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Historia 148975 — capítulo 11
Capitulo 11 Lyra despertó la mañana siguiente y lo primero que noto fue que el sol aun no salía y su reloj de pared marcaban las 7:30am. Ella frunció el entrecejo, Apollo debería haber ya....¡Santos Dioses, Apollo!Lyra volteo su cabeza con rapidez hacia su lado, y sí, allí estaba Apollo, durmiendo pacíficamente. Su rostro enterrado en una de las almohadas de la chica, una de sus manos estaba debajo de la almohada y la otra estaba en la cintura de Lyra. Lyra se encontró a si misma observándolo con una sonrisa, ella nunca creyó que algún día llegaría a ver a un dios durmiendo, y Apollo se veía tan adorable. Ella quería tocar su cabello, solo para saber si era tan suave como parecía ser, pero no lo hizo. En cambio empezó a tocar tímidamente la espalda de Apollo, este empezó a murmurar algo que Lyra no logró comprender ya que el rostro de él aun estaba enterrado en la almohada. —Apollo—llamó ella—¡Apollo, Despierta! —¿¡Qué!?—exclamo Apollo desenterrando la cabeza de la almohada y fijo sus ojos en Lyra. Ella intento no sonreír ante lo adorable que se veía Apollo con su cabello dorado revolcado y sus ojos un poco hinchados. —Apollo—susurro Lyra, intentando no hacer mucho ruido para no despertar a sus padres—Mira la hora que es...Él murmuró algo que Lyra no pudo entender, y levanto su muñeca izquierda para observar su reloj. Cuando lo hizo él maldijo en Griego Antiguo y se levanto de la cama de un salto. —Estoy tarde—dijo—Artemis me matará. —¿Entonces que esperas?—dijo Lyra—Date prisa. Apollo dio un bostezo colosal y miro a Lyra. —Es difícil tener que levantarse tan temprano—dijo—Pero el mundo necesita ser iluminado con mi presencia. Lyra se río silenciosamente y Apollo le sonrió.—Nos vemos más tarde—le dijo Apollo—Recuerda que quiero llevarte por los canales de Venecia. Lyra le sonrió de forma muy hermosa y Apollo suspiro. Lo próximo que la joven chica supo fue que él dios había presionado sus labios sobre la mejilla de ella, la cual rápidamente cogió color rosa. —Adiós—dijo él.Lyra murmuró un "Adiós" un poco torpe, ella cerro los ojos y Apollo se teletransporto de allí. Ella suspiro inconcientemente y llevo su mano a su mejilla, esta estaba caliente y una sonrisa un poco boba crecía en el rostro de ella. Lyra salió de su ensueño y frunció el entrecejo. A ella no le puede estar...gustando Apollo, ¿Cierto?, seria demasiado...extraño. Además Lyra aun amaba a Will, o eso es lo que ella creía en ese momento.
Lyra paso un día espectacular con su madre y sus hermanitas en varios museos y lugares famosos. Cuando llegaron a un museo ellos entraron y Lyra soltó un suspiro al ver estatuas de dioses griegos, pero se veían algo diferentes también. Sobre algunas de ellas Lyra pudo leer lo que decía, ya que estaba en Griego, otras ella no las pudo leer ya que estaban en un lenguaje desconocido para ella. —Tengo una duda—dijo la mamá de Lyra al pasarle por el lado a una estatua de Hermes—¿Por qué se ven tan diferentes y tienen otros nombres?—¿Otros nombres?—preguntó Lyra sin captar que le preguntaba su madre. —Las estatuas de los dioses—explico su madre—La de Hermes dice Mercurio, la de Ares dice Marte, la de Afrodita dice Venus...—Ah, eso—dijo Lyra—Es que los Romanos tienen otros nombres para los dioses, otros nombres, personalidades y aspectos para ellos. La mamá de Lyra se vio pensativa unos segundos. —Me gusta más Hermes como griego—dijo. Lyra soltó una carcajada. —Ay mamá—suspiro Lyra. —¿Por qué hablan sobre los dioses como si existieran?