo que puedo hacer por él y Tessa, no pudimos salvar a Emma de los demonios, pero podemos cuidar de Sia y su hermano pequeño. Es mi deber devolverle la mano.

—Nadie lo discute — Dijo Jocelyn mientras se ponía de pie y miró al brujo — ¿Sugieres que mi hija y yo nos vayamos al mundo mortal?

Clary no quería, su sangre salpicaba furia y terror al mismo tiempo. Ella no iba a ser capaz de hacer eso, ni siquiera de borrarle la memoria.

Su madre había estado en la misma situación hace años y ella fue valiente, y tomó la mejor decisión que tenía a su alcance.

—No será para siempre. — Dijo el brujo levantándose — Clary, Tessa, Sia se irán de aquí al mundo mortal, contigo. En lo posible a otro país. Cuando esto acabe, podrán regresar así que no habrá lavados de memoria a nadie, si es que eso a Clary le preocupa.

—Está bien — Dijo Clary rendida — Nos iremos. Sólo hasta que todo esto se calme, pero necesitaremos noticias constantes para ir a otro lado si en donde estamos ya no es seguro.

—Trato hecho. — Dijo Magnus.

—¿Cuándo se van? — Preguntó Isabelle mirando a su cuñado.

Jace miró a través de la ventana atento a que nadie pudiese oírlos, para que nadie diese aviso a nefilims oscurecidos o demonios chiflados, y Simon le siguió la mirada. Ambos sabían que mientras más pronto Clary y Sia se fueran, era mejor.

✾✾✾✾✾✾✾

Meses después.

Buenos Aires, Argentina.

"Un mes" pensó Clary Fairchild. Ella había optado el apellido de su madre para ser asumida como una cazadora de sombras, mientras Jocelyn había optado por ser Garroway y Luke dejaba de ser Lucian para siempre. Clarissa Adele Fairchild sonaba bien en sus pensamientos, ella jamás quiso ser una Morgenstern a pesar de que el serlo significó vencer a su hermano.

 Clary se detuvo durante un momento para continuar con su hábito de lectura, para ese entonces estaba leyendo "Romeo y Julieta" de William Shakespeare, por consejo de Tessa Carstairs. Ahora leía sin duda la parte que más le llamaba la atención.

JULIETA: ¡Oh, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres Romeo? Renuncia a tu padre, abjura tu nombre; o, si no quieres esto, jura solamente amarme y ceso de ser una Capuleto.

ROMEO (aparte.): ¿Debo oír más o contestar a lo dicho?

JULIETA: Sólo tu nombre es mi enemigo. Tú eres tú propio, no un Montesco pues. ¿Un Montesco? ¿Qué es esto? Ni es piano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni otro algún varonil componente. ¡Oh! ¡Sé otro nombre cualquiera! ¿Qué hay en un nombre? Eso que llamamos rosa, lo mismo perfumaría con otra designación. Del mismo modo, Romeo, aunque no se llamase Romeo, conservaría, al perder este nombre, las caras perfecciones que tiene. -Mi bien, abandona este nombre, que no forma parte de ti mismo y toma todo lo mío en cambio de él.

ROMEO: Te tomo la palabra. Llámame tan sólo tú amante y recibiré un segundo bautismo: De aquí en adelante no seré más Romeo.

¿Qué era un nombre realmente? Solo un nombre. Las frases de Julieta le hacían sentido, por eso ella no era una Morgenstern, aunque todo el mundo se lo dijera. Ella era libre de escoger como ser llamada, "Clary" para sus amigos y familia,o "cariño" de parte de Jace y "Clarissa Fairchild" para el resto del mundo. Ella era una Fairchild así como Jace era un Herondale y un Lightwood al mismo tiempo. Así como Romeo y Julieta decidieron dejarse sólo sus nombres en vez de ser un "Montesco" y "Capuleto" respectivamente.

 "Un mes" pensó para sí mientras Clary Fairchild y detuvo su lectura para mirar su pronunciada panza. Un mes le faltaba para que su hija naciera, sí, su hija. Clary jamás había sido más feliz entonces y Jace tampoco, le mandaba mensajes de fuego cada vez que podía, y Simon le llamaba muy a menudo. Pero ella los extrañaba, de distinta forma, pero lo hacía.

