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Pensé enamorarme de cualquiera, menos de ti George Weasley — capítulo 44

Con el paso de los días, la profesora Umbridge empezó a observar a los maestros en sus clases, ella hacía notas mientras a nosotros nos daban clases, a mí se me hacía algo realmente tonto, pero no sé ni siquiera donde esta Dumbledore. Mientras nosotros nos juntábamos a escondidas, a Harry se le veía muy emocionado dando clases, y yo sin querer llegué a aventar a uno que a otro alumno, pero por reflejos de defensa, la última reunión antes de vacaciones llegó, Harry y yo nos juntamos para repasar todas los hechizos que enseñamos, no iban muy mal todos, sin embargo hay mejores, como yo. Después de una hora Harry pidió que pararan.

-Eso es todo por hoy, muchas gracias…- todos aplaudieron y decidieron irse, yo tomé de la mano a George y juntos nos fuimos de ahí, yo tenía clase con Severus así que George me llevó hasta las mazmorras y ahí se despidió de mi con un beso. Luego entré al despacho, él me esperaba, estas clases son una tortura para mí, la última vez, Severus llegó a ver el recuerdo con George del baño de los prefectos, fue muy vergonzoso.

-Has estado haciendo lo que te encomendé?...-preguntó mientras sacaba su varita, yo asentí.

-Todas las noches antes de dormir pongo mi mente en blanco…-

-Perfecto, veamos si es verdad, preparada??...-asentí.- Legeremen!!...- No pasó nada, Severus me sonrió.- Listo, Oclumancia completada, ahora mi querida Cloe, practicaremos Legeremancia…-  me puse nerviosa.

-Usaré Legeremancia contigo Severus??...-el asintió.

-He puesto en ese pensadero todos los recuerdos que no quiero que veas…-señaló uno.- sin embargo debo pedirte que si ves alguno que se me olvidó, no lo comentes…-yo asentí.

-Creo que eso sería justo, ya que tampoco has mencionado nada de los míos.- dije avergonzada.

-Debo admitir que me sorprendí, y lamento invadir tu privacidad, pero lista??...- me puse en posición.

-Lista….-


Salí del despacho de Severus a altas horas de la madrugada, estaba cansada, este hechizo es muy difícil, no logré ni una vez entrar en la mente de Severus, y esta vez él no opuso resistencia, después lo haré no verbal y después será contra su Oclumancia, Dios mío, el es el dueño de la Oclumancia, ¿Cómo piensa que le haré?... cuando voy a dar vuelta al pasillo choco contra la profesora Mcgonagall que lleva a Harry del brazo, ella me mira desconcertada.

-Qué hace a estas horas levantada señorita Léger??...-me preguntó.

-Estaba con Severus, pero… pasa algo??...-

-Acompáñenos…- Caminé con Mcgonagall, Harry y Ron hacia el despacho de Dumbledore, está él ahí?... entramos y estaba Dumbledore en su silla. Al parecer estábamos ahí porque Harry tuvo una especie de pesadilla, real. Donde él atacaba al señor Weasley, me tensé al pensarlo, y ¿si es verdad?... Dumbledore pidió a unos cuadros que averiguaran si era verdad, yo me acerqué a Harry y le abracé, este me correspondió, se sentía tan apartado, tan incomprendido, minutos después resultó que el señor Weasley sí estaba herido y que lo llevaron al hospital San Mungo, donde estaban los padres de Neville.

-Señorita Mcgonagall, despierte al resto de los Weasley.- Mcgonagall se fue. Dumbledore tomó una tetera y la volvió un traslador, después llegaron los Gemelos y Ginny, George al verme caminó hacia mí para abrazarme, yo pasé mis brazos por su cuello y lo besé, no nos habíamos dado cuenta de que nos observaban hasta que Dumbledore dijo…. George y yo nos separamos sonrojados.

-Su padre está herido, así que se irán a la casa de Sirius…-dijo Dumbledore, Fred se movió incomodo.