—preguntó una de las gemelas, Lucy. Lyra y su madre se miraron. La madre de Lyra nunca les había dicho a las gemelas sobre él padre de Lyra, los únicos que lo sabían eran pues Lyra obviamente, ella y John. Las gemelas aun estaban muy chicas como para entender todo el concepto de los dioses. —Porque seria descortés hablar de ellos como si no existieran—respondió Lyra tranquilamente. Ella se estaba pasando un rato estupendo, el hablar de dioses y estar rodeada de estatuas de ellos la hacían sentir como si estuviera en el Campamento otra vez. —¿Quien es ese?—preguntó Lucy señalando una estatua de una mujer.—Esa es Hestia—respondió Lyra—O como los Romanos la llaman: Vesta. —¿Es una diosa?—preguntó Lily.—Sí—respondió ella—Es la diosa del hogar, el fuego...—¿Y esas señoras?—preguntó Lucy señalando un retrato de las 9 musas. —Son las musas—respondió la madre de Lyra.—¿La musas?—preguntó Lucy—No se supone que cuando tu te inspiras en algo dices que tal cosa es tu musa, como un pintor que le preguntan que es su musa...No entiendo. Lyra sonrió. —Se dice muchas cosas de las musas—dijo ella—Los libros dicen muchas cosas sobre ellas, algunos dicen que son hijas de Zeus y diferentes mujeres, otros dicen que eran nueve mujeres las cuales el dios Apollo bendijo en diferentes aspectos de artes. Cada una de las musas representa algo. Por ejemplo esta Thalía, que es la musa del dramatismo...y así sucesivamente. —Ohhhh—dijeron Lily y Lucy. Lyra les sonrió. Las gemelas siguieron mirando estatuas de dioses, y se detuvieron en una de Apollo. —Este señor se parece a Will—dijo Lily—¿Quién es?—Ese es Apollo, corazón—dijo Lyra intentando no pensar mucho en Will. —¿Qué es él?—preguntó Lucy.—Es el dios del sol, de las artes y de muchas cosas más—dijo Lyra. —¿Cómo sabes tanto sobre los dioses?—preguntó Lucy con un suspiro—Me encanta la mitologia, pero no se mucho de ella.—La mitologia es muy fácil, cielo—dijo ella. Lucy no noto que Lyra no contestó su primera pregunta. Lily llego corriendo hacia Lyra y Lucy.—¿Qué es la caja de Pandora?—preguntó.—¿Una caja de Pandora?—preguntó Lucy—¿Como la pulsera Pandora? En mi antigua escuela muchas chicas tienen de esas. Lyra soltó una carcajada que resonó por todo el museo, y algunos se voltearon a mirarla. Ella les dio una sonrisa a sus hermanitas.—No es para nada como una de las pulseras Pandora—dijo ella—Es más bien una historia de una chica a la cual Zeus le entrega una caja con todos los males del mundo en ella. Él le dijo que no la abriera, pero la curiosidad la venció y termino abriéndola, liberando así los males que hoy en día están presentes en el mundo. —Me encanta la mitología—suspiraron las gemelas.Lyra volvió a reírse, pero su madre hablo desde algún lugar del museo con voz un poco extrañada.—Lyra—llamó—Ven acá. Lyra y las gemelas caminaron hacia donde estaba su madre, ella estaba mirando una estatua extraña de un dios que Lyra reconoció como Apollo, "corriendo" tras una mujer que tenia las manos como ramas y la mitad de su cuerpo se estaba transformado como un enrome árbol. Lyra reconoció inmediatamente que ese debía ser una de las muchas estatuas que representaban la historia de Apollo y Daphne, ella agradeció mentalmente que Apollo le haya contado esa historia, ya que de otro modo nunca habría llegado a comprender una estatua tan...extraña. Ella no le dio mucha importancia a la estatua, y ni siquiera se molesto en mirar el rostro de la chica; y si lo hubiera hecho hubiera notado el parecido entre ella y Daphne, pero no lo hizo. Lyra noto que su madre observaba con insistencia la estatua. —¿Qué sucede mamá?—preguntó Lucy. —Esta estatua...—murmuró su madre.Lyra alzo las cejas. —Representa a Apollo y a Daphne—dijo Lyra—Ya sabes, la ninfa que huía de Apollo...—Se la historia—la cortó su madre—No es eso lo que me atrae. —¿Entonces?—preguntó Lily. —Esa chica, Daphne, no creen que podría pasar como la gemela de... Lyra no llego a escuchar lo que su madre iba a decir, ya que él guía turístico las llamo para abordar el autobús que los llevaría de hacia una estación cerca de su casa.