—¿Clary? — Era Tessa quien tenía su cabello castaño tomado en un moño, usaba unos leggins negros y una ligera camiseta. — ¿Crees que los globos rosa estén bien en este lado? — Preguntó señalando a la ventana.

—Está bien, Tessa. — sonrío — Gracias.

Clary observó el ambiente a su alrededor, habían pastelitos, galletitas, flores por todos lados, adornos de colores y cosas rosas. Todo para su hija que estaba por nacer.

La camioneta de Luke se detuvo enfrente de la reja de la casa, venía junto a Jocelyn, quienes traían algunas cosas de un supermercado en la capital. Se veían felices, sin duda Jocelyn y Luke estaban tranquilos siendo mundanos, o fingiendo ser mundanos.

—Deberíamos ir algún día a un restaurant a bailar tango… — Sostuvo Luke mientras abría la puerta.

—Prefiero un paseo turístico

—¿Otra vez? Jocie, no me digas que quieres ver el obelisco.

—Sólo quería pintarlo — Sonrío ella.

Estaban más que felices y recontra enamorados. Clary sintió alegría por ellos.

—Hola cariño. — Saludó Jocelyn a su hija — ¿Cómo has estado?

—Bien — Dijo ella mirando los paquetes que traían.

—Ya está todo listo para el baby shower — Anunció Tessa — Magnus envió invitaciones a las chicas Blackthorn, Aline Penhallow, Maia Roberts, la vampira Lily, a Maryse e Isabelle y creo que vendrá Kaelie Whitewillow, la Reina de la Corte.

—¿Baby shower? — Preguntó Clary

—Celebración para bebés — Dijo Tessa — Se lo propuse a tus padres y ellos aceptaron la idea. Claro que es de sólo mujeres.

—Vaya. — Dijo Luke sonriendo

—Sin ofender — Dijo Jocelyn a su marido — Era una reunión de mujeres, pero puedes quedarte acá con nosotras y cuidar al hijito de Tessa.

—Será un gusto. — Anunció Luke — Iremos a ver al pequeño Will.

Luke salió hacia la cocina hacia la habitación en donde estaba esa cunita con el bebé.

El pequeño William Carstairs había llegado esta mañana en brazos de su padre desde la ciudad silenciosa con el Hermano Enoch hasta Argentina. Los viajes por portales no eran lo más seguro para un bebé pero era lo más rápido en transporte.

Cuando Tessa lo vio lloró de la emoción, tomando a su hijito en brazos y dándole besitos por toda la cara haciendo que el bebé riera y lanzara gemidos inentendibles.

El pequeño Will, había nacido hace casi un año antes de la boda de Isabelle Lightwood y Simon Lewis. Había nacido en los Angeles junto a los Blackthorn y vivió allí unos meses, no hasta que descubrieron que el atentado que le hicieron a Tessa.

Un hada, de la Cacería Salvaje, adicta al yin fen, peleó con Tessa embarazada durante el laberinto espiral y en venganza de que Tessa matará a su compañera, ella le inyectó yin fen directamente en su vientre cayéndole a su hijo en gestación.

Cuando contó esto en la Ciudad Silenciosa, Jocelyn echaba maldiciones y temblaba ya que era algo similar a lo que hizo Valentine con ella y con la pobre Celine Herondale. Jem Carstairs en cambió habló con Mark Blackthorn y le ordenó que acabará con aquella hada traicionera de su parte, él junto a Julian y Emma Carstairs la mataron en la playa. La Cacería Salvaje no soportó la traición de Mark y lo mandaron de regreso a los ángeles, mientras el cadáver del hada adicta al yin fen flotaba sobre las playas de Santa Mónica.

Al nacer se supo que Tessa no había sido afectada por la inyección sino su hijo, Jocelyn había sostenido a ese bebé para verificar que no fuese otro "Jonathan", desconociendo los efectos verdaderos de esta droga. Jem, por su parte, habló con Jia Penhallow y con los hermanos silenciosos, para determinar una cura para su hijo.