-Cómo iremos??...-

-Con éste traslador…-señaló la tetera.- Señorita Léger, podría quedarse unos minutos??, luego podría irse  con ellos…-yo asentí y besé a George en la mejilla, luego a Fred, éste me sonrió. Entonces ellos tomaron el traslador y se fueron.- Señora Mcgonagall, hágame el favor de decirle a la profesora Umbridge que los Weasley, el joven Potter y la señorita Léger van a irse antes que el resto…-Mcgonagall asintió y salió del despacho, entonces Dumbledore me miró.

-Profesor??...-pregunté.

-Cómo llegó usted aquí con el joven Potter si está en otra casa??...-preguntó Dumbledore curioso.

-Choqué con él en el pasillo…-le dije. Él abrió los ojos.

-Qué hacía a estas horas levantada??...-

-Estaba con Severus…-le dije.

-El profesor Snape…-me corrigió.- se podría saber que hacía?.-

-Claro, el profesor Snape me da clases particulares…-le dije, Dumbledore asintió interesado.

-Bien, tiene algo que decirme sobre la profesora Umbridge??...-

-Es una arpía…-le confesé. Dumbledore rió.-

-Siempre tan honesta señorita, bien puede ir con los Weasley…-me dijo, lo miré confundida.

-Cómo iré??...-

-Puede aparecerse verdad??...-asentí.

-Pero, no se puede aparecer desde Hogwarts…-él rió.

-Ser director tiene sus ventajas, corra señorita, que la esperan…-le sonreí y con una mano me despedí de él, entonces me aparecí en Grimmauld Place, donde todos me miraron, había una tensión en el ambiente, Fred y George estaban enojados y Sirius también, cuando me vieron se calmaron.

-No pueden ir al hospital, punto!...-ordenó Sirius. Fred y George lo miraron mal y se fueron a sentar, yo, que he vivido en esta casa, fui hacia la cocina para hacer algunas bebidas, parecía que no iban  a dormir, entonces llegó Fawkes con un pergamino, era de Molly. Yo les entregué a todos cerveza de mantequilla mientras George leía en voz alta "Su padre esta vivo, ahorita mismo iré al hospital, quédense donde están." Eso sonaba como si estuviera debatiéndose entre la vida y la muerte, nadie habló, Sirius sugirió que nos fuéramos a acostar pero ninguno de mis Weasley quiso, yo apoyándolos me senté en el sillón en medio de los dos, George se paró y se fue a otro lado, lo entendía, sabía que estaba de mal humor y no quería que yo pagara, mientras que Fred se quedó dormido en mis piernas, yo le acariciaba su cabello, era como el de George, a diferencia que éste olía a Frutas. Sonrío. Muchas veces me diferencié de ellos por su olor. Por ahí de las cinco de la mañana, la señora Weasley llegó, Fred se incorporó en el sillón y George y Ginny se pararon. Todo estaba bien, Bill estaba con el señor Weasley, así que iba a salir con vida. Fred emocionado me abrazó, yo le correspondí, mientras que Ginny y George abrazaron a su madre. Ayudé a Molly hacer el desayuno y después todos, incluso Molly se fueron a dormir, excepto yo. No estaba tranquila, así que me puse mi chaqueta y salí de Grimmauld Place, caminé hasta llegar a un autobus, fui directo al Hospital San Mungo, el señor Weasley fue atacado por alguna razón, pero… cual fue?.. Llegué al hospital y entré, pregunté por el señor Weasley y subí hasta su piso, entré y habían varias camillas, entre ellas estaba el señor Weasley vendado con Bill a un lado, Bill al verme se levanto emocionado y corrió a abrazarme, yo le devolví el abrazo incomoda, he tenido un par de encuentros con él no muy cómodos, luego fui con Arthur.

-Cómo está señor Weasley?...-le pregunté. El rió.

-Nada de Señor, dime Arthur, y estoy mucho mejor…-

-Me alegro, quería preguntarle… sobre…-

-Sobre qué pasó??...-asentí.- no sé si deba contarte…

-Soy de la orden, no deberían hacerme a un lado, tal vez pueda ayudar…-le dije, él sonrió.-

-No le digas a Remus que te dije, pero está bien… La orden me mandó al ministerio de magia, en la sala de profecías, ahí fue donde me atacó….-le miré curiosa.

-Una serpiente??...-el asintió.

