Una Weasley y un Krum. — capítulo 19
Hay que cumplir las promesas.
Pov Dominique.
Un rayo de luz entro por la ventana de la Sala Común, me despertó. Me senté en el sillón en el que había dormido, Cipriano no estaba a mi lado, de seguro se fue antes. Fui hacia mi habitación, me di una ducha y baje para ir primero a desayunar y luego a mi primera clase.
Pov Cipriano.
Me había levantado temprano para irme y así no causarle problemas a Dominique. Me levante del sillón y me fui al Gran Comedor, al menos sabia llegar allí. En la noche no dormí muy bien, Dominique me pateaba demasiado, en un momento pensé en cambiarme de sillón pero si hacia eso la rubia se molestaría. Ya estaba en el Gran Comedor y como era de esperarse no había nadie. Estaba tomando mi desayuno cuando una cabellera roja se me acerco y se sentó en frente mío.
-Hola -me dijo ella amablemente. Tenia una cantidad inmensa de libros.
-Hola, tu eras Rose ¿verdad? - le dije y ella asintió.
-¿Qué haces aquí tan temprano? - me pregunto mientras se servia el desayuno.
-Buenos es que me volvi a perder - le mentí, no le contaría sobre lo que paso con Dominique, era nuestro secreto - pero ¿que haces tu aquí tan temprano?
-Bueno, yo siempre me levanto temprano - me dijo y agarro un libro, tenia varios y pude ver un nombre que me llamo la atención.
¿Qué es ese libro? - le pregunte señalándolo.
-Oh, ese libro es "Bajo la misma estrella", es un libro muggle, me lo regalo mi madre - me dijo ella, que lo tenia tomado por las mano.
-Si, recuerdo ese libro, lo leí tiempo atrás. - dije yo.
-Que bueno - me dijo ella y yo solo sonreí.
Termine de desayunar, no sabia que hacer, estaba aburrido así que decidí hacer algo con la única persona que estaba ahí.
-Rose, me podrías ayudar a practicar para la primera prueba, tu sabes, estrategias - le dije y ella me miro asombrada.
-Lo haría, pero eso seria como una traicionar a mi primo James, lo único que puedo hacer es prestarte este libro para que aprendas algo - me dijo ella mientras me entregaba un libro que al parecer contenía todo tipo de encantamientos.
Leí el libro en silencio, cuando me di cuenta, varios alumnos estaban en el Gran Comedor, le agradecí y devolví el libro a Rose y me fui en busca de mis amigos.
Allí estaban, esos dos tontos a quienes tanto quería, tenían cara de malhumorados.
Tenia ganas de asustarlos, así que sigilosamente fui detrás de ellos y los tome del cuello a los dos, se sorprendieron y juntos me tiraron al suelo.
-¿Que les sucede a ustedes dos? - le dije y ellos me ayudaron a levantarme.
-Lo sentimos es que no estamos de humos, el celador del colegio no pillo ayer poniendo bombas fétidas en algunas armaduras, si no hubiera sido por Stalinsky que llego a tiempo para salvarnos, nos hubiera castigado - dijo Mikes con mala cara.
-¿Y que hay de ti? - pregunto Calum, su nombre era Martins pero siempre le decíamos así.
-Volví a perderme - le dije a los dos, quienes ya estaban sentados en la mesa sirviéndose el desayuno.
-Eres un tonto, deberías no se buscarte a alguien que te enseñe el colegio. - me dijo Mikes.
-Si eso creo - respondí.
Estaba mirando la entrada del Gran Comedor a ver si Dominique entraba, busque por todo el Salón y no la vi. También estaba fijándome si entraba Zabini, luego recordé que eso no era posible, ya que le había tirado un hechizo para desmayar 24 horas y prácticamente no recordaría nada de esa noche.
Mis amigos terminaron de desayunar, y se pusieron a conversar sobre como vengarse del celador Filch.
-Tengo una idea - les dije a los dos.
-Dinos - retrucaron ellos.
-Y si nos juntamos con los reyes de las bromas de Hogwarts - les propuse y ellos sonrieron maliciosamente.
