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Silencio en las sombras — capítulo 1
Harry no era el mismo, la muerte de Sirius había roto a pedazos su mundo.Se negaba a comer y no se despegaba de su cama.Ya no sentía ese fuero deseo venganza que nació de él al morir Cedric, en este momento estaba demasiado cansado de la profecía.Su futuro era un pozo sin fondo, uno en el que no se quería sumerjir.¿Acaso no quería el mundo mágico un salvador, uno que les librase de todo mal? ¿él era ese salvador?
Le daba igual, ésa era la respuesta para todo aquello.Cada día se quedaba sentado en su cama rememorando su pasado, cada momento vivido con Sirius. Odiaba ser él mismo, sus amigos estaban en peligro por ello.Poco a poco la tristeza le fue dominando, sus ojos dejaron de brillar para sumirse en una espesa niebla negra.
Un día, se hayaba sentado en su cama.Como tantas otras veces la mente de Harry rememoraba el oscuro pasado, buscando algo entre los escasos recuerdos algo que puediese hacerle comprender su vida; de pronto lo encontró.
Seis años atrás Harry había visto, casi podía haberla tocado, una vida libre de responsabilidades y dolor: una vida con sus padres. Eso se lo había otorgado el espejo de Oesed, una vida, no sólo una existencia.
Ahora, muchas muertes y dolor más tarde, Harry sonreía al recordarlo.Eso era lo que le mantenía en su cuerpo, sus amigos y su familia: Ron, Harmione, Lupin e incluso Dumbledore con su estúpida manía de tratarle como a un crio.Todos ellos sacaban a relucir lo mejor de Harry en cada ocasión, pero gracias a Sirius, Harry estaba madurando, viendo la muerte tan cercana que podía sentir su penetrante aliento.Nunca Voldemort le iba a manipular. Jamás. Sus padres y Sirius creían en él, y él no les iba a defraudar.El nuevo enemigo de Lord Voldemort acababa de renacer entre sus cenizas, tal y como lo hacen los Fénix.
Una figura esbelta flotaba por el callejón Knokturn; y digo flotaba porque el encapuchado caminaba sin hacer el más mínimo ruido, con una elegancia que rayaba la aristocracia.Nada sobresalía de la túnica de segra negra que llevaba ese misterioso hombre.
Harry Potter caminaba hacia una librería prohibida incluso en este callejón, en ella los libros mugrientos se conbertían en tesoros inigualables que te podían entregar el conocimiento de la magia más primitiba y pura; antes de que la magia fuese blanca o negra; cuando solo era roja, como la sangre que corría por las venas de aquellos padres de la magia actual.
Nadie sabía que un muchacho de ojos verdes no estaba en su casa, maltratado por sus tíos; nadie sabía que Harry Potter había perdido a lo más parecido a un padre; y eso le encantaba a nuestro ojiverde.
Incluso a veces se sorprendía de lo que podía llegar a hacer con un simple movimiento de su mano, y la sensación que le producía dejar a sus sentimientos disfrazados de fuego dejar vagar libremente le reconfortaba. Pero esto no era fruto de azar, el entrenamiento físico, mental y mágico tenían buena culpa de ello.
Los habitantes del callejón Knokturn le lanzaban de vez en cuando miradas de sorpresa, pero eso ya rara vez pasaba, Harry estaba más tiempo en aquellas tiendas leyendo hechizos prohibidos y entrenando su cuerpo que en casa de sus tíos donde le despreciaban. Normalmente los seres que vivían allí eran los desterrados de sus casas, los repudiados. Pero en alguna ocasión te encontrabas a un bebé en brazos de su madre quien lo protegía con su cuerpo de las miradas indiscretas; ellos solían ser los guerreros que antaño habían luchado, pero que ahora apenas podían sobrevivir.
Llegó por fin a una puerta mugrienta, no había nada que indicase que aquello tuviera relación con un librería. Harry se acercó y con una mano marcó un ritmo en la puerta, al término de ésta se abrió dejando ver a un hombrecillo menudo de largas babas canonas que quizás en otra época fueron rubias.
-Bienvenido señor.-Pese a que no conocía su identidad, will sabía del poder del encapuchado y le trataba con mucho respeto. Pero aún así su relación era algo especial: se protegían mutuamente.Harry le protegería de los mortífagos y Will le entregaba todos los libros de magia poderosa y de lucha que recibía, pero sólo después de pasar por las manos de alguien, alguien que llevaba años preperándose para esta guerra, paraa proteger a los suyos. Desgraciadamente Harry no disponía del nombre de ese hombre, eso fue lo único que le negó Will.- He conseguido presentársela.
-¿A quién?-Frunció el entrecejo, aunque no se vio por la capucha.
-Ella...la de los libros señor...- Ah!!!eso era una total desilusión, las mujeres que había conocido Harry no estaban hechas para luchar, casi bufó recordando a Cho.- Pase por aquí señor - Pero no pudo terminar la frase porque una niña de hilos dorados le interrumpió.
-¡¡¡¡Maldito seas Will!!!, por Merlín!!!¿Cuándo me traerás ese libro sobre pociones curativas que te pedí hace ya una semana?- Harry la observó, no era especialmente bonita, tendría unos diez años y era bajita y algo regordeta. - Mi tía te espera en la sección de maldiciones, tardaste demasiado.-Pese a su tono, se notaba a la legua que la niña tenía aprecio por aquel mago bajito y rechoncho.
Entonces la niña, sin esperar una respuesta se marchó hacia la zona de herbología. Los pasillos de la librería eran cálidos, todos menos los de magia negra que estaban escondidos en el subsuelo de la tienda. La mayoría de libros eran de color negro, por lo menor sí los de la sección a la que se dirijían; las hileras de libros formaban un laberíntico escondrijo que, según cuentan algunos rumores, fue donde se escondió Lestrange padre al huir de los aurores.
Lentamente fueron llegando hasta la zona deseada. Harry observó que al lado de la pequeña ventana estaba una mujer, se sorprendió porque tenía la misma edad que él. Tenía el cabello negro y los ojos de un profundo azul, que en ese momento leían ávidos el libro que tenía entre sus finas manos. Vestía una falda muy corta de cuero negro y un top a juego, calzaba unas botas planas de cuero tb y dentro de ellas estaban colocadas dos dagas. Pero encima de todo esto llevaba una capa de lino negra y amplia, que caía libremente al suelo formando bella ondas.
Ella levantó los ojos y Harry notó como traspasaba su ropa y le miraba fijamente a los ojos. En ese momento supieron ambos que eran aliados.
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Ola!!!Bueno...sé que el primer cap no engancha mucho...pero prometo hacerlo mucho más interesante!!!!Si por alguna remota casualidad decidís (porfa...)que me merezco un review para continuar la historia,¿Qué pareja os gustaría para ginny?(todas mnos Harry, que ya está cojido)
Aviso que este harry va a ser poderoso y probablemente con algunos toques dark, xo nuestro niño de oro seguirá en el bando de la luz; eso sí, Dumbledore tendrá que tratarle como a un igual. Besos!!!!!!!!!
PD: un review...xfa please...