-Sí…-tragué saliva.

-Bueno papá, debes descansar…-dijo Bill parándose.

-Tiene razón Bill…-le dije.- descansa, más al rato vendrán tus hijos a verte, ellos estaban muy preocupados por ti…- Arthur sonrió.-

-Supongo…-

Bill y yo salimos de ahí para ir a la quinta planta donde hay un salón de té, él y yo nos sentamos en una mesa. Él me sonrió.

-Creo que desde el día que te besé ya no hubo posibilidades conmigo verdad??...-dijo burlón, puse los ojos en blanco.

-Creo que fue desde que me coqueteaste, sabiendo que era novia de tu hermano…-le dije, entonces llegó un mesero entregándonos un café a cada uno.

-Tenía que intentar, eres muy bonita…-me guiñó un ojo.

-Y sigues haciéndolo…-le acusé, el rió.

-De todos modos ya entendí que eres de mi hermano, sí?...-yo sonreí.- pero, algún día podré besarte de nuevo??...-

-William Arthur Weasley!!...-le grité y mi cabello tomó un color rosa.- cómo te atreves…-el rió.

-Sé que te gustó, tal vez no mucho como los de George, pero como es algo prohibido, te gustó…-dijo, yo me sonrojé, es verdad, era algo secreto y solo mío.

-No deberías de hacer eso…-le dije, ruborizada.

-Entonces te lo robaré cuando menos lo esperes…-me dijo, yo reí.

-Si lo haces no dudaré en darte una cachetada más fuerte que el de la última vez…-le dije, él me sonrió.

-Valdrá la pena…-

Después de una charla incomoda, bajamos otra vez a la habitación del señor Wealsey solo que esta vez llegaron la familia Weasley con Harry, Tonks y Moody, George al verme con Bill frunció el ceño.

-Aquí estas cariño…-dijo Molly.- tu padre me dijo que te fuiste a dar una vuelta con Cloe…- luego me miró a mí.- Oh Cloe, tienes ojeras, no dormiste, ¿por qué viniste aquí?....-le sonreí.

-Quería ver al señor Weasley…-le dije, en parte era verdad, pero quería ver qué fue lo que paso y sé que enfrente de todos no iba a poder.

-Bueno, aquí nos quedaremos un rato, quieres ir a dormir a la casa??...-

-Más al rato…- Molly asintió y se fue con el señor Weasley, George se acercó a mí.

-Dónde estabas?...-me preguntó celoso, yo le abracé.

-En el quinto piso tomando un café con tu hermano…-le dije lo más inocente que pude.

-Oh, no me mires así, esa técnica de niña linda no funcionará…-me dijo, entonces le acaricié el cabello.- no hagas eso.

-Nada más fue un café…-le dije, George me miró y después suspiró.

-Solamente porque me tienes loco de amor te perdono…-mi corazón se hizo chiquito, "me tienes loco de amor", me abalancé hacia él para abrazarle y besarle todo lo que podía, pensar que él es el único hombre.

-Pues tú a mí me tienes como loca, treparía paredes por ti…-le dije mientras le daba pequeños besos, el sonrió abrazándome por la cintura.

-Pues tu eres la chica más hermosa que he visto….-me dijo, yo me sonrojé.

-Pues tú, el hombre más guapo…-

-Pues tu Georgí eres el hombre más tierno del mundo…-dijo Fred con voz aguda, y metiéndose en medio de nosotros dos, abrazando a George. Yo reí mientras que George se quería quitar a Fred, todos en la habitación se reían.

-No estes celoso Fred…-le dije abrazándolo y besándole la mejilla.- A ti también te quiero…-

-Lo que no entiendo es cómo fuiste a parar siendo novia de George, conociéndome a mí…-dijo Fred en tono seductor mientras pasaba su brazo a mis hombros.

-Tampoco lo entiendo…-dijo Bill, puse mis ojos en blanco, entonces George me agarró de la cintura y me abrazó.

-Es obvio, soy mucho más atractivo, guapo, divertido, romántico, simpático, sexy, que todos ustedes…-todos soltamos una carcajada. Es verdad, amo a George, y quiero estar con el toda mi vida.