-Pero ¿Quiénes son? - pregunto Calum.
-Bueno yo ya se quienes son
- le dije y pronto les conté sobre James y Fred.
Luego de contarles algo sobre los bromistas de Hogwarts, Mikes hablo.
-Y ¿donde están? -pregunto el.
-Justo allí, ¿vamos? - les dije y nos dirigimos hacia la mesa de los Gryffindor, Chris no estaba con nosotros.
Llegamos a la mesa de los colores escarlata y oro. Nos sentamos allí, en frente de Fred II y James.
-Hola James, hola Fred - les dije y ellos me estrecharon la mano.
-Hola Cipriano - dijeron los dos al mismo tiempo.
-El es Mikes - le dije señalándolo y Mikes hiso un gesto de saludo con su cabeza- y el es Martins, pero le décimos Calum - les dije y Calum les dio la mano y ellos la estrecharon
- estamos aquí porque tenemos algo para proponerles - ellos miraron con caras confundidas - queremos vengarnos de Filch. Así que necesitamos su ayuda - concluí.
-¿Y que tienen pensado hacer? - dijo Fred, quien tenia una sonrisa traviesa.
-Aun no sabemos, por eso vinimos con ustedes, son como los reyes de las bromas en Hogwarts, así que prácticamente lo conocen mas a Filch - dijo Calum. James y Fred solo sonreían.
-Así que dicen, quieren ser nuestros compañeros y amigos de bromas mientras estemos en Hogwarts - les pregunte a los dos.
-Aceptamos - dijeron y nos pusimos a planear las bromas que harían que Filch se volviera loco.
POV JAMES.
Creí que Cipriano Krum era una persona totalmente aplicada, que jamás rompería una regla, creí que era como Lucy, pero no era así. A Cipriano Krum le gustaban las bromas, al igual que a mi, iba a llevarme muy bien con este chico.
POV CHRISTOPHER.
Me había levantado mas temprano de lo normal, iba a ir a la biblioteca, no para estudiar sino para ver a Lucy, sabia que ella iba a estar allí, a veces desearía que no. Era un día hermoso y mi objetivo era sacar a Lucy de allí, mostrarle que había vida a fuera de ese lugar lleno de libros.
Llegue a la biblioteca, había una sola persona allí. Era Lucy, reconocería esa cabellera castaña desde cualquier lugar. Me acerque rápidamente, haciendo el menor ruido posible. Lucy esta tratando de tomar un libro. Llegue hasta donde ella estaba. La tome de la cintura, la alcé y la cargue en mi hombro ella parecía que no se dio cuenta que era yo y me pego un puñetazo en la cara. Rápidamente la baje. Vio que tenía una mano en la parte en donde me había golpeado.
-¿Por qué hiciste eso Lu? - le pregunte tocando mi ojo derecho que era donde me había pegado.
-Ay perdón Chris, perdón es que pensé que eras Zack - me dijo ella, mientras se acercaba a mi y pasaba una mano por donde me había herido, aunque el golpe había sido algo débil, no llego a lastimarme. - ¿me perdonas?, por favor.
-Tendrás que convérsenme - le dije con una sonrisa picara. Y ella se acerco a mí y me dio un beso en la nariz, luego en la frente y finalmente en los labios.
Los labios de Lucy tenían sabor a miel. Nos estábamos besando, yo tenía mis manos en su cintura y ella tenia sus manos revolviendo mi cabello. Nos separamos y sonreímos. Ella se sentó nuevamente y agarro un libro para comenzar a leerlo, eso me enojo.
-¿Qué estas haciendo? - le pregunte.
-Estoy leyendo o que no ves
- me dijo ella sin mirarme.
-Bueno entonces me voy - le dije y empecé a caminar para irme.
Estaba ya saliendo de la biblioteca cuando sentí que alguien se monto en mi espalda y me empezó a dar besos por mi rostro.
-Hoy tengo algo de tiempo libre - me susurró Lucy en mi oído.
-Entonces hagamos algo divertido. - le dije y salimos de la biblioteca para ir a los jardines del gran colegio Hogwarts, nadie nos vería ya que era demasiado temprano.