Fue entonces cuando el hermano Enoch solicitó dejar al niño en la ciudad silenciosa, Tessa se opuso, pero Jem estuvo de acuerdo. No quería que su hijo sufriera lo que él sufrió. Es por eso, que durante un año, se le realizaron diversos chequeos al niño, luego la hermana Cleophas y el hermano Enoch, junto con Tessa, Jem y Sia, realizaron el ritual de los niños cazadores de sombras.

"¿Cuál será su nombre?" había preguntado Cleophas en aquel entonces, y Jem miró a Tessa, con aquella mirada de confianza y afecto, con amor. No necesitaron discutir sobre como nombrar a su hijo.

"Su nombre será Will." Anunció Jem sosteniendo a su bebé. "William Oliver Carstairs"

El flashback trajo de regreso a Tessa, quien le había preguntado si su bebé estaba sano. "Sí" había dicho mientras le entregaba a su hijo en brazos. "Jace Herondale ha controlado su fuego celestial y con ayuda de los hermanos, salvaron a nuestro hijo." Le besó en los labios y ella sonrió.

"Los Carstairs le debemos a los Herondales"

—¡Bill! — Ahora las exclamaciones no eran de Tessa, ni de nadie. Era Sia, su hija, que desde estos meses estaba hiendo a una escuela mundana. Sia era la única persona en el mundo que en vez de decir "Will" decía "Bill". Tessa pensaba, porque era un conflicto interno o error en pronunciación. Sia Carstairs había entrado corriendo lanzando su bolso en medio del pasillo, y fue hacia Luke, quien sostenía a un pequeño bebito de cabello negro liso como el de su padre y de ojos grises tormenta como Tessa. Sia amaba a su hermanito pequeño, le extrañaba demasiado. — ¡Oh, mi Bill!

—Cuidado Sia — Dijo Luke — Acaba de llegar.

—¡Te eche de menos! — Dijo la chica — Ay, pensé que tardarías más tiempo en regresar.

—Tu padre lo trajo — Dijo Tessa dejando los globos sobre la ventanita. — Jace ayudó a curarlo.

—Oh… creo que les debo las gracias. Quizás pueda dárselas a Clary ¿tú que crees, Bill? — Sia no miraba a su madre, solo al pequeño bebé que cargaba en sus bracitos.

—No hay nada que agradecer — Dijo Clary tocando su panza — Estamos a manos. Los Herondales y los Carstairs trabajamos juntos, somos… como una familia.

Tessa le sonrío a Clary, la pelirroja no podía estar más en lo cierto.

—¡Ven, Bill! — Dijo Sia — Le tenemos un regalo a Clary y a su bebé. ¿Ella va a tener una niña, lo sabes? Y cuando crezca, tú y ella podrán crecer juntos por la casa y quien sabe… podrían ser parabatai, o podrían casarse.

—¡Sia! — Dijo Tessa sonrojada — No tientes a la suerte.

—Sí claro. — Dijo Sia dejando al bebé en brazos de Luke y buscando su mochila.

Al cabo de un rato. Jocelyn estaba recibiendo a las visitas, había llegado Isabelle y Maryse con ostentosos regalos para Clary como un ajuar que usan las mundanas para bebé y revistas de consejos, e inclusos la versión nueva de "Shadowhunter Weekly en su versión: Madres e hijas vestidas iguales", por parte de Maryse, una avergonzada Isabelle no quiso admitir que había amado esa revista también. Al rato llegaron Kaelie y Maia, luego Magnus, vestido de purpurina rosa para la ocasión.

Aparecieron, Olivia y Drusilla Blackthorn, las amigas de Sia. Luego llegaron Aline y Helen.

