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Historia 146912 — capítulo 16

-Dulcinea hija- dijo Harry abrazándola.

-Mi amor - dijo Hermione abrazando a su pequeña

Dulcinea sentía su corazón salirse del pecho pero más que nada sentía el dolor infinito por de Tom, todo se había ido a la basura para Dulcinea ahora más que nunca, debía seguir, sabía muy bien que uno de los dos moriría, si no era ella  pues claro iba ser Tom.

Han pasado casi 4 años desde aquel suceso y Dulcinea ya graduada es una de las mejores en el ministerios gracias a sus movimientos en la política, de hecho se cree que ella podría llegar a ser el nuevo ministro de magia, pero claro ella no alardeaba de lo que podría ser sus mejores éxitos, sus padres por otra parte a pesar de estar demasiado orgullosos estaba demasiado preocupados ya que Dulcinea no había salido con ningún chico desde entonces.

-Dulcinea, digo señorita Potter- dijo Marie entrando a la oficina de Dulcinea que era su jefa.

-Hola Marie, ¿Qué se te ofrece?-

-El ministro de magia me ha pedido que te reúnas con él a las 4-

-O bueno que extraño pero bueno-

-Con permiso-

-propio-

Dulcinea se alistaba para ir a esa tal reunión con el ministro, ella amaba su trabajo pero ya quería irse de ahí para salir con Teddy, tomo su bolso y salió directamente a la oficina del ministro

-Buenos días ministro- dijo ella con su típica formalidad.

-Hola Potter, como sabes por mucho tiempo he hablado de mi retiro y ahora debo elegir un líder- dijo el  ministro.

-Si lo sé, ¿Quién es su candidato?- dijo ella nerviosa.

-Tú-

-Pero, señor, yo la primera mujer ministro-

-Si eres mi mano derecha Dulcinea, además nadie mejor que tu-

-Oh gracias, yo la verdad- decía ella feliz.

-Sin embargo, como amigo necesito preguntarte algo, ¿Por qué no te has casado?-

-Señor ministro, sabes mejor que yo lo que me detiene, su recuerdo, yo-

-Lo sé , pero eres joven-

-puede que lo sea pero mi corazón es de una vieja-

-Dulcinea-

-Bueno ire a festejar, me encataria notificar a mis padres sobre esto-

-Bueno, adelante querida-

Dulcinea se fue directamente a su casa, le conto a sus padres, a sus amigos, a todos, eso hizo que la abrazaran, la besaran, era la mejor noticia que recibían.

-Hija, es un orgullo la primera mujer en ser ministro- dijo Harry lenvantando a su padre.

-Gracias papá-

Dulcinea vio como todos festejaban, pero ella solo podía pensar en su amado Tom, a pesar de todo, ella no superaba su muerte, sentía las ganas de solo volver al pasado y volver a sentir aquel beso.

-No volverá y lo sabes- dijo una voz detrás de ella.

-Hola Teddy-

-Dulcinea vive con la idea de que Tom ahora esta tranquilo con una vida que jamás pudo tener-

-Teddy-

Era verdad lo que teddy decía pero, no era fácil para ella admitir o si quiera pensar en la verdad, en eso de las profundidades de aquel hermoso jardín que había en casa de los potter, surgio una mujer de cabellos negros, ojos azules.

-Usted ¿Quién es?- dijo Dulcinea sacando su varita.

-Soy la madre de Tom-

-Oh-

-Si, viene ha pedirte que por favor seas feliz-

-Lo soy-

-No me mientas nunca, se que no lo eres, mi hijo me enseño a saber cuando mientes, él te ama-

-amaba señora-

-No-

En eso detrás de ella salio un joven, no cualquier joven era Tom.

-No puede ser-

-Dulcinea mi amor-

En eso ambos se abrazaron y besaron, no querían soltarse pero había demasiadas dudas.

-¿Cómo?-

-Mi padre se equivoco mato su alma más no la mia-

-Oh mi cielo-

-te amo Dulcinea-

Ambos jóvenes se besaron, amaban demasiado, a pesar del tiempo,

-Al fin juntos-

-Siempre-