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Historia 148975 — capítulo 1
Capitulo 1 Apollo se disponía a irse del Campamento, para seguir con su trabajo de llevar calor y luz al mundo. Justo acababa de hacer a Rachel Elizabeth Dare la nueva Oráculo de Delphi, y no tenia nada más que hacer allí. Apollo pensó en pasarse un rato por la cabaña de sus hijos, pero algo lo detuvo. Por enfrente de el pasaba una jovencita, tal vez de 18 años. De larga cabellera color dorada, piel pálida como la nieve, rostro inocente, ojos verde esmeralda, y pecas por encima de su respingosa nariz. La chica portaba su camiseta del Campamento Mestizo y pantalones cortos, sobre su espalda había un caraj con flechas, y en su mano había un Arco; sobre su cabeza había una corona de laurel. La chica, noto la mirada de Apollo sobre ella, y le regalo una sonrisa, mientras seguía su camino. Apollo se quedo sin aire, y la sorpresa en su rostro fue muy evidente. No podía ser cierto, esa chica...Daphne... —Daphne—murmuro Apollo, sintiendo su garganta arder ante la mención de su antiguo amor, el sintió que el tiempo se detenía. ¡El no lo podía creer, esa chica, era Daphne, era su Daphne! Apollo sintió como si Eros hubiera vuelto a lanzarle la flecha de amor que hacia ya tantos miles de años le había lanzado, sintió la necesidad de lanzarse hacia la chica, abrazarla, y no soltarla jamás. Una pequeña parte del cerebro de Apollo, la parte racional, le recordó que su Daphne no existía ya, ella se había convertido en un arbol para huir de el, y sin embargo...esta chica idéntica a ella aparecía, y le sonreía a Apollo...Apollo nunca había recibido una sonrisa de Daphne antes, eso pareció sacar a Apollo de su ensueño. El dios sonrió de oreja a oreja, y dio unos pasos tentativos hacia la chica, la cual estaba demasiado inmersa en su arco como para notar a Apollo aproximandose hacia ella. —¡Daphne! La chica no se volteo. Chiron, que observaba todo ese momento al dios, escucho sus palabras, y lo detuvo de ir tras la chica —Apollo, espera—la firme voz del centauro pareció devolverlo a la realidad por unos segundos —¿Que?—pregunto Apollo sin despegar la vista de Daphne, no quería perderla de vista ni un solo segundo, había pasado miles de años sin ver su rostro, y ahora no pensaba por nada del mundo despegar sus ojos de aquella hermosa aparición. No pensaba perderla, no otra vez. —Ella no es Daphne—dijo Chiron con amabilidad, pero de forma firme Apollo lo miro frunciendo el entre cejo, despegando la vista de la chica.—¿De que hablas?—gruño Apollo—¡Mírala!¡Es Daphne! No había bien terminado de decir eso, cuando intento volver a soltarse del agarre de Chiron y correr hacia la chica —Apollo—repitió Chiron con firmeza—Ella no es Daphne, ella es Lyra. Apollo se sintió confuso, casi no podía pensar con claridad, haber visto a Daphne después de tantos años era...abrumador. Claramente el efecto de la flecha lanzada por Eros aun tenia su efecto en el, aun después de miles de años.—¿Lyra?—demandó el—¿De que hablas, Chiron? —Ese es su nombre, Apollo, ella no es Daphne, ella es una hija de Hermes. —¿Hija de Hermes?—repitió Apollo, volteándose hacia la chica otra vez, la cual en ese instante estaba practicando arquería junto a los hijos de Apollo. —Si—asintió Chiron—Es imposible—murmuro Apollo, pero el sabia que lo que decía Chiron era verdad. El era el dios de la verdad después de todo, el podía saber cuando alguien mentía. Y Chiron no lo estaba haciendo...pero nada de eso tenia sentido. ¿Como podía esa chica no ser su Daphne? —Velo por ti mismo—invitó Chiron, soltando los hombros de ApolloApollo no espero un segundo más, en menos de un segundo ya estaba al lado de la joven. Ella estaba sonriendo tranquilamente, y Apollo tuvo el presentimiento de que ella sonreía mucho, y tenia una mueca de concentración en su rostro que hizo que el corazón de Apollo diera un vuelco. La chica disparo, y la flecha dio en la diana, fallando por solo unos centímetros para darle al punto rojo. Apollo aclaró su garganta, y la chica se volteo a mirarlo. Apollo sintió como si le hubieran pasado un trozo de hierro por la garganta. De cerca era incluso más increíble el parecido de ambas doncellas. —Hola—saludo curiosamente la chica, con una sonrisa amable Apollo sintió una grieta en su corazón al escuchar su voz, dulce y suave, muy diferente a la de Daphne, melodiosa y un poco chillona al ella haber sido una ninfa. Pero eso no fue lo único que hizo que Apollo se diera cuenta que esa chica no era Daphne, el verdadero echo, fue la sonrisa que le estaba dando a Apollo. Daphne NUNCA le había sonreído, siempre huyendo de el, nunca una sonrisa o una palabra cortes. Siempre huyendo de el...y por el contrario, esta chica, Lyra, le estaba sonriendo de forma despreocupada, y con tanta inocencia... Finalmente, Apollo pudo hablar. —Hola—dijo—Me llamo Apollo.La sorpresa brillo en los ojos verde esmeralda de la chica, y murmuro un "¡Oh!" La chica dio una reverencia a Apollo.—Es un placer conocerlo, Lord Apollo, yo me llamo Lyra. Los ojos de la chica brillaban con curiosidad y una picardía que Apollo no había visto antes, y justo en ese momento, el pudo ver el parecido casi imperceptible de su hermano Hermes y esa chica. —Lyra—repitió Apollo, casi de forma torpe. Aun no lo podía creer, el parecido de esa chica con Daphne era exagerado.