—¡Felicidades Clary! — Decían las invitadas al llegar y le dejaban los regalos a la pelirroja, el ambiente era una casual música de Chopin, comienzo pastelitos y otras cosas. Tessa le había dado a Clary un disco de música de "Mozart para bebés", Aline y Helen le llevaron miles de vestimentas preciosas de la Isla Wrangler, Livia y Drusilla le llevaron algunos juguetes de bebé y así entre otros regalos de Kaelie, como una cuna hecha de cáñamo y flores silvestres con protecciones mágicas, Maia le había dado una gorra y la vampira Lily, le dio un brazalete de plata que había robado en sus paseos por Bangkok. El de Sia fue especial, ella le había comprado a las hermanas de hierro una estela, la primera estela de cazador de sombras. "Emma hubiese querido que tu hija tuviese una" susurró al entregársela. Clary estaba agradecida, aunque aún le pesaba el recuerdo latente de Emma Carstairs.

Por encargo de Isabelle, ella le pasó su obsequio de parte de Simon, que era un peluche de un patito. "Debe ser broma" pensó Clary riéndose al imaginar la cara de Jace al ver el futuro regalo de su bebé, mientras que Jace le había enviado unas bellas flores, flores del invernadero donde se besaron por primera vez, con una nota.

"Clary,

Lamento no poder acompañarte en este momento tan importante en nuestras vidas, pero todo sacrificio que hago es por su protección.

Espero que las flores que te envíe signifique lo latente que se mantiene nuestro amor, no quiero perderte, y no quiero perder a nuestro hija, juro por el ángel que pelearé hasta el fin de mis días para crear el mundo ideal en donde nuestros hijos en un futuro puedan vivir.

No olvides que te amo, y te prometo, te juro por nosotros, que cuando todo esto acabe, seremos una familia. Tú, yo y nuestra bebé, y viviremos en la Mansión Herondale en Alicante, y pasearemos juntos sobre Caminante, y le mostraremos las torres del demonio. Prometo luchar para que por fin seamos felices, como una familia. Como la que siempre quise tener.

Te amo, les amo con cada gota de mi sangre.

Jace.

PD: Creo que Priscilla suena mejor que Lucrecia o que Cassandra. Tú ganas, tú eliges"

Clary sonrió. Jace le estaba dando el mejor regalo del mundo, algo por que esperar y lucha, esperanza y fe.

—¿Y cómo va a llamarse? — Preguntó Aline — ¿Qué nombre han decido tú y Jace?

—Priscilla — Musitó Clary sobando su vientre e imaginando a su futura hija con dulzura. — Priscilla Cassandra Herondale.

✾✾✾✾✾✾✾

En otro lado del mundo, en medio de una oscuridad acechante unos demonios acompañados por Battlesword estaban junto a una muchacha. La chica no era mayor de dieciséis años y era hija de un miembro importante del consejo. Battlesword lo sabía, la chica era hija del director del Instituto de Buenos Aires.

—¡Suéltame! — Chilló la muchacha — ¡Suéltame!

Battlesword no quería soltarla. No era así como funcionaba su metodología, después de atacar a sus víctimas que "preferencialmente" eran mujeres, las violaba y mataba cruelmente. Pero antes de hacer todo eso, necesitaba averiguar lo que la chica argentina sabía.

—¡Dime la verdad! — rugió el muchacho sobre ella — Dímelo todo. ¡¿DÓNDE ESTÁN?!

La muchacha chillaba enloquecida de dolor y temor, tiritaba de frío además, tenía heridas en las piernas y en los brazos.

—Asquerosa perra. — Masculló Battlesword — Cazadora de sombras. No voy a soltarte si no me dices la verdad. Estás atrapada, mis demonios te mataran si no me haces caso.

—Que me maten entonces… — susurró

—Se alimentan de tu miedo — Dijo Battlesword con voz ronroneante tomándole con fuerza el tobillo lastimado de la chica — Tienes miedo… ¿me tienes miedo?

—¡Eres como él! ¡Eres igual a él! ¡Eres otro "Sebastian"!

—¡Cállate perra estúpida! — Le dio una bofetada — Yo soy mucho más hábil que Sebastian Morgenstern, podremos llevar la misma sangre pero soy mejor que él.

—Eres un demonio… un asqueroso niño demonio…

—DIME. DONDE. ESTÁN.

La chica se puso a llorar aterrada.

—Crees que puedes persuadirme. ¡No lo harás! Yo te vi, sé quién eres… eres el hijo de ella, de esa puta traidora. Que cuando murió te sacaron de su vientre y te llevaron al Edom… eres su hijo.

—Dilo, di quien soy.

—Eres el bastardo de la muerta reina Seelie.

Battlesword enfurecido le dio una estocada con su lanza en el estómago de la chica, ella comenzó a sangrar y hacerle falta el aire.

—Yo jamás conocí a mi madre, ella era un hada. Yo soy mitad hada. Fui rechazado de la "Cacería Salvaje" por su traición y crecí en el Edom, fui cuidado bajo el alero de Asmodeous, rescaté a Lilith y a Samael. Vengo de parte de los oscurecidos, seré su líder y gobernador. Pero yo no soy Valentine. No soy Sebastian, yo quiero algo mejor. — dijo Battlesword — Y por eso debemos hacer una limpieza de los impuros, de los traidores y de los imbéciles. Dime niña estúpida ¿Dónde están?

—Buenos Aires — Farfulló entre lágrimas — El último Herondale se refugia ahí.

—Herondale. — dijo Battlesword — Interesante, esos bastardos tienen sangre de demonio en sus venas. Uno de sus ancestros se casó con un submundo, una bruja a decir verdad. Que decepción.

—Tú también eres un submundo…

—Mitad hada, las hadas somos lo más cercano a la perfección. Mitad ángel, mitad demonio. Las hadas ponen el equilibrio. Yo soy mitad hada y mitad demonio, significa que yo soy quien lleve a cabo esta misión. Yo seré quien maté al último de los sucios Herondale que queda, y gracias por el dato.

La chica sollozaba y espera gritar pero Battlesword le tenía la boca tapada con su mano. La chica quería correr, pero no podía estaba imposibilitada, ahora venía lo peor, la iba a violar, le quitaría lo más puro de su alma y la mataría despiadadamente. La chica lloraba, era su fin.

—Lo hago con amor, con mucho amor. — Le dijo Battlesword cometiendo el crimen más macabro de todos los tiempos.

Una vez asesinada, los demonios hicieron lo que quisieron con el cadáver. El director del Instituto de Buenos Aires jamás encontraría a su hija, y jamás viviría para buscarla, Battlesword iría por él y por el Herondale que estaban protegiendo.

—Mi Lord Battlesword. — Siseó un demonio eidolon — Su señora espera su reencuentro.

—¿Qué quieres, Amatis ahora?

—Dice que acaba de encontrar a su madre.

Los ojos de Battlesword brillaron de emoción en medio de la oscuridad, sabría sus verdaderos orígenes, no estaba tan solo en esta loca cruzada.

—Veamos entonces a la bella Amatis y a mi madre, Seelie.


Hola, espero que les esté gustando mucho este fanfic. Ahora trataré de poner más de la trama Sizzy, e interactuaran juntos como matrimonio, y veremos que sucede después con Clary, Sia y el pequeño Will en peligro.

¿Era lo que esperaban? Dejen sus comentarios, por cierto cambié el nombre de la trama, se llama "Las especies poderosas" porque de eso trata. Simon como vampiro diurno, Jace como chico ángel, Clary con sus magias en las runas, pero además tenemos a Mark y Helen siendo mitad hada, y los hijos de Jem y Tessa (Sia y Will, con poderes especiales) y quien sabe que va a pasar con nuestra bebé Herondale. Es por eso que se llama así, porque sus personajes o parte de ellos tienen algo que los hace diferente y poderosos. Una nueva raza de cazadores de sombras llega en este fanfiction. Y por ende corren peligro.

Eso, yo ya leí CoHF, asñi que trato de adaptar la trama a los libros. Si ustedes no han leìdo aun, haganlo. Pero para su tranquilidad les digo que nuestros ships amados (Malec, Sizzy y Clace/Lukelyn) sobreviven y se mantienen estables.

Besitos. Gracias por todo su apoyo, mis nefilims.